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jueves, 22 de mayo de 2008

Desde hace algunas décadas, se han popularizado los estudios y el valor de los denominados sistemas agroforestales, como alternativas a otros modos de producción agraria en diversos países subdesarrollados o en vías de desarrollo. Somos partidarios de este tipo de explotaciones por cuanto atesoran un gran interés, entre los cuales destaca la diversificación de las producciones para el abastecimiento de las poblaciones locales.  De hecho se trata de sistemas muy antiguos, que ya utilizaban los aborígenes en diversos lugares del mundo. Nada nuevo bajo el sol. No es inusual tampoco que los expertos jueguen a generar tales modos de explotación con nuevas especies, en lugar de aprovechar el conocimiento etnográfico y ecológico que ya atesoramos de muchos de ellos.  

 

 

 

Dehesa Salmantina Española de Encinas:

Foto: Juanjo Ibáñez y Yolanda Baquero

16 de mayo de 2008-05-22

 


 

Sin embargo, el vocablo agroforestal abarca tal cantidad y disparidad de sistemas de gestión diferentes que usarlo no nos informa debidamente de lo que se pretende describir o introducir. Así, por ejemplo, entre las fotos que exponemos podemos observar un sistema mixto de cultivos arbóreos cacao-bananeras-cedros, y otro que incluso utiliza el riego. De hecho, la Wikipedia Española define del siguiente modo la ingeniería agroforestal:

 

 

Transición bosque mediterráneo-dehesa

(Monfrague, España, Fuente Unex)

 

 

La ingeniería agroforestal es rama de las ciencias agropecuarias que se encarga del conocimiento de las recursos naturales y los agroecosistemas, especialmente de las relaciones que se establecen cuando se combinan árboles, cultivos y animales-pastos en la misma unidad de terreno manteniendo los principios de sostenibilidad, productividad y adoptabilidad.

 

No es una buena definición. Resulta conveniente precisar más que se entiende por sistemas agroforestales y/o agrosilvopastorales, por cuanto, se trata de gestiones del territorio que pueden llegar a ser totalmente distintas. No es lo mismo un cultivo mixto de varias especies arbóreas (cuya coexistencia les favorece mutuamente), que otro en el que a la producción agraria adquiere el valor añadido, tanto por el efecto beneficioso del arbolado sobre los cultivos, como de los propios productos que se pueden obtener de la foresta. Muchos más complejos, son las dehesas y montados tradicionales que se dispersan por España y Portugal, respectivamente.

 

Por tanto, en una primera aproximación podríamos definir sistemas agroforestales, como todos aquellos en los que la producción agraria se sustenta en un policultivo de especies arbóreas, con otras de naturaleza herbácea.

 

Del mismo modo, estos deberían diferenciarse de los policultivos forestales que incorporan varias especies leñosas de interés.

 

Finalmente, estos dos tipos de gestión son diferentes de los sistemas agrosilvopastorales, en los cuales la producción agraria y forestal se compagina con la ganadería extensiva. En este último caso, nos encontramos con arbolado, pastos-ganados y varios cultivos simultáneamente. 

 

A nivel paisajístico su fisonomía puede ser muy variada. Por ejemplo, los policultivos forestales tienden a formar masas densas de árboles, mientras que algunos agroforestales y la mayoría de los agrosilvopastorales conforman paisajes abiertos de aspecto sabanoide.

 

Con vistas a clarificar y precisar las propiedades de la entidad de la que estamos hablando, también cabría discernir entre “sistema y gestión”. Una finca o hacienda puede consistir en un policultivo de diversa índole, en la que los elementos mencionados: cultivo, árbol-pasto ganado se presentan en combinaciones distintas, ya sea en el espacio o alternando en el tiempo (rotaciones de algún tipo).

 

 

 

Sistema agroforestal cacao-platano-cedro

 

 

Como ya hemos comentado, en la Península Ibérica, existen unas haciendas “y” sistemas ancestrales cuya gestión permite el uso sustentable de tierras marginales, con suelos ácidos y frecuentemente someros que difícilmente serían rentables bajo otros tipos de aprovechamiento. La diversificación de los productos que se extraen de ellas puede ser extraordinaria. Han mostrado ser sustentables durante milenios, a la par que conservan correctamente el suelo, actuando a la par como sumideros de carbono. Más aun, atesoran más biodiversidad que los bosques mediterráneos naturales. Tanto es así que su biodiversidad en plantas vasculares, de acuerdo a algunos expertos, se acerca a la de los bosques tropicales. La única diferencia es que tal riqueza en especies aparece en el tapiz herbáceo, más que en la foresta, lianas, etc. Finalmente, comentar que los ganados que pacen en sus campos simultáneamente (es decir en la misma hacienda) pueden llegar a ser muy variados (ovejas, cabras, cerdos, vacas, toros bravos, etc.), consistiendo “idealmente” en razas autóctonas (muy bien adaptadas a sus respectivos ambientes) que se hubieran extinguido debido a su escasa rentabilidad bajo otros tipos de usos del suelo. Son de unos sistemas tan sorprendentes, complejos, hermosos y “exportables”, como para ser motivo de una serie de post, que iremos desgranando en su momento.

 

 

 

Sistema agroforestal en México bajo riego

 

Finalmente señalar que no pretendo acuñar vocablos nuevos. Todos los aquí incluidos ya se encuentran en la literatura. El propósito fundamental de este post es clarificar todos los sistemas de usos del suelo y gestión que actualmente se incluyen bajo el vocablo agroforestal. Reiteramos que estos son tan diferentes que terminan por convertir a este último como un término confundente que se antoja una caja de pandora.      

 

 

 

Alcornoque: extrayendo el corcho: Unex

Dehesa de Alcornoques de Extremadura, España

 

Comenzamos así, a editar nuevos post que se incluirán en nuestra categoría “etnoedafología y conocimiento campesino”. Hasta ahora hemos hablado fundamentalmente de los latinoamericanos (y lo seguiremos haciendo). No obstante, a este lado del charco también atesoramos verdaderas maravillas que pueden ser de vuestro interés con vistas a servir como alternativas a otros que se proponen actualmente en las Américas. Estoy seguro de ello.    

 

Más información sobre sistemas agroforestales la podéis obtener del siguiente documento.

 

 

Juan José Ibáñez

12:33 | gestionado por Juan José Ibáñez | Enviar comentario (3)