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jueves, 19 de noviembre de 2009

Debo confesarles que la siguiente noticia me sorprende especialmente. Me sorprende que haya pasado desapercibida para la mayoría de los mortales durante los últimos 4 años. Me sorprende que un evento que reúne a más de 20 premios Nóbel, altos mandatarios de varios países y los mejores especialistas en diversas áreas científicas no desborden todos los formatos de comunicación social...


Me estoy refiriendo a la 5ª Edición del Campus de Excelencia: retos globales para acciones locales: soluciones para un nuevo modelo social y productivo. Sesiones de debate científico y tecnológico para cientos de estudiantes de varios países que tendrá lugar del 29 de noviembre al 4 de diciembre, en Madrid.

 

El Congreso Campus de Excelencia pretende ser un nexo entre la Universidad, la Empresa y la Sociedad, una poderosa herramienta de intercambio entre investigadores. Punta de lanza de nuevas oportunidades de negocio y un excelente escaparate para mostrar resultados de proyectos de investigación. El Simposio está organizado por la Asociación Campus de Excelencia Internacional o la Fundación Centro Internacional de Formación Financiera, entre otras y apoyado, también entre otros, por el Ministerio de Ciencia e Innovación, el de Sanidad y Política Social o la Conferencia de Rectores de Universidades Españolas

 

Tal y como he señalado, además de varios Jefes y Ex-Jefes de Estado, Ministros y Premios Nobel o Rectores de Universidades, por las conferencias desfilarán empresarios internacionales de éxito o directores de organismos internacionales. Por último, las múltiples charlas sobre biomedicina, biología, genética o bioeconomía tendrán por objetivo final erradicar la pobreza extrema y el hambre, lograr la enseñanza primaria universal, promover la igualdad entre géneros, reducir la mortalidad infantil, combatir enfermedades o asegurar la sostenibilidad del medio ambiente.

 

Pues como lo oye, estamos ante la 5ª edición de este magnífico evento y, personalmente, no querría perdérmelo. Tener a tantos sabios a tiro de piedra no ha de ser fútil. Quizá sea contagioso.

 

JAL (CBMSO-UAM)

11:37 | gestionado por José Antonio López | Enviar comentario (0)

sábado, 14 de noviembre de 2009

Es curioso. El evento de difusión científica, quizá, más importante del año se denomina Semana de la Ciencia y, sin embargo, no es una semana… son dos. Estamos inmersos en mitad de los más de 1000 actos repartidos por todo el país: mesas redondas, conferencias, visitas guiadas a centros de investigación o museos, entre otras muchas actividades que pretenden acercar la productividad científica, la Ciencia, con mayúsculas, a todos los públicos. Hasta el próximo 22 de noviembre está a tiempo de sumarse a algunos de estos actos...


Entre tantas y variadas opciones quiero, a título personal, sugerirle dos: El martes 17 de noviembre, todo el día y a partir de las 10 de la mañana, puede participar, y solicitar su diploma de asistencia, en el I Simposio sobre transgénicos del CBMSO. A través de 3 conferencias se presentarán y debatirán las principales características, ventajas y, por qué no, polémicas de los organismos modificados genéticamente.

 

La biotecnología de transgénicos se ha convertido en una disciplina científica y social de primera magnitud. El Simposio ha reunido a algunos de los principales expertos en el tema quienes aclararán los tópicos producidos por el desconocimiento de la realidad molecular, celular, tecnológica o legislativa que gira en torno a la transgénesis…

 

Por otra parte, el viernes 20 de noviembre, en el Círculo de Bellas Artes y a partir de la 6 de la tarde, con la excusa de otorgar los premios al I Concurso de relatos literarios científicos Divulguam, tiene una cita con algunos de los divulgadores científicos más importantes de España. Para más información y reserva a cualquiera de estas actividades anote el e-mail: margarita.arroyo@uam.es.

 

 Y no lo dude, dese un gustazo científicocultural en éstas o cualquier otra actividad. No mantienen… pero entretienen.

 

JAL (CBMSO-UAM)

9:11 | gestionado por José Antonio López | Enviar comentario (0)

sábado, 07 de noviembre de 2009

“Un día decidió que su pueblo merecía también disfrutar la hermosura de su traje y sale del palacio para recorrer su reino. El pueblo lo ve desnudo, pero por temor a contradecirlo, no dice nada. Hasta que un inocente niño lo descubre y grita:
“¡El Rey está desnudo!”

Extracto resumido de “El traje nuevo del Emperador” (Hans Christian Ardersen)


Siempre me he tenido por un inocente intrépido –o un intrépido inocente, para el caso…- con más sinapsis en la lengua que en el cerebro. Por ello, desde este mismo momento aseguro que no pretendo ofender, culpar, ni siquiera denunciar. Las cosas son como son. Los hechos, como los sueños, hechos son…

 

Hace poco hice algunas reflexiones sobre lo que consideraba eran puntos confusos en la selección de proyectos en difusión científica. Algunos de los comentarios dejaron claro que se trata de un tema polémico. En aquella ocasión, grité que “el rey estaba desnudo” más porque necesitaba escucharlo que por informar sobre esa obviedad. La selección de proyectos de divulgación científica, a mi parecer, adolecía de las garantías básicas.

 

Hoy, vuelvo a ver al “rey desnudo”. En esta ocasión, referente a la investigación básica y, nuevamente, al reparto de las pocas migajas presupuestarias para llevarla a cabo. Estamos en España muy acostumbrados a que premios al mejor investigador, grupo o línea joven, emergente se lo lleven investigadores que ya de lejos han pasado las cuarenta primaveras. Hasta ese momento, al parecer, se arrastra la etiqueta de becario o… “en formación”. Así están las cosas en un país que aspiramos al 2% del PIB para investigación (excluida la militar, quiero entender…).

 

Además, si has “crecido” científicamente en la rueda de un departamento universitario, la investigación no te pertenece. La productividad científica no te pertenece. Estás en un laboratorio, si hay suerte, haces la tesis, si hay suerte, sigues investigando para alguien, si hay mucha suerte. Siempre dependiendo de si, el “Group leader” de turno te apoya en mayor o menor medida…

 

Soy un afortunado; es cierto. Obtuve una plaza estable en 2001. Sin embargo, y a pesar de que, tal y como indican las siglas PDI (Personal Docente e Investigador), se presupone cierta obligación a la enseñanza (que me apasiona) y a la investigación (que me apasiona), no he conseguido un sitio físico mínimo donde tratar de llevar a cabo mis proyectos hasta principios del presente año (y no me pregunten la edad…). Durante estos largos años del nuevo milenio, nómada, con colaboraciones puntuales de gente que me aprecia (siempre hay un roto para un descosido, solía decir mi abuela…) he podido seguir adelante. Sin prisa y con las menores pausas posibles. Un artículo aquí, otro allá…

 

Ahora, la pescadilla debe dejar de morderse la colita (con perdón) y, por ello, con un pequeño espacio cedido, con un artículo recién publicado –varios en preparación, como mandan los cánones-; con una tesis recién leída; con varias tesis de máster, proyectos fin de carrera y colaboraciones en marcha, vuelvo a pedir un Proyecto del ansiado Plan Nacional. ¿En plena crisis pertinaz? ¡Debo estar loco! Pero bueno, tengo un as en la manga. El ministerio ya ha “bendecido” positivamente mi investigación. Me han concedido una beca FPI (Formación del Personal Investigador). Esto es, dinero para que un becario de buen ver –curricularmente hablando, claro…- investigue en mi laboratorio durante 4 años. Esta confianza en mi gestión investigadora me honra. ¡Vaya que si!

 

Sin embargo, no ha habido suerte. Tengo un continente, un contenido, una valoración positiva, pero no proyecto. Aquí está el dilema: “se me concede la confianza de un investigador en formación para cuatro años pero ni un duro para llevarla a cabo”… Son cosas que pasan. ¿Alguien necesita un becario “casi nuevo”?

 

Pero no acaba aquí la cosa –que hasta ahora no he pasado a valorar y solo a describir, con su dosis de ironía, eso sí; pero descripción pura y dura-. Lo que realmente me ha “descolocado” ha sido la justificación principal de la denegación del proyecto. El evaluador/a, en su perfecto derecho, sentenció:

El IP tiene experiencia en Virología pero sus contribuciones científicas en el campo y sus publicaciones son limitadas, habiendo realizado una gran labor de difusión científica a lo largo de los últimos años. Ello ha ido en detrimento del desarrollo de una actividad investigadora relevante

 

-         Sobre el primer punto, “contribuciones limitadas”, va en criterios, todos respetables, of course.

-         Sobre el segundo, “publicaciones limitadas”, nada que objetar. El no tener laboratorio, ni gente, ni proyectos no ayudan mucho a lo contrario.

-         Sobre el tercero: “gran labor de difusión científica… detrimento en actividad investigadora relevante”. ¡Éste sí que es un problema!

 

Como director de varias oficinas de cultura científica llevo muchos años intentando despertar inquietudes, vocaciones divulgativas entre mis compañeros científicos. Sin embargo, ahora, quizá, deba advertirles, como en las cajetillas de tabaco de que “el uso apasionado de dicha actividad puede dañar seriamente su salud productiva, su evaluación como investigador”. Es una pena, pues yo pensaba que, además de ser mi obligación, como científico, el hecho de manejar datos de un gran número de disciplinas, me abría la mente para abordar problemas específicos en proyectos concretos. ¿Con qué ánimo voy a soltar el discurso de “difundir es una obligación de todos los científicos” o “la sociedad tiene derecho a estar informado y el científico a ser evaluado por su capacidad como divulgador”… En fin… la pasión es la pasión…

 

Por supuesto alegué. Aclaré que mi bache en producción no se debía a mis éxitos como divulgador. Que tenía una FPI, tesis, artículos. En fin… de todo un poco, como en botica. Tampoco solicité ser más guapo que ningún otro evaluado –los milagros los suelo pedir los viernes por la noche…-, sino solo lo que se denomina un proyecto puente; es decir, cuatro duros que dan la oportunidad de demostrar, espartanamente, si eres merecedor de un verdadero proyecto. Nada. No hubo suerte. A lo mejor, debo hacer caso a los augurios y seguir por la vía de la divulgación. Ahí soy fuerte… ¡Ah, no, que tampoco consigo proyectos!

 

¡El Rey está desnudo! Andersen lo tenía claro…

JAL (CBMSO-UAM)

10:03 | gestionado por José Antonio López | Enviar comentario (13)

jueves, 29 de octubre de 2009

Como director de varias unidades de cultura científica, debo reconocerles que llegando noviembre, me pongo muy excitado… Pero dejen que me explique... La coordinación de más de 20 actividades de divulgación científica para todos los públicos, no es para menos… Y es que, volvemos a acercarnos a una fecha ya casi mítica, mística, formativa y multitudinaria. Todo a un tiempo. Les hablo, lógicamente, de la Semana de la Ciencia


La IX Semana de la Ciencia representa, como señala la FECYT, el mayor evento de comunicación social de la ciencia y la tecnología que se celebra en España. No obstante, no hay que olvidar que estamos en un año especial de la Ciencia, con celebraciones en todo el mundo sobre, al menos, dos acontecimientos históricos: el nacimiento de Charles Darwin y, con él, del libro sobre el Origen de las Especies y, además y unos siglos antes, de la utilización del telescopio a manos de Galileo para explorar el universo…

 

Desde el Ministerio de Ciencia e Innovación, y articulado por las diferentes Administraciones Autonómicas, se pondrá al servicio de, por ejemplo, Agustín, mi vecino del 5º, infinidad de actividades en Museos, Universidades, Centros de investigación, parques tecnológicos o empresas. Estas actividades irán desde exposiciones, cursos o visitas guiadas hasta excursiones o conferencias, como la que, humildemente, organizo para ustedes el 17 de noviembre, sobre organismos manipulados genéticamente.

 

Más de 1000 actividades gratuitas repartidas entre los más de 400 organismos implicados pondrán al alcance de todos, la ciencia y la tecnología: física, matemática, biología, arqueología, psicología, música… Cualquier campo del saber humano tendrá su hueco en la Semana de la Ciencia. Así que ya sabe, vaya haciendo un hueco en su agenda. Ya puede hacer su reserva entrando en las páginas de la IX Semana de la Ciencia o través de su buscador de Internet favorito…

JAL (CBMSO-UAM)

20:41 | gestionado por José Antonio López | Enviar comentario (2)

jueves, 22 de octubre de 2009

Tal y como suelo explicar en mis clases de microbiología, hasta un billón (millón de millones) de bacterias por gramo de heces pueden convivir con nosotros, ¡y sin estar enfermos!... Perdonad que empiece de esta forma tan… escatológica, pero tiene mucho que ver con el tema del que quiero hablarles hoy…


Las bacterias que conviven con nosotros, también podrían hacerlo en otros ambientes diferentes. Por ejemplo, hay bacterias de la flora vaginal humana que, curiosamente, en otras condiciones podrían incluso participar en la elaboración del yogurt  ¿cómo logran las bacterias adaptarse a los cambios ambientales?

 

Un reciente trabajo publicado en Science, dirigido por Matthew Waldor y con la colaboración de los científicos españoles Felipe Cava y Miguel Ángel de Pedro, podría contribuir a la elaboración de nuevos antibacterianos.

 

Trabajando con la bacteria Vibrio cholerae (el agente del cólera en humanos), observaron que estos organismos podían modificar intensamente su metabolismo ante carencias nutricionales, produciendo un tipo de aminoácidos denominados D-aminoácidos. Además, y aquí está la novedad, los cambios en unas bacterias inducían los mismos cambios en las bacterias vecinas, respondiendo, por lo tanto, igual ante el estímulo. Toda la población se adaptaba por igual al nuevo ambiente.

 

Estudiando los mecanismos que hacen que las bacterias modifiquen su metabolismo -estudiando estos procesos de comunicación entre bacterias-, se podrán obtener nuevos compuestos con característica microbicida, por poner un ejemplo que seguro que despierta curiosidad…

 

La vida bacteriana es fascinante. Llevan campando a sus anchas por la Tierra varios miles de millones de años y no dejan de aportarnos nuevas sorpresas. Por cierto y como también le comento a mis alumnos, si tenemos en cuenta que en nuestro organismo hay más bacterias que células… ¿No te has preguntado alguna vez si, en realidad, no seremos simplemente una supercolonia bacteriana… con patas? Ahí lo dejo...

JAL (CBMSO-UAM)

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17:46 | gestionado por José Antonio López | Enviar comentario (6)

viernes, 16 de octubre de 2009

Soy director de una Unidad de Cultura Científica; investigador y profesor universitario. Me apasionan, divierten y ayudan a formarme, a partes iguales, como persona y divulgador, todos y cada uno de los proyectos tendentes a construir esos puentes necesarios entre los productores de ciencia y la sociedad. ¿Son conscientes nuestras Administraciones de esta vital necesidad social?


A juzgar por la experiencia que, a título personal –cada uno que se responsabilice de sus actos y que informe según vea los toros- estoy teniendo (sufriendo), tengo mis dudas de si aquello que irónicamente manifestara Unamuno, “que investiguen ellos”, y que yo extendería con “que divulguen ellos”, no se lo están tomando demasiado al pie de la letra... en la FECYT.

 

Si nos parecía que habíamos tocado fondo con la sorpresiva cancelación de la internacional Feria de la CienciaMadrid es Ciencia 2009-, con una incomprensible justificación presupuestaria, la forma de proceder de la FECYT tras, como he indicado anteriormente, el esperanzador año de la Ciencia, 2007, deja serias dudas de la sensibilidad de esta institución oficial con la divulgación científica.

 

Mientras que la Comunidad de Madrid ha apostado por establecer convenios directos, justificados y con el correspondiente seguimiento de gastos y actividades con cada una de las universidades madrileñas, sin exigirnos batirnos a muerte entre nosotros por un trozo de pastel presupuestario, desde la FECYT, las convocatorias de ayudas al fomento de la cultura científica son claramente insuficientes (en torno a los 4 millones, según afirman, para una necesidad próxima a los 40) para todas las interesantes propuestas de universidades o centros públicos y privados, entre otros muchos solicitantes. Claramente, la bolsa que se nos pone sobre la mesa es insuficiente, nos obliga a los centros a “luchar” entre nosotros, en vez de ser evaluados directamente por nuestras propuestas, su pertinencia e innovación, de forma individual.

 

Además, claramente, la evaluación de dichas propuestas de actividades se me antojan arbitrarias, poco objetivas y sujetas a leyes no descritas en la convocatoria y que, después, permanecen ocultas a los ojos del Investigador Principal que propone la actividad y que ve que sus recursos y alegaciones a una más que probable denegación inicial no es, en absoluto, contestada, aclarada y justificada...

 

Actividades que un año serán rechazadas, sin criterio, al año siguiente (y hablo, lógicamente, con conocimiento de causa: varios años de causas...), proponiendo el mismo proyecto, será elogiado por lo que, precisamente, fue rechazado la convocatoria anterior pero, ahora, surgirá otro motivo, inexistente un año antes, por el cual será rechazado. Así de sencillo, así de injusto, así de impotencia para los equipos que trabajan para proponer propuestas que abunden en la calidad de la información científica y técnica de los ciudadanos. De hecho, el hecho de que las bases de la convocatoria, y con esto terminaría, dejen claras las normas del concurso, la realidad posterior será que, probablemente, dichas normas no sirvan de referencia a la hora de que un proyecto sea rechazado o aceptado. ¿Criterios? El puramente subjetivo y dependiente completamente del ánimo del momento...

 

Si queremos dar imagen de un país serio, potenciar la investigación y su proyección social, no solo debemos ser honrados. Como la mujer del César, debemos parecerlo... No pierdo la esperanza. ¿Quién dijo aquello de... I had a dream...?

 

JAL (CBMSO-UAM)

1:25 | gestionado por José Antonio López | Enviar comentario (16)

sábado, 10 de octubre de 2009

Cierre los ojos… Ábralos ahora… En este brevísimo periodo de tiempo, seguramente un nuevo artículo científico sobre células madre ha aparecido en algún laboratorio del mundo. Sí… lo sé… soy pesado, pero no se vaya…


A finales del pasado mes de junio, se presentó en la Real Academia Nacional de Farmacia el libro “Células madre y terapia regenerativa”, donde una decena de científicos, entre los que querría destacar a María Cascales y Flora de Pablo, académicas, coautoras y coordinadoras de la obra, reflejan y describen los últimos avances en investigación y clínica con células madre…

 

Una vez presentado el libro, procede hacer lo propio con el contenido. Por ello, a partir del próximo día 13 de octubre, a las 7.30 de la tarde y a lo largo de una semana (hasta el día 20), todos y cada uno de los científicos coautores de la obra darán una breve charla divulgativa en el Instituto de España, C/ San Bernardo 43, en Madrid, donde, por supuesto, están todos cordialmente invitados, eso sí, hasta completar el aforo.

 

Por dicho Instituto, que coordina todas las Reales Academias, además de las científicas mencionadas anteriormente, hablarán de sus investigaciones Bernat Soria, Augusto Silva (actual Director General de Terapias Avanzadas) o, ya puestos, el que les habla.

 

Tal y como se comenta en un tríptico informativo, los coautores esperamos contribuir a hacer realidad la mítica leyenda de la regeneración de Prometeo mediante el desarrollo de terapias dirigidas al mantenimiento y restauración de células y tejidos dañados.

 

Por supuesto, la manipulación de células adultas humanas para obtener las famosas reprogramadas o iPS, ilusión de próximas terapias, tendrán un papel destacado en las conferencias.

 

Este ciclo de conferencias mostrará muchos de los avances y retos aún pendientes en el conocimiento de las células madre y otras estrategias de la medicina regenerativa.

 

Para más información, les recomiendo la página web www.insde.es. Les espero.

JAL (CBMSO-UAM)

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0:47 | gestionado por José Antonio López | Enviar comentario (0)

jueves, 01 de octubre de 2009

Ya hemos comentado en otras ocasiones la posibilidad de que algún agente infeccioso tome parte en diferentes enfermedades crónicas humanas como el Alzheimer o la Esclerosis Múltiple. Por supuesto, también se comentó que se trata solo una hipótesis de estudio, que estas enfermedades son muy complejas y que, con toda seguridad, hay muchos factores, genéticos, ambientales y, por qué no, biólogos, implicados. ¿Qué otros organismos, vivos o no, podrían estar implicados?


Concretamente, centrándonos en la enfermedad Esclerosis Múltiple, con cerca de tres millones de casos en el mundo, se ha hablado de bacterias (algunas implicadas en neumonía, por ejemplo, como las clamidias) y de varios virus, como el herpes 6, el Epstein Barr y, como últimamente se está investigando, el conocido HSV-1, el de las calenturas.

 

En este sentido, un estudio reciente realizado en nuestro laboratorio, publicado en la revista Experimental Cell Research, analiza los cambios que se producen durante la maduración y diferenciación de los oligodendrocitos, que son las células que protegen a los nervios y que resultan dañadas durante la enfermedad. Se ha visto, por ejemplo, que la maquinaria encargada del transporte de moléculas dentro de la célula se modifica cuando un oligodendrocito se vuelve muy maduro. Además, y curiosamente, estos cambios también se han visto durante la infección, in vitro, de estas células con el virus herpes. ¿Qué quiere decir esto? No se sabe, pero abre, indudablemente, una vía interesante de investigación puesto que, en caso de que la relación no sea una mera coincidencia y todo esto se relacione, finalmente, con la enfermedad, ¿por qué no decirlo?, siempre se estaría en disposición de encarar nuevas aproximaciones terapéuticas. 

Y esto no lo digo yo, que también, sino que Ruth F. Itzhaki, de la Universidad de Manchester, hasta sugiere que se trate con antiherpéticos a pacientes con Alzheimer. Algo exagerado, todavía, desde mi humilde punto de vista, pero tiempo al tiempo...

JAL (CBMSO-UAM)

18:21 | gestionado por José Antonio López | Enviar comentario (8)

jueves, 24 de septiembre de 2009

Para tratar sobre los más recientes avances en el desarrollo de herramientas en la lucha contra las enfermedades infecciosas, el próximo 29 de septiembre se va a celebrar una jornada en el Centro Nacional de Biotecnología del CSIC.


La Jornada tendrá lugar en el Centro Nacional de Biotecnología (CNB-CSIC, Madrid) el próximo día 29 de Septiembre y tendrá como tema principal Nuevas herramientas para combatir enfermedades infecciosas.

La iniciativa reunirá investigadores expertos que presentarán, ante un público general, los más recientes descubrimientos que pueden ser utilizados en la lucha contra las enfermedades infecciosas.

La organización de esta jornada, a cargo de la Fundación Madri+d para el Conocimiento, contará con la colaboración del Prof. Miguel Vicente (CNB-CSIC), quien actualmente coordina dos proyectos dedicados al desarrollo de nuevos antibióticos para el combate de patógenos bacterianos: el proyecto Europeo de investigación DIVINOCELL, y el Consorcio COMBACT, financiado por el programa regional de apoyo a la I+D de la Comunidad de Madrid.

Como se puede leer en el programa, tratándose de una iniciativa destinada a la promoción y divulgación de la ciencia, la Jornada también incluirá una sesión sobre “Transferencia de resultados de la I+D y promoción de la cooperación científica y tecnológica en Biomedicina”.

Aunque la inscripción es gratuita, el aforo es limitado, por lo que es conveniente inscribirse en la página web que han creado para ello.

Alfonso Mora (CNB)

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viernes, 18 de septiembre de 2009

Todos nosotros dormimos. Nos acostamos por la noche cansados y nos levantamos por la mañana como nuevos. Parece obvio que es un proceso natural, pero traten de contestar a las siguientes preguntas: ¿duermen todos los animales? ¿Para qué sirve dormir? ¿Por qué es necesario? No se preocupen si no saben qué responder: a pesar de los grandes avances científicos de los últimos años, la ciencia tampoco tiene respuesta...


“Morir, dormir... ¿dormir? tal vez soñar”

                        W. Shakespeare. Hamlet

 

El sueño (dormir, no soñar) se define como una condición reversible de respuesta reducida a estímulos, usualmente asociada a inmovilidad. Esta definición permite diferenciarla del mero descanso (que no presenta disminución en la respuesta), y del coma (irreversible). Durante años se cuestionó la utilidad del sueño, planteando la llamada “hipótesis nula”: cuando no hay necesidad de comer o de reproducirse, es un estado de indolencia que no gasta energía y que es algo útil, aunque no esencial. Esta hipótesis está basada en que hay animales que no duermen, en que hay especies que no necesitan recuperar sueño y en la posibilidad de prescindir de él en algunos casos. Pero, ¿es cierto que el sueño no es universal?

 

Si bien sólo se ha estudiado en detalle en mamíferos y aves, una lectura cuidadosa de los trabajos publicados sobre especies “insomnes” sugieren que reptiles, anfibios, peces e, incluso, invertebrados muestran signos de sueño tanto a nivel de comportamiento como electrofisiológico. Por ejemplo, la mosca tiene una menor respuesta si está quiescente (“dormida”) durante unos minutos, e incluso hay cambios en la actividad cerebral y en la expresión génica semejantes a los observados en mamíferos. Una cosa curiosa es que los patrones de sueño cambian con la edad, como pasa con los humanos.

Pero veamos ejemplos de animales “insomnes”: la rana-toro y peces de arrecife de coral. Solo hay un estudio del primero en 1967, donde se observó que el ritmo de la respiración sufre un cambio tras pincharle, algo que sugiere que siguen respondiendo a estímulos. Sin embargo, el experimento no se pudo repetir en la fase del sueño con la tasa respiratoria más baja, ni con otros estímulos como luz o sonido, por lo que quizás su respuesta ante estímulos si podría estar afectada. En cuanto a los peces, para dormir se retiran al coral por la noche, donde siguen moviendo sus aletas aún cuando se mantienen inmóviles, sugiriendo que siguen procesando información sensorial. Sin embargo, la mortalidad nocturna es muy elevada, sobre todo 1-2 horas tras la retirada. Esto podría corresponder a la fase más profunda de sueño de los peces, de modo análogo a lo que ocurre en humanos y roedores, donde el sueño más profundo se alcanza justo tras quedarse dormido.

 

La pérdida de sueño sí tiene un efecto rebote para compensar, contrariamente a la creencia popular de que “el sueño no se recupera”: en todas las especies donde se ha mirado, tras un tiempo sin dormir, esta falta de sueño se recupera durmiendo más tiempo, más profundamente y/o de forma más consolidada (es decir, con menos interrupciones).

 

La falta continuada de sueño es letal en ratas, humanos, moscas y cucarachas, pero no en palomas, aunque siempre tiene dos efectos: la aparición de micro-episodios de sueño durante la vigilia, y un deterioro de las capacidades cognitivas, quizás debido más al “cansancio” de las neuronas que a la falta de sueño. Los delfines tienen un sueño uni-hemisférico (cada hemisferio cerebral duerme “por turnos”), lo que sugiere que dormir tiene una función esencial y no puede ser suprimido.

 

Pero, ¿para qué sirve? Si rechazamos la hipótesis nula, no tenemos ni idea. Según los doctores Cirelli y Tononi, debe cumplir la misma función esencial en todos los animales.  Este estado se puede alcanzar a través de diferentes mecanismos y con distintos fenotipos. Dado que el mayor efecto es la falta de relación cognitiva con lo que nos rodea, la función debe encontrarse a nivel neuronal y, por tanto, a nivel celular. Por último, no puede ser proporcionada por un descanso en vigilia, sino que necesita y se beneficia de la desconexión del entorno.

 

Como hemos visto, el sueño parece algo fácil de entender pero se mantiene, de momento, envuelto en el misterio para la ciencia. ¡Ah! una última cosa: los animales también sueñan, e incluso tienen pesadillas...

 

Francisco A. Martin, PhD

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