LoginRSS 2.0 Feed

viernes, 26 de junio de 2009

Estas tierras de la España Central han sido a lo largo de la historia, además de otras muchas cosas, un lugar de paso, en sus proximidades se situa un ramal de la cañada Real Soriana y la vereda Galiana. Desde su privilegiada posición, el cerro Calderico que acoge al castillo y a los molinos de viento, da buena fe de ello, para Consuegra es una suerte.


En los últimos años desde la Universidad Politécnica de Madrid hemos trabajado en el estudio y puesta en valor del citado espacio, un buen ejemplo es la tesis doctoral de Enrique Pérez Martín. Un resultado interesante se puede observar en el video que adjuntamos.

 

10:12 | gestionado por Tomás Ramón Herrero Tejedor | Enviar comentario (0)

lunes, 15 de junio de 2009

En estos días han comenzado a emitirse por el canal 2 de televisión española nuevos episodios del espacio divulgativo vive la vía. Es una ocasión propicia para felicitar a todos los que de una u otra forma están involucrados en este proyecto.


Aprovechando antiguos trazados ferroviarios se han acondicionado diferentes tramos con el objetivo de ser visitados en condiciones favorables. Estas nuevas rutas llevan ya unos cuantos años desarrollándose. Hay varios colectivos involucrados en ello, pero finalmente son los ciudadanos, los que con su comportamiento las hacen suyas, visitándolas y cuidándolas.

Las vías pecuarias son también verdes  o quizás ocres, pero no han tenido hasta el momento, la suerte de las vías verdes. La diferencia quizá venga de la mano de una fundación como es el caso de las vías verdes y la FFE (Fundación de Ferrocarriles Españoles).

Es verdad que se trata de otro tipo de recorrido, son caminos caracterizados por su falta de homogeneidad en cuanto a su discurrir y a su topografía, pero que presentan otras fortalezas que aún no se han puesto en verdadero valor, al menos en la escala estatal.

A partir de la ley de vías pecuarias de 1995 que en la exposición de motivos hace referencia a las juntas, ligallos o mestas e incluso cita literalmente el Honrado Concejo de la Mesta, ha venido derivando en un conjunto de leyes, reglamentos y normas de carácter  autonómico que   han ayudado más bien poco a que el ciudadano las considere como una sola red, aunque se descentralice administrativamente.

Hay que recordar que como fundamento añade: Todo ello convierte a la red de vías pecuarias -con sus elementos culturales anexos- en un legado histórico de interés capital, único en Europa, cuya preservación no garantiza en modo alguno la normativa vigente. Parece claro que ya entonces el legislador era consciente de que con las normas que había no se solucionaba su preservación o defensa.

Hay ejemplos como el de las vías verdes que ayudarían a la gestión adecuada de otros viales que afortunadamente en nuestro país abundan en todas las direcciones.

17:56 | gestionado por Tomás Ramón Herrero Tejedor | Enviar comentario (0)

jueves, 04 de junio de 2009

El próximo día 16 de julio se presentará en el Museo Etnográfico de Castilla y León  la “Guía de buenas prácticas para la observación del paisaje agrario transfronterizo como espacio patrimonial”.

 


El citado trabajo ha sido realizado por Esther Isabel Prada Llorente profesora en la Escuela de Arquitectura de la IE Universidad de Segovia. La autora ha desarrollado parte de su actividad profesional ligada al estudio gráfico del patrimonio rural construido.

Cuando observamos el mapa de vías pecuarias de la provincia de Zamora o el mismo mapa de carreteras, tendemos a ordenar sus elementos y puntos de referencia a partir de la demarcación y trazo de la vía de la plata, afortunadamente, hoy es una autovía que comunica las ciudades de Zamora y Salamanca.

A lo largo de la historia ha sido una de las grandes rutas ibéricas y en algún momento ha cobrado importancia su constante solape con la cañada real del mismo nombre, incluso ha supuesto una fuente constante de litigios en diferentes tramos.

Desde el punto de vista de la unidad del paisaje, Sayago está enclavado en el suroeste zamorano, viéndose encerrado por el río Duero que hace frontera con Portugal, la ruta descrita, el río Tormes y los embalses que se incrustan por la línea límite de Zamora y Salamanca.

En el corazón de dicha unidad, la autora hace su propuesta que incluye imágenes y dibujos en los que se reflejan con gran acierto los perfiles y los colores de una comarca como la sayaguesa que está alejada de todos los centros neurálgicos, abandonada muchas veces a su suerte y sólo cerca de sí misma. Igual que otros lugares del llamado corredor del Oeste español.

Cualquier esfuerzo dirigido a recordar y valorar unas costumbres, un pasado no tan lejano y una tierra, para algunos vacía y, para otros desconocida, supone un reconocimiento que tendrá su impacto positivo en el futuro. Será un paisaje agrario o post agrario, pero siempre será un paisaje vivo.

Paisaje Agrario

 

 

 

18:26 | gestionado por Tomás Ramón Herrero Tejedor | Enviar comentario (0)

sábado, 23 de mayo de 2009

En España durante el bienio 1835-37 se promulgaron las conocidas leyes de Mendizábal sobre la desamortización, también en 1836 desapareció "La Mesta" como organización de arraigada tradición e influencia del antiguo régimen, fue sustituida por la Asociación General de Ganaderos del Reino. Unos años más adelante (1855) y bajo el reinado de Isabel II, se crean los estudios de perito agrícola (sección tecnológica) y los de ingeniero agrónomo (sección científica). Por tanto, se trata de estudios centenarios que hoy mudan su piel al amparo del llamado Espacio Europeo de Educación Superior (EEES).


Bajo el influjo de los nuevos vientos liberales que soplaban en ese período también en España, se hacía necesario orientar e informar a los agricultores y ganaderos, que eran los colectivos mayoritarios presentes en el entorno rural y agrario.

La agricultura venía impulsada y crecida por las expectativas productivas, entrando ocasionalmente en conflicto con la ganadería, sobre todo con la trashumante. Fue en ese ambiente de cambio, en el seno de una sociedad casi autárquica y precaria, cuando se crean los estudios reglados anteriormente citados.

Se implantan primero en Madrid, más tarde se extienden a otras provincias. Se estudian y practican cuestiones relativas a las nuevas técnicas de cultivo y  explotación, a la introducción de nuevas semillas y variedades vegetales, mecanismos y maquinarias adaptadas que aceleran los tiempos empleados en cada labor. Se ordenan de manera incipiente los espacios agrarios, cobrando especial relevancia en éste aspecto la nueva agrimensura, llegando incluso a disponer nuestro país de un cuerpo de agrimensores.

En esta época muchos trazados de vías pecuarias, cañadas reales y cordeles principalmente, son desplazados y acotados a linderos y límites intermunicipales. La segunda mitad y las postrimerías del siglo XIX se caracterizaron por una prolija legislación y reglamentación, materializada por medio de deslindes y amojonamientos.

Los trashumantes, por tradición, conducían sus ganados por rutas o caminos, muchas veces variables, pero llegados a este período de nuestra historia, se ven obligados a pasar, pastar y viajar, entre muchas limitaciones.

A finales del siglo XIX y principio del XX, el Sindicato de Policía Rural es poderoso y presiona hasta el punto que la Asociación General de Ganaderos del Reino se ve impotente en diferentes casos, sobre todo cuando se trataba de hacer respetar la red viaria que había servido al tránsito ganadero durante siglos.

En este sentido hay que remarcar la Real Orden de 3 de febrero de 1871 que dispuso “la formación de un mapa pecuario en el que se deslinden de una manera concreta y exacta los caminos pastoriles, con las servidumbres que correspondan”.

-          “El Gobierno, oído el dictamen de la AGG, podrá suprimir los caminos que considere innecesarios, utilizando o vendiendo sus terrenos, y abrir los nuevos que crea indispensables para la ganadería”.

-          No se llevó a cabo, pero la importancia radica en que la innecesaridad de las Vías Pecuarias será el fundamento de la futura legislación desamortizadora.

El Reglamento de 1877 en su art. 8 dice: “Las servidumbres pecuarias necesarias para la conservación de la Cabaña española y el tráfico de reses son: cañadas, cordeles, veredas, coladas, abrevaderos, descansaderos y pasos. Son cañadas las vías pastoriles que cruzan varias provincias; su anchura es de 75 metros (90 varas). Son cordeles las vías pastoriles que afluyen a las cañadas o ponen en comunicación dos provincias limítrofes; su anchura es de 37,5 metros (45 varas). Son veredas las vías pastoriles que ponen en comunicación varias comarcas de una misma provincia; su anchura es indeterminada, pero generalmente no pasa de 20,83 metros (25 varas), son coladas las vías pastoriles que median entre varias fincas  de un término; su anchura, así como la extensión de los abrevaderos, es indeterminada. Los pasos son las servidumbres que tienen algunas fincas para que por ellas, levantados los frutos, puedan cruzar los ganados”.

Luego vendría el Código Civil en 1889 y sólo tres años más tarde un Real Decreto de 1892 que incorpora el concepto de demanialidad, arrinconando así un poco ese tradicional carácter de servidumbres que tradicionalmente habían tenido las Vías Pecuarias.

El Real Decreto de 1924, otro de 1931, otro de 1944, la Ley de 1974 y finalmente la vigente Ley 3/1995 que descansa en lo que las CCAA quieran realmente hacer.

Hoy existe un marco legal supranacional en materia medioambiental, el de la UE, que afecta sobre todo a las políticas Agrarias y Rurales; de allí proceden un conjunto de directrices que son sensibles y conservacionistas en lo que a espacios específicos se refieren.

La crisis económica actual parece que puede ayudar a profundizar en los anunciados cambios en materia de aprendizaje y formación en los países más avanzados. El llamado proceso de Bolonia es protagonista e impregna el debate del nuevo paradigma formativo. En España nos encontramos un entramado universitario para muchos insostenible. Más de cuarenta universidades y centros forman alumnos en materia agroforestal. La cuestión es ¿qué o cuál agricultura y qué o cuál foresta?

 

 

17:59 | gestionado por Tomás Ramón Herrero Tejedor | Enviar comentario (0)

lunes, 11 de mayo de 2009

Cuando se analizan o comparan informaciones o datos provenientes del SIGPAC se escuchan con reiteración las quejas de diferentes usuarios en relación a la verosimilitud de los mismos. Si bien, parece cierto que con el paso del tiempo se han ido eliminando errores de distinta naturaleza que en el inicio caracterizaban ésta fuente de información.


A pesar de todos los antecedentes sobre dicho sistema y de sus ventajas que son proporcionales al uso que del mismo se viene haciendo, no nos impide señalar, que por sí sólo nunca podrá responder adecuadamente a la realidad tan compleja de nuestro entramado parcelario y viario en la escala estatal.

En este mismo blog hemos abordado el tema citado mediante la entrada “Elaboración de cartografía temática e implementación del SIG VÍA_PEC”. En él se describe detalladamente un método o manera de responder a la necesidad referida, pero no es única, se pueden seguir otros caminos para llegar al mismo fin, lo importante es que se den las condiciones para iniciar los trabajos.

Es significativo conocer las principales características del catastro de rústica en España, sobre todo las físicas y dentro de éstas, aquellos aspectos geométricos que incluyen la situación en cada término municipal y su relación frente a los colindantes, la forma, los linderos y la cabida superficial.

Cualquier trabajo que se realice en el futuro no partirá de cero, existe una buena experiencia y sobre ella se podrán edificar propuestas que respondan a las necesidades demandadas. En la presentación adjunta se describen y proponen algunos aspectos ligados al uso de los SIG.

23:47 | gestionado por Tomás Ramón Herrero Tejedor | Enviar comentario (0)

lunes, 27 de abril de 2009

En numerosas ocasiones se ha argumentado que los deslindes y amojonamientos de vías pecuarias no se han llevado a cabo por falta de presupuesto en las administraciones que tienen encomendada su gestión.


Otras veces se ha dicho que los criterios técnicos no son uniformes y no existen mínimos denominadores comunes para afrontar dichas situaciones, por lo que cada cual va por su lado.

Tal y como se puede observar en este mismo blog, hemos venido tratando diferentes aspectos relacionados con la aplicación de técnicas gráficas, topográficas y cartográficas en la delimitación y estudio de las vías pecuarias.

Ahora este post tiene como objetivo comentar y presentar algunas características de los que denominamos proceso fotogramétrico adaptado y aplicado al estudio detallado de estos trazados.

Referencias al vuelo, los dispositivos necesarios y la equipación adecuada para abordar de forma óptima estos trabajos.

El protagonismo creciente de las cámaras digitales aerotransportadas y sus prestaciones ventajosas frente a las cámaras aéreas analógicas.

Los sistemas de navegación, la necesidad de una correcta planificación y utilización de todos los instrumentos ligados al proceso en vuelo o en tierra. El apoyo en diferentes redes, así como los sistemas de referencia empleados y las correspondientes transformaciones, son operaciones que en todo momento deben estar contrastadas en la ejecución del proyecto.

En definitiva, apoyos, bases de replanteo y restitución fotogramétrica de los elementos usuales a la hora de cartografiar, es el caso de los viales y su entorno más próximo.

La ortofoto digital final habrá pasado por el tamiz del balance de color, en esta fase las diferencias pueden ser grandes en función del trabajo que se realice. La resultante será un conjunto de productos cartográficos fruto del citado proceso fotogramétrico aplicado, (EPD).

La posibilidad de efectuar estudios comparativos a partir de la información fotogramétrica, gráfica y textual que procede de instituciones, como el Catastro, Instituto Geográfico, Archivos, etc., puede permitirnos aportar soluciones precisas para trazados que han evolucionado intensamente en los últimos lustros.

 

 

13:48 | gestionado por Tomás Ramón Herrero Tejedor | Enviar comentario (0)

martes, 31 de marzo de 2009

Los GNSS conceptualmente se configuran como un sistema para determinar la posición de un determinado punto con un amplio abanico de posibilidades en cuanto a la exactitud que finalmente se espera alcanzar. En el estudio y representación de las vías pecuarias cada vez están teniendo más protagonismo, de una parte la miniaturización y versatilidad de los receptores que captan las señales, de otra, las diferentes aplicaciones informáticas que se caracterizan por su alta capacidad para ser integradas.


LT vs GNSS

Livestock Trails versus Global Navigation Satellite Systems

En la presentación que introducimos en este post se incluyen, en unas cuantas diapositivas, algunas de las posibilidades y prestaciones que el citado sistema ofrece para ser correctamente empleado en este tipo de espacios.

Conviene recordar que, no por fácil de usar e implementar este tipo de tecnología, se deba aplicar sin las mínimas garantías, de tal forma que se obtengan las precisiones necesarias para cada caso. En parte esto tiene que ver con la profusa utilización de navegadores que solo operan mediante código, aún así nos dan posiciones que son óptimas para orientarnos, nunca para garantizar precisiones centimétricas.

Las particularidades de la cartografía en nuestro país, la disponibilidad de redes y el conocimiento de los sistemas de referencia son elementos necesarios para garantizar actuaciones adecuadas en la aplicación de estos sistemas.

 

18:59 | gestionado por Tomás Ramón Herrero Tejedor | Enviar comentario (0)

viernes, 20 de marzo de 2009

En bastantes ocasiones nos podemos encontrar con trazados de vías pecuarias que discurren por parajes que pueden resultar atractivos para el caminante e incluso para el trashumante, pero no resultan así para los técnicos que tienen la misión de efectuar su deslinde.


En este sentido las administraciones retrasan o no acometen este tipo de trabajo con la excusa del encarecimiento.

Un caso típico es el de ciertas vías pecuarias que atraviesan zonas arboladas, en ésta situación no existe la visibilidad necesaria para operar con garantías utilizando fotografías aéreas. Por otra parte, efectuar levantamientos topográficos y replanteos pié a tierra, también se pueden ver condicionados por aspectos parecidos, sobre todo falta de visibilidad y señales GPS.

Afrontar este tipo de trabajos con garantías supone un grado mayor de planificación y complementariedad instrumental. Allí donde las señales de los satélites se ven limitadas, entrarían en juego de forma complementaria, instrumentos topográficos tradicionales como las estaciones totales.

Se conocen distintos métodos o procedimientos desde el punto de vista topográfico, en función de la clase de trazado, a continuación ofrecemos una propuesta resumida y que hemos aplicado en algunos deslindes.

 

9:31 | gestionado por Tomás Ramón Herrero Tejedor | Enviar comentario (1)

lunes, 09 de marzo de 2009

Ahora que algunas instituciones y administraciones se animan a digitalizar planos históricos e información que puede ser relevante, tanto para la consulta como para la investigación, insistimos una vez más desde este blog en la necesidad de crear un archivo o registro virtual que sirva de soporte para el estudio y seguimiento de las vías pecuarias en su conformación actual e histórica.


En el I Congreso Nacional de VP se abordó este tema y se incorporó al grueso de las conclusiones como necesidad a satisfacer en un futuro cercano. La realidad es que el tiempo pasa, son casi 4 años y seguimos igual, hoy por la crisis, ayer por otras razones, en definitiva seguimos como estábamos.

Algunos se comunican con nosotros demandando información concreta sobre tal o cual trazado o sobre la posibilidad de acceder a archivos privados o públicos en los que puedan encontrar referencias válidas o simplemente satisfacer su curiosidad.

Se puede observar en la presentación siguiente las principales referencias archivísticas o documentales para iniciar cualquier estudio o seguimiento en esta temática.

Recordamos que la historiografía gráfica de las vías pecuarias se desarrolla de forma paralela al conocimiento y uso de diferentes técnicas de representación gráfica, hundiendo sus raíces más allá de la baja Edad Media, recorriendo siglos hasta alcanzar las últimas tecnologías propias del siglo XXI.

 

14:31 | gestionado por Tomás Ramón Herrero Tejedor | Enviar comentario (0)

viernes, 27 de febrero de 2009

Como se sabe son muchas las vías pecuarias que en su discurrir atraviesan parajes que observados a cierta distancia resultan deslumbrantes en algunos casos, sorprendentes en otros y también olvidados, indiferentes o anodinos.


En este blog en la categoría de cartografía caminera se pueden leer algunos comentarios en los que se abordan cuestiones como la representación del territorio y de las vías pecuarias en nuestro país en diferentes períodos de nuestra historia. También hemos hecho alusión directa a elementos constructivos que se encuentran sobre los trazados o en zonas aledañas.

Son espacios a veces derruidos, abandonados, desaparecidos hoy, pero en otro tiempo tuvieron una clara significación, por ejemplo los viejos abrevaderos o los más modernos bebederos, corrales de diferente configuración así como tenadas o tenadizos, pajares, palomares, chozos, cabañas, ermitas, miradores, molinos, neveros, refugios, cuevas y bodegas subterráneas.

Con la rápida evolución de las herramientas informáticas específicas del sector gráfico y cartográfico, cada día se vienen aplicando más, en el estudio, conocimiento y divulgación de estos espacios. Integrarlas con sentido práctico puede resultar un trabajo tedioso y laborioso.

En algunas universidades estamos trabajando en la elaboración de los nuevos programas formativos y algunos reivindicamos la presencia articulada de estas materias para que nuestros futuros técnicos e ingenieros sean protagonistas en la puesta en valor de un patrimonio cultural, poco valorado y a veces desconocido.

 

5:28 | gestionado por Tomás Ramón Herrero Tejedor | Enviar comentario (0)

miércoles, 11 de febrero de 2009

Vivimos semanas, meses y quizás años difíciles en materia de empleo, sin embargo, podemos encontrar oficios que aún esperan ser cubiertos, es el caso del pastor, tanto en tareas con ganado explotado de manera intensiva como en el tradicional pastoreo extensivo.


Se dice que es un trabajo para hombres de otras épocas, de otro tipo de sociedad. Conocen el campo y los animales, diferencian bien las cuatro estaciones y sus particularidades climáticas. Son pacientes, casi artesanos.

Pedro García Martín, investigador y profesor, buen conocedor de la trashumancia, escribió un capítulo que denominó “De la flauta de pan al cayado del buen pastor” (Imagen, Literatura y Paisaje en la Cultura Mesteña) dentro del libro coordinado por Julio Martín Casas y que ya en otras ocasiones he referido en este blog, son “Las Vías Pecuarias del Reino de España: un patrimonio natural y cultural europeo”.

Trata diferentes aspectos, centrándose el profesor en la cosmovisión pastoril y finalizando con lo que denomina El cierre del círculo trashumante donde resalta la universalidad de los diez mandamientos de nuestros pastores:

El primero, santiguarse

y a San Antonio invocar,

rezarle una oración devoto

y la sartén calentar.

El segundo es almorzar

Un plato de migas canas

Con orejones de pan

tostaditos en las brasas.

El tercero, echar merienda,

un buen coscurro de pan;

el cuarto, soltar ganado

y el “zurriago” `pa´ arrear.

El quinto, ordeñar las cabras

 y en consejilla silbar,

y al pie de la fuente fría

comer pan y regoldar.

El sexto, decir que “nones”

a los jueces del lugar,

y el séptimo, por la noche

la caldereta cenar.

Octavo, una mentirilla

que a los amos les contente;

y el noveno, retozar

con las pastoras de enfrente.

El décimo, codiciar

buen pasto para el ganado

y “ulidito” madrugar

todos los días del año.

 

12:55 | gestionado por Tomás Ramón Herrero Tejedor | Enviar comentario (0)

sábado, 31 de enero de 2009

Nuestros antepasados fueron nómadas, después se asentaron en determinados espacios más o menos confortables, domesticaron plantas y animales e iniciaron un nuevo tiempo protagonizado por el intercambio a la fuerza o pactado. Algunos se especializaron en la conducción de rebaños de animales domesticados. El cielo estrellado, la línea del horizonte y las condiciones agroambientales del camino han sido siempre las referencias de toda trashumancia.

Agricultura y Ganadería incipiente

            (El gran libro de consulta - El País Altea - )


Ganados de diferentes especies han caminado en manadas y abrieron las grandes vías pecuarias que primero fueron praderas alargadas, más tarde cañadas, luego trochas o veredas, constituyendo el conjunto toda una red. En la época moderna la fuerte irrupción de la agricultura a la vez que constriñe dichos espacios, los enriquece, pues así llegan nuevas semillas que son trasladadas a diferentes ecosistemas aumentando la biodiversidad.

Hasta mediado el siglo XX se podría decir que el mundo rural ibérico se caracterizaba en parte por un fuerte vínculo entre conservación de la naturaleza y trashumancia. Factores como el estiércol, el pisoteo, la evolución de la materia orgánica en los suelos, zonas asilvestradas, refugios de floras y faunas más o menos endebles, la dispersión de semillas e insectos asociados, han hecho que hoy  pocos duden del empobrecimiento y vaciado de vida de muchas zonas agrarias, repercutiendo también en los espacios naturales más o menos accesibles.

El agua como protagonista del camino ha sido santo y seña para todo trashumante, muchas jornadas y esfuerzos han estado ligados a su ubicación. Una vez que los animales no pisan el camino “los vasos de agua” también se ausentan y con ellos estas praderas alargadas también se avejentan o mueren.

El famoso cambio climático será mucho más pernicioso en nuestro mundo rural si seguimos exprimiendo los acuíferos y los cauces naturales sin barreras o sin compensación alguna.

Se trata de un paisaje en su concepción integral que viene siendo acosado, casi destruido y que a pesar de ello se sigue sin tener una estrategia escalada e integrada.

Nos consta que han sido muchas las llamadas a incrementar el valor de las cañadas, su papel activo y regulador, devolver cierto equilibrio a un espacio cada vez más degradado, lo hacemos aquí una vez más. A quien corresponda.

13:55 | gestionado por Tomás Ramón Herrero Tejedor | Enviar comentario (0)

martes, 20 de enero de 2009

En una época de profundos cambios, que en el ámbito universitario se visualizan por medio de lo que se denomina Espacio Europeo de Educación Superior (EEES).


La UPM mediante la Cátedra Unesco liderada por el Profesor Francisco Michavila y con el total apoyo del Rector Javier Uceda, viene desarrollando en los últimos meses un conjunto de trabajos, bajo la denominación de Modelo Educativo, con el objetivo de situar a ésta Universidad en condiciones óptimas para mejor afrontar los nuevos retos.

Desde la oferta académica de grado introducida en los seminarios por el Profesor Federico Gutiérrez-Solana, pasando por el Máster y la formación continua, el papel del profesorado, los temas relacionados con el personal de apoyo, las relativas a las metodologías educativas, el doctorado, los estudiantes hasta llegar a la cuestiones específicas ligadas a los procesos de internacionalización y organizacíón de la universidad, se van tratando mediante el debate y la propuesta, con la idea de construir un Modelo Educativo abierto, que pueda servir para orientar, en definitiva, que sea útil.

6:31 | gestionado por Tomás Ramón Herrero Tejedor | Enviar comentario (0)

lunes, 12 de enero de 2009

En una época de cambios históricos en ámbitos tan diversos como la política, la ciencia y la técnica o el acelerado cambio climático, también, los viejos caminos ganaderos que surcan la Península Ibérica mudarán su piel, tendrán, a pesar de todo, su sitio; segirán siendo espacios singulares.

 

Bebedero_fuente_de_Cabornu

                Fuente_Bebedero de Cabornu


José Antonio Fernández Otal señala en su contribución que denominó “las vías pecuarias y las instituciones ganaderas de Aragón en el pasado” pg. 57-126 del libro coordinado por Julio Martín Casas “Las vías pecuarias del Reino de España: un patrimonio natural y cultural europeo” que entre 1808 y 1836 se confabularon tres hechos que arruinaron el negocio de la trashumancia. El primero fue la guerra. Durante seis años, hasta 1814, perturbó completamente el ritmo habitual de la trashumancia. El segundo hecho, que afectó más al sector lanero castellano, fue que a partir de 1818 los precios de las lanas españolas en Londres, el principal mercado europeo, empezaron a hundirse y no lograron recuperarse antes de 1836, fecha de abolición de la Mesta castellana. El tercer hecho fue la realización de la reforma agraria consiguiente a la revolución liberal, consumada en España entre 1808 y 1845.

Cuando en el futuro, pongamos que dentro de unos doscientos años, en 2208, se estudie la evolución de la trashumancia y las vías pecuarias, quizás se encuentren tres posibles hechos que potenciaron el negocio de la trashumancia y el resurgir de las vías pecuarias entre el año 2008 y el año 2036 para parangonar así las circunstancias antes relatadas.

El primero hará referencia a un largo período de paz y desarrollo. El segundo hecho describirá la profunda crisis del sistema financiero y capitalista imperante en el mundo en esa época. El tercer hecho estuvo protagonizado por la aceleración del cambio climático que provocó múltiples medidas en todos los órdenes institucionales, entre ellas, el desarrollo integral del mundo rural en los países más avanzados, que en nuestro caso llenó los campos de especies ganaderas autóctonas y de pastores weberos.

Un Premio Nobel de la Paz (2007) como Rajendra Pachauri Presidente del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático de la ONU señala que “es necesario volver a la esencia de la reutilización y poner fin al derroche”.

 

19:46 | gestionado por Tomás Ramón Herrero Tejedor | Enviar comentario (1)

jueves, 18 de diciembre de 2008

Es oportuno recordar, en este frío mes de diciembre, que existe toda una tradición enraizada en el sentimiento más profundo de buena parte de las personas que forman o han formado parte de nuestro mundo rural, me refiero al acotamiento de los pastos comunales, que como es sabido en muchos pueblos se iniciaba con la llegada del día de Todos los Santos (1 de noviembre) y se prolongaba hasta bien entrada la primavera en el día de San Isidro Labrador (15 de mayo).


Esta práctica ha llegado así hasta nuestros días en distintos lugares, pero, ¿qué ha sucedido en otras épocas? Sobre todo cuando La Mesta era una institución fuerte y respetada, aunque también contestada. Son varias las fuentes a las que podemos acudir para tratar de dar respuesta. Julius Klein en su tratado sobre La Mesta (1936) dedicaba ya un capítulo al análisis de los privilegios de los pastizales de la Mesta.

Ofrece un conjunto de datos y referencias relativas al pastoreo, los acotamientos y la ganadería lanar en la Inglaterra de los Tudores poniendo de manifiesto cierto paralelismo con la Castilla de los Reyes Católicos. Destaca que en la Península el elemento diferencial ha sido el ganado lanar trashumante en gran escala como vector contra los cerramientos, cercados y por supuesto con permisividad sobre los acotamientos.

Klein describe como las “famosas Cortes de Toledo de 1480, en vez de insistir en cercenar los privilegios pastoriles de la Mesta, tomaron la actitud contraria. Los procuradores contribuyeron obedientemente a la política trazada por los Reyes Católicos, ordenando la evacuación de todos los acotamientos en los comunales apropiados por los funcionarios concejiles durante el período de relajación de Enrique IV. En este sentido cuenta como en Ávila ya en 1491 se ordenó anular sus Nuevas Ordenanzas, que autorizaban la venta y acotamiento de una parte de sus terrenos comunales, el mismo año fue impedido el desarrollo de la agricultura en el reino de Granada, recientemente conquistado, mediante un edicto prohibiendo los cercados, salvo licencia especial de la Corona.

En estas semanas del otoño nos enteramos de como algunos pastores aún siguen con sus animales recorriendo las viejas vías pecuarias en viajes de ida y vuelta, sorteando los “nuevos cerramientos”, ya no representan un problema los ganados estantes, ni siquiera los agricultores, va calando la idea de que la transformación del mundo rural se acelera por momentos, en realidad será difícil de explicar y más complicado de entender la historia del agro español.

Nos comentaban nuestros mayores que llegado San Isidro todos al prao y por “San Bernabé se le quita la mosca al buey y se le pone al borriquito en el pié” todo ello suponía un tratado medioambiental de la Castilla más profunda.

 

18:54 | gestionado por Tomás Ramón Herrero Tejedor | Enviar comentario (0)

domingo, 30 de noviembre de 2008

En los primeros días de diciembre se van a celebrar algunos actos centrados en el análisis, el debate y la propuesta en materia medioambiental. Primero en Madrid está anunciado el 9º congreso nacional sobre medio ambiente y luego en Poznan (Polonia) una reunión de casi 200 países que trata de ser un sustitutorio de Kioto.


Bajo el lema: ”el reto es actuar” se dedican estos primeros días de diciembre decenas de personas a desarrollar un conjunto de temas que son nucleares en materia medioambiental. Se habla de red de redes en palabras del presidente de la fundación CONAMA 

Seguramente que de una u otra forma aparecerán en los debates las vías pecuarias pero es una lástima que no ocupen en este foro el espacio que entendemos se merecen, no en vano repetimos una y otra vez que estamos ante un dominio público que ocupa el 1% del territorio del estado.

Dejó escrito el profesor y novelista José Luis Sampedro en el libro coordinado por Julio Martín Casas “las vías pecuarias: un patrimonio natural y cultural europeo”… Dar nueva vida a esas venas y llenarlas con una moderna circulación que enriquezca nuestro conocimiento mutuo, es contribuir a percibir la diferencia en la unidad; porque la razón de ser de la trashumancia es, justamente, aprovechar las diversidades climáticas y naturales. Vale la pena lograr que, junto a los pastores y sus reses, circulen por esos caminos estudiosos y deportistas, viajeros y curiosos, turistas aislados o en grupo, reviviendo rutas seculares, haciendo renacer nuevos intereses y actividades, gracias a un patrimonio público felizmente recuperado.

Este libro se presentó con motivo del primer congreso nacional de vías pecuarias en 2005, se conmemoraba el 10º aniversario de la aprobación de la última ley estatal de vías pecuarias y poco se puede añadir a lo referido por tan insigne caminante.

 

18:50 | gestionado por Tomás Ramón Herrero Tejedor | Enviar comentario (2)

jueves, 20 de noviembre de 2008

Conviene recordar en estos tiempos económicamente convulsos para casi todos, que en materia de vías pecuarias, el respeto empieza por el deslinde y termina por el amojonamiento. Cuando el intruso potencial observa el mojón, primero se acerca y comprueba que es real, luego duda, se queja, se lamenta, pero finalmente respeta “la piedra”.


Corresponde la aprobación de los expedientes de deslinde de Vías Pecuarias a la Dirección General u organismo competente, debiendo publicarse la correspondiente resolución en el Boletín Oficial de la Comunidad, trasladándola al propio tiempo a los Organismos informantes y a las Entidades o particulares que hubiesen presentado reclamación.

 

Contra el acuerdo de aprobación de deslinde podrá interponerse recurso de alzada ante el Consejero responsable (antes de Agricultura, hoy de Economía e Innovación tecnológica) cuya resolución podrá ser impugnada en vía contencioso-administrativa, en los casos de infracción de procedimiento, dejando las cuestiones civiles para conocimiento de la jurisdicción ordinaria.

 

El deslinde aprobado y firme declara, con carácter definitivo, el estado posesorio a reserva de lo que pudiera resultar en caso de juicio ordinario declarativo de la propiedad, (Artículo 24 del Reglamento de Vías Pecuarias).

 

Una vez sea firme el deslinde, el mismo técnico de la Administración que lo realizó, a ser posible, formulará el proyecto de amojonamiento definitivo que se ajustará al referido deslinde.

 

Aún finalizado el trabajo, se abrirá un período en el que se deben atender las consultas que le presenten la D.G. Agricultura y Alimentación u organismo competente, en cuanto a aspectos propios del trabajo realizado, especialmente útiles en caso de alegaciones.

18:45 | gestionado por Tomás Ramón Herrero Tejedor | Enviar comentario (1)

lunes, 10 de noviembre de 2008

Desde el día 12 hasta el 15 de noviembre está anunciada la celebración del 2º Congreso Internacional sobre Paisaje e Infraestructura en la ciudad de Granada. En 2006 en Sevilla se celebró el 1º, ambos organizados por la Asociación Española de la Carretera.

Queremos dedicar este post a dicho evento, en primer lugar para felicitar a la organización por dicha iniciativa así como reconocer la labor realizada y los esfuerzos que dedicarán en el futuro para mejorar.

Como segunda reflexión, quisiéramos desde este blog animar a los responsables a enriquecer las buenas iniciativas que han puesto en marcha, tal es el caso del espacio web dedicado a la información y a la divulgación. En este sentido queremos comentar la necesidad de ampliar y completar la información en todo aquello que se refiere a las vías pecuarias.

Las vías pecuarias, como es sabido, disponen de una especificidad en el orden legal que otros viales rurales no tienen: sirva como ejemplo la última ley de vías pecuarias (ley 3/1995). Puede ser ambientalmente correcto tratarlas o encasillarlas con las “vías verdes” si se quiere, pero convendría aclarar lo que muchos ya conocen: no se trata del mismo tipo de vial, y en alguna ocasión podría parecer como si lo fuese.

Según algunos datos y gráficos que aparecen en la web de la Asociación Española de la Carretera, específicamente el Mapa de Interpretación del Medio Ambiente (MIMAR) a través de las carreteras españolas, ofrece gráficamente una meritoria información que bien podría ampliarse incorporando los principales trazados cañariegos, es decir, las cañadas reales, a las que por otra parte hacen referencia nominalmente.

Bien saben los técnicos que en algún momento han tenido a su cargo la facultad de intervenir en el diseño de trazados correspondientes a grandes infraestructuras, sobre todo lineales, que en numerosas ocasiones “se ha tirado por la calle de en medio” que en múltiples casos ha resultado ser una vía pecuaria y no una vía verde. Es de justicia señalar que en los últimos años se ha logrado una mayor concienciación y se ha podido evitar, en parte, esa práctica abusiva tan típica de la segunda mitad del pasado siglo.

 

17:15 | gestionado por Tomás Ramón Herrero Tejedor | Enviar comentario (0)

martes, 28 de octubre de 2008

En pleno otoño de 2008 es interesante repasar los últimos acontecimientos ligados a las vías pecuarias, al menos en Madrid y alrededores. En este sentido ha sido luctuoso el llamado día de la trashumancia, pues un pastor el pasado domingo en su paso por Madrid perdió su vida. También se han sucedido las noticias sobre la Cañada Real Galiana y puede resultar de interés recordar aquí el llamado nuevo paradigma de las vías pecuarias, que podríamos resumir en los siguientes aspectos:


Diversidad funcional que incluiría las funciones públicas a las que quedan afectadas las vías pecuarias, caso del tránsito ganadero, la función ecológica, la función recreativa y la función cultural.

►En consonancia con las nuevas funciones, se admiten, además del uso pecuario, otros usos y aprovechamientos de las vías pecuarias.

►Las vías pecuarias son declaradas bienes de dominio público de las Comunidades Autónomas.

►Las vías pecuarias dejan de ser un dominio público “relajado” y se convierten en un dominio público “superreforzado”.

En este sentido José Francisco Alenza nos recuerda el viejo paradigma según el cual las vías pecuarias eran caminos destinados únicamente al tránsito pecuario y agrícola (o la enajenación si dejaban de ser utilizadas), por tanto, podrán mantener su condición demanial gracias a las otras funciones públicas que se le asignan.

Convendría recordar aquí, que existen trazados muy nombrados como la Cañada Real Galiana a su paso por el término municipal de Madrid que "enriquece" esas funcionalidades que conforman el nuevo paradigma, añadiendo el valor social del asentamiento “in crescendo”, el problema asociado de la vivienda, de la emigración, de la marginación en sus diferentes caras y últimamente estamos asistiendo a nuevas funcionalidades motivadas por las fuertes lluvias de este otoño. En las noticias publicadas se observa con claridad. Se trata de un problema complejo que el paso del tiempo agrava.

Día de la trashumancia en Madrid

 

Cañada Real Galiana en Madrid: nuevas funcionalidades

 

Cañada Real Galiana en Madrid: nuevas funcionalidades

Cañada Real Galiana en Madrid: nuevas funcionalidades

Cañada Real Galiana en Madrid: nuevas funcionalidades

 

18:27 | gestionado por Tomás Ramón Herrero Tejedor | Enviar comentario (0)

miércoles, 08 de octubre de 2008

Como punto de partida para establecer la adecuada red de caminos se debe elaborar el correspondiente inventario ambiental para poder realizar una correcta Evaluación de Impacto, identificando al menos los siguientes elementos:


·         Núcleos urbanos y localidades presentes.

·         Los vasos de los embalses existentes de un cierto tamaño. Ellos obligarían a pasos concretos o a la realización de grandes obras.

·         Entorno de monumentos histórico - artísticos de importancia, dado que se puede modificar la identidad de los mismos.

·         Bosques de interés, atlánticos o mediterráneos de frondosas (robledales, castañares, encinares, etc.) con fracción de cabida cubierta igual o superior al 40%. Estos ecosistemas poseen un valor natural alto.

·         Áreas en las que las condiciones constructivas sean muy desfavorables, en particular aquellas en que sean habituales los deslizamientos, desprendimientos, etc. o lugares con cotas por encima de los 1.000 metros sobre el nivel del mar.

·         Las canteras en explotación y las concesiones mineras, por las limitaciones que pueden suponer para su correcto desarrollo.

·         Paisajes sobresalientes.

·         Paralelismo prolongado con infraestructuras viales, dado que aumentan considerablemente el número de observadores y, por tanto, la magnitud del impacto visual.

Una vez identificados se deben analizar bajo los siguientes criterios:

·         La red debe quedar integrada en el sistema de vías existentes.

·         El nuevo trazado debe conservar todas las vías interiores de la zona que por sus condiciones sean utilizables, aun cuando sea preciso realizar algunas mejoras o acondicionamientos en ellas.

·         El trazado debe evitar la parcelación.

·         La densidad de la red debe ser la mínima indispensable para realizar su función.

·         Los accesos deben tener las características técnicas precisas para soportar el tráfico previsible, cualquiera que sea la época del año, teniendo en cuenta que las nuevas redes constituyen un medio de producción y por ello han de estar proporcionadas al fin para el que se las destina, sin absurdos excesos técnicos que eleven innecesariamente su coste ni tampoco con carencias de calidad que deriven en una segura y rápida degradación.

·         Para lograr lo anterior se debe minimizar el coste de ejercicio del transporte, formado por la suma de los gastos directos (coste de operación del vehículo más pérdida de tiempo en el transporte más pérdidas de productos más gastos de conservación de camino originado por su utilización) y los gastos indirectos (amortización de la obra más conservación de la red no imputable a su utilización, como la derivada de los efectos del clima). De lo expuesto se deduce que el coste de ejercicio del transporte no siempre es fácil de determinar.

1.1      Tráfico

El conocimiento del tipo y número vehículos que van a utilizar el acceso es un dato de partida fundamental para su diseño. Es frecuente establecer clasificaciones basadas en la heterogeneidad de su tráfico. Su utilización es casi siempre marcadamente estacional, con una gran incidencia de los factores metereológicos, y con grandes fluctuaciones en su Intensidad Media Diaria (IMD); asimismo, la gran variedad de tipos de vehículos que circulan por ellos, camiones, tractores, maquinaria agrícola, automóviles, circulación de ganado, etc., les confieren un carácter especial.

En un extremo se situarían aquellas vías transitadas por vehículos todoterreno unas pocas veces en su vida útil, mientras que en el otro extremo se encontrarían aquellos accesos sobre los cuales circulan camiones con cargas importantes en sus ejes y en número considerable anualmente. En el primer caso sólo se precisan pequeños retoques en algunos puntos de su traza mientras que en el segundo sería de aplicación la tecnología propia de las carreteras y los caminos rurales.

Entre ambos extremos se sitúan la práctica totalidad de los accesos objeto de estudio. El dato a determinar más importante, por tanto, sería la composición del tráfico (tipo de vehículo) para el cual se dimensiona el acceso, siendo la intensidad un parámetro de influencia secundaria debido a su pequeña cuantía en todos los casos.

Los vehículos a considerar serían:

·         Automóviles todo - terreno

·         Camiones con carga por eje del orden de tres toneladas

·         Camiones de mayor capacidad y tonelaje.

La composición del tráfico, camiones, tractores, maquinaria agrícola, automóviles, circulación de ganado, etc., elegida para el diseño, fija las anchuras y pendientes longitudinales admisibles para cada caso.

La velocidad de proyecto, que en la tecnología de carreteras es un punto básico de partida a determinar, carece de significación para el tipo de accesos objeto de estudio. Muchas veces, y en terreno forestal, estos accesos pueden considerarse como pistas forestales.

1.2      Pendientes máximas

Aunque se pueden presentar casos muy particulares en los que pueda sobrepasarse el 8% de pendiente, no es conveniente que se proyecten con pendientes superiores. Si bien los tractores con remolque pueden subir por caminos con pendientes mayores, la bajada con carga en el remolque puede ser peligrosa, sobre todo en días de lluvia en los que el firme se hace resbaladizo y de pendiendo del tipo de suelo.

No obstante, y para evitar en su caso grandes movimientos de tierra, puede superarse la cifra citada, alcanzando hasta el 10 %, pero en tramos cortos e intermedios, hasta de 250 metros.

Es necesario insistir en que el ingeniero proyectista, a la vista de la topografía del terreno, deberá estudiar las pendientes más adecuadas de la rasante a fin de disminuir los movimientos de tierra que, además de encarecer la obra, puedan limitar el uso del camino al dificultar el acceso a las parcelas adyacentes. Se recuerda que el acceso se debe considerar como un medio de producción más, y por ello ha de estar proporcionado a su fin específico.

1.3      Traza y perfiles

La geometría del eje del acceso en planta debe respetar al máximo al entorno, acomodándose a él, aun a costa de aumentar la longitud del camino. Evidentemente, y compatibilizándolo con ello, se procurará que el número de tramos rectos sea el mayor posible, por razones de economía y confort en la conducción, con el fin de facilitar la utilización de los mismos por otros usuarios y facilitando su permanencia frente a invasiones de matorral.

En general, y para cualquier camino que se vaya a proyectar, se ha de procurar establecer la traza de tal forma que los movimientos de tierra sean los menores posibles, cosa que se logra fácilmente en lugares de escasa pendiente.

Como estudio previo de la traza y, consiguientemente, del perfil longitudinal, se reconocerá detenidamente el terreno, y en un plano parcelario, si se dispone de él, se deberá situar todo lo que se considere de interés en relación con el proyecto: zonas húmedas, afloración de rocas, cursos de agua, infraestructuras existentes, elementos fijos como mojones o hito de la ROI, etc. Lo mismo puede decirse de los datos de propietarios.

1.4      Tratamiento de taludes

El movimiento de tierras, ya se trate de excavación o terraplenado, produce una modificación en la naturaleza de los taludes que habrá que tratar adecuadamente para conseguir el objetivo primordial: provocar el menor impacto ambiental.

Los trabajos se iniciarán siempre por la retirada de la capa vegetal de la zona que vaya a ser ocupada por las obras, acopiándola convenientemente para su aprovechamiento posterior.

Una vez concluidas las extracciones de las tierras vegetales se inician los trabajos de movimiento de tierra, que siempre serán de pequeño volumen. Para su realización se debe seguir el criterio general de emplear todos los productos extraídos en la construcción de terraplenes de manera que se igualen ambos volúmenes y no resulten productos sobrantes.

Si los terrenos son de buena calidad y resistencia no será preciso aportar sobre las excavaciones y terraplenes material de afirmado, concluyendo los trabajos con la extensión sobre los taludes de la tierra vegetal previamente extraída. Esta capa protege de la erosión, sobre todo en terrenos arenosos, y minimiza el impacto ambiental de las obras, por lo cual, tiene gran interés su correcta ejecución. Estas labores, a veces, deben complementarse con siembra reforzada o hidrosiembra de vegetación autóctona, realizándose el mantenimiento preciso hasta conseguir su implantación y desarrollo.

1.5      Tratamiento de canteras y vertederos

Si el terreno natural, una vez compactado, no tiene suficiente capacidad portante para resistir los esfuerzos producidos por el tráfico, serás preciso extender sobre él una capa de material de buena calidad, o firme, con las características indicadas anteriormente. Para su obtención, lo más conveniente económicamente es buscar en algún punto de la traza una zona de la cual se pueda extraer este material. Se retira previamente la capa vegetal de la superficie a ocupar por la cantera, se extrae el material formando taludes lo más tendidos posibles y una vez concluidos los trabajos, se procederá a la regeneración mediante el extendido de la tierra vegetal primitiva y si fuera necesario, se recurriría a hidrosiembras y plantaciones de árboles y arbustos, de manera que se cubra totalmente con vegetación la superficie ocupada.

Siempre que sea factible se buscarán emplazamientos de las canteras en que el terreno presente la orografía más favorable y se cause, por tanto, el menor impacto ambiental.

Si la cantera va a tener cierta importancia, hay una normativa específica que regula legalmente este tipo de aprovechamientos.  


Aspectos ambientales

Los trabajos de construcción y/o mantenimiento de los accesos pueden suponer ciertos efectos sobre el medio, función de las características del medio atravesado y de la época del año en la que se desarrollan los trabajos. La magnitud de estos efectos se deben de tener en cuenta en la apertura y el mantenimiento de los accesos, cuyo fin es evitar que en estas labores se provoquen impactos sobre el medio significativos.

No obstante la presencia de los caminos supone una mejora de la accesibilidad a las fincas y a los montes, lo que implica un impacto positivo importante en cuanto al beneficio económico que supone.

Los accesos tienen que reunir las condiciones mínimas para cumplir su cometido, reduciendo en lo posible los costes económicos de construcción, lo que supone minimizar los movimientos de tierras, las obras de fábrica, etc. adaptándose al terreno lo máxima posible, aumentando la pendiente longitudinal admisible en forma apreciable y reduciendo al máximo los radios en las curvas, lo que es viable porque el ancho de la plataforma es muy reducido, y su paso se restringe solamente al necesario para el paso de vehículos ligeros y camiones normales (hormigoneras) en sentido único, es decir, unos 3 a 4 metros de ancho. Esto hace que los daños que se generan no sean muy graves, siendo los impactos de pequeña magnitud dado que las actuaciones suponen exclusivamente una actuación superficial, no provocando su construcción alteraciones graves sobre la topografía. Esta circunstancia puede no cumplirse en zonas con fuerte desnivel.

Principalmente, los impactos serán función del valor ecológico de los elementos del medio afectados y, en menor grado, del diseño adoptado para el acceso, sus características técnicas y de los métodos utilizados para la construcción.

A continuación se enumeran los efectos ambientales que un acceso puede generar, aclarando que este listado es exhaustivo y algunos de los efectos reseñados se refieren a circunstancias especiales o casos extremos (en zonas de topografía muy acusada o áreas de un valor natural importante), por lo que han de considerarse como efectos que en general no se producirán prácticamente nunca, evitándose en la inmensa mayoría de las situaciones.

1.6      Efectos negativos en la creación de caminos

1.6.1      Medio físico

El análisis se realiza estudiando la posible incidencia sobre el medio físico a través de sus tres elementos esenciales: suelo, agua y atmósfera.

Suelo

Los accesos provocan un acusado incremento de los procesos erosivos que supone, en general, su principal impacto desfavorable.

Esta transformación se provoca por la ejecución de las siguientes actividades:

1.    Movimientos de tierras para la creación del camino.

2.    Daños directos sobre los horizontes superficiales del suelo por compactación, vuelco, remoción o eliminación.

3.    Daños sobre horizontes profundos por corte y afloramiento de los mismos, que al no estar meteorizados hace que sean inviables para ser colonizados de forma natural por la vegetación en un plazo corto.

4.    Incremento de riesgos de deslizamientos en laderas inestables. En circunstancias especiales, en las que en una pendiente acusada se una la presencia de horizontes de naturaleza impermeable relativamente superficiales y lluvias abundantes, la construcción de un acceso puede provocar un incremento de la inestabilidad de la ladera pudiendo desencadenar un deslizamiento en masa.

5.    Contaminación de suelos por aportes de materiales extraños de peor calidad.

6.    Daños sobre enclaves singulares de interés geológico. En el territorio nacional existen una serie de puntos y enclaves que se incluyen por su valor geológico dentro de un Inventario de Enclaves de Interés Geológico, en el que se encuentran puntos como las ignitas (huellas en roca de dinosaurios), zonas con abundancia de fósiles, enclaves con formaciones geológicas extrañas, etc. que deben ser evitados.

7.    Contaminación de suelos por vertidos accidentales o por negligencia. La contaminación del suelo por vertidos de aceites, cambios de lubricantes de la maquinaria o actividades similares, pueden suponer un daño de importancia en zonas sensibles. Un control realizado durante las obras puede evitar y minimizar la incidencia de estas eventuales contaminaciones, reduciendo el riesgo de accidente.

8.    Inicio de procesos erosivos provocados por la pérdida de la cobertura arbórea. Esta afección no posee apenas importancia en aquellas zonas en las que, por existir una pendiente suave, la regeneración natural por parte de la vegetación es inmediata, con lo que en un plazo de tiempo relativamente corto el impacto estará corregido.

Agua

Los impactos potenciales sobre el agua se centran exclusivamente en los daños que la construcción de la instalación puede suponer sobre la red de drenaje, que a su vez se restringen a las eventuales interrupciones de la red de superficie, debidas a los movimientos de tierra, las contaminaciones puntuales provocadas por el incremento de sólidos en suspensión en los cursos de agua o por vertidos incontrolados o accidentales de sustancias contaminantes.

1.    Modificación de la red de drenaje superficial por desviación de las aguas fluyentes debidas a la acumulación de materiales. La adopción de unas medidas preventivas mínimas durante la construcción, como la colocación de tubos en los cruces de los cursos, obvia el problema.

2.    Daños sobre cursos subterráneos debidos a movimientos de tierra. En la valoración de este efecto se ha de tener en cuenta que al ser una actuación muy superficial, los cursos que se pueden ver afectados serán de escasa entidad. Este impacto sin embargo es bastante fácil de evitar, ya que basta simplemente con controlar este posible hecho durante la construcción de la línea, restituyendo el curso mediante una pequeña obra hidráulica.

3.    Contaminación de los cursos cruzados por incremento de sólidos en suspensión. Este impacto es proporcional a los movimientos de tierra.

4.    Contaminación de los cursos afectados por vertidos de aceites provocadas por cambios de lubricantes de la maquinara o actividades similares, que puedan suponer un daño irreparable en la fauna acuícola. Dado que estos posibles daños tienen su origen en actos que se realizan por negligencia o por desconocimiento de sus consecuencias, un control realizado durante las obras puede evitar y minimizar la incidencia de estas eventuales contaminaciones.

Atmósfera

Los efectos identificados son:

1.    Incremento del polvo en suspensión. Durante la fase de construcción, el posible impacto sobre la atmósfera se reduce a la contaminación debida al aumento de polvo en el ambiente, provocado por el movimiento de la maquinaria. Este incremento de partículas en suspensión puede afectar a la flora y fauna.

2.    Modificaciones microclimáticas en las áreas afectadas. Exclusivamente en los puntos en los que la desaparición de la vegetación arbórea tenga importancia, aunque ésta sea relativa, se producirán pequeñas variaciones climáticas, sobre todo en la proximidad del suelo, por el incremento de los valores de evaporación e insolación, que supone la inexistencia de una cubierta vegetal que mitigue los cambios bruscos entre el día y la noche, por lo que en estas zonas se incrementará el peligro de helada, aumentará la velocidad del viento, etc.

1.6.2      Medio biológico

El análisis se realiza estudiando la posible incidencia sobre el medio biológico a través de sus dos elementos esenciales: vegetación y fauna.

Vegetación

1.    Daños directos sobre la vegetación herbácea, arbustiva y arbórea. El movimiento de maquinaria, necesario para la apertura del camino, supone una modificación del terreno y por tanto la desaparición de la vegetación herbácea, arbustiva y arbórea existente, con el consiguiente incremento de la dificultad para el futuro arraigo de las plántulas por hallarse el suelo compactado. En el caso de que la zona sólo posea vegetación herbácea y el camino no sea permanente, el impacto que se genera es temporal, dado que se reduce a un periodo corto de tiempo. En zonas inundables o con cultivos de regadíos los daños son del mismo tipo que en zonas de secano o de matorral, ya que el proceso conlleva igualmente una compactación del suelo y un daño sobre la vegetación presente, por el aplastamiento de la misma, siendo su valor función del tipo de vegetación presente y de su capacidad de recuperación. Para el caso de matorrales y pastos, en general, la regeneración es prácticamente inmediata. Esta situación motiva que de forma genérica se pueda mencionar que los impactos debidos a estas labores son prácticamente nulos, siempre y cuando se realice con el cuidado necesario, teniendo en cuenta que los daños son, de producirse, más de tipo económico que de tipo ambiental excepto cuando la vegetación presente posea alguna característica especial, como puede ser el hecho de ser exclusiva, endémica, etc., en cuyo caso el impacto será función de la superficie o ejemplares afectados. Para su valoración se ha de mencionar la facilidad de regeneración de estas áreas, ya que mediante una simple roturación se puede recuperar su capacidad de soportar una vegetación natural o un cultivo. En terreno arbolado se debe de minimizar la corta, adecuando el trazado a ellos.

2.    Fragmentación de masas forestales cerradas.

3.    Daños directos sobre especies protegidas o ejemplares emblemáticos. También se habrá de valorar en la cuantificación del impacto la presencia y posibles daños sobre especies raras, vulnerables, endémicas, los ejemplares singulares, las especies que cumplan una función importante para la fauna, etc., ya que las alteraciones sobre éstas pueden tener un carácter irreversible y su pérdida ser irreparable, con generación de alteraciones que de forma indirecta afecten a otros elementos del medio.

4.    Invasión de especies no adecuadas del ecosistema original. El camino de pasillo puede comportarse como introductor de especies invasoras foráneas, que con antelación a la apertura del acceso veían condicionada su entrada, o al hecho de que se vean potenciadas las especies heliófilas a las propias del sotobosque, que viven en la umbría del mismo y soportan mal la insolación directa, caso típico de muchas especies de herbáceas que colonizan los caminos. Esta alteración puede suponer en zonas inalteradas impactos significativos.

5.    Riesgo fitosanitario, derivado del apilado de la madera cortada para la apertura del acceso por tiempo excesivo, especialmente en la época de actividad de los insectos perforadores (primavera y principios de verano). La acumulación de los residuos de corta de cierto tamaño (más de 5 cm sin corteza) puede agravar el riesgo.

Fauna

Las alteraciones que se pueden producir sobre la fauna son:

1.    Daños directos sobre madrigueras y nidos provocados por los movimientos de tierras o por la corta de arbolado. Este impacto potencial puede minimizarse si se realizan las labores eludiendo las épocas de cría.. Este problema se agrava en las áreas en que se realizan cortas, dado que en las zonas de cultivo, en las que en general todos los años se realizan tareas agrícolas posee una importancia muy inferior.

2.    Daños derivados de la alteración de hábitat de vida silvestre. Las modificaciones más significativas que se producen durante la fase de construcción son las variaciones que de forma genérica se pueden producir en los hábitat terrestres por el movimiento de máquinas y hombres que esto conlleva, que producen un estado de agitación en el ecosistema negativo para la fauna, sobre todo en las épocas de celo y cría.

3.    Efectos derivados del incremento de ruido en ecosistemas aislados. Este efecto es función esencialmente de la sensibilidad que posean los ecosistemas atravesados, siendo tanto más sensibles cuanto menor sea la presencia del hombre en la zona, provocando un cierto stress en el ecosistema que puede derivar en situaciones como el abandono de nidos o madrigueras por parte de los progenitores, la huida a otras zonas de las especies presentes, etc., impactos de mayor valor cuando se provocan sobre especies endémicas o en vías de extinción.

4.    Modificación de las condiciones de habitabilidad para ciertas especies. La apertura y presencia permanente del acceso supone en muchas ocasiones una barrera para los movimientos de diversos animales que utilizan los árboles como medio de vida y comunicación, caso de ardillas, etc., dividiendo un bosque único en dos. También puede servir de zona de penetración en el medio forestal, cuando las masas atravesadas son muy extensas, de especies de áreas abiertas, pudiendo darse el caso de que se modifiquen las cadenas tróficas.

5.    Posibilidad de acceso para cazadores y furtivos. A través de los accesos se introducen cazadores o furtivos que aprovechen las zonas despejadas para la caza de animales que en el bosque se encontraban protegidos.

6.    Efecto barrera, que obliga a la fauna a atravesar las vías con riesgo a atropellos si el tráfico es intenso.

1.6.3      Medio socioeconómico

Los impactos que se han identificado sobre el medio social y económico son:

1.    Efectos negativos derivados de la mejora de la accesibilidad. Por permitir el acceso de foráneos que perturban su modo de vida; sobre el paisaje, por los efectos que pudiera tener sobre el valor estético en la zona atravesada, etc.

2.    Daños sobre las propiedades, pérdidas de superficies, daños sobre los cultivos presentes, cortas en áreas forestales, etc.

3.    Daños directos sobre monumentos y/o yacimientos arqueológicos.

1.6.4      Paisaje

Los impactos paisajísticos son muy variables y, en ocasiones, de difícil valoración, aunque se pueden introducir una serie de apreciaciones que sugieren las correspondientes medidas preventivas:

1.    El impacto paisajístico aumenta con la fragilidad visual de la zona a atravesar por el futuro acceso: en general, es mayor en zonas de montaña aumenta con la pendiente de la ladera y si es visible desde rutas o áreas muy transitadas.

2.    El impacto paisajístico de pistas con pendiente longitudinal aumenta al aumentar ésta, y es generalmente superior al de aquellas que siguen curvas de nivel.

3.    El impacto visual aumenta al aumentar la anchura de las vías, ya que aumenta también la altura y extensión de los taludes.

4.    El impacto visual aumentará, lógicamente, si las cortas previstas en las cercanías de la vía son muy intensas.

5.    Aumenta por la presencia de taludes.

1.7      Efectos positivos en la creación de caminos

1.7.1      Medio Natural

Se han agrupado en este epígrafe los efectos de carácter positivo que se pueden proporcionar al conjunto de elementos que definen el medio natural, esto es el medio físico y biológico analizados de forma conjunta.

1.    En zonas de montaña, el riesgo de vuelco lateral fuerza a los vehículos a desplazarse en líneas de máxima pendiente, por lo que, en ausencia de una adecuada red de caminos, sus trayectorias acaban convergiendo en trochas de arrastre, o en cauces y arroyos de vaguadas, donde se produce un gran número de pasadas de tractor con carga, con impactos altamente negativos. Por el contrario, la existencia de una red de caminos forestales de densidad suficiente acorta las trayectorias de los tractores, disminuyendo el número de pasadas por el mismo sitio y evitando, aguas abajo de cada acceso, el tránsito de toda la madera de la zona superior del monte.

2.    Impactos favorables relacionados con los incendios forestales. La superficie quemada por un incendio forestal y el riesgo de que un fuego incipiente se transforme en catastrófico están relacionados inversamente con el tiempo de acceso por el personal y medios de extinción. La existencia de una red de caminos de cierta densidad es el factor decisivo para disminuir tiempo de acceso y disponer además de medios terrestres que solo pueden acceder por carretera al lugar del siniestro. Además, los accesos pueden jugar un papel fundamental como cortafuegos (especialmente si se mantienen adecuadamente las cunetas y fajas laterales de protección), como punto de inicio para contrafuegos, base de operaciones culturales preventivas, circuitos de vigilancia, etc.

3.    Efectos favorables sobre la gestión. Se aumenta la facilidad de acceso por técnicos y operarios, que disminuye los costes de operaciones culturales o de aprovechamiento.

4.    Hace innecesaria la apertura de otros accesos con menor control por la administración La construcción de una nueva instalación supone que en su realización se ha de disponer de los permisos precisos por parte de la administración, que los analiza y en gran parte de los casos da el visto bueno a su apertura, en particular en zonas forestales y Montes de Utilidad Publica. Esta situación posibilita que se reduzcan los efectos negativos sobre el entorno, dado que la apertura del acceso se realizará por donde menos daño se produzca, con la supervisión de los agentes de la administración.

5.    Creación de nuevos hábitat para ciertas especies animales. La creación de taludes de desmonte y terraplén permite a ciertas especies de aves que nidifican en el suelo en zonas en pendiente, y que podían tener limitada la creación de sus nidos, anidar en los taludes creados.

1.7.2      Medio socioeconómico

Mejora de la accesibilidad, con todas las ventajas económicas que ello supone: gestión de las propiedades, aprovechamientos agrícolas y forestales, caza, gestión contra incenidos etc. La creación de caminos, en general supone un efecto positivo, ya que genera una mejora de la accesibilidad en el medio rural, completando la red de caminos existentes, lo que en muchos casos puede representar una ventaja para la explotación de las fincas afectadas y para la población en general.

La construcción de los caminos lleva consigo un incremento, aunque reducido, del empleo existente en la zona, producido no sólo por los puestos de trabajo creados directamente por la obra, sino también por los inducidos en el sector servicios y otros sectores.

1.8      Medidas preventivas y correctoras.

La mayor parte de las medidas que se analizan a continuación poseen un carácter preventivo, es decir, aquellas que se desarrollan para evitar, mediante su aplicación, la generación del impacto antes de que éste se produzca, por lo que su toma en consideración ha de ser anterior al inicio de la actividad. Las medidas correctoras serán aquellas que se acometen una vez que se ha provocado el daño o impacto, y su fin es corregirlo. Por ello las medidas correctoras se desarrollan una vez finalizada la actividad. Las medidas correctoras son a menudo técnicamente o económicamente inabordables. Es por ello por lo que hay que hacer hincapié en la prevención.

Las actuaciones a realizar se definen en función de la situación en que se encuentre cada acceso, teniendo en cuenta los siguientes factores:

q  Las particularidades del medio, en particular las características del clima y del suelo.

q  La forma en que se ejecutó el acceso durante la construcción.

q  Del uso o abandono a que haya estado sometido por los propietarios de la zona.

Las medidas a adoptar se agrupan y determinan según el tipo de accesos, distinguiéndose:

·         Accesos de nueva creación. Necesarios para la nueva construcción o cuando haya desaparecido el original

·         Rehabilitación de accesos muy deteriorados.

·         Tratamiento de accesos invadidos por la vegetación.

·         Actuaciones de mejora en general.

1.8.1      Accesos de nueva creación

En primer lugar se ha tener en cuenta que los accesos se deben de ejecutar de común acuerdo con los propietarios, de tal forma que, en la mayor parte de los casos la construcción de los mismos supone una mejora de la accesibilidad de la finca, o una mejora del servicio de la misma.

·         Solicitud del permiso a las autoridades medioambientales o, cuando menos, gestoras de los montes, por lo que se deberán cursar las correspondientes solicitudes, en las que se incluirán las medidas de carácter preventivo. Esta medida es muy importante Espacios Naturales Protegidos, solicitando apoyo de los técnicos responsables de la gestión del Espacio y de la Guardería Forestal, de forma que la determinación del trazado de los accesos se realice de común acuerdo, minimizando con ello los daños y para que el desarrollo de los mismos se ajuste a las necesidades de la instalación del Espacio.

·         En zonas arboladas se debe diseñar un trazado sinuoso para reducir al mínimo posible la corta de árboles. En particular se evitarán ejemplares añosos, debiendo mantener troncos y copas en el mejor estado posible y llegando a podar para evitar que el paso de vehículos provoque daños.

·         Aprovechamiento al máximo la red de caminos existentes para reducir al mínimo la longitud de caminos de nueva creación, considerando que, de forma genérica, una mayor longitud de nuevos accesos supone mayores efectos sobre el medio. Hay que tener en cuenta que siempre que sea preciso se ha de dar un rodeo, incrementando la longitud de una pista, antes que, por acceder por el camino más corto, se provoque un daño mayor. La toma en consideración de esta circunstancia es de suma importancia en áreas de topografía compleja, con fuertes pendientes, en áreas forestales, en Espacios Naturales Protegidos o en Áreas de Interés de todo tipo.

·         En los tramos en pendiente fuerte se deberá reducir al mínimo la apertura de pistas de acceso, así como los movimientos de tierras, con el fin de evitar el inicio de procesos erosivos e incrementar la perdurabilidad del acceso. Si fuera inevitable, es positivo reducir la anchura de la pista (reduciendo el desmonte).

·         En las fincas cultivadas, prados, etc., cuando se realiza el acceso a campo traviesa se debe señalar la zona de paso por medio de cintas, de manera que todos los vehículos, que entren y salgan, circulen por un mismo lugar y utilizando una sola rodada.

·         En el caso que haya que proceder a una excavación en prados y zonas de cultivos productivas, se procederá a la retirada y acopio en la propia zona del horizonte superficial de tierra vegetal, rico en nutrientes, para proceder a su restitución una vez finalizada la obra, con el fin de realizar una restauración del suelo óptima. Estos horizontes superficiales suelen ser muy valorados por los agricultores.

·         En el caso que se atraviesen varias propiedades, se deberán mantener cerradas en todo momento las cancelas vallas en el caso de que se crucen los cercados por en medio, a fin de evitar la entrada y salida de ganado.

·         Se debe prohibir verter aceites y grasas al suelo, por cambio de los mismos, debiendo gestionarse correctamente. La medida óptima sería el realizar los cambios de aceite en taller.

·         Prohibición de realizar depósitos de materiales a pie de pista, o de basuras, obligando al contratista a trasladar a vertedero todos los restos producidos al finalizar la construcción del acceso. El hormigón que es desechado por falta de calidad debe ser eliminado en vertedero, o bien extendido en los caminos para mejorar su firme, siempre y cuando existiera con antelación un tratamiento superficial de los mismos o se acuerde así con la propiedad y, claro está, siempre con el visto bueno de las autoridades competentes.

·         En la determinación del trazado debe evitarse el paso o la proximidad de las zonas de interés natural, en particular el cruce por zonas boscosas, en las que se aprecien especies vegetales protegidas, así como por zonas de nidificación la proximidad de nidos o lugares de refugio de fauna de interés, como pueden ser especies de rapaces estrictamente protegidas. A modo de ejemplo cabe señalar en algunos países, como Finlandia, donde prohíben hacer caminos a distancias inferiores a 500 metros de los nidos y suspenden toda actividad durante la época de cría en un radio de un kilómetro.

·         Igualmente se evitará que el acceso discurra por las proximidades de monumentos culturales y/o yacimientos arqueológicos.

·         Se deben evitar las zonas en las que se aprecie riesgo de deslizamientos en masa.

·         Se ha de buscar la máxima adaptación al terreno, de forma que se sigan las curvas de nivel, para reducir los movimientos de tierra, que serán los estrictamente necesarios, minimizando la creación de desmontes y terraplenes de grandes dimensiones. En zonas de fuertes pendientes, en las que mantener las curvas de nivel puede hacer precisos movimientos de tierras de consideración se deberán extremar las medidas en la determinación del trazado, con el fin de optimizar el desarrollo del acceso minimizando los impactos sobre el suelo, la vegetación y la red de drenaje.

·         Mínimo tratamiento superficial del firme, utilizando el propio terreno y maquinaria ligera, de forma que se posibilite una fácil regeneración natural o artificial. La adopción de esta medida tiene una repercusión clara en cuanto al mantenimiento de la accesibilidad de la zona, ya que la preservación de la cubierta vegetal evita los daños derivados de la escorrentía superficial.

·         Con objeto de aumentar la vida del acceso y la estabilidad de su firme se debe proceder a realizar pequeñas obras de drenaje superficial, principalmente en los tramos con fuerte pendiente, para evitar la aparición de regueros y pequeñas cárcavas. Para ello se puede efectuar la apertura de surcos de pequeñas dimensiones de pendiente suave, transversales a la plataforma del acceso, que desvíen las aguas corrientes a las cunetas.

·         Rehabilitación de los daños realizados sobre las propiedades durante la ejecución de los trabajos, o compensación económica por los mismos, de común acuerdo con los dueños de los predios.

·         Una vez finalizada la construcción del acceso, y de común acuerdo con los propietarios o gestores del espacio, se obstaculizarán los caminos y pistas, que no se consideren necesarios para el adecuado mantenimiento de la línea.

·          En general las pendientes longitudinales máximas, deberían ser inferiores al 8%. Se ha de procurar que en ningún caso las pendientes longitudinales superen valores del 12 %, ya que a partir de éste se pueden originar problemas de conservación importantes.

·         Para eludir un árbol aislado de un cierto porte en la traza ideal del acceso, se bordeará superándolo por la parte superior de la ladera a una distancia del tronco de cinco veces el diámetro a la altura normal (1,20 metros del suelo), y en cualquier caso, a más de 0,5 metros, con el fin de que el árbol actúe a modo de barrera visual, reduciendo el impacto paisajístico que provocan los taludes pelados. Con ello, además, se evita dañar las raíces del mismo.

·         En el caso de cruce de zonas forestales, con una densidad del arbolado media o baja, el acceso deberá tener un trazado sinuoso que se adapte a la presencia del arbolado, para reducir al mínimo posible la corta de árboles.

·          Antes del inicio de los trabajos de construcción del acceso se deben de marcar de forma clara y permanente el trazado consensuado para el mismo, de forma que se respeten los acuerdos obtenidos durante el proceso de determinación del mismo.

·         En las masas forestales se deberán marcar mediante señales fácilmente visibles los árboles que se de cortar, con el fin de que este sea el mínimo necesario.

·         Para reducir al mínimo las posibles alteraciones de la red de drenaje, se deberá proceder en el cruce de los cursos de carácter permanente a la colocación de obras de fábrica.

·         Para minimizar daños sobre el cauce, se evitará que en los movimientos de tierras se produzcan acumulaciones de materiales en los cauces.

·         Reparación de los caminos existentes que hayan sido utilizados.

·         Realizar plantaciones u obras de consolidación en el caso de haberse realizado excavaciones para la obtención de tierra o de áridos de canteras.

·         Si hay taludes grandes en zonas muy erosionables o con riesgo de deslizamientos en masa, es necesario vegetarlos rápidamente y/o efectuar obras de contención o de drenaje. En repoblaciones del norte de España, se ha propuesto plantar los taludes para aminorar las pérdidas de producción.

1.8.2      Tratamiento de accesos invadidos por la vegetación.

En muchas ocasiones la falta de uso de los caminos hace que la plataforma de éstos se vea invadida por la vegetación. Esta circunstancia supone dos situaciones de signo totalmente contrario en función del tipo de vegetación que se haya instaurado. Así si la vegetación que ha arraigado en el camino es de tipo herbáceo o subarbustivo, de tallo blando, el efecto es positivo ya que su presencia mejora la capacidad de conservación del camino, disminuyendo el riesgo de erosión. Por ello se debe controlar el paso de vehículos y la invasión de matorral leñoso que inhabilitará el camino. Como efecto negativo es que se debe circular con mayor cautela en épocas de lluvias, ya que disminuye la adherencia de la plataforma.

Cuando la invasión de la calzada se produce por especies arbóreas o arbustivas de tallo leñoso, el problema se agrava ya que el camino se vuelve intransitable, impidiendo el tránsito de vehículos. Esta situación supone un problema a corto y medio plazo pues, aunque se elimine esta vegetación, subsiste el riesgo para las ruedas de los vehículos, ya que aunque se corte o desbroce la vegetación invasora presente, permanecen los tocones, aumentando el riesgo de pinchazos o cortes en los neumáticos.

Para devolver el camino a su uso se debe eliminar el matorral presente, desbrozándolo para evitar una nueva invasión, que se realizaría en un plazo relativamente breve de tiempo.

Las medidas de carácter ambiental a adoptar en el mantenimiento de los caminos con respecto a la vegetación no poseen una significación importante, dado que la vegetación presente no suele ser la original no constituyendo, entonces, un impacto grave su nueva reapertura. Además, las especies presentes han demostrado su capacidad de regeneración y su capacidad de invasión siendo, por tanto, especies propias de la zona y que no encuentran una problemática especial en su continuidad. Por todo ello su eliminación no ha de considerarse como un impacto significativo. Esta apreciación de carácter general deberá estudiarse en detalle en el caso de afectar a un Espacio Protegido, por lo que es necesario solicitar la colaboración de la guardería del mismo.

Para evitar la reapertura deben acometerse actuaciones tendentes a prolongar la vida útil del acceso en su principio mediante compactación del firme que dificulte el enraizamiento, o progresión mediante estolones, de la vegetación. Con ello se evita la reiteración del daño, evitando que la introducción en el camino de una especie de interés haga que el daño sea superior.

También deberá tenerse en cuenta la medida definida anteriormente referente a la eliminación de los materiales leñosos producidos, para lo que se deberá proceder a su quema in situ en el centro del camino, en las épocas que para ello marca la legislación. Las quemas en el caso de realizarse se acometerán de forma segura, en una zona despejada y libre de vegetación, con los medios de extinción de incendios precisos situados al alcance y con un control permanente del fuego de forma que se evite una posible propagación.

Otra forma de disponer de estos materiales es su trituración in situ, mediante la cual se aporta al propio firme de un estabilizante, de sumo interés en zonas en las que el suelo sea impermeable y se produzcan encharcamientos permanentes. También pueden realizarse el extendido de las astillas por el entorno, realizando con ello un aporte de materia orgánica que a posteriori puede ser de interés para el propio bosque. Es de interés en estos casos contactar con los propietarios y los gestores forestales o ambientales con el fin de consensuar la solución adoptada.

Actuaciones de mejora en general

Desde un punto de vista ambiental el interés en todo caso se centrará esencialmente en la preservación de las especies protegidas y en el tratamiento de los residuos orgánicos y/o inorgánicos, mediante quema - trituración en el primero de los casos o traslado a vertedero autorizado en el segundo.

En todo caso se debe conocer lo más profundo posible el entorno del camino para evitar causar daños a especies faunísticas de interés que habiten próximas, detalle éste que puede llegar a conocerse con el contacto con la guardería forestal de la zona, evitando problemas a largo plazo.

Aspectos legales

En la determinación de las medidas de carácter ambiental se deben tener en cuenta, entre otros aspectos, los derivados de la legislación sectorial correspondiente, en, ya que existe un grupo de normas que suponen limitaciones al desarrollo de actividades en el medio rural y en particular a la apertura de nuevos caminos

Citando como ejemplo a la Comunidad Autónoma de Andalucía, las tres normas básicas que rigen las labores a realizar en el mantenimiento de los caminos y, en especial para los de nueva creación, son la Ley 7/1994 de Protección Ambiental de Andalucía, el Decreto 104/1994, por el que se establece el Catalogo Andaluz de Especies de la Flora Silvestre Amenazada, y los Planes de Uso y Gestión definidos en los Espacios Naturales Protegidos, en particular en los Parques Naturales, en los que se determinan qué actuaciones están reguladas o limitadas en los mismos.

La ley 7/1994 de Protección Ambiental de Andalucía entre las actividades que regula se encuentran los accesos y caminos rurales y forestales, ya que en el caso de que más de un 20 % de su longitud discurra por zonas cuya pendiente media sea superior a un 40 %, se han de someter a Evaluación de Impacto Ambiental en Andalucía.

En cuanto al Decreto de protección de la flora, según el artículo 8, se condicionan totalmente las actividades a desarrollar cuando éstas afecten zonas en las se hallen especies de las incluidas en el catálogo. En este caso, y referido básicamente a la apertura de nuevos caminos, será necesario, para cumplir con la norma, conocer los enclaves donde puedan hallarse especies protegidas en los que será preciso que la definición del acceso se realice eludiéndolos, lo que, en principio y dada la rareza de la mayor parte de las especies incluidas en el catálogo, representa una labor relativamente sencilla, si bien la dificultad estará determinada por cada situación concreta.

Este aspecto tendrá una clara importancia en las áreas pertenecientes a la red de Espacios Naturales Protegidos, declarada por la Ley 2/1989 del Parlamento Andaluz. En particular es importante la toma en consideración de los enclaves con especies incluidas en el catálogo anteriormente citado, y las limitaciones o condicionantes que se definan en los Planes de Uso y Gestión de los espacios afectados, ya que si bien no afectarán directamente a los accesos, sí que pueden limitar actuaciones precisas para su apertura, como acumulaciones o vertidos de estériles en su ámbito, etc.

Un caso particular de camino protegido legalmente es el caso de las cañadas reales. Estas no sólo son vías de comunicación más o menos antiguas y que perdieron su utilidad con el debilitamiento de la trashumancia.

Su evolución discurre de forma paralela a la historia peninsular y hunde sus raíces incluso en la época prerromana, desembocando legislativamente en el decreto ley de 1995 que a falta de un reglamento propio, sigue vigente el anterior, además de las cláusulas administrativas que cada comunidad autónoma está ejecutando en función de las atribuciones que tiene. El derecho consuetudinario de las servidumbres de paso remonta el reconocimiento legal de las cañadas al Fuero Juzgo, de donde arrancan los distintos intentos para concretar sus medidas y las sanciones para quien las obstruya.

 

 

 

Santiago Delgado Mateo

Tomás Ramón Herrero Tejedor

 

9:51 | gestionado por Tomás Ramón Herrero Tejedor | Enviar comentario (0)

martes, 23 de septiembre de 2008

Terminado el verano y oteando en el horizonte un nuevo otoño, muchos trashumantes se preparaban para la vuelta. En muchos pueblos aún quedan rincones y caminos por los que caminar y observar el cambio estacional. Cadalso de los Vidrios ha sido testigo por excelencia de una historia con mayúsculas. En poco más de una hora y con poco esfuerzo se visita este paraje del Madrid más meridional.


13:16 | gestionado por Tomás Ramón Herrero Tejedor | Enviar comentario (0)

miércoles, 06 de agosto de 2008

Desde la costa hasta el interior de Asturias han tenido su sitio los vaqueiros, con costumbres muy arraigadas que a lo largo del tiempo se han enriquecido, mezclado incluso, siendo en las montañas asturleonesas donde el contacto y el encuentro tuvo lugar,  en diferentes épocas y con trashumantes de distinta procedencia.

 


 

EL PROBLEMA DE LOS ORIGENES:

    

     → Ha habido y hay diversas teorías sobre el origen de los vaqueiros, constituyendo aún hoy un pequeño enigma, no obstante, también se vienen ofreciendo explicaciones bastante satisfactorias.

    

     → En documentos asturianos de los siglos IX y X  aparecen numerosas menciones de brañas y bustos, pero se desconoce en qué momento comienzan los vaqueiros a realizar la vida nómada o trashumante que mantuvieron durante siglos y además se ignora desde cuando se plantearon las disputas entre los aldeanos sedentarios y los pastores trashumantes.   

    

     → Hasta el siglo XV no se tienen noticias escritas sobre los vaqueiros, que, por cierto, nada dicen sobre los orígenes vaqueiros, se sabe que en 1.435 ya practicaban la trashumancia en largas distancias y se supone vendrían realizando ese género de vida desde hacía varios siglos.

    

     → En 1.485 manifiestan los vaqueiros tener conciencia de sí mismos, como grupo social claramente diferenciado, al unirse para defender intereses comunes. Sin embargo hasta el siglo XVIII no se encuentra ningún escrito en que se hable del origen de los habitantes de las brañas.

    

     → Hay un hecho clave en esta historia, siendo éste el contraste de vida y costumbres entre los aldeanos sedentarios o xaldos y los vaqueiros. Tienen continuos pleitos surgidos por el aprovechamiento de los pastos, esto propicia un clima antagónico, con secuelas de recelos, odios, infamias, etc. De aquí fueron los xaldos creando algunas teorías despreciativas respecto de los vaqueiros, los llamaban extranjeros y viandantes, esto era apoyado por diferentes terratenientes con quienes los vaqueiros a veces litigaban por cuestiones de pasto, así como con párrocos a los que no pagaban los  diezmos correspondientes.

Hay dos tradiciones populares sobre el origen: Una atribuye ascendencia morisca a los vaqueiros y otra les hace descender de esclavos moros, ambos han estado muy arraigados durante mucho tiempo entre los aldeanos no vaqueiros.

 

     Según Jovellanos, para justificar el desprecio, los aldeanos atribuían estos orígenes infectos, apoyados por malos críticos, pero pese a la desautorización de estas teorías por este ilustre personaje, con el paso de los años se han seguido buscando orígenes más o menos razonados para justificar la marginación que los vaqueiros han venido sufriendo.

 

Acevedo señalaba que la tradición en Asturias se quedó corta al buscar orígenes a los vaqueiros ya que abarcan casi todos los periodos de la historia y en cada uno de estos periodos recogió el origen más odioso y represivo.

 

→ Para Cabal casi todas las opiniones que presentan a los vaqueiros como una raza vencida son increíbles, debido precisamente a la propia historia de Asturias, donde las montañas fueron bastiones defensivos frente a romanos, árabes, franceses, etc.

 

Baragaño ve unos orígenes de postergación basados en las diferencias económicas y cree que los insultantes orígenes fueron fomentados por los terratenientes, con quienes litigaron los pastores trashumantes, y por los curas párrocos por lo ya mencionado, esta teoría es compartida por Margarita Cuartos Rivero.

 

Gómez Tabanera opina que todas las teorías no son más que fantasías basadas en una elaboración popular más o menos compleja.

En definitiva para su estudio la totalidad de teorías se dividen en alóctonas y autóctonas, no por antigüedad sino por el origen atribuido.

 

1.- TEORIAS SOBRE UN ORIGEN ALOCTONO.

 

     a)Origen solar: Según Mario Roso de Luna son descendientes de pueblos solares porfirizados en la superficie de la tierra como los hurdanos de las Batuecas, los vyndias, indostanos, etc.

     b)Origen Celta: Teoría lanzada por Bernardo de Acevedo y Huelves para quien los vaqueiros son celtas puros que se mantuvieron aislados en los montes por no mezclarse con sus hermanos celtas de los valles que habían hecho amistad con los romanos.

J.A. Cabezas sigue esta teoría pese a que Cabal la critica duramente, basándose en que los romanos hacían bajar a los llanos a los pueblos que vencían y además los vaqueiros viven en los montes solo en verano.

Según Gómez Tabernera en aquella época además de no ser sospechoso de incubar sangre morisca había que ser celta porque de tal linaje se había proclamado toda la Europa progresista, esta psicosis de celtismo afectó a personalidades como Joaquín Costa y el polígrafo galaico Murguía.

     c)Origen Caldeo: Expresada por el Dr. Federico Rubio en 1.829, basándose en estudios sobre la raíz del pelo, la patología, las faldas de las brañeras, los zuecos, los instrumentos musicales (crótalos y panderos), según el Dr. fueron caldeos esclavos traídos por los fenicios, cuestiones rebatidas por Acebedo.

     d)Esclavos romanos fugitivos que se apoderaron de las brañas, según Jovellanos la historia no solo no conserva rastro de esta emigración sino que la resiste.

     e)Origen suditalico: Teoría lanzada en 1.954 por Ramón Menéndez Pidal quien asegura que pueblos suditálicos emigraron durante la república romana a la península ibérica, especialmente en todo el norte, avalan su teoría la toponimia y la lingüística, según éste los vaqueiros serían sucesores de los colonos establecidos en Huesca que procedían del sur de Italia. Pero Uría Riu afirma que la transmisión de unos rasgos fonéticos suditálicos a los astures podría ser independiente de la hipótesis que les hace descender de dichos colonos.

     F)Origen Germánico: defendida por M. Campa, según la cual hay fuentes que hablan de la instalación de pueblos germanos a un imperio romano en decadencia con toponimia y costumbres germánicas.

     g)Cobardes que no siguieron a Pelayo: Teoría oída por Acevedo en la antigua Miranda, Hoy Belmonte Miranda, como castigo fueron trasladados desde las tierras llanas a las altas sierras. Acevedo la rechaza porque considera que el destierro fuera de Asturias hubiera sido castigado  ajustado a las leyes visigodas (Fuero Juzgo), además el éxito de Pelayo viene desde las cumbres.

     h)Moros hechos prisioneros en Covadonga y en las primeras guerras de la monarquía asturiana, defendida por el polígrafo José Caveda y rechazada por Acevedo quien considera que Pelayo los hubiera hecho esclavos o dado muerte.

     i)Origen Mozárabe, teoría defendida por Félix de Aramburu Zuloaga quien dice que los vaqueiros eran descendientes de los mozárabes de ínfima condición que Alfonso I (739-757) trajo a Asturias tras algunas razzias por territorios dominados por los moros. Gómez Tabanera la apoya y dice que debieron ser estudiadas a fondo, pero Cabal la rechaza  pues siguiendo la crónica Alfonsina afirma que estos fueron dedicados a la agricultura y que con ellos repoblaron Liébana, Carranza, etc.

     j)Esclavos, moros que se rebelaron contra sus dueños en tiempos del rey Aurelio, Jovellanos rechaza este argumento.

     k)Origen berebere o glete: Francisco González Prieto lanzó esta teoría en 1.921 "Llegaron los celtas con gran ímpetu en el siglo XVIII a. de C. y arrojaron a las ciudades a los aborígenes íberos o gletas, gentes incultas de vida errante, bereberes o pastores de ganados; éstos eran los vaqueiros de alzada que habitan hoy en las brañas".

     l)Asturianos que se negaron a seguir a los infantes de Lara en su lucha contra los moros para pagar las doce mil doncellas que estas pedían para sus harenes, de Manuel LLorenta Vázquez, recogida de boca de un aldeano sin base científica.

     ll)Normandos vencidos por el rey Ramiro en la Coruña y que no tuvieron otro remedio que trabajar aisladamente en los montes. Menéndez Pidal y Elías García Tuñón y Quirós la defendieron. Cabal, no, dice que ya había vaqueiros antes que los Normandos llegasen a aquellas costas.

     m)Origen morisco: Teoría defendida por los historiadores asturianos del siglo XVIII. Fuertes de Sierra y Caballero Flores, afirmaban que los vaqueiros descendían de los moriscos que se quedaron en España después de la expulsión de las Alpujarras (1.571). Acevedo escribe que la existencia propia de la braña   como habitación de los vaqueiros y el aislamiento (IX y X), prueba que no descienden de los moriscos.

     h)Origen Maragato: Sarmiento y Jovellanos apuntan como posible que los vaqueiros sean una rama de los maragatos; viven de la cría del ganado, son arrieros, aborrecen enlazarse con los aldeanos y son tenidos por poco por estos últimos. La diferencia del traje y el nombre es lo único que los distingue.

 

2.- ORIGEN AUTOCTONO       

 

- Jovellanos calificaba de ridículo el intento de darles un origen distinto al de los demás pueblos de Asturias.

- Villar Pastur ve las raíces de la postergación vaqueira, no en un origen alóctono sino en la dinámica contraposición pastor-agricultor.

Los vaqueiros son asturianos que durante años se han dedicado en la agreste orografía a faenas ganaderas con hábitos y costumbres propios de los pastores trashumantes temporales, que difieren de los agricultores asentados en tierras más fértiles y bajas.

 

- Caro Baroja cree que tanto vaqueiros como pasiegos y maragatos, son grupos humanos que han llegado a tener unas características particulares por practicar durante muchos siglos una rígida endogamia y una clase de trabajo, el pastoreo, que los diferenciaba del resto de sus vecinos y que dio origen a todo tipo de leyendas.

- J.M. González y Gómez Tabanera, tienden a relacionar a los vaqueiros con los antiguos astures pésicos (los que apacentan el ganado) que subían con sus ganados a los pastos de montaña. Desde la romanización empezaron a aumentar las tierras de cultivo y a reducir los pastos y con este cambio empezaron los enfrentamientos entre agricultores y ganaderos.       

Recientemente, Juan García Atienza unifica la teoría de un origen autóctono con la del origen maragato, señalando un origen común a vaqueiros y maragatos. Ambos serian descendientes de los trabajadores que los romanos emplearon en las minas y explotaciones auríferas.

 

     Se puede concluir señalando que es imposible el saber de manera cierta y pormenorizada en sus circunstancias o detalles, cuál fue el origen de los vaqueiros, lo mismo que se puede decir respecto de los demás asturianos, ya que unos y otros son producto de la superposición o cruzamiento de diferentes elementos étnicos, sobre un fondo antropológico común, que se extendía por todo el norte de España, desde el paleolítico superior; así se expresa Uria Riu un gran conocedor del tema. 

 

LOS VAQUEIROS EN LA ACTUALIDAD:

 

     Desde mediados del siglo XIX se ha venido produciendo un acercamiento entre vaqueiros y xaldos en todos los órdenes. Esto tiene como consecuencia el que los vaqueiros hayan abandonado poco a poco, muchas de sus antiguas costumbres y hábitos.

Al romperse ese aislamiento, los vaqueiros se fueron integrando en la comunidad rural astur y paso a paso el desprecio y el odio que habían padecido se va difuminando; quedan atrás los tiempos de la injusta separación de templos y cementerios, empiezan ser frecuentes los matrimonios mixtos, etc.

     El folklore brañero interesa dentro y fuera de Asturias y con la emigración se dispersan, hay hombres que triunfan en los negocios, apellidos vaqueiros de honda raigambre como Riesgo, Cano, Garrido, Ardura, Mayo, Parrondo, Acero, Ardura, Barrero, Feito, Gavilán, etc.

     Son bien conocidos en el ámbito comercial madrileño; en este sentido fue significativo el caso de Honorio Riesgo natural de la Braña de Leiriella (Luarca), que tras lograr un gran prestigio comercial en Madrid, fue diputado a Cortes durante la II República en el período 1933/36. Los vaqueiros que se trasladaban a Madrid eran llamados o conocidos en las brañas como Madrilanus, se empleaban como trajineros, carboneros, casqueros, taberneros, carniceros, etc.

     Hecha esta introducción para centrar el tema, es preciso señalar que la tendencia a la uniformidad se ha dejado sentir, especialmente desde los años sesenta. Sobre todo cuando desciende la trashumancia y paralelamente se produce una mayor dedicación agrícola de los vaqueiros y ganadera de los xaldos. En este proceso de uniformidad han tenido una gran influencia los centros comerciales y las aldeas sin brañas.

     De todas formas todo esto que se puede considerar como positivo, no soluciona los principales problemas de las brañas: minifundismo, poca mecanización, malas comunicaciones, si bien es cierto, en los años ochenta y noventa del siglo pasado, se les instaló la luz, agua y teléfono a la mayoría de las brañas, o al menos a las más significativas, aún así, las brañas pertenecen al mundo rural asturiano más marginado y acaparador de pobreza. Quizás con los nuevos planes de desarrollo rural se está mejorando bastante.

El vaqueiro es un pequeño campesino de las montañas que carece de la extensión mínima rentable de tierra.

      

     *** Algunos problemas se ven mitigados con las  cooperativas que concentran a personas de aldeas y brañas, vende abonos, piensos, aperos de labranza, insecticidas, etc.

La comercialización de la leche y la apertura de pistas por las que recogen dicho producto ha incrementado el nivel de vida de las brañas, así el vaqueiro va comprando prados, tierras, se mecaniza, etc.

 

     *** La educación ha sido un problema grave debido a lo ya mencionado, sobre todo al aislamiento, hoy las nuevas técnicas y medios audiovisuales han ayudado a la inserción y como en todas las partes a la uniformidad cultural que a veces no se sabe si es mejor o peor que el analfabetismo en dicha materia.

    

     *** Hay y persisten diferencias según concejos o zonas comparativamente hablando, pero la mejora y el avance son innegables.

 

     *** Una cuestión aún hoy arraigada en las brañas, es la del curanderismo, para los vaqueiros existen males que se sanan sin necesidad de visitar al médico y si al "entendido" o curandero. Estos brañeros poseen el don de la curación mediante ciertas prácticas transmitidas celosamente de padres a hijos, en males relacionados con el crecimiento de los niños, partos difíciles y enfermedades del ganado.

 

LOS CAMINOS DE LA TRASHUMANCIA:

 

     *** En la actualidad casi todas las brañas se han convertido a poblados de residencia permanente, de todas formas aunque muy reducida, la trashumancia continúa, así vaqueiros de Belmonte y Salas suben por primavera a la braña de Sta. María del Puerto en Somiedo, donde permanecen con sus ganados hasta finales de septiembre. La alzada ya no se realiza a pie, como antes, sino en camiones y no emigra toda la familia vaqueira, se dividen para poder atender las dos casas en la braña baja se realizan las labores agrícolas en tanto que el ganado sube a los pastos de montaña.

 

     *** Los desplazamientos más largos se iniciaban desde las brañas de Salas, Pravia, Belmonte y Tineo hacia Somiedo y Laciana, pero también desde las proximidades de las grandes poblaciones asturianas hacia Torrestio en la provincia de León, por el Cordel de Babia de Abajo (ver plano de Manuel Rodríguez Pascual, en “La Trashumancia, cultura, cañadas y viajes”). Hay que significar en este caso que los puertos de San Isidro, Tarna, la Mesa, Leitariegos, Pajares, Piedrafita, las Señales, etc. Todos ellos han venido a configurar un paisaje singular.

 

     *** Un elemento típico de contacto entre trashumantes ha sido el “chozo” que tan magníficamente documenta en su gran libro Manuel Rodríguez Pascual, en concreto y usado por vaqueiros en toda esa zona es “el chozo de corro” junto a “cabañas de teito”.

 

     *** Por último señalar que desde 1.959 se viene celebrando (el último domingo de julio, en la braña de Aristébano(Luarca) el festival vaqueiro y la vaqueirada organizado por Belmonte, Tineo y Luarca. Se puede concluir y deducir que en poco menos de un siglo los vaqueiros han pasado de ser considerados como una raza despreciable a ser exaltados en fiestas, donde se nombran incluso "vaqueiros de honor" a altas personalidades de la política, las finanzas a las artes el nombre de vaqueiro, que según el viajero inglés Richard Ford, era considerado en 1.869 (deadly affront) insulto mortal, es hoy un título honorífico, paradojas de la vida. Antes se despreciaba la vaqueirada, hoy es considerada de interés turístico.

 

*** En Naraval se puede visitar el Museo Vaqueiro de Asturias, http://www.muva.es/, la realidad se impone y la mayor parte  utensilios y costumbres de estos trashumantes singulares ya sólo se pueden ver en este tipo de centros.

    

http://camindelosvaqueiros.org/biblio.html

   

En el origen de las cañadas reales leonesas (contactos vaqueiros)

 

7:23 | gestionado por Tomás Ramón Herrero Tejedor | Enviar comentario (0)

miércoles, 30 de julio de 2008

En el occidente asturiano en estos últimos días del mes de julio se han dado cita prácticas y ritos casi desaparecidos, pero que de forma festiva nos evocan otro tipo de vida, en realidad la naturaleza vuelve a ser el centro de nuestra existencia.


En la Braña de Aristébano (572 m), en el límite entre el Concejo de Valdés y el Concejo de Tineo se ha celebrado este año la 50ª edición de la vaqueirada y festival vaqueiro, en este marco cobra especial protagonismo la típica boda vaqueira.

 

Braña de Aristébano

                   http://www.festivalvaqueiro.com/es/index.asp

 

Unos pocos kilómetros más abajo, en Navelgas en el Concejo de Tineo, se ha celebrado el campeonato internacional de bateo. Señalan los organizadores que “el bateo del oro no necesita especiales cualidades ni grandes inversiones en equipamiento, sólo necesita amor por la vida libre y la naturaleza”.  

Campeonato Mundial: "bateo del oro" en Navelgas, Concejo de Tineo (Asturias)

                             http://www.navelgas.com/

Por tanto, ambos acontecimientos comparten un medio físico al que adaptarse y respetar, de alguna forma recuerdan tiempos en los que el esfuerzo y la paciencia tenían recompensa. Unos en el camino de las brañas a las Alzadas, los otros en los lechos de los ríos más escondidos, todos eran trashumantes.

 

6:00 | gestionado por Tomás Ramón Herrero Tejedor | Enviar comentario (0)

miércoles, 23 de julio de 2008

Llegado el período estival, diferentes paisajes ibéricos son testigos de como los seres vivos tienden a protegerse cuando el sol más brilla y la temperatura se incrementa. Nuestros antepasados: padres, abuelos, bisabuelos, tatarabuelos, los de Altamira y hasta los de Atapuerca, eran buenos conocedores de las variantes climáticas y su repercusión en la vida diaria por estas latitudes.
 

Escribía Fernand Braudel: "El hombre es prisionero, desde hace siglos, de los climas, de las vegetaciones, de las poblaciones animales, de las culturas, de un equilibrio lentamente construido del que no puede apartarse sin correr el riesgo de volverlo a poner todo en tela de juicio. Considérese el lugar ocupado por la trashumancia de la vida de montaña, la permanencia en ciertos sectores de la vida marítima, arraigados en puntos privilegiados de las articulaciones litorales; repárese en la duradera implantación de las ciudades, en la persistencia de las rutas y de los tráficos, en la sorprendente fijeza del marco geográfico de las civilizaciones”. 

Quizás sorprende al nuevo poblador, hombre urbano por necesidad, que existan lugares próximos en donde aún se realizan prácticas consideradas extinguidas, diferentes formas de trashumancia, como es el caso de las vacas avileñas. Cada año a finales de junio procedentes de Extremadura realizan un recorrido que se ve coronado en el Puerto del Pico en Ávila.

 

El Sistema Central acoge La Sierra de Gredos que discurre de este a oeste durante más de 100 km., en realidad siempre ha sido una barrera para las comunicaciones en esta zona de la península, de aquí el afloramiento de diferentes zonas de paso, puertos como el citado.

 

El ganado sube lenta y cansinamente por la calzada romana reconstruida en diferentes tramos y verdadera obra del antiguo ingenio romano. Se considera esta zona como asentamiento vetton  que como se sabe fue un pueblo romano de origen indoeuropeo.

 

Es conocido que la Cañada Real Leonesa en su ramal Occidental se superpone sobre esta calzada romana del Puerto del Pico y atraviesa la Sierra de Gredos viniendo de  Arévalo, San Pedro del Arroyo, Muñico, Puerto de Menga, bajando por el Puerto del Pico, Mombeltrán, Cuevas del Valle y Ramatascañas, para buscar el Trujillo del gran Pizarro. Por tanto un trazado viario enmarcado en un paisaje espectacular, por ello los trashumantes aquí tienden a la quietud y el relajamiento.

Fue “puerto real”, paso obligado o puesto fiscal Ramatascañas en la calzada/cañada y consta que en el siglo XV pasaron por este “puerto real” 269.000 ovejas y en el siglo XVI  más de 4.000 vacas.

 

El profesor Aniceto Ramírez Zaragoza en una brillante intervención en la Real Academia de Ingeniería con una ponencia sobre “Posibilidades de las calzadas romanas y su potencial desarrollo regional. La calzada Puerto del Pico”, expuso diferentes aspectos ligados a esta zona y aportó un conjunto de datos significativos para mejor comprender dicho espacio.

 

Sirvan, este comentario y estas imágenes, para ayudar a conocer un lugar que ha sido testigo de una gran historia, historia de trashumantes. 

20:41 | gestionado por Tomás Ramón Herrero Tejedor | Enviar comentario (0)

miércoles, 16 de julio de 2008

En este comentario vamos a relatar y describir las principales operaciones que conforman la propuesta de deslinde así como la exposición pública final para que sea firme el deslinde en estas circunstancias, el objetivo, como siempre decimos, es que el camino sea de todos.


La proposición de deslinde consistirá en una memoria resumen, una memoria general, las actas del deslinde, el cuadro de intrusiones y colindantes, las características de la instrumentación utilizada tanto en los levantamientos topográficos como fotogramétricos así como la metodología seguida adjuntando los resultados.

 

   -Memoria resumen.

Se redactará una memoria resumen en la cual se incluirán los siguientes datos:

I.- Provincia

II.- Término municipal

III.- Vía pecuaria

IV.- Tramo

V.- Clasificación aprobada

VI.- Anchura clasificada

VII.- Motivo de deslinde

VIII.- Representante de la administración

IX.- Fecha del deslinde

X.- Fecha del anuncio del deslinde en el B.O.C.A.M.

XI.- Número de intrusiones

XII.- Superficie total

XIII.- Longitud total

XIV.- Anchura media

XV.- Superficie intrusada

XVI.- Superficie no intrusada

XVII.- Total superficie necesaria

XVIII.- Total superficie sobrante

 

   -Memoria general

En la memoria general se mencionarán todos los antecedentes de la vía pecuaria motivo del deslinde, tales como la orden de aprobación de las clasificaciones, etc.

 

   -Actas del deslinde

Las actas de deslinde se redactarán en los Actos de apeo pudiendo hacer durante dicho acto, los propietarios colindantes y demás interesados que concurran, las alegaciones que estimen oportunas que se harán constar en actas como hace referencia el Artículo 22 del Reglamento de Vías Pecuarias.

 

La redacción de estas actas consistirá en describir la situación de cada estaquilla, haciendo referencia a la distancia y orientación de unas con otras.

 

   -Cuadro de intrusiones y colindantes

En este cuadro se reflejarán los siguientes datos:

 

* Nº de polígono de la parcela intrusada o colindante

* Nº de parcela intrusada o colindante

* Nombre del propietario

* Apellidos del propietario

* D.N.I.

* Dirección del propietario

* Longitud colindantes

* Superficie intrusada

 

   -Características de la instrumentación utilizada tanto en el levantamiento topográfico como en el levantamiento fotogramétrico y  replanteo, así como la descripción de la metodología seguida en los trabajos de campo y gabinete. Resultados con registros y Planos.

 

Una vez confeccionados los documentos definitivos de las proposiciones de Deslinde se presentarán a la Administración licitante, para que si cree oportuno, de su conformidad para continuar con la fase administrativa.

 

Posteriormente se remitirá el informe al Ayuntamiento y Cámara Agraria Local, debiendo ser emitidos tales informes en los plazos que determina el artículo 26 de la Ley de Procedimiento Administrativo.

 

En las oficinas de la D.G. de Agricultura y Alimentación y Ayuntamientos se expondrá al público la referida proposición de deslinde durante un plazo de quince días, cuyo período habrá sido anunciado previamente con el Boletín Oficial de la provincia, en el Ayuntamiento y en la Cámara Agraria Local, así como en un periódico provincial, según el ámbito territorial a que se refiere el expediente.

 

Transcurrido dicho plazo de diez días más durante los cuales se recibirán las alegaciones, propuestas de variación de trazado o reclamaciones a que pueda haber lugar, la expresada D.G. de Agricultura y Alimentación enviará el expediente a la Abogacía del Estado para que informe sobre las reclamaciones y documentos en los que los interesados funden sus derechos.

 

Posteriormente, elevará el expediente, a los Servicios Centrales. (Artículo 23 que hace referencia al artículo 14 del Reglamento de Vías Pecuarias).

 

   En definitiva, estos son los pasos que de forma secuenciada se deben dar para llegar a buen puerto, salvando la especificidad de cada norma en las diferentes Comunidades Autónomas, este post se refiere a los deslindes en el ámbito de la Comunidad Autónoma de Madrid. En todo caso, no olvidemos que lo fundamental es respetar o recuperar los trazados en su integridad o de forma parcial, dependiendo de cada caso.

19:09 | gestionado por Tomás Ramón Herrero Tejedor | Enviar comentario (1)