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domingo, 01 de noviembre de 2009

En nuestra Categoría “Diversidad, Complejidad y Fractales” se han ido almacenando todos los post que hemos ido editando sobre estos temas. Realmente son muchos, varias decenas, por cuanto es uno de mis temas de investigación, y por el cual he adquirido mayor prestigio entre la comunidad de edafólogos. Va siendo hora pues de realizar una recapitulación. Con tal motivo, os muestro el enlace a un artículo de revisión que realicé hace unos siete años. En él aparecen los temas más básicos explicados con cierto detenimiento, por cuanto el documento atesora más de 50 páginas. Obviamente, se han experimentado avances desde aquella fecha, sin embargo, resultan ser matemáticamente más complejos, salvo excepciones. En otras palabras, lo básico aparece en este manuscrito, que por ser un artículo de revisión, les será de utilidad a todos aquellos interesados en el tema. Adicionalmente os narro sucintamente los avances más notorios desde la fecha de publicación del documento mentado.

 


 

Mapa de paisajes de suelos. Fuente:

Australian Natural Resources Atlas


Podéis bajaros el artículo pinchando en la siguiente referencia: Ibáñez, J. J. y García-Álvarez, A. 2002. Diversidad: biodiversidad edáfica y geodiversidad. Edafología, 9: 329-385. La historia de la publicación del texto es un tanto rocambolesca, y os la explicaré brevemente al final de post.

 

Nuevos avances sobre al tema a partir de 2002

Desde la fecha de su publicación, se han realizado avances en el tema, los cuales os resumiré muy brevemente en los siguientes párrafos.

 

Relaciones entre Diversidad, Fractales y Multifractales

Tras aquellas investigaciones, comenzamos (junto a Javier Caniego y Fernando San José de la UPM) a analizar en profunda las relaciones edafodiversidad-área, encontrando que se ajustaban a las mismas leyes que las concernientes a la biodiversidad. Detectamos que se trataba de una estructura fractal, es decir invariante a los cambios de escala. Seguidamente, iniciamos la aplicación de los análisis multifractales, detectando una estrecha relación entre ciertas dimensiones de Rény, riqueza, entropía de Shannon, índice de diversidad de Simpson, índice de diversidad de Berger-Parker y equitabilidad de Shannon. En otras palabras, los espectros multifractales y los índices de diversidad se encuentran estrechamente vinculados “de alguna forma” que no entraremos a detallar.

 



Juan José Ibáñez: pioneer of pedodiversity studies (Santiago de Chile Nov 2008)

 

Edafogénesis Divergente y Edafodiversidad

Tanto Jonathan Phillips, como Asunción Saldaña (UAH) y yo aplicamos tales herramientas con vistas a analizar la génesis de suelos (o edafogénesis) a nivel de paisaje, encontrando que una cobertura de suelos, reciente y homogénea, se diversifica con el tiempo siguiendo otra ley de escala.  Jonathan Phillips la denominó edafogénesis divergente. En otras palabras, demostramos que las herramientas matemáticas usadas pueden ser útiles a la hora de investigar como la cobertura de suelos se diferencia en el espacio y con el tiempo.

 

Diversidad Taxonómica, Diversidad a partir de Clasificaciones Numéricas y Diversidad Paramétrica 

Debido a la obsesión, un tanto enfermiza, de los edafometras con vistas a desprestigiar las clasificaciones tradicionales de suelos al tacharlas de subjetivas, así como la necesidad de sustituirlas por otras de carácter numérico, tanto  Jonathan Phillips, como nosotros y Andreas Petersen, analizamos, desde diferentes perspectivas, las bondades de ambas aproximaciones. Todos los trabajos publicados constatan que los resultados son bastante similares, refutando así el ataque de los edafometras. Eso sí, nadie negamos que, para ciertos propósitos, partiendo de las clasificaciones numéricas, se obtengan resultados “algo más satisfactorios” desde el punto de vista estadístico, pero a costa de impedir la comparación de los obtenidos en diversos estudios. Tal hecho no ocurre apelando al uso de taxonomías universales.

 

Diversidad con Contraste (o distancia) Taxonómico(a)

Macbratney y colaboradores propusieron el uso de índices de diversidad que incluyen el contraste taxonómico. Las herramientas precedentes tan solo dan cuenta del número de taxa y sus respectivas abundancias. Tal contraste añade además la diferencia de caracteres entre los taxa. Dicho de otro modo, efectivamente, no es lo mismo que en un área aparezcan 8 tipos de suelos pertenecientes a un mismo orden o suborden,  que los que se detecten deban incluirse en varios. En el segundo caso habrá una mayor diversidad de caracteres. Petersen aplicó también tal aproximación. Si el primer autor fracasa estrepitosamente, no así el segundo (ver Geoderma 2009). En cualquier caso, se trata de un tema bajo debate. Estos algoritmos no deben sustituir a los precedentes, complementándolos en el mejor de los casos, por cuanto su interpretación deviene mucho más compleja. Ya os hablaré de este tema en otro post.

 

Relaciones Edafodiversidad-Biodiversidad y Preservación de los Recursos Naturales 

Tanto nosotros, como Amundson y colaboradores, Bockheim y su equipo y Petersen y colegas, abordamos el tema de la preservación de los suelos como parte del patrimonio biológico, geológico y cultural. Posteriormente, entro en acción Edoardo Constantiti y otros colegas. Desde entonces, se han propuesto diversos sistemas para el diseño de reservas naturales de suelos, así como estimado en EE.UU. los edafotaxa que se encuentran en peligro de extinción. Del mismo modo, se ha corroborado las estrechas relaciones entre biodiversidad y edafodiversidad en áreas concretas y a diferentes escalas, incluida la global.  Obviamente, otros autores han publicado sobre este tema, aunque no es ni el momento ni el lugar para explicar la breve historia de los estudios de edafodiversidad. 

 

La Extraña Historia de esta Publicación 

Personalmente, envié este estudio a la revista en donde apareció finalmente. Sin embargo, la remisión electrónica no alcanzó de forma correcta a la persona en cuestión. Meses después, se la ofrecí en un disquete, el cual dijo que perdió. Finalmente, me cansé del asunto y publicamos el manuscrito en el acta de un seminario. Sin volver a tener más noticias de la editorial de aquella revista, un día “me comentaron” que el artículo había sido publicada por la misma. ¿Carta de aceptación?: Ninguna. ¿Pruebas de imprenta remitida a los autores?: Ninguna. Dicho de otro modo, “olé toreros”, ahora tengo el mismo material publicado dos veces. Eso sí se llama “impeler a uno a un a que le puedan acusar de realizar prácticas fraudulentas". Afortunadamente, el volumen de aquellas actas fue repartido entre los asistentes del seminario, imprimiéndose tan solo cien ejemplares, ninguno de los cuales fue verdaderamente comercializado. ¡Sin comentarios!.

 

Juan José Ibáñez

 

Pd. El pie de figura en inglés tiene su historia. Ya os la explicaré un día. No se trata de un capricho

19:18 | gestionado por Juan José Ibáñez | Enviar comentario (1)

Hoy primero de noviembre de 2009, ¿Día de todos los Santos en España?, todos los rotativos del país se escandalizan de los más que abundantes casos de corrupción que salpican y ahogan todo el Estado en una grave crisis económica y de desvergüenza. No se trata de un problema que afecte a un determinado partido político, sino a todos. La ética y la moral parecen abducidos por una corrupción generalizada. Por ejemplo, el conservador diario el país informa hoy: La corrupción ahoga España. Estos “servidores del pueblo” necesitan más que un lavado de cara. Claman a voces que se les imparta un curso de ética o se les expulse de sus cargos, tanto a ellos como a sus defensores. Corporativismo muy mal entendido. Pero el dinero arrebatado al ciudadano de a pié se escapa furtivamente a paraísos fiscales, que debieran ser arrasados a la menor brevedad posible de la faz de la Tierra. Ellos son los que rigen los destino de nuestro paupérrimo sistema de I+D+i. Pero como podréis ver en el post de un blog vecino (¿Innovación sin Investigación?), cada vez que abren la boca es para demostrar su soberana ignorancia. ¿Pero que pasa con la ciencia y la tecnología? ¿Se salvan de la hoguera? Siempre he pensado que, tanto los científicos como los políticos, entre otros colectivos, revelan la moral de todo el conjunto de la sociedad. Algo se pudre en este santo país (aunque también en otros muchos). Debemos retomar la moral, ética y deontología como valores imprescindibles en los que deben educarse todos los ciudadanos, incluidos los investigadores. Sin embargo, numerosos colegas se ofenden, nada más oír hablar del tema, como si por tratar estos asuntos se les estuviera acusando. Flaco favor hacen a los temas que les conciernen y a la ciencia misma. Materia de reflexión.

 

 

 

Día de todos los Santos. Fuente: Wikipedia


 

Ciencia y tecnología comienzan a ser demasiado poderosas en la sociedad actual. Los propios investigadores solemos hacer gala de ello. Sin embargo, ambas acarrean beneficios y riesgos para los ciudadanos. Vivimos en unos momentos en los que la falta de conductas éticas daña los intereses de todos, y si no basta con sopesar las gravísimas repercusiones de las crisis económicas, alimentarias, epidémicas, ambientales, etc. La corrupción política comienza a aflorar en muchos países, demasiados. Los científicos no dejamos de ser más que individuos inmiscuidos en el mismo sistema de valores que el resto de los colectivos sociales. Algunos les llaman “sacerdotes de la ciencia”, mientras que ciertos colegas se ufanan de ello. Francamente, si la ciencia viene a reemplazar a la religión en muchos aspectos, no vendría mal algún tipo de Código Deontológico digno de llevar tal nombre. Al fin y al cabo los sacerdotes religiosos hacían sus “votos”. Día a día, afloran en la prensa casos de corrupción y mala praxis científica. No hablo de España, sino en general. Basta con analizar la siguiente noticia aparecida ayer mismo en el boletín de noticias mi+d. Leerla por favor.  Los médicos, tienen su Juramento hipocrático siendo la excepción que confirma la regla. Eso sí, las normas están para cumplirse. De no ser el caso, solo son papel mojado. Un código deontológico de tal guisa debería contemplar no solo la falta de ética en lo que concierne a la veracidad y originalidad (sin amaño de resultados y plagio, etc.) de los resultados que ofrecen los investigadores, sino que concierne también a sus repercusiones de los mismos sobre los ciudadanos. Las instituciones insisten en la necesidad de la cooperación científicos-empresa, con vistas a alcanzar mayores cotas de innovación tecnológica. Empero los continuos y harto frecuentes ejemplos que nos ofrecen la farmaindustria, agroindustria, etc., acusan con el dedo directamente a parte de la comunidad científica, y si no veamos el siguiente párrafo extraído de la aludida noticia (……)

 

 Insisten también en que "buena parte del soporte científico que han recibido estos productos proviene de estudios financiados por la industria farmacéutica. Investigaciones recientes del Congreso así como de distintos medios de comunicación han sacado a la luz algunas de las estrategias de las compañías para influir en las prescripciones. Los tratamientos médicos tienen que dictarse por datos empíricos y no por anécdotas, presunciones o estrategias de marketing. Es fundamental que se lleven a cabo estudios a gran escala con fondos independientes que establezcan la seguridad y los beneficios de estos fármacos a largo plazo en la población infanto-juvenil".

 

Ya hemos hablado de estos temas en varios post precedentes incluidos en la categoría: “fraude y mala praxis científica”. No abundaremos más en el tema. Tan solo mentar que esta contribución podría considerarse un apéndice a nuestra entrega: “Ciencia y ética: la ética de los científicos y la ética de la Ciencia. Quien presuponga que, como profesionales, una parte de este colectivo no incurre en los mismos desmanes que afectan al resto de los mortales se encuentra muy equivocado. ¿Es que somos mejor que nadie? ¿Cuáles son las evidencias para corroborar tal aserto? Parece ser que a las instituciones que rigen las políticas científicas les importa sobremanera nuestra cooperación con otros sectores de la sociedad, como el empresarial. ¡Perfecto!. Ahora bien, también debieran pensar que tal implicación debe regirse por unas normas, tanto más cuando los implicados trabajan para las administraciones y son remunerados en buena parte por fondos públicos. En EE.UU. y algún país europeo (aunque no muchos) tales temas comienzan a tomarse muy en serio. Ciertas universidades y centros de investigación han elaborado normas éticas. No tengo noticias de tales iniciativas en los países hispanoparlantes (incluida España, “of course”), ni en una buena parte de Europa. Es hora que los ciudadanos, y nosotros como profesionales, comencemos a tomar conciencia, en lugar de lamentarnos y enojarnos contra el mundo cuando nos recortan los presupuestos.  Como dice el refrán: “no basta con ser honrado, sino que uno debe parecerlo”.

 

Estos temas irritan a demasiados colegas, lo cual me parece más que preocupante. Tengo la impresión que desean siempre anteponer la presunción de inocencia frente a cualquier acusación. Cuando alguien osa salirse del rebaño muchos se enojan. ¿Qué hay de malo en que todos firmáramos unos códigos de conducta a los que los demás (y nosotros mismos) podamos apelar cuando alguien realmente “si se sale del redil”?.

 

Habrá que recodar el significado de un par de vocablos, para aclarar que es ese extraño concepto que mosquea a muchos investigadores  

 

Deontología

 

El término deontología profesional hace referencia al conjunto de principios y reglas éticas que regulan y guían una actividad profesional. Estas normas determinan los deberes mínimamente exigibles a los profesionales en el desempeño de su actividad. Por este motivo, suele ser el propio colectivo profesional quién determina dichas normas y, a su vez, se encarga de recogerlas por escrito en los códigos deontológicos. A día de hoy, prácticamente todas las profesiones han desarrollado sus propios códigos y, en este sentido, puede hablarse de una deontología profesional periodística, de una deontología profesional médica [1], deontología profesional de los abogados[2], etc.

 

Es importante no confundir deontología profesional con ética profesional. Cabe distinguir que la ética profesional es la disciplina que estudia los contenidos normativos de un colectivo profesional, es decir, su objeto de estudio es la deontología profesional, mientras que, tal como se apuntaba al comienzo del artículo, la deontología profesional es el conjunto de normas vinculantes para un colectivo profesional.

 

¿Veis alguno de vosotros algún mal en ello? ¿Porqué entonces tanto nerviosismo entre la clase científica? Si somos tan santurrones, ¿porque no comenzar dando ejemplo? Somos ciudadanos corrientes, no nos encontramos por encima del bien y del mal. Jamás se me ha puesto sobre la mesa un documento que me exija cumplir con mis obligaciones éticas y morales, tanto con la ciencia, como con mis colegas y el resto de ciudadanos. Eso sí se trata de tres temas distintos y todos de suma importancia. Una cuestión es que las empresas obliguen a los investigadores que trabajan para ellos a guardar secretos profesionales, aspecto que sí demandan a firmar siempre, y otra bien distinta que la sociedad salvaguarde sus propios intereses exigiendo que también firmaran una serie de códigos morales, éticos, etc. Pero no es así. ¿Porqué? Como el propio capital, se me antoja que aquí vale todo con tal de desarrollar tecnología e innovar. Plos One es una revista electrónica lanzada por los Institutos de Salud de EE.EE., es decir por el gobierno, que denuncia sistemáticamente fraudes y malas praxis científicas.  Los datos de muchos artículos son espeluznantes. Nadie puede dudar de la calidad de esta revista, ni del bien que comienza a hacer al sacar a la luz los trapos sucios de la comunidad científica. Si como humanos, algunos de nosotros caemos en tales tentaciones, debiera ser imperativo y urgente que tales códigos de conducta se extendieran, vigilando su estricto cumplimento. Y a ser posible, las normas requerirían ser universales, no nacionales. Mientras tan solo escuche hablar de dinero, como garante de un saludable sistema de I + D + i, estaré obligado a pensar que la ciencia funciona exactamente con los mismos valores que el capital, es decir la clase de cultura que defienden empresarios y políticos. De ser así muy mal asunto.  A las pruebas nos remitimos. Reflexionemos todos. Mi posición proviene de mi compromiso social y de mi amor por la ciencia. Sin embargo, para mi sorpresa, con harta frecuencia, se me acusa de lo contrario.   ¿Porqué?. ¿Los trapos sucios hay que lavarlos en casa?. ¡Así nos va!. La permisividad o relajación de las normas éticas y morales genera estragos en el mundo actual. Comencemos por dar ejemplo.

 

El director de la AAAS pide más cooperación científica entre la UE y Estados Unidos

 

La UE y Estados Unidos deben estrechar sus lazos científicos para acometer los mayores retos que afronta actualmente el planeta, afirmó Alan Leshner, director ejecutivo de la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia (AAAS), durante la conferencia inaugural anual del Centro Común de Investigación (JRC)

 

El Dr. Leshner recalcó que la UE y Estados Unidos deberían asumir un papel de liderazgo en la creación de una comunidad científica verdaderamente global. En concreto, debe hacerse un esfuerzo por integrar a los científicos de los países en vías de desarrollo en el conjunto de la comunidad científica internacional. Es necesario que la comunidad científica de todo el planeta se ponga de acuerdo en torno a cuestiones fundamentales como la ética en la investigación y los derechos de propiedad intelectual, añadió.


Ada Yonath: Investigar en una empresa es perder independencia científica

 

Esta cristalógrafa de 70 años de edad rebatió todos los argumentos negativos y, gracias a ello, se ha convertido este año en la primera mujer israelí en conseguir un premio Nobel, el de Química, junto con  (…) Yonath afirma haber recibido hace un tiempo varias ofertas, entre ellas una de la multinacional Johnson and Johnson para montar en Israel una empresa para el desarrollo de antibióticos (…), pero "fui muy feliz" cuando retiraron la sugerencia, afirma, y la razón es que no quiere perder nunca "su independencia científica".


Juan José Ibáñez

12:54 | gestionado por Juan José Ibáñez | Enviar comentario (0)