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lunes, 16 de marzo de 2009

Cuando en un ecosistema de sabana se impide de entrada de mamíferos, cambia completamente su estructura. La sabana desaparece siendo reemplazada por un bosque subtropical seco muy cerrado. Investigaciones recientes relacionan la respuesta vegetal con la diversidad de los suelos del área afectada.

 

Se sabe desde hace tiempo que sin mamíferos no hay sabana. Ya hace muchos años que se detectó en espacial el papel de los elefantes en el mantenimiento de las estructuras de la sabana africana. Como en Latinoamérica no existen grandes rebaños de mamíferos salvajes no surgen sabanas, como las africanas. Se trata de un tema apasionante, por cuanto hasta el Neolítico muchos bosques de Europa poseían grandes rebaños de herbívoros y sus depredadores asociados. ¿Cómo serían entonces sus paisajes?: ¿sabanoides o cerrados? Este post será la antesala de otro, en que os expondremos nuestra conjetura. 

 

 

 

Elefantes en una Sabana de Kenia. Fuente: Animal Planet


 

Cuando se busca información en la lengua del imperio, conviene a menudo sustituir el vocablo sabana por el suahileño “forest park”. Quedáis advertidos. El otro día, leyendo Eurekaert, me tope con una nota de prensa en cuya cabecera se podía leer: “Airborne ecologists help balance delicate African ecosystem”. Se trata de un resumen de un artículo de la prestigiosa Revista PNAS que podéis bajaros pinchando en su propio Título:

 

Large-scale impacts of herbivores on the structural diversity of African savannas

 

Gregory P. Asner1, Shaun R. Levick, Ty Kennedy-Bowdoin, David E. Knapp, Ruth Emerson, James Jacobson, Matthew S. Colgan, and Roberta E. Martin

Department of Global Ecology, Carnegie Institution, 260 Panama Street, Stanford, CA 94305

 

Tras leer tanto la nota de prensa como el artículo, tengo la impresión que quedan varios cabos sueltos, y en especial aquellos afectan los razonamientos que se vierten sobre el papel de los suelos. En realidad, el trabajo nos informa muy indirectamente del medio edáfico, por cuanto se habla de sustratos graníticos poco fértiles y arenosos, frente a los volcánicos muy fértiles y arcillosos. Sin embargo, la argumentación de los autores se fundamenta en los aspectos de fertilidad y las precipitaciones que caen en las áreas estudiadas, soslayando la componente textural, es decir que los suelos arcillosos retienen mucha mayor humedad que los arenosos, a la par que son más sensibles a la compactación por el pisoteo de los mamíferos de gran tamaño. No comparto para variar el triunfalismo de la nota de prensa, ya que pongo en duda que el estudio sea de gran utilidad con vistas a la conservación de los ecosistemas, si bien ofrecen datos de indudable interés. En cualquier caso. para todos aquellos que requieran más detalles les remitimos al artículo original. El estudio, monitorizado en el tiempo, fue realizado haciendo uso de sensores remotos.

 

Desde luego, comenzar proclamando que se trata de un nuevo tipo de ecología no deja de ser más que una solemne estupidez. Pero vayamos al meollo de la cuestión. Algunos datos que comentaré proceden de la nota de prensa, pero otros los he extraído del artículo original, por lo que no los encontrareis abajo, sino allí. Como ya os ha comentado, al excluir los grandes herbívoros el bosque se cierra (los autores no comentan el papel de especie clave que los elefantes generan en tales cambios, ya demostrado sin discusión en investigaciones previas). También me preocupa la falta de comentarios sobre la carga de animales en las zonas de las que no se excluyeron los grandes herbívoros. Esta dependería de la densidad de depredadores, incluido el hombre. Por tanto, no puede saberse a ciencia cierta si se produce o no un sobrepastoreo. En la foto de abajo, a la izquiera, se observa la estructura de la vegetación de la sabana sin herbívoros, mientras que a la derecha con ellos.

 

Lo cierto es que las sabanas pastoreadas poseían una estructura muy diferente que las que si lo eran. Las primeras atesoraban una mayor biomasa vegetal, heterogeneidad estructural etc. (ver imagen). Nada nuevo bajo el sol. Los autores nos hablan de que surgían dos niveles paisajísticos diferentes sobre los cuales el pastoreo generaba patrones espacio-temporales distintos, el primero era más amplio y contemplaba los tipos de suelos (a cualquier cosa le llaman edafotaxa), mientras que el segundo se vislumbraba al nivel de una heterogeneidad de detalle inducida por la disposición de la vegetación en paisajes ondulados, es decir de colinas. Hablamos en términos edafológicos de las conocidas toposecuencias. Las zonas pastoreadas no lo eran con igual intensidad, padeciendo un uso más intenso las más ricas en nutrientes. Desde hace tiempo se sabe que la calidad del forraje depende de la fertilidad del suelo. Los herbívoros no son tontos y prefieren disfrutar de un manjar que apañarse con un plato de escasas calorías y pobre en nutrientes. Por lo tanto, la sorpresa de estos investigadores deviene más de su ignorancia que de un verdadero “descubrimiento”. Por tal razón, los suelos arcillosos sobre los sustratos volcánicos padecían más manchas o calveros, probablemente debido más a la compactación de los suelos arcillosos que al propio consumo de las plantas silvestres forrajeras, cuestión que omiten también de su desiderata (de suelos ni idea).

 

 

 

Caption: 3-D images of African savannah vegetation in areas from

which large herbivores have been excluded (left) and allowed access

(right) give researchers a detailed picture of the ecological impact of

the herbivores. The researchers can quantify not only the amount of

vegetation change but also structural changes in the habitat. Fuente:

Asner Lab, Carnegie Institution

 

A nivel de ladera, descubren nuevamente la dinamita, al informarnos de que en los fondos de valle se notaban más las repercusiones que en las laderas. Habría que documentarles sobre el efecto del lavado lateral de nutrientes y sedimentos finos hacia los fondos de valle, que por estas razones y los cauces cercanos, disfrutan de una mayor humedad y por lo tanto una mayor producción primaria prolongada en el tiempo, así como su papel de abrevaderos para saciar la sed de los herbívoros. Todo esto se observa perfectamente en una Dehesa española: bosque abierto al estilo de una sabana en donde se crían los toros de lidia. Empero sigue intrigándome la mayor extensión de los calveros en los suelos arcillosos: ¿no se debería más a una sobrecarga de las manadas?. Dudo mucho que en una sabana equilibrada, en lo que respecta a su cadena trófica, ocurra este tipo de degradación física del suelo, ya que de ser así no podría considerarse sustentable, y como corolario los ecosistemas naturales habrán cambiado hacia otro estado de equilibrio que sí lo fuera.

 

Aciertan, en mi opinión los autores al apuntar que, por “atesorar” menos biomasa, las áreas pastoreadas, debían ser menos sensibles a los efectos de los incendios naturales. De acuerdo. Cuanta más biomasa atesore un ecosistema en su estación seca, más susceptible será de sufrir incendios de gran gravedad. Recordemos también que los aborígenes de la región suelen apelar al uso del fuego para clarear la sabana y fomentar la fertilidad para el crecimiento del pasto. Reitero que su ¡discurso sobre el rol del medio edáfico no me convence en absoluto al soslayar las muy dispares propiedades hidrológicas de los suelos arenosos frente a los arcillos (al retener agua por mayor tiempo amplían su periodo fenológico y productividad), centrando toda su atención en la química (fertilidad). Quien desee saber más, y domine el suahili, tiene el artículo original a su disposición para ello. Y termino con la pregunta inicial ¿Cómo debían ser los ecosistemas mediterráneos y templados cuando albergaron grandes manadas de herbívoros y depredadores? En breve os ofreceré mi visión del tema.

 

Juan José Ibáñez    

 

Airborne ecologists help balance delicate African ecosystem

Stanford, CA— The African savanna is world famous for its wildlife, especially the iconic large herbivores such as elephants, zebras, and giraffes. But managing these ecosystems and balancing the interests of the large charismatic mammals with those of other species has been a perpetual challenge for park and game mangers. Now a new study published in the Proceedings of the National Academy of Sciences reports the successful test of new remote-sensing technology to monitor the impact of management decisions on the savannah ecosystem.

 

"These African savannas are extremely complex," said lead author Gregory Asner of the Carnegie Institution's Department of Global Ecology. "On the ground they are notoriously hard to assess in terms what management decisions, such as controlling fire and large herbivore populations, are doing to the entire ecosystem."

 

The aircraft-based Carnegie Airborne Observatory (CAO) combines a laser-based 3-D mapping system with high-fidelity imaging spectrometers to create detailed 3-D maps of vegetation over large areas at high resolution (approximately 50 centimeters). For this study, the research team surveyed the vegetation of about 4,000 acres of savanna in Kruger National Park, South Africa. Included in the survey were areas of different soil types and experimental plots where all herbivores larger than a rabbit had been excluded for periods up to 41 years, allowing researchers to discern the effects of both soils and large herbivores on savanna vegetation.

 

Not surprisingly, the CAO survey found less plant growth and more bare ground in areas where large herbivores had been allowed to graze, compared to areas from which they had been excluded. But the 3-D mapping capability of the CAO revealed differences in the structural complexity of vegetation between herbivore and herbivore-free areas. This has implications for the types of other species these areas are likely to support. And by quickly and precisely quantifying the vegetation differences from the air, the CAO team demonstrated the potential of the new technology as a management tool.

 

"We are really creating a new way to do ecology," said co-author Shaun Levick. "What we're doing is collecting data for thousands of acres at extremely high 3-D resolution and getting clear answers for the first time as to what different management decisions do in the ecosystem."

 

Among the surprises in the study's results is that the impact of the large herbivores on vegetation cover is highest in areas where the soil had the highest concentration of nutrients, not areas with poor-quality soil. The researchers interpret this to mean that herbivores concentrate their feeding in areas of high-quality forage, so these areas suffer a disproportionate impact.

 

The team is preparing a similar study on the effects of fire on savanna vegetation in Kruger Park, according to Asner. "There have been decades of excellent ground-based research on how different policies regarding fire and wildlife management play out," said Asner. "But the savanna ecosystem is spatially very complicated. With the CAO I think we're getting a picture of the large-scale impact of management decisions. That's what makes this series of studies unique." (…)

16:22 | gestionado por Juan José Ibáñez | Enviar comentario (0)

La Región Biogeográfica Boreal de Europa es la que alcanza una mayor extensión (2.845.246,65 Km2) seguida de la Continental. Básicamente, corresponde al Bioma Taiga en donde los bosques de coníferas adaptadas a los ambientes fríos cubren grandes extensiones. Tanto su biodiversidad como su edafodiversidad, o diversidad de Suelos, son mucho mayores que en la bioregión más septentrional, es decir la ártica (Bioma Tundra). Podzoles, Albeluvisoles (o Podzoluvisoles) e Histosoles son los tipos de suelos más representatibos de estos ambientes.

 

 

 

Bosques y Lagos en Paisaje estival de Taiga

Fuente: Jeff Maion

 

Región Biogeográfica Boreal Rasgos generales

La vegetación boreal, es la que, en líneas generales, coincide con el bioma de taiga. El clima se encuentra profundamente influenciado por las masas de aire polar del norte de Eurasia, siendo relativamente poco afectado por los vientos, más cálidos y cargados de humedad, procedentes del Atlántico, en donde se acienta la Región Biogeográfica Templado Atlántica (el dominio de los bosques caducifolios). Las cadenas montañas de Escandinavia, orientadas de Norte a Sur, impiden la penetración tierra adentro de las bajas presiones cargadas de agua. Los vientos boreales son fríos o muy fríos, con una temperatura media inferior a los 7ºC bajo cero. Excepto la franja costera, el resto está cubierto de nieve permanente durante aproximadamente seis meses al año. Los veranos son relativamente cálidos, teniendo en cuenta la latitud a la que se encuentra en la región, pudiendo a alcanzar en algunos meses hasta los 15.6º C. Las precipitaciones son relativamente bajas, excediendo raramente los 500 mm, con la excepción de las áreas montañosas. En su mayor parte estas últimas, se concentran a finales de verano.

 

Localización geográfica: Sureste de Noruega, Suecia, Finlandia, mitad Norte de Rusia, Estonia, Letonia, Lituania y Bielorrusia.

 

 

 

Mapa De distribicón de la Taiga

Fuente: Geografñia: Guía 2000

 

En la página Web Geografía en la Guía 2000 puede leerse la siguiente descripción.

 

 

Geografía en la Guía 2000

El clima de los bosques boreales (clima boreal en la clasificación climática tradicional) se sitúa entre los 50º y los 70º de latitud norte. En el hemisferio sur lo encontramos, por analogía, en algunas islas, pero no es un auténtico clima de los bosques boreales. Los centros de acción fundamentales son los anticiclones térmicos del centro de los grandes continentes y el Frente Polar. Estas son las zonas manantiales de las masas de aire polar continental, muy frío y seco, aunque también llegan, en verano, masas de aire polar marítimo, frías y húmedas y masas de aire ártico, muy frías y secas.

 

Estamos ante un clima con muy pocas lluvias, con precipitaciones entre los 500 mm y los 1.000 mm anuales, aunque no seco, ya que las bajas temperaturas mantienen la humedad relativa alta. La mayor parte de las precipitaciones caen en verano, cuando llegan las masas de aire polar marítimo, aunque casi siempre son en forma de nieve. El agua circula en los meses en que la temperatura media está por encima de los 0 ºC, ya que el resto del año está congelada.

 

Las temperaturas son frías todo el año. El invierno es duro y riguroso, y dura unos 10 meses. El verano es corto y fresco. La oscilación térmica es la mayor de todos los climas, más de 40 ºC y hasta 60 ºC en los casos más extremos. El verano puede llegar a tener medias de 15 ºC y hasta de 20 ºC, pero en el invierno se alcanza temperaturas por debajo de -10 ºC durante cuatro o cinco meses, e incluso se pueden alcanzar temperaturas medias por debajo de los -40 ºC. Sólo se superan los 0 ºC de media en los meses de verano y en los meses inmediatamente anteriores y posteriores. No se cuentan más de 5 meses con temperaturas medias por encima de los 0 ºC.

 

En este clima, debido a su alta latitud, tienen mucha importancia las horas de sol diarias (fotoperiodismo). Pueden oscilar entre cinco horas diarias en invierno hasta 18 horas en verano. La vegetación no sólo tiene que adaptarse a las pocas lluvias y al frío, sino también a estas tremendas diferencias de horas de sol entre las diferentes épocas del año.

 

Encontramos el clima de los bosques boreales en Eurasia desde el norte de Europa hasta el Pacífico, por el norte de Siberia, y en Norteamérica desde Alaska hasta Groenlandia.

 

La vegetación típica de este clima es la taiga, o bosque boreal, en la que predominan las coníferas de hoja perenne. El suelo es pobre a causa del escaso aporte de materia orgánica /aserción falsa como veremos más abajo). Es típico de esta zona el suelo permafrost, que está helado la mayor parte del año, aunque también se encuentran podsoles.

 

 

Vegetación de Taiga aclarada con crecimiento de brezal

Fuente: El Blog de Aitana

 

Vegetación Rasgos Generales

Por lo que respecta a la vegetación, si bien dominan los ya mencionados bosques de pinos y abetos, también es cierto que podemos encontrar otros tipos de comunidades vegetales entre las que abundan las turberas (suelos orgánicos) y algunos bosques caducifolios, especialmente de abedul, con saucedas y alisedas ligadas a las ripisilvas (forestas que siguen paralelas a los cauces fluviales con una elevada humedad freática). La degradación de los bosques de coníferas dará lugar fundamentalmente a la instalación de brezales. Debido al rigor climático, se trata de un ambiente poco propicio para la agricultura, aunque bien gestionado produce pastizales y prados que pueden ser bien aprovechados por el ganado en los meses estivales, cosechándose el heno de las praderas con vistas a alimentar al ganado a lo largo de los prolongados y oscuros inviernos. En las zonas montañosas aparecen los típicos pastizales de la alta montaña.

 

Biología y Geografía de Suelos

Recordemos que tanto las coníferas como los brezos generan generan una hojarasca acidificante que perjudica la actividad biológica de las comunidades del suelo, por la que esta es generlmente escasa y de baja biodiversidad. Del mismo modo, los compuestos que se derivan de la degradación de la materia orgánica (ácidos húmicos) son polímeros muy agresivos que descomponen con mucha rapidez los minerales primarios. Por estas razones, en los horizontes superficiales escasean los minerales alterables, siendo por lo general muy arenosos y ácidos, es decir, poco aptos para la agricultura. Criosoles (suelos helados), Podzoles y AlbeLuvisoles, junto a los Histosoles (turberas) son los suelos dominantes. Los primeros, al deselarse su capa superficial en el estío, pueden dar lugar a que se encharquen. Es decir, durante el periodo de actividad vegetativa pueden padecer una hidromorfía que tampoco es propicia para el crecimiento de la mayor parte de las plantas, con la excepción de algunas muy especializadas. Podzoles y Albeluvisoles, a pesar de sus limitaciones, poseen una horizonación francamente bella con colores muy contratados.

 

 

Mapa de distribución Mundial de Albeluvisoles

Fuente: FAO

 

 

 

 

Mapa de Distribución Mundial de Podsoles

Fuente: FAO

 

 

Mapa de Distribución Mundial de Histosoles

Fuente: FAO

 

No podemos estar de acuerdo con la apreciación vertida en la página Web Geografía en la Guía 2000 acerca de la escasa materia orgánica de estos suelos, por cuanto no es así. Al padecer un mantillo acidificante y un periodo de actividad biológica muy breve, su mineralización es muy lenta, acumulándose gruesos mantillos u horizontes orgánicos sobre los propiamente orgánominerales. Del mismo modo, en algunos tipos de Podzoles, parte de la materia orgánica emigra en profundidad volviendo a aperecer allí un nuevo pico secundaria de acumulación de carbono. Más aun, debido a que las turberas ocupan grandes extensiones, también lo hace la materia orgánica hasta varios metros de profundidad en muchos enclaves. Si a este hecho añadimos que parte de ellas, como tambien suelos minerales, se encuentran en áreas de parmafrost, que tiende a encharcarse en verano, se ralentiza más aun la descomposición de la metria orgánica. Por tanto, se trata de una de las regiones biogeográficas de Europa cuyos suelos albergan un mayor contenido de carbono (ver mapa).

 

 

Mapa de materia orgánica de los suelos de Europa

Fuente: JRC.

 

Las Tablas de abajo sobre los tipos de suelos de la región Boreal, nos informan de que el edafotaxa más abundante resulta ser el Albeluvisol, siendo también significativa la presencia de Podzol e Histosol. Estos tres tipos de suelos ocupan más del 75% del territorio boreal Europeo. También cabe destacar la notable presencia de cuerpos de agua (lagos y lagunas) en una cantidad que supera el 3% de su superficie. En total, a nivel de los grupos princiapes de suelos de la WRB (1988) han sido cartografiados 16 tipos. Si atendemos a una división más fina (segundo nivel) se detectan al menos 69 subtipos, siendo el más dominante el Albeluvisol úmbrico (es decir, con horizonte organomineral rico en carbono orgánico), estándo también ampliamente representados el Podzol háplico, rúptico y éntico, así como el Albeluvisol Rúdico (horizonte de turba suiperficial sobre el resto del perfil edáfico) e Histosoles Dístrico (turberas pobres en bases) y gélicos (turberas con permafrost).                                                                                                              

                                                                      

Debido a la escasa potencialidad agrícola de estos ambientes, la densidad demográfica es muy baja, por lo que la vegetación natural no ha sido mayoritariamente desmontada para la producción de cultivos. En otras palabras, atesoran una las mayores masas forestales del planeta junto a los tropicales húmedos y ecuatoriales. 

 

 

Ver Imágenes de los Suelos en Nuestra Galería “Fotos de Suelos”: http://weblogs.madrimasd.org/universo/gallery/145.aspx

 

Vegetación de la Región Boreal

 

Taiga ((Bosques de coníferas)

Bosques de coníferas naturales o seminaturales (Habitat 42C) (deben considerarse los subtipos: (a) nudum -solo con hojarasca-; (b) cubierta de musgos y líquenes; © capa de matorral y/o herbáceas; (d) enclaves primigenios (maduros); (e) enclaves de bosques sucesionales tras incendios; (f) enclaves forestales industriales, -reforestaciones-)

 

Arbolado de abeto rojo (Picea abies)

Arbolado de pino silvestre o albar (Pinus sylvestris)

Arbolado mixto de abeto rojo (Picea abies) y  pino albar (Pinus sylvestris)

 

Turberas

Turberas altas

Turberas en cobertor; deben considerarse los subtipos (a) activas (Habitat 52.1) y (b) degradadas (Habitat 52.2)

Turberas altas; deben considerarse los subtipos (a) activas (Habitat 51.1) y (b) degradadas (Habitat 51.2)

1.        Turberas aapa (o en cordón) y palsa; deben considerarse los subtipos (a) activas y (b) degradadas

2.        Turberas aapa (Habitat 54.8)

3.        Turberas palsa (Habitat 54.9)

4.        Turberas altas arboladas; deben considerarse los subtipos (a) activas y (b) degradadas

a.        Turbera de abedul con esfagnos (Habitat 44.A1)

b.        Turbera de pino albar (Habitat 44.A2)

c.        Turbera de abeto rojo (Habitat 44.A4)

Turberas transicionales e intermedias (Habitat 54.5, parcialmente corresponden con Habitat 37.31)

Turberas bajas (Habitat 54.2)

1.        Marjales (Habitat 53.3)

2.        Turberas de tipo "Carr"

3.        Formaciones pioneras de Caricion bicoloris-atrofuscae (Habitat 54.3)

Manantiales petrocalcificados con formaciones de tufa ; Fontinales calcáreos (Cratoneurion commutati) (Habitat 54.12)

 

Bosques caducifolios

Bosques de abedul (Habitat 42C); considerar los subtipos: (a) primarios; (b) de extracción intensiva; (c) naturales recientemente quemados; (d) industriales -reforestación-

1.        Bosques de abedul pubescente (Betula pubescens = B. alba)

2.        Bosques de abedul común (Betula pendula)

3.        Bosques de abedules con alta humedad freática

Saucedas; considerar subtipos sobre (a) suelo mineral y (b) turboso

Alisedas o "carrs". Considerar subtipos (a) sobre suelos minerales y (b) sobre turberas u horizontes hísticos (Habitat 44.3; 44.2)

1.        Saucedas de aliso gris (Alnus incana) (Habitat 44.2)

2.        Bosques mixtos sobre suelos aluviales de aliso gris (Alnus incana) y fresno (Fraxinus) (Habitat 44.2)

3.        Saucedas de aliso común (Alnus glutinosa) (Habitat 44.3?)

4.        Bosques mixtos de aliso común o gris con  abedul pubescente (Betula pubescens), olmo temblón (Ulmus laevis), etc., (Habitat 44.3)

Otros bosques de caducifolios, puros o mixtos

 

Brezales (ver también brezales de la Región Atlántica)

Brezales alpinos (Habitat 31.45)

Brezales perilitorales (Habitat 31.25)

Brezales sobre dunas secas interiores con brecina (Calluna) y genistas (Genista) (Habitat 64.1x31.223)

Brezales sobre dunas secas interiores con brecina y empétrum (Empetrum nigrum) (Habitat 64.1x31.227)

 

Pastizales y praderas

Pastizales alpinos naturales y praderas de siega (corresponde en parte con Habitat 38.3

1.        Pastizales naturales calicícolas

2.        Pastizales naturales silicícolas (Habitat 36.32)

Pastizales seminaturales

Praderas de molinia (Molinia) sobre margas y arcillas (Eu-Molinion) (Habitat 37.31)

1.        Praderas sobre suelos neutros, alcalinos o calcáreos (aveces con material turboso) (Eu-Molinion) (Habitat 37.311)

2.        Praderas acidófilas (Junco-Molinion; Juncion acutiflory) (Habitat 37.312; 54.2)

Comunidades eutróficas, higrófilas de megaforbios (grandes hierbas) (jalonando cursos fluviales) (Habitat 37.7)

Pastizales artificiales (de siembra)

Otros pastizales boreales

 

Fitocenosis boreales eulitorales (ver también Regiones Atlántica y Centroeuropea)

Playas fangosas y arenosas, marismas y praderas salinas  (comunidades halofíticas, incluyendo las de los estuarios) (corresponden en parte con Habitat: 13.2; 14. 11; 15.11; 15.13, etc., )

1.        Marismas costeras de "hierbas de marismas"  (Puccinellia species, frecuentemente Puccinellia maritima) (Glauco-Puccinellietalia) (Habitat 15.31; 15.32; 15.33; 15.34; 15.35; 15.36); considerar los subtipos (a) mayoritariamente inundada (Habitat 15.31); (b) de menor frecuencia de inundación con festuca rojiza (Festuca rubra) (Habitat 15.33)

2.        Comunidades anuales pioneras de "perla de playa" (Saginion maritimae) (salinidad variable) (Habitat 15.13)

3.        Marismas de "Junco de Saladar" (Juncus gerardii) (Habitat 15.33)

4.        Marismas de "Junco de Mar" (Juncus maritimus) con armuelle (Atriplex hastata), etc. (corresponde en parte con Habitat 15.15; 15.36)

5.        Comunidades de "Ajenjo de Mar" (Artemisia maritima) (sobre suelos arenosos permeables) (Habitat 15.33)

Comunidades dunares y de playas con fondo de guijarros

1.        Vegetación anual de línea de playa (comunidades abiertas de efímeras en playas y límites mareales materiales de acarreo y gravas con "Barrilla pinchosa" (Salsola kali), "Oruga marítima" (Cakile maritima), etc. (Habitat 17.2)

2.        Dunas embrionarias cambiantes con "Grama de Playa" (Elymus farctus o Elymus arenarius) (Habitat 16.211)

3.        Dunas primarias cambiantes en primera línea de costa o dunas blancas; Comunidades de "Barrón" (Ammophila arenaria) (dunas bajas con vegetación dispersa) (Habitat 16.212)

4.        Fitocenosis de dunas fijas o grises (estabilizadas con sauces, juncos, gramíneas y un manto de musgos y líquenes) (Habitat 16.221 a 16.227) (tener en cuenta subtipos descritos en las dunas de la Región Atlántica)

5.        Dunas fijas estabilizadas y descalcificadas con empétrum (Empetrum nigrum) (Habitat 16.23)

6.        Comunidades de repunte de marea (concavidades interdunares); considerar subtipos (a) con nivel freático subsuperficial con sauces (Salix arenaria) (Habitat  16.26); (b) concavidades húmedas con  especies de Potamogeton, Zannichellia palustris y musgos  (Habitat 16.31 a 16.35); © céspedes pioneros de ""junco de Sapo" (Juncenion bufonii p.: Gentiano-Erythraetum littoralis, Hydrocotylo-Baldellion) (Habitat 16.32); (d) turberas bajas ácidas o calcáreas, a menudo invadidas por el sauce reptante (Salix repens) (Habitat 16.33 &  54.2); (e) pastizales húmedos y juncales a veces con sauces reptantes (Habitat 16.34); (f) carrizos, cárices y cañaverales (Habitat 16.35)

7.        Dunas arboladas boreales con diversas combinaciones posibles de especies arbóreas (Alisos, pinos, etc.) (Habitat 16.29)

Comunidades perennes de lechos pedregosos con "Col marítima" (Crambe maritima) (Elymo-Crambetum, etc. ) (Habitat 17.31)

Comunidades de acantilados de la Costa Báltica (Crithmo-Armerietalia, Silenion maritimae) (Habitat  18.21)

 

Hábitats de agua dulce

(frecuentemente pioneras en la interfase con las zonas emergidas  de lagos o ríos, a veces sobre suelos turbosos). Solo se han considerado las comunidades de Habitat EUR15

Comunidades de aguas lentas o estancadas

1.        Comunidades anfibias de aguas oligotróficas en llanuras arenosas con Lobelia, Littorella y Isoetes  (Habitat 22.11x22.31)

2.        Comunidades anfibias oligotróficas centroeuropeas (Habitat 22.11 x22.31; 22.32); considerar subtipos (a) vegetación perenne de pequeño porte acuática o anfibia en aguas oligotróficas o mesotróficas de lagos, lagunas y charcas en la interfase agua-tierra fitosociológicamente perteneciente al orden Littorelletalia uniflorae; (b) comunidades, pioneras, anfibias, anuales, de pequeño porte en interfase con suelos emergidos de lagos, charcas y estanques sobre sedimentos pobres en nutrientes que crecen en los desecamientos periódicos de estos enclaves. (incluye a la clase fitosociológica Isoeto-Nanojuncetea

3.        Comunidades de lagos y charcas distróficas naturales, frecuentemente sobre horizontes hísticos en turberas altas y brezales (Habitat  22.14)

4.        Otras comunidades de aguas estancadas

Aguas corrientes

1.        Comunidades herbáceas y subfruticosas a lo largo de las barras o bancos fluviales ricos en gravas (Epilobion fleischeri p.) (Habitat 24.221)

2.        Comunidades leñosas Tamariz alemán (Myricaria germanica) a lo largo de las barras de gravas fluviales (Salici-Myricarietum) (Habitat 24.223)

3.        Saucedas a lo largo de las barras de gravas (tapices o bosquetes) con Salix eleagnos, Salix spp., Alnus, Betula, etc. ( Habitat 24.224)

4.        Otras comunidades de aguas corrientes

 

Comunidades de hábitats rocosos

Comunidades de Canchales

1.        Comunidades montanas de canchales silíceos crioclásticos (Androsacetalia alpinae & Galeopsietalia ladani) (Habitat 61.1)

2.        Otras comunidades de canchales

Vegetación Casmofítica (de fisuras en acantilados o pendientes rocosas)

1.        Vegetación casmofítica calicícola con Asplenium viride y Woodsia glabella (Habitat 62.1C)

2.        Vegetación casmofítica silvícola (riscos o acantilados "rapakivi") (Habitat 62.2A)

3.        Otra vegetación casmofítica

Vegetación pionera de rocas silíceas o colonizadora de sus suelos muy superficiales (Sedo-Scleranthion, Sedo albi-Veronicion dillenii) (Habitat 62.3). Este hábitat está asociado a Habitat  62.2 (vegetación pionera de rocas silíceas); la vegetación pionera de rocas calcáreas esta incluida en Habitat 34.11  "pastizales de calizas kársticas” y Habitat 62.4 "Pavimentos de caliza"

Pavimentos de caliza nórdicos. Presentan un patrón fitocenótico muy complejo como consecuencia de la microtopografía, microclimas y propiedades edáficas (Habitat 62.4). Los afloramientos calizos pueden estar cubiertos por briófitos o una fina capa de suelo. La superficie puede albergar también Sedum album, Cerastium pumilum, líquenes, etc. La vegetación fisurícola está compuesta por Gymnocarpium robertianum, Asplenium ruta-muraria, y, ocasionalmente arbustos tales como Prunus spinosa, Fraxinus excelsior, Cotoneaster spp., Rosa spp., etc.

Glaciares permanentes (rocas y hielo) (sin código Habitat)

Otras comunidades de hábitats rocosos

 

Ensamblages Edafológicos de la Región Boreal al Primer Nivel de la WRB

 

Tipo de suelo

Supeficie

AB

1.039.567,47

PZ

793.487,08

HS

405.830,59

FL

111.268,15

Agua

82.590,23

CM

79.867,57

RG

62.425,68

GL

61.545,67

LP

57.312,53

AR

56.240,90

LV

38.823,05

PH

11.706,18

Afloramientos rocosos

11.683,04

CR

7.890,85

UM

3.905,06

PL

1.980,17

Ciudad

1.644,15

Suelo modificado hombre

129,61

SN

5,35

KS

3,95

Pantanos

0,00

Glaciares

0,00

 

Ensamblages Edafológicos de la Región Boreal al Primer Nivel de la WRB

 

Tipo de suelo

Supeficie

ABum

559.063,99

PZha

414.445,82

ABhi

182.361,92

PZrs

152.367,34

PZet

141.445,52

HSdy

134.811,70

HSge

131.764,27

ABeun

125.930,14

ABgl

116.520,14

Agua

82.590,23

HSfi

80.687,07

FLdy

71.296,16

RGdy

57.736,58

CMdy

55.710,56

ARha

53.840,46

ABst

47.883,65

PZcb

42.752,84

PZgl

38.823,72

LPdy

37.819,93

HSeu

34.883,52

GLeu

28.221,25

LVgl

27.739,42

FLhi

19.595,11

FLeu

19.414,11

LPrz

17.979,95

HSsa

16.922,80

GLdy

11.841,74

Afloramientos, Roca viva

11.683,04

GLhu

11.455,87

PHab

11.076,85

GLhi

8.053,54

ABha

7.807,62

CMvr

7.671,01

HScy

6.761,22

CMeu

6.731,61

CMgl

6.069,14

LVha

5.707,40

LVcc

5.376,23

UMgl

3.905,06

RGca

3.844,12

CRum

3.787,83

CMca

3.685,26

CRtu

2.582,87

PZum

2.351,37

ARab

2.084,88

PLeu

1.904,79

Ciudad

1.644,15

GLca

1.505,69

CRhi

1.313,81

PZle

1.300,47

LPca

936,63

RGeu

844,99

GLmo

467,57

LPha

419,58

FLca

374,53

PHha

340,06

ARpr

315,56

FLti

308,20

FLum

253,67

PHlv

227,33

CRha

205,07

LPli

156,38

Suelo modificado por hombre

129,61

PLdy

75,37

PHgl

61,93

FLmo

26,37

SNgl

5,05

KSlv

2,55

CRye

1,26

KScc

1,10

SNha

0,30

KSha

0,30

LPhu

0,04

Pantanos

0,00

Glaciares

0,00

                                                                                                                

 

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Suelos y Vegetación de la Región Biogeográfica Boreal de Europa (Bioma Taiga)

Suelos y Vegetación de la Región Biogeográfica Ártica de Europa (Bioma Tundra)

Suelos De las Regiones Circumboreales: Mapas de Distribución geográfica

Atlas de Los Suelos de Europa: Libre Acceso en Internet

Suelos Dominantes de las Regiones Biogeográficas de Europa

Las Regiones Biogeográficas de Europa: Sus Climas y Otros Factores Formadores del Suelo

Mapa de las Regiones Biogeográficas de Europa

 

 

 

La Leyenda con los nombres completos de ambas clasificaciones puede obtenerse pinchando aquí.

 

Juan José Ibáñez

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