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martes, 10 de junio de 2008

El otro día,  recibí un mail en la que amablemente se me solicitaba una entrevista radiofónica para un programa de la Universidad Nacional de Colombia. Gustosamente acepté. Seguidamente me enviaron un correo electrónico con las 16 preguntas que podían espetarme. Entre ellas tres me llamaron poderosamente la atención:

 

 

 

 

Ecopoyesis y terraformación en Marte

Fuente: JDN/Siencience

 

Sinceramente me quedé estupefacto. Había oído hablar de la ingeniería planetaria y la autopoyesis, pero jamás de ecopoyesis (pero ver este artículo). El palabro terraformación me sonaba vagamente. En consecuencia, comencé a buscar en el ciberespacio. Fue fácil, ya que Wikipedia (más elaborado en la inglesa que en la española) daba cuenta de todos estos vocablos. Digamos para empezar que todos ellos hacen referencia a la génesis artificial de ecosistemas (incluidos los agrarios) en otros planetas. No obstante, gracias al calentamiento de la Tierra, ya hay quien habla de ingeniería planetaria aquí, con vistas a enfriarla a golpe de experimentos imprudentes (que miedo me dan estos tipos). Del mismo modo, se habla con razón en este artículo, que versa a cerca del papel de los microbios en la evolución de la Tierra, de ecopoyesis.

 

Básicamente, la ingeriría planetaria analiza la posibilidad de que la especie humana haga habitables otros planetas para lo cual el desarrollo de la vida podría ser necesario (si se desea vivir al aire libre y producir alimento). Como tema para la especulación astronómica ha dado mucho de sí, despertando también la atención de algunos magnates y la NASA. ¿Se acuerdan de los Proyectos Biosfera? (ver aquí:  Biosphere 2).

 

Del mismo modo, la ecopoyesis podría definirse como la génesis inducida por el hombre de ecosistemas en otros planetas o satélites. Sin embargo, aquí se encuentra una de las cuestiones que nos deberían hacer reflexionar a los que no dejamos volar nuestras mentes por los espacios siderales (o como decimos en España: “estar en la Luna”). Si se desea “intentar hacer plenamente habitables otros planetas, debemos generar suelos (terraformación). En caso contrario, habría que acudir a lo que se denomina paraterraformación (o en suahili paraterraforming), es decir, la producción de suelos artificiales bajo cubiertas que lo aislen de una atmósfera-geosfera inhóspitas.

 

 

 

Ecopoyesis y terraformación

Fuente: CielSpace

 

Hoy por hoy, la idea de que podemos generar un clima habitable en otro planeta, haciendo uso de una ingeniería ecopoyética (y así permitir la génesis de ecosistemas sustentables, como reza Wikipedia) me parece ultra-ciencia ficción, por lo que lo dejaré a mentes aun más calenturientas que la mía. El Proyecto Biosfera-2, que esperemos que tenga más éxito que el primer intento, nos informará de el éxito de la para-terraformación, que también es ciencia ficción, aunque más plausible a corto o medio plazo. Quizás algún día escribamos un post al respecto, aunque hoy por hoy no me parece prioritario. En esta bitácora deseamos hablar de suelos, pero no de edafología-ficción, en el sentido más duro del vocablo. Hay temas mucho más urgentes e importantes. Dejémoslo entonces para los sacerdotes de la ciencia que no saben que hacer para salir todos los días en los medios de comunicación. Desde luego, lo que he leído sobre implicaciones éticas de la ingeniería planetaria en la Web me resulta un tanto amoral. Salvemos primero de a la Tierra de la destrucción a la que la estamos sometiendo y dejémonos de masturbaciones mentales. Todo esto me da mucho que pensar acerca de lo que le importa al ser humano sus congéneres que se mueren de hambre, enfermedades y catástrofes.  

 

 

La plausible colonización de Marte. Fuente:

newmars.com/forums/viewtopic.php?t=293

 

En cualquier caso, recalcar una vez más la importancia de los suelos en las “futuras colonizaciones planetarias”, si no nos extinguimos por destrozar antes nuestra biosfera y edafosfera (lo que sí estamos haciendo muy bien), que ya de por sí es una contradicción. Del mismo modo, haceros observar que cuando se habla de suelos en estos contextos esnobs, podemos hacerlo como miembros de una ciencia sexy y mediática, pero lo contrario también es cierto si intentamos mostrar nuestros estudios con vistas a mejorar (cuantitativa y cualitativamente) la producción agropecuaria o evitar la contaminación de la biosfera (y la salud humana). En estos casos somos se nos trata científicos rastreros que no merecemos la menor consideración. Y yo me pregunto: ¿es esto una contradicción o una perversión? Para especular sobre aspectos celectiales, “curiosamente” parace haber más dinero, fama y gloria que a la hora de solucionar nuestros serios problemas terrenales. ¡Lamentable!.

 

Juan José Ibáñez

12:41 | gestionado por Juan José Ibáñez | Enviar comentario (0)