Enviado el martes, 23 de septiembre de 2008 13:16
Terminado el verano y oteando en el horizonte un nuevo otoño, muchos trashumantes se preparaban para la vuelta. En muchos pueblos aún quedan rincones y caminos por los que caminar y observar el cambio estacional. Cadalso de los Vidrios ha sido testigo por excelencia de una historia con mayúsculas. En poco más de una hora y con poco esfuerzo se visita este paraje del Madrid más meridional.