
Imagen estelar. Fuente: deliorman.spaces.live.com/feed.rss
Según los astrónomos, nosotros estamos constituidos de cenizas estelares y el agua nos llegó a la tierra vía los cometas. También es de sobra conocido que el agua, comienza a denominarse con justicia el Oro Azul. Así la llaman entre otros los respetables piratas de cuello blanco, conocidos como especuladores del mercado mundial. El líquido elemento es de vital importancia, entre otros aspectos, por ser la materia que constituye la mayor parte de los tejidos de los seres vivos, y entre ellos los de las plantas. Pero es menos sabido que la cantidad utilizada en su metabolismo es infinitamente mayor. Tan solo en las plantas, según la revisión realizada por Oliver (1979) la relación peso seco/agua utilizada es de 1:546 ± 177 en los llamados cultivos anuales y 1:3,795 para frutos de mango (León-Arteta y Ramírez, datos inéditos). O sea que para tener un kilo de trigo (o pan) requerimos más de media tonelada de agua, y para disfrutar de un kilo de exquisitos mangos se necesitan casi cuatro.

Fuente: centralasia.foreignpolicyblogs.com/.../
Aún en las áreas urbanas, como en los distritos de riego de México, el aprovechamiento real del uso del agua deja mucho que desear. Esta situación, tarde o temprano, será otra causa más del incremento de los conflictos sociales, tanto a nivel local, estatal, nacional como mundial. Aunque en estados como Veracruz el riego es un complemento del agua de lluvia, no puede dejar de ser decisivo. Esta situación es diferente a los estados del norte de la República Mexicana.
Con ello oficialmente se acepta que en el campo, la eficiencia de conducción es del orden de 60 a 70% y la de aplicación de 50 a 80%. Lo cual nos da una eficiencia general promedio de 42%, o sea que de cada 100 litros que se sacan de las presas, 58 se pierden. Esto datos son muy similares a los de las zonas urbanas, como la ciudad de México. Esto puede considerarse un desatino si se juzga a la ligera.

Canal de riego.
Fuente: www.cig.gov.do/.../indrhi-dajabon.html
Los agricultores de riego manejan toda una disciplina que en México, a pesar de su antigüedad (Caram S. C. y J. A. Neely 2006), miles de años previos a la conquista española (que no la gringa), y menosprecio luchan por sobrevivir. Desde luego, me refiero a los aún abundantes pequeños agricultores y no a las trasnacionales. Con todo y eso, la mayor parte de nuestros alimentos y las exportaciones agropecuarias dependen del riego.
Es conveniente recordar que aunque algunas plantas absorben cierta cantidad de agua directamente de la lluvia y el rocío, como las epifitas (por ejemplo algunas orquídeas) y otras parientes de la piña, la mayor parte del oro azul utilizada por las plantas proviene del suelo. Por esta razón, para los cultivos comunes son tan dañinos los excesos, como las deficiencias, siendo más notables en ciertas etapas de desarrollo (por ejemplo la diferenciación floral, amarre y desarrollo de los frutos), que en otros.
Sin embargo, en la práctica del riego además de la necesidad de una organización social bien estructurada, se requiere un mínimo desarrollo tecnológico. Esta última parece sencilla cuando se dice que el riego es la aplicación de agua en las raíces de las plantas, para optimizar las cosechas.
Y cuando se cuestiona las cantidades enormes de agua que se utiliza en la agricultura y las necesidades crecientes de los villanos (los que vivimos en las villas o ciudades), la imagen de los malos de la película se otorga obviamente a los agricultores de regadío. Sin embargo, el transporte del agua desde la presa hasta las parcelas conocida como conducción, generalmente presenta pérdidas por evaporación, infiltración desde los canales y aún en los revestimientos con concreto.
Después hay que considerar la distribución en el terreno, si es por gravedad, como que es el caso casi general en México. Así, cuando el relieve sea irregular (incluso en pequeña medida) el agua se acumulará más en algunas partes, mientras que en otras hasta puede ser insuficiente. Tan situación además depende de su relación con las etapas críticas del desarrollo de las plantas, como ya comentamos. Por eso se establecen calendarios de riego, pero su aplicación real depende de la disponibilidad del agua, cuando más se necesita.

Riego por surcos, requiere del aplanamiento del
Terreno con maquinaria agrícola. Fuente:
www.agroinformacion.com/leer-articulo.aspx?no...
Existen tecnologías para optimizar tanto la conducción, como la aplicación del agua de riego, con la que podríamos llegar a tener una eficiencia cercana al 100%. Pero aunque a veces se han establecido programas oficiales, han sido poco significativos y/o eficaces. En este momento prácticamente no existen. Además de que se requiere de la concienciación tanto de los usuarios como de las autoridades.
Existen muchos “fantasmas”, como la erosión, la salinidad y otra formas de degradación de los suelos, cuya determinación, prevención y control requieren de personal calificado y programas especiales. Sin embargo, tal concienciación y medios materiales, de momento tampoco existen, o son muy precarios, a la hora de gestionar adecuadamente los recursos hídricos, aunque urgen…….
Régulo León Arteta
Cita De lectura Recomendada
Aboites A. L. 1988. La Irrigación Revolucionaria. SEP-CIESAS. México D. F.
Caram S. C. y J. A. Neely. 2006 Hydraulic Engeering in prehistoric Mexico. Scientific American. Octubre. 56-63.
Palacios V. E. 1979 Manual de Operación de Distritos de Riego Dep. Irrigación. UACH. Chapingo, Méx. pp. 133, 145, 168.
Oliver H. 1979. Riego y Clima. Trad. CECSA. S. A. México D. F.
PD del Administrador: En España el gasto de agua se reparte del siguiente modo: Agricultura = 80%; Industria = 10%; Ciudades y Villas = 10%. Por lo general, los conductos de riego sin poco eficientes, generándose cuantiosas pérdidas de fluido cuando resulta ser un elemento deficitario.
Ver También el siguiente documento sobre el tema aparecido hoy en el boletín de noticias mi+d, y escrito por Maite M. Aldaya y M. Ramón Llamas: Problema mundial del agua: Gestión vs Escasez, en donde aparecen gráficos como este:
