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lunes, 02 de noviembre de 2009

Nota para los más asiduos a esta bitácora: A partir de hoy hasta la última semana de noviembre (2009), estaremos de viaje, por lo que las fechas de los post (que se inscriben cuando el artículo se introduce en la Web) no corresponderán con la del día en que se editen). Se dieron confusiones anteriores y deseamos evitarlas en esta ocasión. Las próximas diez entregas ya han sido incorporadas al sistema. Saludos.

 

Ya hablamos en un post anterior, como el área y el relieve condicionan en gran medida las diversidades de suelos, climas, vegetación, etc., que albergan los sistemas insulares. De este modo, las islas de menores dimensiones son las más pobres de todas, respecto a las variables previamente aludidas. ¿Cuál es la razón, o razones? En este post damos cuenta de las mismas.

 

 

 

Islote en Islandia. Fuente: Música y vino


 

La Ley de Korcák nos recuerda que, en un archipiélago con el suficiente número de islas, el número de estas últimas disminuye, ajustándose a una ley potencial, conforme aumenta su área. Dicho de otro modo, existen muchas de escaso tamaño y muy pocas grandes. Sin embargo, en el post aludido, también demostramos como al aumentar el área lo hace el relieve, por lo que las “islitas e islotes, a penas se elevan sobre el nivel del mar. A menudo, ni tan siquiera poseen redes de drenaje desarrolladas, careciendo pues de modelados fluviales a los que se asocian determinados tipos de suelos o pedotaxa, especialmente los que denominamos intrazonales (Gleysoles, Fluvisoles, etc.). En el cuadro de abajo os mostramos los datos de algunas variables en función del tamaño, en las Islas del Mar Egeo, justo el archipiélago, en donde Korcák llevo a cabo el análisis que dio nombre a su ley, después valorada como universal. Veamos que información edafológica podemos extraer de su análisis.         

 

Edafodiversidad y cobertera de suelos en las Islas del Egeo

Fuente: Ibáñez et al. 2008

Tamaño Islas

Diversidad H'

Riqueza

Equitabilidad

Lep-1

Lep-2

<1km

1,3

7

0,67

0.71

0.75

1-10km

1,38

10

0,60

0.74

0.75

11-100km

1,31

12

0,52

0.74

0.75

101-1000km

1,62

12

0,65

0.63

0.65

>1000 km

1,63

11

0.68

0.53

0,60

 

La información de esta tabla ha sido elaborada a partir de otra publicada con anterioridad y cuya referencia es la siguiente:

 

Ibáñez, J. J., Sánchez-Díaz, J., Rodríguez-Rodríguez, A and Effland, W. R. 2008. Preservation of European Soils: Natural and Cultural Heritage. In: Carmelo Dazi and Edoardo Costantini (Eds.), The Soils of Tomorrow (pp. 37-59). Advances in Geoecology 39,  Catena Verlag, IUSS. 728 pp.

 

 

 

Isla pequeña. Fuente: Buscador Bing de Microsoft

 

Vemos que la riqueza y diversidad de los tipos de suelos o edafotaxa tiende a incrementar con el área de las mismas, como ya habíamos anunciado. Sin embargo, también cabe recordar como el tamaño muestral disminuye, existiendo tan solo una isla que supera los 1000 Km2., por lo que atesora menos edafotaxa de los que cabría esperar de haber existido más de tales dimensiones. Por la misma razón, la gran abundancia de islas pequeñas da lugar a que sus riquezas y edafodiversidades se encuentren sobre valoradas, ya que por término general cada una menos de 1 km2.  no alberga más de dos o tres edafotaxa aumentando su número paulatinamente conforma lo hace el área. Sin embargo, los índices Lept-1 (Leptosolización de tipo 1) y lept-2, (Leptosolización de tipo 2) aportan mucha más información edafológica. Ya os explicamos el significado de tales constructos en el post que dedicamos a explicar estas ex profeso.  Nos referimos al titulado: La Erosión Histórica: Índices de Leptosolización y Paisajes Erosivos. De este modo, Lept-1 puede definirse, como ya mencionamos en esta última contribución: 

 

“(…)calcular el porcentaje de un área determinada ocupada por Leptosoles, Regosoles y afloramientos rocosos (es decir con una casi absoluta ausencia de cobertura edáfica) y dividirla por la cubierta por los restantes tipos de suelos, más evolucionados y profundos”.

 

 

 

Islote en Islandia. Fuente: Música y vino

 

Del mismo modo, Lept-2 equivaldría a Lept-1 añadiendo los edafotaxa que atesoran un epipedión orgánico profundo sobre el parental parental, sin la presencia de otros horizontes, Estos pueden ser úmbricos (pobres en bases), dando lugar a lo que antiguamente se denominaban Rankers, o atesorar carbonatos y nutrientes (mólico), que equivale a clasificar a los suelos como Rendizas de la antigua clasificación de la FAO de los años 70. Pues bien, los datos de la tabla muestran que las islas de menos tamaño poseen suelos someros y muy poco evolucionados, aumentando estos últimos conforme lo hace el área de las mismas. En otras palabras, al aumentar esta última magnitud, la edafosfera de las islas resulta ser más profunda, extensa y evolucionada. En primer lugar, al incrementarse el área, también lo hace la proporción del área cubierta por los suelos zonales. Cuando tales magnitudes son suficientes para dar lugar a la presencia de modelados de erosión fluvial y la existencia de catenas altitudinales, irán apareciendo los suelos intrazonales, y los asociados a diversos tipos de climas (montañosos). Pero de estos temas ya hablamos en el post anunciado al principio de esta contribución. Digamos simplemente que la diversidad de plantas climas y comunidades biológicas sigue la misma pauta que la aquí mostrada para la edafodiversidad.

 

 

 

Isla pequeña. Fuente: Buscador Bing de Microsoft

 

El efecto de las Islas Pequeñas (Small, Effect Islands)

Los ecólogos y biogeografos se percataron hace tiempo que el ajuste a la Ley potencial era un tanto ambiguo para las islas pequeñas, aunque luego resultaba ser incuestionable a partir de que estas unidades insulares alcanzaran mayores dimensiones. En la bibliografía científica, se han propuesto varias explicaciones que, a mi entender, son totalmente fútiles. El problema reside en la estructura muestral. Al existir tantas islitas e islotes de escasas dimensiones, la población es enorme, al menos en comparación con las de mayor tamaño. Por tanto, podemos alegar que se trata de un efecto de la estructura de la muestra (o de la propia población), es decir la inherente a la Ley de Korcák. Resumiendo, no hay que darle más vueltas al asunto. Eso sí también ocurre que algunas de estas “pequeñajas” son de hecho parte de unidades mayores, separadas por brazos de agua, de escasas dimensiones y profundidad, que desaparecen al bajar el nivel del mar unos pocos metros, conectándose entonces con las segundas. Así pues, podrían considerarse submuestras de otras de mayores dimensiones, que atesoran mayor diversidad de materiales parentales, suelos etc. Tal hecho, puede demostrase acudiendo a la información que proporcionan los mapas del relieve submarino. Muchas veces, nos complicamos la vida, cuando la solución del enigma resulta ser extremadamente simple.

 

 

Isla pequeña. Fuente: Buscador Bing de Microsoft

 

Las fotografías que ilustran el texto dan cuenta de diversas islas de muy reducidas dimensiones, con vistas a mostraros que por tal razón sus paisajes de suelos son extremadamente pobres. Tener en cuenta, además, que el oleaje y los vientos que las acechan son intensos, por lo que también la erosión que sufren (costera y eólica), colaborando a que sus paisajes de suelos pudieran madurar de alguna forma.

 

 

 

Islas de Croacia: Fuente: Way faring travel guide

 

Vemos pues que la maduración de ensamblajes de suelos y vegetación de alta diversidad demandan una mínima “área elemental” para poder desarrollarse. La cuestión estriba en averiguar cuanta, si es una propiedad más o menos constante, o varia en función de otros atributos de la isla, aspecto que aun no ha sido abordado por los investigadores.      

 

Juan José Ibáñez

12:18 | gestionado por Juan José Ibáñez | Enviar comentario (0)

Una de las preguntas más frecuentes que nos hacen los jóvenes estudiantes resulta ser “cuantos biomas tiene mi país” o “cuantas regiones biogeográficas tiene mi país”. Obviamente, se trata de trabajos escolares. Ya hemos reiterado numerosas veces que: (i) existen diferentes clasificaciones basadas en criterios distintos, por los que no se puede dar una respuesta concluyente, ya que dependerá de la que usa cada cual, y (ii) existe una enorme confusión terminológica que afecta a los conceptos de bioma, región biogeográfica y ecoregión, por lo que realmente desconozco lo que preguntan, y como corolario, no puedo responder de una manera unívoca (ni yo ni nadie). Si tal problema atañe a la propia práctica científica, más aun lo es a la hora de la divulgación y docencia. ¿Qué entiende cada profesor por cada uno de estos tres conceptos? ¡A saber!. Pues bien, el otro día, localicé en el ciberespacio una página Web de la Organización ambientalista WWF Adena que ofrece instantáneamente una repuesta de las ecoregiones que alberga cada uno de los países del mundo. Hablamos de la siguiente. “WWWF en Latinoamérica y el Caribe”, aunque incluye información de tosos los países del mundo. Ahora bien, habría mucho que matizar, tanto en el caso de los conceptos utilizados, como por los propios resultados que muestra esta interesante iniciativa. Me explico.

 

 

 

Esquema del Mapa de Ecoregiones del Mundo de WWW Adena


 

Ante todo, uno debe agradecer el esfuerzo que ha hecho esta organización ecologista. Empero no puedo más que discrepar del producto obtenido. Por ejemplo, existen  ciertas  unidades, a los que ellos les llaman “ecoregiones”, que cabría entenderlas como tal, o al menos que pudieran corresponder con regiones biogeográficas, mientras que otras, son tan genéricas que encajarían en el concepto de bioma. Dicho de otro modo, no nos parece nada uniforme, dando lugar a confusión. A sí mismo, cuando uno baja la leyenda se encuentra con que esta escrita en inglés y habla de “tipos de hábitats”. ¿A que jugamos? ¿Biomas, eco-regiones, regiones biogeográficas o hábitats?. ¡Y encima en suahili!. Difícil para los chavales ¿verdad? ¿No podía haberse traducido la leyenda  al español castellano, uniformizando la nomenclatura de los contenidos?

 

La definición de ecoregión nos parece bastante confusa, poco esclarecedora para los más jóvenes, como podéis observar:

 

¿Qué es una Eco-Región?

Las eco-regiones definidas

La biodiversidad no está distribuida de forma pareja alrededor de la Tierra, sino que sigue patrones complejos determinados por el clima, la geología y la historia evolutiva del planeta. Estos patrones se llaman "eco-regiones". WWF define una eco-región como "una gran unidad de tierra o agua que contiene una mezcla geográficamente distintiva de especies, comunidades naturales y condiciones ambientales".


Los límites de una eco-región no son fijos y definidos, sino que abarcan un área en la que importantes procesos ecológicos y evolutivos interactúan más fuertemente.


Las eco-regiones globales reconocen el hecho de que, a pesar de que las selvas tropicales y los atolones de coral abrigan la mayor parte de la biodiversidad y son los objetivos tradicionales de las organizaciones de conservación, también encontramos manifestaciones únicas de la naturaleza en regiones templadas y boreales, en desiertos y cadenas montanas, que no ocurren en ningún otro lugar de la Tierra y que están en riesgo de perderse para siempre si no son conservadas.

 

Pinchando aquí, podéis leer más acerca de las Eco-regiones Globales. También os ofrecen diversas versiones sobre el “Mapa Global de las Ecorregiones”, con diferentes resoluciones (cuidado que algunas ocupan muchos bits y se puede tardar mucho en descargarlas, si no disponéis de una conexión a Internet potente, es decir de banda ancha). Comenzar pues por la primera. Estos productos cartográficos son:

 

Mapa de las Ecorregiones 54 KB jpg

Leyenda del mapa de las Ecorregiones 32 KB jpg

Mapa Ecoregiones, alta resolución, 360ppi. 1.14 MB jpg

Leyenda del mapa de las Ecoregiones, alta calidad. 162 KB ps

Mapa G200, alta resolución EPS 3.43 MB ps

 

Reitero, a los escolares, que bajéis el primero, ya que puede ser suficiente. Una vez más, la leyenda habla de hábitats (“en inglés”), pero tal vocablo debe ser asumido como el de eco-región. En esta página Web también aparece la  Lista de Eco-Regiones del Mundo, por países. Estos deben buscarse alfabéticamente pinchando sobre la letra correspondiente con la que comienza el país buscado. Si deseas conocer las eco-regiones de Argentina, por ejemplo, se pincha en la letra A, mientras que los interesados en las de México en la “M” y “E” para los de España, etc. Así podréis conocer todas estas unidades (llamémosle biomas) para cada uno de los países.

 

Advertencia a los más jóvenes

Si se trata de tareas escolares, copiar y pegar suele acarrear malas consecuencias, en la mayoría de los casos. Vuestros profesores pueden utilizar otro tipo de clasificaciones. Por tanto, al responder o mostrar la tarea mediante el “copia pega”, es probable que os llevéis un serio disgusto (malas calificaciones). ¿Qué hacer? Simplemente decirle a vuestro maestreo(a) de donde habéis extraído la información, es decir de la Página WWF Adena.

 

Para los más mayores

Fijaros primero en el listado de Eco-Regiones de estos tres países.

 

Lista de Eco-Regiones del Mundo

 

Argentina

Bosque Atlántico

Bosque Lluvioso Templado de Valdivia / Archipiélago Juan Fernández

Estepa Patagónica

Lagos de los Altos Andes

Puna Seca de los Andes Centrales

Ríos y Corrientes del Alto Paraná

Sudoeste Atlántico Patagónico

Yungas de los Andes Centrales

 

México

Agua Dulce de Chihuahua

Atolón Mesoamericano

Bosque de Pino-Roble de Sierra Madre Oriental y Occidental

Bosque Mesoamericano de Pino-Roble

Bosque Seco Mexicano

Corriente de California

Chaparral y Áreas Boscosas de California

Desiertos de Baja-Sonora

Desiertos de Chihuahua-Tehuacán

Golfo de California

Lagos de las Tierras Altas Mexicanas

Río Colorado

 

España

Bosques, Arboledas y Malezas Mediterráneos

Mar Mediterráneo

 

Como se constata palmariamente, la clasificación es muy asimétrica, pero además errónea si se tiene en cuenta la leyenda. Así, para el caso de España. El mapa contempla tres unidades (mediterránea, templada para el caso de la cornisa cantábrica y montañosa en los pirineos), más la que denomina mar mediterráneo. Ahora bien, el listado tan solo muestra una, muy genérica que es la mediterránea, cuando en realidad, de haber utilizado los mismos criterios que para México y Argentina habría que haber desglosado algunas más en este “bioma”. He constatado que, en algunos países, además del caso de España, no se contempla ni tan siquiera todos los biomas que albergan (concepto más amplio que el de ecoregión). Resumiendo, es un producto deficiente, aunque puede servir para comenzar un estudio, si bien los resultados no son fiables, tan solo orientativos. Estamos seguros que en el futuro WWF Adena irá mejorando la información mostrada en la página Web, hasta llegar a presentar un contenido más riguroso, tanto a jóvenes como a mayores.

 

Juan José Ibáñez

11:54 | gestionado por Juan José Ibáñez | Enviar comentario (0)

Nota para los más asiduos a esta bitácora: A partir de hoy hasta la última semana de noviembre, estaremos de viaje, por lo que las fechas de los post (que se inscriben cuando el artículo se introduce en la Web) no corresponderán con la del día en que se editen). Se dieron confusiones anteriores y deseamos evitarlas en esta ocasión. Las próximas diez entregas ya han sido incorporadas al sistema. Saludos.

 

Aunque suelo defender a la prensa anglosajona frente a la Española, por la calidad de sus noticias, a veces (….). Fijaros en las dos notas de prensa escritas en suahili. En fin, sin comentarios. Y a veces, también debe felicitarse a los que solemos poner a caer de un burro. Esta vez la noticia ha sido correctamente traducida al español-castellano.  Un muy buen artículo sobre el tema publicado en la revista en open accesses Biogeosciences, lo podéis bajar libremente pinchando aquí. En el post anterior sobre este tema: “Suelos de los Oceánicos y Sus Factores Formadores: Los Hidratos de Metano o Clatratos”, ya os explicamos en que consistían estos últimos compuestos. Se distribuyen ampliamente por los fondos oceánicos y, como apunta Wikipedia: “Se calcula que las fuentes de este compuesto pueden igualar o ser más grandes que la de todos los combustibles fósiles que se conocen en la actualidad”. Sin embargo, conviene que leáis también el que esta enciclopedia alberga sobre los clatratos, en el cual se viene a decir el metano contenido en ellos es expulsado desde los sedimentos o suelos marinos (a cierta profundidad) en grandes cantidades, “ya sea por efectos mecánicos o físicos (hipótesis del fusil de clatratos)”, para continuar señalando:


 


Burbujas de metano escapando masivamente del fondo del mar.

Fuente:  The resilient Earth


 

La hipótesis del fusil de clatratos (en inglés clathrate gun hypothesis) es una teoría científica que sostiene que el aumento de la temperatura del mar puede dar lugar a una liberación repentina de metano desde los compuestos de clatrato de metano situados en los fondos oceánicos. Esto provocaría una alteración del medio ambiente de los océanos y la atmósfera de la Tierra, similar a la que pudo acontecer según la teoría de extinción Permiano-Triásico,[1] y en el Máximo térmico del Paleoceno-Eoceno (…) La liberación repentina de grandes cantidades de gas natural desde estos depósitos, en un hipotético efecto invernadero descontrolado, podría ser una causa de los cambios climáticos pasados y futuros. La liberación de este metano atrapado es una de las consecuencias potenciales del calentamiento global: se investiga formulando la hipótesis que esto podría aumentar la temperatura global unos 5° C adicionales ya qué el metano, pese a que su vida en la atmósfera se encuentra alrededor de los 10 años, es cerca de 8 veces más fuerte como gas invernadero que el dióxido de carbono, al tener un potencial de calentamiento global de 63 en un plazo de 20 años y de 23 en uno de 100 años. La teoría también pronostica que esto afectaría en gran medida al contenido de oxígeno disponible en la atmósfera terrestre (…)

 

Debemos entender que, cuando comienza a estudiarse un fenómeno previamente desconocido, como este es el caso, la efímera verdad científica lo es más que nunca. Cierto  que ya una primera inspección visual parece detectarse ya la liberación de grandes burbujas de metano a la superficie del mar, y de ahí a la atmósfera. Sin embargo, como apuntamos en el post anterior, para que los hidratos de metano se formen, se requieren ciertas condiciones de humedad y temperatura que solo se dan a partir de una determinada profundidad.

 

Y es que la presión de la columna de agua es esencial para su formación, junto a la temperatura.  Conforme el calentamiento climático progrese, ascenderán las temperaturas de las aguas más superficiales generando que los hidratos de metano cristalinos se inestabilicen y comiencen a liberar el metano a mayores profundidades. Sin embargo, tales emisiones se producirán tan solo hasta ciertas profundidades, aun por determinar con exactitud. Dicho de otro modo, las formas cristalinas de este compuesto seguirán mayoritariamente como están. Ni mucho menos va a desprenderse todo el metano que atesoran los suelos oceánicos. Veréis que se está hablando de una profundidad que ronda los 400 metros, cuando gran parte de la superficie de los suelos marinos se encuentra mucho más abajo. No debemos confundir reservas totales con potencial de desprendimiento. Otra cuestión bien distinta deviene que el enriquecimiento potencial agrave el calentamiento climático y la acidez de los océanos aun más. Empero no existe prueba alguna de que tal proceso, por si solo, nos lleve a la hecatombe. Por hoy acabo, ya que las noticias son suficientemente ilustrativas. Sin embargo, tener en cuenta que algunas son deliberadamente catastrofistas. No existen evidencias científicas que avalen tales aseveraciones.

 

Pero comencemos primero con otros comentarios de Wikipedia a cerca de la hipótesis hipótesis del fusil de clatratos, para seguir después con el resto de las noticias.

 

Juan José Ibáñez

 

En base a ello, el geólogo Gerry Dickens o el profesor de la Universidad de Santa Bárbara (Estados Unidos), James Kennet quien dio nombre a la hipótesis, han sugerido como base a pistas de trabajo e investigación que la causa del aumento de C12 podría encontrarse en la sublimación del hidrato de metano congelado del fondo marino, liberándose así metano rico en C12 rápidamente. Los experimentos y estudios para evaluar qué subida de temperatura de las profundidades marinas sería necesaria para producir este fenómeno han sugerido que con una subida de 5° C sería suficiente.

 

En Septiembre de 2008 científicos que viajan a bordo de un barco ruso afirmaron tener pruebas de que millones de toneladas de metano están escapando a la atmósfera desde los fondos marinos del Ártico, al descubrir intensas concentraciones de metano en varias zonas que cubren miles de kilómetros cuadrados de la plataforma continental siberiana. Esta sería la primera vez que se observa un campo en el que la liberación de metano era tan intensa que el gas no tiene tiempo de disolverse en el agua del mar, sino que sale a la superficie en forma de burbujas.

 

"La liberación de metano en esas regiones inaccesibles, parece indicar que la capa de permafrost está comenzando a perforarse, lo que permite escapar al gas. Hemos encontrado niveles elevados de metano en la superficie del mar y aun más a ciertas profundidades." Örjan Gustafsson, Jefe del equipo de científicos del barco 'Jacob Smirnitskyi'[2]

 

Los océanos contribuyen al efecto invernadero

 

El metano, el componente fundamental del gas natural, considerado como uno de los gases de efecto invernadero más potentes, también se emite desde los océanos.

FUENTE | Público 11/07/2009

 

 

 

Un grupo de científicos del Instituto Oceanográfico Scripps de La Jolla, en California (EE.UU.), ha descubierto que la cantidad de metano procedente de los fondos submarinos que alcanza la atmósfera puede llegar a ser hasta 1.000 veces superior de lo que se creía hasta ahora.


El estudio, publicado en la revista Nature, revela que la mayoría de las burbujas de este gas, originadas en el interior de la Tierra, llegan a la superficie marina sin disolverse.


La investigación se ha llevado a cabo en el golfo de México, donde pueden observarse burbujas de metano a simple vista en su ascensión hasta la superficie. También se han estudiado las zonas más profundas empleando submarinos.


Los científicos opinan que este proceso también tiene lugar en el resto de rifts oceánicos (aperturas de la corteza terrestre) como los del golfo Pérsico, el mar Caspio o el talud del norte de Alaska. La tasa de emisiones de metano aumenta así, favoreciendo el calentamiento global, ya que este gas atrapa el calor 20 veces más que el CO2.



El calentamiento del Ártico provoca la liberación de metano

 

El aumento de las temperaturas en el Ártico está provocando la liberación de metano del fondo marino, según una nueva investigación realizada por científicos alemanes y británicos y publicada en la revista Geophysical Research Letters. Fuente: CORDIS: Servicio de Información en I+D Comunitario 19/08/2009

 

Durante una expedición de investigación llevada a cabo en otoño de 2008, el equipo de investigación descubrió más de 250 columnas de gas metano que ascendían a borbotones desde el fondo marino a menos de 400 metros de profundidad cerca de la costa de la isla noruega de Spitsbergen en el Océano Ártico. (…). «Nuestro estudio fue diseñado para determinar cuánto metano podría liberarse en el futuro como consecuencia del calentamiento del océano; no esperábamos descubrir pruebas tan evidentes de que este proceso ya ha comenzado», comentó el profesor Tim Minshull del Centro Nacional de Oceanografía de la Universidad de Southampton (Reino Unido).


El metano es
liberado a partir de los hidratos de metano alojados en los sedimentos del fondo del mar. El hidrato de metano es una sustancia similar al hielo formada por agua y metano que es estable a presiones elevadas y bajas temperaturas. La comunidad científica predijo hace cierto tiempo la liberación de metano procedente de la licuación de los hidratos de metano del fondo marino situados cada vez a mayor profundidad conforme aumente la temperatura de los océanos. Según los investigadores, hace 30 años el hidrato de metano era sólido a 360 metros de profundidad. Hoy en día, sólo es sólido a 400 metros de profundidad.


A bordo del buque de investigación RRS James Clark Ross,
el equipo usó un sónar para detectar columnas de burbujas. A continuación, desplegó un sistema mediante el cual tomó muestras de burbujas recogidas en botellas llenas de agua a distintas profundidades. En total, descubrieron más de 250 columnas de metano a menos de 400 metros de profundidad; incluso descubrieron algunas columnas en aguas con una profundidad inferior a los a 200 metros. La fuerza de las columnas variaba considerablemente; algunas de las columnas eran tan potentes que ascendían a unos 50 metros de la superficie del agua antes de que los gases se disolvieran en el agua. Los investigadores estiman que algunas columnas pueden ser lo suficientemente fuertes como para liberar metano de forma ocasional directamente a la atmósfera. Además de contribuir al cambio climático, el metano disuelto aumenta la acidez de los océanos y reduce la cantidad de oxígeno del agua, lo que supone una amenaza grave para la vida marina.


Durante los últimos 30 años, la temperatura de la extensión de océano cubierta por este estudio aumentó 1°C, lo que desplaza la profundidad a la cual los hidratos siguen sólidos de 360 a 396 metrosSi este proceso se generaliza junto a los márgenes continentales del Ártico, podrían liberarse anualmente al océano decenas de megatoneladas de metano, equivalentes al 5%-10% de la cantidad total liberada a nivel mundial por fuentes naturales», manifestó Graham Westbrook de la Universidad de Birmingham (Reino Unido). Los investigadores están profundizando en la investigación de las columnas recientemente descubiertas. «Es necesario estudiar los hidratos con más detenimiento y controlar la liberación de metano para medir la magnitud de las emisiones que se puedan producir en el futuro», concluyen los científicos.


El estudio es una contribución al Año Polar Internacional (IPY), que terminó a principios de este año

 

Warming Of Arctic Current Over 30 Years Triggers Release Of Methane Gas

ScienceDaily (Aug. 16, 2009)The warming of an Arctic current over the last 30 years has triggered the release of methane, a potent greenhouse gas, from methane hydrate stored in the sediment beneath the seabed.

 

Scientists at the National Oceanography Centre Southampton working in collaboration with researchers from the University of Birmingham, Royal Holloway London and IFM-Geomar in Germany have found that more than 250 plumes of bubbles of methane gas are rising from the seabed of the West Spitsbergen continental margin in the Arctic, in a depth range of 150 to 400 metres. Methane released from gas hydrate in submarine sediments has been identified in the past as an agent of climate change. The likelihood of methane being released in this way has been widely predicted. (…) The bubble plumes were detected using sonar and then sampled with a water-bottle sampling system over a range of depths.

 

The results indicate that the warming of the northward-flowing West Spitsbergen current by 1° over the last thirty years has caused the release of methane by breaking down methane hydrate in the sediment beneath the seabed. Professor Tim Minshull (…) says: "Our survey was designed to work out how much methane might be released by future ocean warming; we did not expect to discover such strong evidence that this process has already started."

 

Methane hydrate is an ice-like substance composed of water and methane which is stable in conditions of high pressure and low temperature. At present, methane hydrate is stable at water depths greater than 400 metres in the ocean off Spitsbergen. However, thirty years ago it was stable at water depths as shallow as 360 metres.

 

This is the first time that such behaviour in response to climate change has been observed in the modern period. While most of the methane currently released from the seabed is dissolved in the seawater before it reaches the atmosphere, methane seeps are episodic and unpredictable and periods of more vigorous outflow of methane into the atmosphere are possible. Furthermore, methane dissolved in the seawater contributes to ocean acididfication.

 

Graham Westbrook Professor of Geophysics at the University of Birmingham, warns: "If this process becomes widespread along Arctic continental margins, tens of megatonnes of methane per year – equivalent to 5-10% of the total amount released globally by natural sources, could be released into the ocean.". The team is carrying out further investigations of the plumes; in particular they are keen to observe the behaviour of these gas seeps over time.

 

Journal reference: Westbrook, G.K. et al. Escape of methane gas from the seabed along the West Spitsbergen continental margin. Geophysical Research Letters, 2009; DOI: 10.1029/2009GL039191; Adapted from materials provided by National Oceanography Centre, Southampton (UK).

 

 

 

Researchers in Germany have found that more than 250 plumes

of bubbles of methane gas are rising from the seabed of the West

Spitsbergen continental margin in the Arctic, in a depth range of 150

to 400 metres. (Credit: Image courtesy of National Oceanography

Centre, Southampton). En ScienceDaily

 

 

Warming Ocean Contributes To Global Warming

by Staff Writers; Southampton, UK (SPX) Aug 21, 2009


The warming of an Arctic current over the last 30 years has triggered the release of methane, a potent greenhouse gas, from methane hydrate stored in the sediment beneath the seabed. Scientists at the National Oceanography Centre Southampton working in collaboration with researchers from the
University of Birmingham, Royal Holloway London and IFM-Geomar in Germany have found that more than 250 plumes of bubbles of methane gas are rising from the seabed of the West Spitsbergen continental margin in the Arctic, in a depth range of 150 to 400 metres.

 

Methane released from gas hydrate in submarine sediments has been identified in the past as an agent of climate change. The likelihood of methane being released in this way has been widely predicted. The data were collected from the royal research ship RRS James Clark Ross, as part of the Natural Environment Research Council's International Polar Year Initiative. The bubble plumes were detected using sonar and then sampled with a water-bottle sampling system over a range of depths. The results indicate that the warming of the northward-flowing West Spitsbergen current by 1 degrees over the last thirty years has caused the release of methane by breaking down methane hydrate in the sediment beneath the seabed.

 

Professor Tim Minshull, Head of the University of Southampton's School of Ocean and Earth Science based at that the National Oceanography Centre, says: "Our survey was designed to work out how much methane might be released by future ocean warming; we did not expect to discover such strong evidence that this process has already started." Methane hydrate is an ice-like substance composed of water and methane which is stable in conditions of high pressure and low temperature. At present, methane hydrate is stable at water depths greater than 400 metres in the ocean off Spitsbergen. However, thirty years ago it was stable at water depths as shallow as 360 metres.

 

This is the first time that such behaviour in response to climate change has been observed in the modern period. While most of the methane currently released from the seabed is dissolved in the seawater before it reaches the atmosphere, methane seeps are episodic and unpredictable and periods of more vigorous outflow of methane into the atmosphere are possible. Furthermore, methane dissolved in the seawater contributes to ocean acididfication.Graham Westbrook Professor of Geophysics at the University of Birmingham, warns: "If this process becomes widespread along Arctic continental margins, tens of megatonnes of methane per year - equivalent to 5-10% of the total amount released globally by natural sources, could be released into the ocean." The team is carrying out further investigations of the plumes; in particular they are keen to observe the behaviour of these gas seeps over time.

 

Methane Gas Likely Spewing Into The Oceans Through Vents In Sea Floor

ScienceDaily (Sep. 3, 2009) — Scientists worry that rising global temperatures accompanied by melting permafrost in arctic regions will initiate the release of underground methane into the atmosphere. Once released, that methane gas would speed up global warming by trapping the Earth’s heat radiation about 20 times more efficiently than does the better-known greenhouse gas, carbon dioxide.

 

An MIT paper appearing in the Journal of Geophysical Research online Aug. 29 elucidates how this underground methane in frozen regions would escape and also concludes that methane trapped under the ocean may already be escaping through vents in the sea floor at a much faster rate than previously believed. Some scientists have associated the release, both gradual and fast, of subsurface ocean methane with climate change of the past and future.

 

“The sediment conditions under which this mechanism for gas migration dominates, such as when you have a very fine-grained mud, are pervasive in much of the ocean as well as in some permafrost regions,” said lead author Ruben Juanes, the ARCO Assistant Professor in Energy Studies in the Department of Civil and Environmental Engineering.“This indicates that we may be greatly underestimating the methane fluxes presently occurring in the ocean and from underground into Earth’s atmosphere,” said Juanes. “This could have implications for our understanding of the Earth’s carbon cycle and global warming.”

 

Juanes explains that some of the naturally occurring underground methane exists not as gas but as methane hydrate. In the hydrate phase, a methane gas molecule is locked inside a crystalline cage of frozen water molecules. These hydrates exist in a layer of underground rock or oceanic sediments called the hydrate stability zone or HSZ. Methane hydrates will remain stable as long as the external pressure remains high and the temperature low. Beneath the hydrate stability zone, where the temperatures are higher, methane is found primarily in the gas phase mixed with water and sediment.

But the stability of the hydrate stability zone is climate-dependent.

 

If atmospheric temperatures rise, the hydrate stability zone will shift upward, leaving in its stead a layer of methane gas that has been freed from the hydrate cages. Pressure in that new layer of free gas would build, forcing the gas to shoot up through the HSZ to the surface through existing veins and new fractures in the sediment. A grain-scale computational model developed by Juanes and recent MIT graduate Antone Jain indicates that the gas would tend to open up cornflake-shaped fractures in the sediment, and would flow quickly enough that it could not be trapped into icy hydrate cages en route.

 

“Previous studies did not take into account the strong interaction between the gas-water surface tension and the sediment mechanics. Our model explains recent experiments of sediment fracturing during gas flow, and predicts that large amounts of free methane gas can bypass the HSZ,” said Juanes.

 

Using their model, as well as seismic data and core samples from a hydrate-bearing area of ocean floor (Hydrate Ridge, off the coast of Oregon), Juanes and Jain found that methane gas is very likely spewing out of vents in the sea floor at flow rates up to 1 million times faster than if it were migrating as a dissolved substance in water making its way through the oceanic sediment — a process previously thought to dominate methane transport.

 

“Our model provides a physical explanation for the recent striking discovery by the National Oceanic and Atmospheric Administration of a plume 1,400 meters high at the seafloor off the Northern California Margin,” said Juanes. This plume, which was recorded for five minutes before disappearing, is believed not to be hydrothermal vent, but a plume of methane gas bubbles coated with methane hydrate.

 

The Jain and Juanes paper in the Journal of Geophysical Research also explains the short-term consequences of injecting carbon dioxide into the ocean’s subsurface, a method proposed by some researchers for reducing atmospheric greenhouse gas. Juanes found that while some of the CO2 would remain trapped as a hydrate, much would likely spew up through fractures just as methane does. “It is important to keep both methane and carbon dioxide either in the pipeline or underground, because the consequences of escape can be quite dangerous over time,” said Juanes.

This research was funded by the U.S. Department of Energy.

 

Adapted from materials provided by Massachusetts Institute of Technology, Department of Civil and Environmental Engineering

 

Información adicional de Wikipedia sobre los hidratos de metano o clatratos

 

El hidrato de metano es la mezcla de dos componentes, el hidrato de gas y el metano, que son los que más abundan en estado natural.

 

Se sabe también que el hidrato de metano se puede encontrar bajo las capas de lodo marinas. Se encuentra en forma sólida gracias a que el metano ha sido "encerrado" dentro del agua congelada. (…) En el medio marino, se explica su formación de una forma un tanto compleja. El metano que resulta de la descomposición de los organismos vivientes en el agua, reacciona con el agua a punto de congelarse formando hidratos, que después se aposentarán en los fondos marinos. Este "hielo" tiene una extraña cualidad, y es que es inflamable. Si una llama se acerca a éste, arderá. Se pretende utilizar este compuesto más adelante como un combustible, usándose de manera similar al petróleo o el gas natural. Mediante su extracción es bastante difícil que no se libere metano, esto ha limitado su explotación ya que si liberamos metano a la atmósfera, podríamos incrementar el efecto invernadero de manera considerable.

 

Wikipedia sobre los Clatratos

 

Un clatrato, estructura de clarato o compuesto de clatrato (del latín clathratus, "rodeado o protegido, enrejado") es una substancia química formada por una red de un determinado tipo de molécula, atrapando y reteniendo a un segundo tipo diferente de molécula.

 

Un hidrato de clatrato es, por ejemplo, un tipo especial de hidrato donde la molécula de agua forma una estructura capaz de contener un gas. Un clatrato es, por tanto, un material con moléculas del tamaño conveniente, capturadas en los espacios que son dejados por los otros compuestos. El agua congelada puede crear celdas capaces de contener moléculas de gas, enlazadas mediante puentes de hidrógeno. Numerosos gases de bajo peso molecular (O2, N2, CO2, CH4, H2S, Argón, Criptón, Xenón...) forman clatratos en ciertas condiciones de presión y temperatura. Estas celdas son inestables si están vacías, colapsándose para formar hielo convencional.

 

Comentarios adicionales de Wikipedia sobre la “hipótesis del Fusil de los Clatratos, que no teoría, como se señala en algunos lugares:

 

La hipótesis del fusil de clatratos (en inglés clathrate gun hypothesis) es una teoría En el año 2002, un documental de la BBC , The Day the Earth Nearly Died ("El día que la Tierra estuvo a punto de morir"), resumía algunos descubrimientos recientes y especulaciones con respecto al acontecimiento de extinción Permiano-Triásica. Paul Wignall examinó diversos estratos del Pérmico en Groenlandia, dónde las capas de roca desprovistas de vida marina tienen un grueso de decenas de metros; con esta escala expandida pudo juzgar el cronometraje de la deposición sedimentaria más detalladamente, constatando que la extinción entera duró unos 80.000 años y que mostraba tres fases distintivas en el contenido de fósiles de plantas y animales. La extinción parecía haber aniquilado selectivamente la vida marina y terrestre en tiempos diferentes. Dos periodos de extinciones de vida terrestre estaban separados por una extinción breve, aguda y casi total de la vida marina. Además el proceso parecía demasiado lento en su conjunto para poder ser explicado por la teoría del impacto de un asteroide. La relación de isótopos de carbono en la roca mostrando un aumento gradual de carbono-12 (C12) fue la base para su investigación y formulación de sus conclusiones.

11:32 | gestionado por Juan José Ibáñez | Enviar comentario (0)

domingo, 01 de noviembre de 2009

En nuestra Categoría “Diversidad, Complejidad y Fractales” se han ido almacenando todos los post que hemos ido editando sobre estos temas. Realmente son muchos, varias decenas, por cuanto es uno de mis temas de investigación, y por el cual he adquirido mayor prestigio entre la comunidad de edafólogos. Va siendo hora pues de realizar una recapitulación. Con tal motivo, os muestro el enlace a un artículo de revisión que realicé hace unos siete años. En él aparecen los temas más básicos explicados con cierto detenimiento, por cuanto el documento atesora más de 50 páginas. Obviamente, se han experimentado avances desde aquella fecha, sin embargo, resultan ser matemáticamente más complejos, salvo excepciones. En otras palabras, lo básico aparece en este manuscrito, que por ser un artículo de revisión, les será de utilidad a todos aquellos interesados en el tema. Adicionalmente os narro sucintamente los avances más notorios desde la fecha de publicación del documento mentado.

 


 

Mapa de paisajes de suelos. Fuente:

Australian Natural Resources Atlas


Podéis bajaros el artículo pinchando en la siguiente referencia: Ibáñez, J. J. y García-Álvarez, A. 2002. Diversidad: biodiversidad edáfica y geodiversidad. Edafología, 9: 329-385. La historia de la publicación del texto es un tanto rocambolesca, y os la explicaré brevemente al final de post.

 

Nuevos avances sobre al tema a partir de 2002

Desde la fecha de su publicación, se han realizado avances en el tema, los cuales os resumiré muy brevemente en los siguientes párrafos.

 

Relaciones entre Diversidad, Fractales y Multifractales

Tras aquellas investigaciones, comenzamos (junto a Javier Caniego y Fernando San José de la UPM) a analizar en profunda las relaciones edafodiversidad-área, encontrando que se ajustaban a las mismas leyes que las concernientes a la biodiversidad. Detectamos que se trataba de una estructura fractal, es decir invariante a los cambios de escala. Seguidamente, iniciamos la aplicación de los análisis multifractales, detectando una estrecha relación entre ciertas dimensiones de Rény, riqueza, entropía de Shannon, índice de diversidad de Simpson, índice de diversidad de Berger-Parker y equitabilidad de Shannon. En otras palabras, los espectros multifractales y los índices de diversidad se encuentran estrechamente vinculados “de alguna forma” que no entraremos a detallar.

 



Juan José Ibáñez: pioneer of pedodiversity studies (Santiago de Chile Nov 2008)

 

Edafogénesis Divergente y Edafodiversidad

Tanto Jonathan Phillips, como Asunción Saldaña (UAH) y yo aplicamos tales herramientas con vistas a analizar la génesis de suelos (o edafogénesis) a nivel de paisaje, encontrando que una cobertura de suelos, reciente y homogénea, se diversifica con el tiempo siguiendo otra ley de escala.  Jonathan Phillips la denominó edafogénesis divergente. En otras palabras, demostramos que las herramientas matemáticas usadas pueden ser útiles a la hora de investigar como la cobertura de suelos se diferencia en el espacio y con el tiempo.

 

Diversidad Taxonómica, Diversidad a partir de Clasificaciones Numéricas y Diversidad Paramétrica 

Debido a la obsesión, un tanto enfermiza, de los edafometras con vistas a desprestigiar las clasificaciones tradicionales de suelos al tacharlas de subjetivas, así como la necesidad de sustituirlas por otras de carácter numérico, tanto  Jonathan Phillips, como nosotros y Andreas Petersen, analizamos, desde diferentes perspectivas, las bondades de ambas aproximaciones. Todos los trabajos publicados constatan que los resultados son bastante similares, refutando así el ataque de los edafometras. Eso sí, nadie negamos que, para ciertos propósitos, partiendo de las clasificaciones numéricas, se obtengan resultados “algo más satisfactorios” desde el punto de vista estadístico, pero a costa de impedir la comparación de los obtenidos en diversos estudios. Tal hecho no ocurre apelando al uso de taxonomías universales.

 

Diversidad con Contraste (o distancia) Taxonómico(a)

Macbratney y colaboradores propusieron el uso de índices de diversidad que incluyen el contraste taxonómico. Las herramientas precedentes tan solo dan cuenta del número de taxa y sus respectivas abundancias. Tal contraste añade además la diferencia de caracteres entre los taxa. Dicho de otro modo, efectivamente, no es lo mismo que en un área aparezcan 8 tipos de suelos pertenecientes a un mismo orden o suborden,  que los que se detecten deban incluirse en varios. En el segundo caso habrá una mayor diversidad de caracteres. Petersen aplicó también tal aproximación. Si el primer autor fracasa estrepitosamente, no así el segundo (ver Geoderma 2009). En cualquier caso, se trata de un tema bajo debate. Estos algoritmos no deben sustituir a los precedentes, complementándolos en el mejor de los casos, por cuanto su interpretación deviene mucho más compleja. Ya os hablaré de este tema en otro post.

 

Relaciones Edafodiversidad-Biodiversidad y Preservación de los Recursos Naturales 

Tanto nosotros, como Amundson y colaboradores, Bockheim y su equipo y Petersen y colegas, abordamos el tema de la preservación de los suelos como parte del patrimonio biológico, geológico y cultural. Posteriormente, entro en acción Edoardo Constantiti y otros colegas. Desde entonces, se han propuesto diversos sistemas para el diseño de reservas naturales de suelos, así como estimado en EE.UU. los edafotaxa que se encuentran en peligro de extinción. Del mismo modo, se ha corroborado las estrechas relaciones entre biodiversidad y edafodiversidad en áreas concretas y a diferentes escalas, incluida la global.  Obviamente, otros autores han publicado sobre este tema, aunque no es ni el momento ni el lugar para explicar la breve historia de los estudios de edafodiversidad. 

 

La Extraña Historia de esta Publicación 

Personalmente, envié este estudio a la revista en donde apareció finalmente. Sin embargo, la remisión electrónica no alcanzó de forma correcta a la persona en cuestión. Meses después, se la ofrecí en un disquete, el cual dijo que perdió. Finalmente, me cansé del asunto y publicamos el manuscrito en el acta de un seminario. Sin volver a tener más noticias de la editorial de aquella revista, un día “me comentaron” que el artículo había sido publicada por la misma. ¿Carta de aceptación?: Ninguna. ¿Pruebas de imprenta remitida a los autores?: Ninguna. Dicho de otro modo, “olé toreros”, ahora tengo el mismo material publicado dos veces. Eso sí se llama “impeler a uno a un a que le puedan acusar de realizar prácticas fraudulentas". Afortunadamente, el volumen de aquellas actas fue repartido entre los asistentes del seminario, imprimiéndose tan solo cien ejemplares, ninguno de los cuales fue verdaderamente comercializado. ¡Sin comentarios!.

 

Juan José Ibáñez

 

Pd. El pie de figura en inglés tiene su historia. Ya os la explicaré un día. No se trata de un capricho

19:18 | gestionado por Juan José Ibáñez | Enviar comentario (1)

Hoy primero de noviembre de 2009, ¿Día de todos los Santos en España?, todos los rotativos del país se escandalizan de los más que abundantes casos de corrupción que salpican y ahogan todo el Estado en una grave crisis económica y de desvergüenza. No se trata de un problema que afecte a un determinado partido político, sino a todos. La ética y la moral parecen abducidos por una corrupción generalizada. Por ejemplo, el conservador diario el país informa hoy: La corrupción ahoga España. Estos “servidores del pueblo” necesitan más que un lavado de cara. Claman a voces que se les imparta un curso de ética o se les expulse de sus cargos, tanto a ellos como a sus defensores. Corporativismo muy mal entendido. Pero el dinero arrebatado al ciudadano de a pié se escapa furtivamente a paraísos fiscales, que debieran ser arrasados a la menor brevedad posible de la faz de la Tierra. Ellos son los que rigen los destino de nuestro paupérrimo sistema de I+D+i. Pero como podréis ver en el post de un blog vecino (¿Innovación sin Investigación?), cada vez que abren la boca es para demostrar su soberana ignorancia. ¿Pero que pasa con la ciencia y la tecnología? ¿Se salvan de la hoguera? Siempre he pensado que, tanto los científicos como los políticos, entre otros colectivos, revelan la moral de todo el conjunto de la sociedad. Algo se pudre en este santo país (aunque también en otros muchos). Debemos retomar la moral, ética y deontología como valores imprescindibles en los que deben educarse todos los ciudadanos, incluidos los investigadores. Sin embargo, numerosos colegas se ofenden, nada más oír hablar del tema, como si por tratar estos asuntos se les estuviera acusando. Flaco favor hacen a los temas que les conciernen y a la ciencia misma. Materia de reflexión.

 

 

 

Día de todos los Santos. Fuente: Wikipedia


 

Ciencia y tecnología comienzan a ser demasiado poderosas en la sociedad actual. Los propios investigadores solemos hacer gala de ello. Sin embargo, ambas acarrean beneficios y riesgos para los ciudadanos. Vivimos en unos momentos en los que la falta de conductas éticas daña los intereses de todos, y si no basta con sopesar las gravísimas repercusiones de las crisis económicas, alimentarias, epidémicas, ambientales, etc. La corrupción política comienza a aflorar en muchos países, demasiados. Los científicos no dejamos de ser más que individuos inmiscuidos en el mismo sistema de valores que el resto de los colectivos sociales. Algunos les llaman “sacerdotes de la ciencia”, mientras que ciertos colegas se ufanan de ello. Francamente, si la ciencia viene a reemplazar a la religión en muchos aspectos, no vendría mal algún tipo de Código Deontológico digno de llevar tal nombre. Al fin y al cabo los sacerdotes religiosos hacían sus “votos”. Día a día, afloran en la prensa casos de corrupción y mala praxis científica. No hablo de España, sino en general. Basta con analizar la siguiente noticia aparecida ayer mismo en el boletín de noticias mi+d. Leerla por favor.  Los médicos, tienen su Juramento hipocrático siendo la excepción que confirma la regla. Eso sí, las normas están para cumplirse. De no ser el caso, solo son papel mojado. Un código deontológico de tal guisa debería contemplar no solo la falta de ética en lo que concierne a la veracidad y originalidad (sin amaño de resultados y plagio, etc.) de los resultados que ofrecen los investigadores, sino que concierne también a sus repercusiones de los mismos sobre los ciudadanos. Las instituciones insisten en la necesidad de la cooperación científicos-empresa, con vistas a alcanzar mayores cotas de innovación tecnológica. Empero los continuos y harto frecuentes ejemplos que nos ofrecen la farmaindustria, agroindustria, etc., acusan con el dedo directamente a parte de la comunidad científica, y si no veamos el siguiente párrafo extraído de la aludida noticia (……)

 

 Insisten también en que "buena parte del soporte científico que han recibido estos productos proviene de estudios financiados por la industria farmacéutica. Investigaciones recientes del Congreso así como de distintos medios de comunicación han sacado a la luz algunas de las estrategias de las compañías para influir en las prescripciones. Los tratamientos médicos tienen que dictarse por datos empíricos y no por anécdotas, presunciones o estrategias de marketing. Es fundamental que se lleven a cabo estudios a gran escala con fondos independientes que establezcan la seguridad y los beneficios de estos fármacos a largo plazo en la población infanto-juvenil".

 

Ya hemos hablado de estos temas en varios post precedentes incluidos en la categoría: “fraude y mala praxis científica”. No abundaremos más en el tema. Tan solo mentar que esta contribución podría considerarse un apéndice a nuestra entrega: “Ciencia y ética: la ética de los científicos y la ética de la Ciencia. Quien presuponga que, como profesionales, una parte de este colectivo no incurre en los mismos desmanes que afectan al resto de los mortales se encuentra muy equivocado. ¿Es que somos mejor que nadie? ¿Cuáles son las evidencias para corroborar tal aserto? Parece ser que a las instituciones que rigen las políticas científicas les importa sobremanera nuestra cooperación con otros sectores de la sociedad, como el empresarial. ¡Perfecto!. Ahora bien, también debieran pensar que tal implicación debe regirse por unas normas, tanto más cuando los implicados trabajan para las administraciones y son remunerados en buena parte por fondos públicos. En EE.UU. y algún país europeo (aunque no muchos) tales temas comienzan a tomarse muy en serio. Ciertas universidades y centros de investigación han elaborado normas éticas. No tengo noticias de tales iniciativas en los países hispanoparlantes (incluida España, “of course”), ni en una buena parte de Europa. Es hora que los ciudadanos, y nosotros como profesionales, comencemos a tomar conciencia, en lugar de lamentarnos y enojarnos contra el mundo cuando nos recortan los presupuestos.  Como dice el refrán: “no basta con ser honrado, sino que uno debe parecerlo”.

 

Estos temas irritan a demasiados colegas, lo cual me parece más que preocupante. Tengo la impresión que desean siempre anteponer la presunción de inocencia frente a cualquier acusación. Cuando alguien osa salirse del rebaño muchos se enojan. ¿Qué hay de malo en que todos firmáramos unos códigos de conducta a los que los demás (y nosotros mismos) podamos apelar cuando alguien realmente “si se sale del redil”?.

 

Habrá que recodar el significado de un par de vocablos, para aclarar que es ese extraño concepto que mosquea a muchos investigadores  

 

Deontología

 

El término deontología profesional hace referencia al conjunto de principios y reglas éticas que regulan y guían una actividad profesional. Estas normas determinan los deberes mínimamente exigibles a los profesionales en el desempeño de su actividad. Por este motivo, suele ser el propio colectivo profesional quién determina dichas normas y, a su vez, se encarga de recogerlas por escrito en los códigos deontológicos. A día de hoy, prácticamente todas las profesiones han desarrollado sus propios códigos y, en este sentido, puede hablarse de una deontología profesional periodística, de una deontología profesional médica [1], deontología profesional de los abogados[2], etc.

 

Es importante no confundir deontología profesional con ética profesional. Cabe distinguir que la ética profesional es la disciplina que estudia los contenidos normativos de un colectivo profesional, es decir, su objeto de estudio es la deontología profesional, mientras que, tal como se apuntaba al comienzo del artículo, la deontología profesional es el conjunto de normas vinculantes para un colectivo profesional.

 

¿Veis alguno de vosotros algún mal en ello? ¿Porqué entonces tanto nerviosismo entre la clase científica? Si somos tan santurrones, ¿porque no comenzar dando ejemplo? Somos ciudadanos corrientes, no nos encontramos por encima del bien y del mal. Jamás se me ha puesto sobre la mesa un documento que me exija cumplir con mis obligaciones éticas y morales, tanto con la ciencia, como con mis colegas y el resto de ciudadanos. Eso sí se trata de tres temas distintos y todos de suma importancia. Una cuestión es que las empresas obliguen a los investigadores que trabajan para ellos a guardar secretos profesionales, aspecto que sí demandan a firmar siempre, y otra bien distinta que la sociedad salvaguarde sus propios intereses exigiendo que también firmaran una serie de códigos morales, éticos, etc. Pero no es así. ¿Porqué? Como el propio capital, se me antoja que aquí vale todo con tal de desarrollar tecnología e innovar. Plos One es una revista electrónica lanzada por los Institutos de Salud de EE.EE., es decir por el gobierno, que denuncia sistemáticamente fraudes y malas praxis científicas.  Los datos de muchos artículos son espeluznantes. Nadie puede dudar de la calidad de esta revista, ni del bien que comienza a hacer al sacar a la luz los trapos sucios de la comunidad científica. Si como humanos, algunos de nosotros caemos en tales tentaciones, debiera ser imperativo y urgente que tales códigos de conducta se extendieran, vigilando su estricto cumplimento. Y a ser posible, las normas requerirían ser universales, no nacionales. Mientras tan solo escuche hablar de dinero, como garante de un saludable sistema de I + D + i, estaré obligado a pensar que la ciencia funciona exactamente con los mismos valores que el capital, es decir la clase de cultura que defienden empresarios y políticos. De ser así muy mal asunto.  A las pruebas nos remitimos. Reflexionemos todos. Mi posición proviene de mi compromiso social y de mi amor por la ciencia. Sin embargo, para mi sorpresa, con harta frecuencia, se me acusa de lo contrario.   ¿Porqué?. ¿Los trapos sucios hay que lavarlos en casa?. ¡Así nos va!. La permisividad o relajación de las normas éticas y morales genera estragos en el mundo actual. Comencemos por dar ejemplo.

 

El director de la AAAS pide más cooperación científica entre la UE y Estados Unidos

 

La UE y Estados Unidos deben estrechar sus lazos científicos para acometer los mayores retos que afronta actualmente el planeta, afirmó Alan Leshner, director ejecutivo de la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia (AAAS), durante la conferencia inaugural anual del Centro Común de Investigación (JRC)

 

El Dr. Leshner recalcó que la UE y Estados Unidos deberían asumir un papel de liderazgo en la creación de una comunidad científica verdaderamente global. En concreto, debe hacerse un esfuerzo por integrar a los científicos de los países en vías de desarrollo en el conjunto de la comunidad científica internacional. Es necesario que la comunidad científica de todo el planeta se ponga de acuerdo en torno a cuestiones fundamentales como la ética en la investigación y los derechos de propiedad intelectual, añadió.


Ada Yonath: Investigar en una empresa es perder independencia científica

 

Esta cristalógrafa de 70 años de edad rebatió todos los argumentos negativos y, gracias a ello, se ha convertido este año en la primera mujer israelí en conseguir un premio Nobel, el de Química, junto con  (…) Yonath afirma haber recibido hace un tiempo varias ofertas, entre ellas una de la multinacional Johnson and Johnson para montar en Israel una empresa para el desarrollo de antibióticos (…), pero "fui muy feliz" cuando retiraron la sugerencia, afirma, y la razón es que no quiere perder nunca "su independencia científica".


Juan José Ibáñez

12:54 | gestionado por Juan José Ibáñez | Enviar comentario (0)

jueves, 29 de octubre de 2009

Por razones fortuitas, mi relación  con la comunidad de investigadores latinoamericanos en ciencias del suelo (con la salvedad de mi correspondencia sobre termodinámica del no equilibrio con mi amigo Raúl Zapata) fue muy escasa hasta finales del siglo pasado. El tener que atender, como representante español a las tareas del “European Soil  Buro” acaparaba casi todos mis viajes a otros países (terminaba harto de ir en “volandas” por Europa). Sin embargo, un buen día, Gustavo Moscatelli (expresidente de la Sociedad Argentina de la Ciencia del Suelo, exdirector del Instituto de Suelos del INTA, premiado por la Sociedad Latinoamericana de la Ciencia del Suelo, etc. etc.) contactó conmigo. Ya ni me acuerdo porqué razón, ni a través de quien. Tras su visita a Madrid, me invitó a impartir una conferencia para  la mencionada sociedad en Mar del Plata. Fue en abril del año 2000. Allí, ni se me conocía. El día anterior se encontraba muy nervioso por si el “gallego” defraudaba a la audiencia, Al parecer no fue así. A partir de aquel momento todo cambió vertiginosamente.


Sabía desde hace tiempo que su salud no andaba bien. Sin embargo, se negaba a hablar de ello cuando chateábamos o intercambiábamos documentos y chistes. Hoy me han informado (Juan Gallardo y Mabel Susana Pazos), para mi sorpresa, que el querido “Mosca nos había abandonado” a causa de una larga enfermedad. Reitero que no me gustan las necrológicas. Empero en el plazo aproximado de un año se me han ido dos de mis mejores amigos y valedores. Y eso, ¡ya es otra cosa!.

 

 

 

Gustavo Moscatelli. Fuente: “Mosca”


 

Como ya os comentaba, Gustavo me introdujo en la comunidad de colegas latinoamericanos, ofreciéndome también todo tipo de ayudas y ánimo, cuando aquí comenzaron mis desavenencias con ciertos miembros y la antigua dirección de la SECS. Es decir, ahí estaba cuando más necesitaba el cariño de los amigos. También era asiduo lector de nuestra bitácora, ofreciéndome temas, al margen de haber escrito algunos post. “hasta los que te denostan te leen; es pura envidia”, me comentaba respecto a los avatares que esta bitácora me ha deparado. Cuando creía que se le ocurría alguna idea loca (o genial, según se mire), me preguntaba con una cierta ironía sobre la misma. Así salieron los post de los embalsados, por ejemplo. Su trabajo en pro de la edafología, tanto en Argentina, como en toda Latinoamérica, bien lo conocen allí, y no seré yo quien lo comience a ensalzarlo. No pienso redescubrir la dinamita en este post.

 

Pero sobre todo, y ante todo, era un amigo entrañable. Y eso sí que duele y mucho. Llevaba pensando en escribir algunos post sobre lo que me enseñó a pié de campo en la Pampa húmeda, y que dio lugar a una conferencia invitada en un Congreso Latinoamericano de la Ciencia del Suelo. “Lo que la Pampa esconde” será el antetítulo que comience a dar cuenta de ellos. ¡Fascinante!. La mejor manera de rendirle homenaje es apropiarnos de sus propios saberes. Hoy me encuentro demasiado afectado y pronto partiré de viaje a las Américas. Será a la vuelta. Como se cuenta en una canción tradicional española: “algo se muere en el alma cuando un amigo se va”.

 

 

 

Despidámosle con música; como se merece. Fuente: “Mosca”


Chau Gustavo, Chau amigo.

 

Juanjo Ibáñez

 

Moscatelli, G. & Ibáñez, J.J., 1999. Auto-organización espacio-temporal y procesos de escalamiento en geomorfología y sus aplicaciones. Un ensayo de edafología virtual. (texto en CD ROM), (Actas del XIV Congr. Latinoamericano de la Ciencia del Suelo) Univ. De la Frontera, Temuco, Octubre de 1999, Chile.

12:45 | gestionado por Juan José Ibáñez | Enviar comentario (6)

miércoles, 28 de octubre de 2009

Como ya os indicamos en un post anterior, el Manual de Educación para la Sustentabilidad de la UNESCO, llevado a cabo bajo la Coordinación de UNESCO Etxea, ya se encuentra a disposición de los interesados en Internet, siendo de libre acceso. Este libro electrónico, escrito de forma sencilla y amena, expone los principales riesgos a los que se enfrenta la humanidad en nuestros días, así como las posibles medidas a adoptar con vistas a alcanzar un desarrollo sostenible, si es que es posible. Los temas se han agrupado en cinco grandes líneas maestras: Dimensión Educativa, Dimensión Ambiental, Dimensión Económica Dimensión Social y Dimensión Política. En cada una de ellas, diversos expertos profundizan en los aspectos concretos que más importan a los ciudadanos hoy en día. Así por ejemplo,  en el contexto de la dimensión ambiental se contemplan los artículos: cambio climático, recursos hídricos, energía, biodiversidad, así como el suelo y su degradación. Consideramos que puede ser un documento divulgativo de gran ayuda para los docentes, alumnos y ciudadanos. Con vistas a leerlo, tan solo hace falta pinchar en: Manual de Educación para la Sustentabilidad. Existen también versiones en eusquera e inglés. Del mismo modo, se ha editado en formato papel, mediante un sistema de fichas y acompañado de un CD. Tan solo agradecer a UNESCO Etxea, la confianza que han depositado en nosotros a la hora de realizar el capítulo de suelos. Espero que os sirva de gran ayuda. 

 



Fuente: UNESCO Etxea

 

Juan José Ibáñez


Más Información:

 

Ingurumena - Medio Ambiente

UNESCO Etxea

Alda. Urquijo, 60, ppal. dcha

48011 Bilbo (Bizkaia)

Tfno: 94 427 64 32

www.unescoeh.org


Prólogo

Decenio de las Naciones Unidas de la Educación para el Desarrollo

Sostenible (2005-2014)

 

Este año 2009 marca el ecuador del Decenio de las Naciones Unidas de la Educación para el Desarrollo Sostenible (DEDS, 2005-2014), liderado y coordinado por la UNESCO. Este decenio pretende integrar los valores inherentes al desarrollo sostenible en todos los aspectos del aprendizaje, para promover cambios en el comportamiento que nos lleven a una sociedad más sostenible y justa.

 

La Educación para el Desarrollo Sostenible (EDS) es un proceso de aprendizaje (o aproximación a la enseñanza) basado en las ideas y principios subyacentes a la sostenibilidad, que abarca una amplia variedad de experiencias y programas. La EDS apoya fundamentalmente cinco clases de aprendizaje para facilitar una educación de calidad y fomentar el desarrollo humano sostenible: aprender a conocer, aprender a ser, aprender a convivir, aprender a hacer y aprender a transformarse uno mismo y a la sociedad.

 

La Educación para el Desarrollo Sostenible debe ser entendida como la base para una educación y el aprendizaje de calidad, desde la cual se aborden temas como la reducción de la pobreza, los modos de vida sostenibles, el cambio climático, la equidad de género,

la responsabilidad social corporativa y la protección de las culturas indígenas, entre otros.

 

A su vez, la EDS busca desarrollar el conocimiento, las habilidades, las perspectivas y los valores que contribuyan al empoderamiento de personas de todas las edades para asumir sus responsabilidades para crear y disfrutar de un futuro sostenible. La educación, en su sentido más amplio, está consecuentemente ligada al desarrollo equilibrado, el cual toma en consideración las dimensiones sociales, culturales, medioambientales y económicas de una calidad de vida mejorada para las generaciones presentes y futuras.

 

Queremos pedirte que te unas a nosotros para promover una educación capaz de enfrentarse a los problemas principales de la vida en el siglo XXI, y que insta a todas las instituciones y personas a promover un desarrollo socialmente deseable, culturalmente rico, económicamente viable y ecológicamente sostenible.

Secretaría del DEDS, UNESCO

12:26 | gestionado por Juan José Ibáñez | Enviar comentario (0)

The manual is free down load from the homepage of UNESCO Etxea website clicking here:  The Education for Sustainability Manual.

 


Source: Unesco Etxea


Presentation of the Manual:

 

Through this Education for Sustainability Manual, UNESCO Etxea continues the work started from its foundation in 1991 on Education for Development and the Environment.

 

One of the main milestones of this work was the publication in 1999 of the first Environmental Education Manual. It has since been consulted more than one and a half million of times on the Internet, used by innumerable educators throughout the world and referenced on countless occasions. We have learnt a lot since the 1999 edition and there have also been many changes. This new Manual is not therefore an updated version of the previous one, as useful as it has been, and is a completely new work. We hope that it will be as successful as its predecessor. We have therefore kept the outline of thematic cards written by authors of reference, but including not only environmental aspects, but also the different areas of the sustainability. This new Manual, like the previous one, is available on the Internet so that it can reach the widest possible audience. As a UNESCO Centre we are also proud to set this Manual within the framework of the United Nations Decade of Education on Sustainable Development (2005-2014), led and coordinated by UNESCO.

 

With the open spirit that characterises this Decade, we offer this material to all actors involved in sustainable development, particularly in education, for it to be used in the best possible manner. We also hope that seeing all of these issues together, and how they related to each other, will help us to understand why we have to personally get involved in changing our ways of life.

 

Finally, we would very much like to thank everybody who has collaborated in preparing this Manual. Without their hard work, this publication now in your hands would not have been possible.

 

Ruper Ormaza Larrocea

Chairman – UNESCO Etxea

12:17 | gestionado por Juan José Ibáñez | Enviar comentario (0)

lunes, 26 de octubre de 2009

En estos momentos me encuentro preparando una conferencia para un congreso, en la que intento proponer los cimientos de una teoría cuantitativa  que de cuenta de la edafogeografía o pedogeografía insular. Aprovecho la ocasión para hablar de la enorme importancia del área y relieve de las islas, en lo que respecta a los paisajes de suelos y vegetación que atesoran. En un post anterior ya expusimos una clasificación de los sistemas insulares. Este nos servirá como punto de esta contribución y otras que le sucederán.

 


 

Relación Área-relieve en el archipiélago de Hawai.

Fuente: metrotown.info


 

En la citada conferencia propondré una aproximación al tema arriba mentado. Mientras la Teoría de la biogeografía insular devino en el núcleo central de la biología de la conservación, y de la propia biogeografía, en su acepción más amplia, en el ámbito de la edafología no existe ningún constructo teórico semejante. Veamos si podemos ayudar a rellenar tal hueco. Esbozo pues aquí la importancia de estas dos variables, si bien también existen otras relevantes que dejaremos para otros post.

 

Desde hace tiempo, se sabe que la biodiversidad de los sistemas insulares incrementa conforme al área de cada isla conforme a una ley potencial cuyo exponente ronda el valor de 0.25. De hecho, también se conoce, desde hace muchas décadas, que tal ley también da cuenta del número de islas en función de su extensión, si bien, el exponente no tiene porqué ser el mismo. Hablamos de la conocida Ley de Korcák, que ya inspiró la Teoría de los Fractales de Mandelbrot. Dicho de otro modo, en un archipiélago lo suficientemente grande, existen muchas islas de escasas dimensiones, descendiendo su número conforme aumenta su tamaño, según una ley de escala. Pues bien, nosotros hemos comprobado que lo mismo ocurre con el relieve. Existe una clara vinculación entre el relieve (máxima altitud) y al área de cada isla de un archipiélago, de tal modo que al aumentar la segunda, también lo hace la primera, conforme a la mencionada función matemática.

 


 

Islote en Islandia. Fuente: Música y vino

 

Cuando se analiza el número de especies de cada isla de un archipiélago en función del área, las primeras incrementan conforme lo hace la segunda. Pero lo mismo ocurre con el número de edafotaxa (tipos de suelos), y lo que es más sorprendente, siguiente una ley potencial que mantiene su exponente en el valor de 0.25, como en el caso de los biotaxa mencionados. Ya os hablemos de este tema en varios post, como por ejemplo en este: “Edafodiversidad y Biodiversidad 14: Relaciones Taxa-área (SPARs), la teoría de la biogeografía insular”. La pregunta del millón sería ¿por qué? Vemos como se puede explicar.

 

 

 

Relación Área-Relieve en las Islas Galápagos.

Fuente: Arid Ocean Maps

 

La superficie de la Tierra es cualquier cosa menos isotrópica. Es decir al incrementar el área vamos capturando más heterogeneidades de diverso tipo (rocas, relieve, suelos, especies, etc., etc.). Digamos que este sería el principio físico fundamental que sirve de punto de partida con vistas a dar cuenta de la biodiversidad y edafodiversidad insular, entre otras. Del mismo modo, con vistas a que se despliegue un sistema geomorfológico rico en unidades deposicionales (terrazas, deltas, glacis, marismas, albuferas, etc.) se necesita que los sistemas de erosión fluvial puedan acarrear una gran cantidad de materiales y depositarlos hacia su desembocadura, en el mar. Tal hecho demanda extensiones considerables, y a ser posibles relieves pronunciados. Justamente, en donde Korcák detectó su denominada ley testamos nuestra hipótesis, publicando los resultados en la revista “Ecological Modelling”. Y al hacerlo observamos que, efectivamente, la relación área-relieve era muy significativa: al incrementar la extensión de una isla también lo hace su altitud máxima. Por tanto, como mínimo se requiere una extensión que supere un cierto límite con vistas a generar un rico modelado deposicional que de lugar a diferentes tipos de suelos, pero también de vegetación. Del mismo modo, al aumentar estas últimas, es decir el número de comunidades vegetales, lo hace también la fauna que se nutre de aquellas. Sin embargo hay algo más.

 

Un relieve pronunciado (imaginaros una alta montaña con sus cubres blancas) determina que se desarrollen una serie de catenas altitudinales que dan lugar a diferentes pisos de clima, vegetación y suelos. Resulta curioso que fuera Alexander von Humboldt quien se percatara de tales catenas, justamente en las Islas Canarias, otro de los archipiélagos que forma parte de nuestro estudio (en total son cuatro ya que también analizamos las Islas Británicas y las de Hawai). Resumiendo, a mayor área, mayor relieve, diversidad de organismos, suelos, comunidades y tipos climáticos. Por tanto, el área y el relieve determinan en gran medida las diversidades de los sistemas insulares.  Las repercusiones de esta cadena de relaciones son relevantes. Imaginaros que debierais muestrear un archipiélago con numerosos islotes e islas. Pues bien, “estadísticamente” bastaría con analizar la unidad de mayor tamaño para dar cuenta de la inmensa mayoría de las diversidades mencionadas, por cuanto las unidades menores resultan ser ensamblajes anidados de las mayores.  Se trata de lo que se denomina teoría de los conjuntos anidados, que ha demostrado ser la regla en los ensamblajes biológicos, mostrando nosotros que lo mismo ocurría para los paisajes de suelos (resultados publicados en  otro artículo de la misma revista, es decir “Ecological Modelling”). Podéis encontrar un resumen de este tema en nuestro post: “Biodiversidad, Edafodiversidad y Teoría de los Subconjuntos Anidados”.

 

Obviamente los tipos de suelos presentes, como también ocurre con la flora y fauna, dependerán del clima, el cual suele estar condicionado por la latitud en la que se ubica el archipiélago. Pero no es así para la estructura de los ensamblages de organismos vivos y de suelo, cuyo número y proporciones dependen, en gran medida, de variables tan simples de estimar como el área y el relieve.  

 

Más aun estudios realizados por Jarred Diamond, constatan que el área de una isla condiciona la evolución tecnológica y cultural, así como también del número de tipos diferentes de plantas y ganados que los aborígenes neolíticos explotaban (diversidad agropecuaria). Pero recordar siempre que se trata de regularidades estadísticas que funcionan mejor en los archipiélagos grandes que en los pequeños, pudiendo existir “excepciones que confirman la regla”.

 

Juan José Ibáñez

16:01 | gestionado por Juan José Ibáñez | Enviar comentario (0)

sábado, 24 de octubre de 2009

Ya comentamos en algún que otro post de nuestro “Curso Básico de Filosofía y Sociología de la Ciencia”, que la tesis de conjeturas y refutaciones de Karl Popper puede ser mucho más difícil de ponerse en práctica de lo que el autor suponía y sus seguidores defienden. No pretendo atacar el falsacionismo poperiano, que de hecho atesora muchas virtudes, aunque también adolece de ciertas debilidades. El problema estriba, en que ciertos constructos denominados teorías no son falsables, tal y como se encuentran propuestos, y aun aceptados, por sus respectivas comunidades científicas. Tal es el caso del Darvinismo. Ahora bien, en otras ocasiones, las formulaciones de las hipótesis dan motivo a pensar que, en efecto pueden ser falsadas. Sin embargo, a veces, en la práctica, es imposible, o casi imposible. En estos casos, personalmente las denomino “teorías perversas”. Para que una hipótesis devenga en teoría científica debe ser corroborada. Con frecuencia, suele ocurrir, que de estas se deriven varias predicciones. En el caso de que algunas sean difíciles de testar, pero otras no, es frecuente que sus defensores se acojan a las predicciones correctas que ofrecen las últimas, soslayando el resto. Sin embargo, tal modo de proceder, resulta sumamente peligroso. Hoy vamos a mostraros un caso. Se trata de la Teoría de la Biogeografía Insular, núcleo de las disciplinas denominadas biogeografía y ecología de la conservación biológica.     

 

 

 

Nacimiento de una Isla. Fuente scienceblogs Eruptions


 

Para los que siempre anden con prisas, tan solo adelantar que: con vistas a que una hipótesis sea corroborada y se convierta en una teoría científica digna de llevar tal nombre, deben cumplirse dos requisitos: (i) que sea teóricamente refutable, es decir sobre el papel, y (ii) que también lo sea operacional y empíricamente. De no cumplirse la última condición, tal constructo no debería atesorar el crédito como para ser considerado  una teoría científica. Sin embargo, los investigadores no suelen funcionar así. Existen muchas teorías “perversas", mal que nos pese.

 

En un post anterior, que llevaba por título “Relaciones Taxa-área (SPARs) y la teoría de la biogeografía insular” os comentamos que:

 

La teoría de la biogeografía insular [Theory of Island Biogeography] propuesta por MacArthur y Wilson entre 1963 y 1967, parte de la premisa de que el número de especies que residen en una isla (o en un hábitat aislado) es el producto del equilibrio entre las tasas de extinción y migración de especies que ocurren en ella. El objetivo de la teoría consiste en explicar la dependencia del número de especies respecto a aquellos factores ambientales que lo condicionan (p. ej. el área, la proximidad y magnitud de las áreas fuentes de donde proceden las especies, que en el caso de un sistema insular podría ser la distancia al continente más cercano.

 

Entre otras predicciones de esta teoría nos interesan especialmente dos: (i) que el patrón de distribución de abundancia más ubicuo, tanto en las islas como en los continentes, es la distribución lognormal, canónica truncada como también propuso May mediante desarrollos matemáticos de otra índole en 1975, y (ii) que el incremento del número de especies con el área se debe ajustar a una ley potencial.

 

En la práctica, los datos requeridos para corroborar la teoría son bastante difíciles de obtener. Si bien es cierto que los primeros estudios realizados para comprobar la validez de la teoría ofrecieron evidencias empíricas que la respaldaban, también es cierto que posteriormente fueron detectándose, especialmente durante las décadas de los 80 y 90, anomalías que suscitaron críticas y un interminable debate que incluía su modificación o rechazo definitivo. Al margen de estas controversias, muchos ecólogos consideran que existe un "impresionante cuerpo de evidencias empíricas" que sustenta la validez de sus principios, ecuaciones y predicciones. (…)

 

 

De hecho, la condición de “equilibrio” asumida por los autores de la teoría para obtener distribuciones lognormales requiere ser corroborada. Cada vez existen más evidencias de que tanto las comunidades, como los paisajes de suelos y los geomorfológicos, por ejemplo, se encuentran permanentemente alejados del equilibrio termodinámico, y por tanto analizables bajo la óptica de las ciencias de la complejidad. Un problema de esta teoría estriba en que (….)

 

Finalmente cabe señalar que numerosos ecólogos consideran que la Teoría de  MacArthur y Wilson es corroborada simplemente cuando los datos se ajustan a una distribución potencial, y que en el caso de las islas esta debe tener un exponente z = 0.25. Nuevamente este incordiante administrador ha venido a poner en aprieto a los ecólogos, mal que les pese. De este modo, constatamos (Ibáñez et al. 2003, 2005, 2006) como las relaciones edafotaxa-área en sistemas insulares se ajustan a esta distribución con el exponente mencionado, sin embargo los suelos no emigran o se extinguen y, que nosotros sepamos, la composición y diversidad de los suelos de estas unidades geográficas no depende de su distancia a los continentes más próximos.

 

Resulta un tanto sorprendente que el mencionado valor del exponente (0.25), sea bastante ubicuo en las relaciones alométricas de diversos organismos vivos. En cualquier caso nuestros datos ponen en entredicho las razones propuestas por McArthur y Wilson.  Recordemos que esta teoría es considerada como el núcleo de la biogeografía y de la biología de la conservación. Mal que les pese los ecólogos y biogeografos, deberán replantarse sus postulados.

 



Equilibrio en Islas Según MacArthur y Wilson:

Fuente: Island Biogeography

 

Pues bien, al margen de que la condición de equilibrio no es sostenible (aunque puede reemplazarse por la de “un estado estacionario”, sin que “en principio” debiéramos refutar la teoría), las dos predicciones aludidas si suelen cumplirse. Y a ese clavo ardiendo, se agarraron sus defensores. Recordemos que se trata de un constructo actualmente aceptado como “verdad” por una buena parte de la comunidad científica. No obstante, los resultados que obtuvimos nosotros para los paisajes de suelos, en varios archipiélagos, cuestiona seriamente la validez de tales premisas. Efectivamente (y con la salvedad de las excepciones que ya esclarecimos en aquel post), los ensamblajes de suelos suelen ajustarse a una distribución lognomal, mientras  que el incremento de los edafotaxa con el área lo hace a una potencial cuyo exponente ronde el valor de 0.25. Es decir, que los suelos deberían de emigrar y extinguiese, lo cual es físicamente imposible. Por tanto, tales premisas no nos informan de nada, como tampoco las predicciones. Una de dos, o existe otro grupo de premisas, de carácter más general, que den cuenta de los resultados (con lo cual la teoría queda invalidada), o sus defensores deberían reformular el constructo de otra forma que invalide los refutaciones que recibe (en este caso las nuestras). Más aun, desde un punto de vista teórico, la Teoría de la Biogeografía insular adolece, efectivamente, de un problema de fondo altamente perverso.

 

Escojamos un ejemplo, utilizado por la legión de seguidores de MacArthur y Wilson. Supongamos que una isla emerge súbitamente del mar por efecto de la tectónica de placas. De acuerdo a los mencionados autores, con el tiempo, irían llegando especies biológicas que se establecerían en aquella isla desierta. Unas permanecerían, otras desaparecerían, y finalmente un tercer grupo iría reemplazando a las últimas, hasta alcanzar el mencionado equilibrio (o estado estacionario, según nosotros), dando lugar a que se puedan corroborar las predicciones. Pues bien, la pregunta del millón resulta ser: ¿cuanto tiempo se requiere?, más o menos. Resulta, que demasiado para poderse comprobar empíricamente. Por tanto, ciertos cambios climáticos pueden alterar las comunidades, comenzando un nuevo ciclo, o sustituyendo unas especies por otras. Habría que analizar, en tal caso, que las predicciones se sostienen, de alguna u otra forma.  Sea como sea, si el plazo resulta ser demasiado largo, pasaríamos de hablar de un tiempo ecológico a otro evolutivo, en el que las especies divergen, dan lugar a otras, o se extinguen “de verdad”, no de isla en cuestión. Dicho de otro modo, las fuerzas ecológicas son reemplazadas por las que dan cuenta de la evolución biológica. ¿Qué decir entonces? Aunque los problemas no terminan aquí.

 

Tal como se formuló la teoría de la biogeografía insular, la latitud y la proximidad a las áreas que le proporcionan nuevas especies (continentes o grandes islas) deberían haber sido corroboradas “de alguna forma”. Sin embargo, una vez más, las evidencias empíricas no logran detectar que ninguno de estos factores afecte a la biodiversidad de los sistemas insulares. Dicho de otro modo, la teoría no se sostiene de ninguna forma, ya que no puede ser corroborada/refutada en la práctica. Mutatis mutandi: no es científica.

 

A pesar de todo, los defensores siguen aferrándose a la teoría. Antes divorciarse de su pareja que abandonar “los principios”. Pero esa es otra historia.

 

Juan José Ibáñez    

14:38 | gestionado por Juan José Ibáñez | Enviar comentario (0)

miércoles, 21 de octubre de 2009

Muy buena noticia para todos los edafólogos hispanoparlantes. Se trata de una herramienta imprescindible con vistas a  describir los suelos en el campo y poder clasificarlos después. La nueva versión ya se encuentra en Internet y podéis bajarla pinchando en este enlace: Guía para la Descripción de Suelos De la FAO. Se trata de la cuarta edición, adaptada para las necesidades de la clasificación de suelos de la misma organización internacional (WRB 2006-2007). La traducción ha sido llevada a cabo por Ronald Vargas Rojas (Proyecto FAOSWALIM, Nairobi, Kenya-Universidad Mayor de San Simón, Bolivia), quien nos ha informado personalmente de tal hecho. Ronald ya se puso en contacto con nosotros a raíz de nuestro post Como Investigar y Redactar un Trabajo de Edafología, otro documento traducido por él. A menudo este tipo de trabajos no es valorado suficientemente por los colegas, y menos aun por las instituciones responsables de nuestra promoción, cuestión que no deja de ser lamentable. Gracias Roland en nombre de todos los que hablamos en Español, o como decimos en España, “Castellano”. Y por nuestra parte, también gracias por darnos noticia de ello. Un abrazo. Espero que los lectores de esta bitácora disfruten con tan ansiado material.

 

Juan José Ibáñez




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martes, 20 de octubre de 2009

Educar e informar sobre los recursos naturales, su estado de degradación y los requerimientos para alcanzar una sociedad más equitativa y respetuosa con en medio ambiente, debiera ser uno de los objetivos fundamentales de la educación en nuestros días. Y si tal material es de libre acceso en Internet, tanto mejor.  Este ha sido el objetivo de UNESCO Etxea. Personalmente, como otros profesionales, he tenido el placer de participar en esta iniciativa. Obviamente, mi modesta contribución concierne al capítulo de los suelos y su degradación. Generalmente, tales actividades suelen conllevar algunos roces y dificultades. Esta vez no ha sido el caso. La organización ha sido perfecta (claridad de los objetivos, tiempo suficiente para redactarlos, etc. etc.), y el producto también. No me cabe pues más que felicitar a los responsables, promotores y autores. Ya he tenido acceso a la Web en donde se encuentran las pruebas y os puedo prometer que será de una gran utilidad para todos los docentes, alumnos y público en general que desee informarse acerca de este tema, vital para el futuro de la humanidad. La presentación se realizará en Bilbao el 27 de Octubre de 2009. A partir de ese momento podrá bajarse libremente de Internet (a parte de la edición de los contenidos en formato papel).


Generalmente, la prensa no suele divulgar como debiera unos materiales de enorme valor didáctico y que estarán al alcance de todos los ciudadanos. Me gustaría que este no fuera el caso. Ya sabemos las deficiencias que padecen muchos sistemas educativos nacionales y estatales. Por tanto, tendréis una interesante documentación que ayude a paliar parte de la insuficiencia de los contenidos, aunque persistan problemas de otra índole. Esperemos que los medios de comunicación sean receptivos. Os dejo con la carta recibimos ayer por parte de los organizadores, en la que se detallan otros asuntos relacionados con la mentada iniciativa. A los que quieran asistir, tan solo recordarles que el aforo de la sala no es muy grande y deben solicitar su asistencia. Ya os informaré de la dirección del enlace, cuando este sea de dominio público, seguramente el mismo día 27 o poco después.

 

Juan José Ibáñez


 

Estimados amigos y amigas,

 

¿Cómo estáis? Tras un las largo periodo de tiempo, finalmente se ha publicado el Manual de Educación para la Sostenibilidad, con el que habéis colaborado.

 

El resultado de tantos esfuerzos ha sido un Manual de gran valor, que cuenta con el aval de la UNESCO y del Decenio de las Naciones Unidas para la Educación en el Desarrollo Sostenible 2005-2014, y del que nos sentimos plenamente satisfechos. Como recordaréis, se ha editado en versiones español-euskera y español-inglés. Cada Manual contiene asimismo un DVD con las tres versiones, y existe también una version on line. (…)

 

El Manual ha sido presentado como material educativo del Decenio en el marco de la Conferencia General de la UNESCO que se está desarrollando estos días en Paris, donde ha tenido una gran acogida (…).

 

Finalmente, os queríamos comunicar que el próximo  día 27 de octubre está prevista la presentación en Bilbao (18.30 horas, Biblioteca Foral de Bizkaia) del Manual, a la que seguirá una Mesa Redonda, en la que además se aprovechará para distribuir ejemplares. La mesa redonda que versará sobre El papel de la educación en el camino hacia la sostenibilidad”, y participarán el coordinador del Manual, Joseba Martínez, junto con algunos colaboradores del Manual. Nos hubiera gustado que hubieseis podido participar todos los autores/as del Manual pero hemos optado por razones económicas y prácticas por los del entorno más cercano.

 

En cualquier caso, si deseas venir, estaríamos muy contentos de contar con tu presencia en la presentación, fruto del trabajo conjunto.

 

Esperando encontrarnos nuevamente en el camino, atentamente,

 

 

Nekane Viota Fernández

Ingurumena - Medio Ambiente

UNESCO Etxea

Alda. Urquijo, 60, ppal. dcha

48011 Bilbo (Bizkaia)

Tfno: 94 427 64 32

www.unescoeh.org

10:39 | gestionado por Juan José Ibáñez | Enviar comentario (0)

lunes, 19 de octubre de 2009

¡Delicado tema! Como comentaba en nuestro último post: “Historia de la Ciencia, Racismo, Coeficiente Intelectual y el Tamaño del Cráneo Humano, la “craneometría” fue una “disciplina" muy popular durante el siglo XIX,  y aun, hoy en día, ciertas corrientes de opinión afirman que existe una correlación entre el tamaño del cráneo, el coeficiente intelectual (CI) y la inteligencia de las personas. “Hay gente pa tó”. El otro día, los organizadores de una Conferencia Internacional sobre Geografía de Suelos, que se celebrará en México el mes que viene, nos solicitaban una información que me hizo reír a carcajadas. El requerimiento se encontraba que justificado, aunque al demandarlo de sopetón resultaba un tanto extraño. Vamos a reírnos hoy un poco. Este post no atesora otra intención.

 

 

 

El cabezón de J.J. Ibáñez comprando un sombrero

tradicional en la Patagonia chilena


 

El amigo Pavel Krasilnikov nos envió el siguiente mail, que fue el origen, tanto de mis risas, como de una serie de confusiones que sucedieron ante tan original solicitud

 

Dear collegues!

 

Please do not be surprised, but we need the size of the heads of all the participants of the Pre-Conference tour.

 

Since the hat sizes differ between the countries, it would be better if you would provide your head leg in cm. We want to be sure that the hats included into the package of the tour would fit you.

 

Thank you in advance,

 

Organizing Committee

 

Como podréis observar, el mensaje ya comenzaba señalando que los destinatarios no nos sorprendiéramos por la solicitud. Desde luego era la primera vez que se me requería tal información. Hablo tal tamaño de mi cráneo, así de las personas que me acompañarían en el viaje. En este tipo de excursiones, los organizadores suelen regalar gorras a los participantes, con vistas a prevenir insolaciones, u ofrecer cierta protección frente a tormentas  eventuales. Más aun, a menudo, el logo del evento es inscrito en tales prendas. Como el e-mail señala, se trataba de ajustar oferta y demanda, al objeto de que no faltaran sombreros de los tamaños apropiados y sobraran de otros. Un detalle de previsión que no había escuchado con anterioridad. Como recordaba la mencionada polémica sobre el tamaño del cráneo y la inteligencia de sus poseedores, le repliqué a Pavel en clave humorística. Él me contestó. Abajo os reproduzco sus comentarios, eliminando nombres de colegas concretos, para que nadie se sienta ofendido, ya que es lo último que me gustaría que ocurriera.      

 

(…) Gracias por los datos de cabezas. En verdad nuestra solicitud de información sencilla causó varias confusiones chistosas. Por ejemplo, el Dr. XXXXX nos avisó que su tamaño es de 23 cm. ¡No sabía que XXXXX es tan microcefálico! Seguro que confundió cm. con pulgadas. Otro participante nos preguntó ¿como medir la cabeza? ¿De oreja a oreja o desde nariz a cuello? También remitió la talla de calzado (…).

 

Un saludo, Pavel

 

Jajajaja. ¡Tremendo!. Preguntas inesperadas dan lugar a respuestas, o preguntas, desconcertantes. Tras leer el citado post este sábado, mi amigo Cecilio, me escribió comentando con más cachondeo, que lo que ocurría es que estaba “picado” porque su cráneo era más grande que el mío. Visto lo visto, haremos un análisis entre los participantes al evento. “Primera craneometría en el seno de la comunidad de edafólogos”. Al menos lo voy a intentar. Dado que todavía algunos “expertos” defienden que tal relación “cráneo, CI, inteligencia” es válida, y que como bien apunta Pavel, hay diferencias entre países (de formas de explicitar los tamaños, aunque también....), los resultados podrán servir para que detectemos a los “talentosos” en nuestro ámbito del conocimiento. De este modo, la próxima vez, otorgaremos galardones e invitaremos a los conferenciantes sobre criterios “rigurosamente objetivos”. ¿Qué fácil sería todo verdad?, me refiero para los cabezones como yo, aunque otros lo son aun más. ¿Y el calzado? Algunos deben creer que les van a regalar hasta la ropa interior. ¡Esto es un Congreso, que no Hollywood!. En todo caso, propondré un trofeo para el que atesora la más que voluminosa joya: el sobrero más grande que encuentre a lo largo de los más de 2.500 Km que vamos a recorrer (de norte a sur de México). Yo ya se que no gano, ¿verdad Cecilio? Tranquilo ¡siempre hoy otro que la tiene más grande!: ¿? jajajaja.     

 

Juan José Ibáñez    

11:56 | gestionado por Juan José Ibáñez | Enviar comentario (2)