Decimos los que vamos para viejos que todo tiempo pasado fue mejor. Obviamente, me circunscribo que aquí a la postdictatura. Bajé a cenar a las 23.15, como en la primera ocasión. Comencé a informarme del debate entre los dos principales candidatos en la tertulia posterior que ofrece TVE. Total, vuelven a repetirlo casi todo. Pero en realidad, los dos foros se me antojaron igualmente patéticos con alguna excepción. Quizás, si dieran oportunidades a los restantes partidos políticos, lo resultados de las elecciones serían distintos. Pero la igualdad de oportunidades que predica uno de los candidatos no parece concernir a las restantes alternativas. Ya comenzamos con las excepciones. Resumiendo, la Ley de San Mateo. Hastiado comencé a escuchar un programa de Radio Nacional en el que intervenían los radioyentes. Hasta que el sueño me arrojó en los brazos de Morfeo, todos los ciudadanos que hablaron (o que yo tuve la ocasión de escuchar) estaban de acuerdo, ya fueran afines al PP o al PSOE: Decepción, indignación, frustración. Dos de ellos, de tendencias opuestas, y que salieron a antena consecutivamente comentaron que, oído lo oído, iban a votar a IU. En su mayor parte los que intervinieron (y yo me adhiero) clamaban por las listas abiertas y una profunda reforma electoral.
Primera reflexión: Los ciudadanos españoles no merecemos la clase política que sufrimos, con independencia de ideologías. “Españolito que al mundo te trajo Dios, las dos Españas van a helarte el corazón”.
Como dijo un antiguo Presidente del Gobierno: ¡Más de lo mismo!. Discusiones mal encaradas, reproches mutuos, pobreza de los respectivos discursos carentes de contenido y de continente, ausencia total de carisma, y lo que es peor, temas que tan solo le interesan a la clase política. Estamos cansados de las mismas historias un periodo electoral tras otro. Los que estamos entrados en años, recordamos con añoranza los elegantes y agudos discursos de los parlamentarios de la postdictadura. Daba igual que defendieran una ideología u otra ¿Dónde andan los Herreros de Miñón y compañía? Frente a su oratoria, da la impresión que los candidatos actuales parecen no haber superado la prueba de PISA. ¡Que pobreza en su lenguaje! ¿Se alimentan de esos programas televisivos entre “reality shows” y rosas? Vamos para atrás, como los cangrejos.
Segunda reflexión: No hay cultura, no hay ideas, no hay futuro, y no hay programas políticos por ningún lado. Estamos a merced de la economía de mercado. Otro Presidente de Gobierno, decía algo así como que “hacía la única política posible”. Probablemente fuera cierto. Pero de serlo, sobra verborrea de baja cuna.
Si entramos en los temas que interesan a los ciudadanos no cegados por una alternativa u otra, como si fueran hinchas fanáticos de equipos de fútbol, la situación se me antoja aun más patética.
Educación Primaria y secundaria: La educación primaria y secundaria en España son un desastre. No se trata tan solo valorar los paupérrimos resultados que un año tras otro nos escupe el Informe de Pisa. Simplemente se requiere hablar con el profesorado, gran parte del cual está deprimido. No hay cultura del esfuerzo (como se dice ahora), no hay motivación entre los estudiantes, la disciplina en la escuela brilla por su ausencia ante el recorte de unos recursos disciplinarios que priman al alumno ante el profesor. No lo digo yo. La prensa se hace eco diariamente de la falta de formación de nuestros jóvenes en casi todos los aspectos. Y lo peor de todo es que cada reforma educativa hace buena a la anterior. ¿Qué alegaron al respecto ambos candidatos? ¿Qué ideas novedosas pusieron encima de la mesa? ¡Sin comentarios! Para más información ver los interesantes post que ha colgado sobre la materia Jon Igelmo Zaldívar en su bitácora.
Educación Universitaria: Más de los mismo. ¿Qué indicador quieren que escoja? Cada año, aun teniendo en cuenta el descenso de potenciales candidatos, entran menos alumnos en la Universidad. Del mismo modo, descienden lo que quieren hacer carreras científicas o técnicas (con alguna salvedad), en un momento en que se nos alerta de que (i) son fundamentales a la hora de fomentar la competitividad y productividad (de las más bajas de Europa); (ii) que necesitamos 40.000 o 50.000 investigadores más en los próximos años y (iii) No atraemos a jóvenes ciudadanos de otros países. Varios profesores de mi especialidad me han comentado que comienzan en sus clases 40 alumnos (por poner un ejemplo) y que en diciembre se pueden contar con los dedos de la mano. Los alumnos responden que no están motivados, que no se divierten. Si por jolgorio fuera nadie de mi generación hubiéramos terminado la carrera. Estaríamos todos en un “tablao flamenco” ¿deberán los profesores realizar un cursillo de divertimento? No obstante, no olvidemos las posiciones que en el ranking mundial ocupan las Universidades Españolas. Desde este punto de vista nuestra visibilidad apenas sobrepasa a la de una república bananera. Se habla de endogamia universitaria y cierto es que hay que atajarla, pero nadie ha hecho nada al respecto en las legislaturas anteriores, por mucho que parezca lo contrario. ¿Qué comentaron los candidatos al respecto? España invierte muy poco por alumno, si nos atenemos a los países de nuestro entorno. ¿Qué dicen los candidatos al respecto?
Y si hablamos de la Reforma de Bolonia es para echarse a llorar. El profesorado ha tardado años en entender lo que es una educación a la anglosajona, mientras que las luchas de numerosos colegios profesionales, por no perder sus posiciones de privilegio, han llevado el debate a límites delirantes. Es obvio que interpretan la reforma educativa como una amenaza hacia sus intereses. La educación de la que depende el futuro del país les importa un pimiento. Y cito tan solo algunos temas, por cuanto si entrara a fondo no terminaría. Pero: ¿Cuáles han sido las alternativas novedosas que han propuesto sendos candidatos? ¡Ninguna!
Tercera reflexión: La imperativa reforma que demanda el sistema educativo español le importa un comino a la clase política que nos ha tocado sufrir.
Investigación Científica y Desarrollo Tecnológico: En las elecciones anteriores, el partido que hoy ostenta el poder habló hasta la saciedad de alcanzar la cota del 2% del PIB en I+D. Andábamos en el 0.9 y hoy en el 1.2, mientras que Europa se ha estancado en el 1.9%, porque de no ser así, estaríamos aun más lejos. Y mucho cuidado, porque los países que entran paulatinamente en la UE gastan mucho menos como consecuencia de sus magras economías. Si nos comparamos con Francia, Alemania, Inglaterra, etc. (que incluso no han hecho tampoco sus deberes), por no hacerlo de los países nórdicos o Irlanda, las cifras comparativas son de sonrojo. El caso de Irlanda es paradigmático, y constata como se puede ir para arriba con una política adecuada. Necesitamos que vengan ya los irlandeses. Tan solo Italia compite con nosotros por hacerlo peor. Y si la política del gobierno actual ha sido un fiasco (nada de lo prometido, y menos aun lo que los científicos notamos en nuestra actividad o precariedad, para ser más explícitos), recordemos el caos que se montó cuando en la legislatura anterior el partido que ostentaba el poder creo un Ministerio de Ciencia y Tecnología. Mejor olvidarse de aquello. Pero se insiste que España va bien. Tal aseveración es obvia cuando se confunde cantidad con calidad. Hablo de la política de “publish o perish” que es puro marketing, por cuanto bajamos de ser más o menos la décima potencia mundial a perdernos en el pozo de la mediocridad si escogemos los indicadores de calidad, y no de cantidad. Por supuesto que nos vuelven con la misma cantinela, cuando ambos partidos incumplieron sus programas electorales con anterioridad. De nuevo no puedo extenderme más, aunque quisiera.
Cuarta reflexión: Al margen de que seguimos sin un genuino sistema de I + D + i, (más bien parece que se hace todo lo posible por no conseguirlo) las proclamas de la clase política carecen de toda credibilidad. Nos engañan legislatura tras legislatura, una vez más. Si no nos encontramos más lejos de Europa resulta ser que es por defectos ajenos más que por méritos propios. China, India, Japón Corea, etc., pasará encima de nosotros (casi toda Europa) como un huracán. Inluso Irlanda…..
Política Económica y Social: No es una materia en la que me encuentre muy versado, pero permítanme unas pocas reflexiones. Ya hemos hablado de que el crecimiento español, respecto al europeo, no se basa ni en el aumento de competitividad ni en el de la productividad. Un país en el cual una crisis en el sector de la construcción genera inmediatamente desempleo, poniendo en riesgo la economía indica que tiene los pies de barro. ¿Y es en este contexto en el que algunos se cuestionan la inmigración (mucho cuidado con fomentar la xenofobia)? ¿Será la misma razón que impulsa a otros a seguir hablando de generación de infraestructuras? Ya sabemos todos lo que es la cultura del ladrillazo: ¿Y ahora que? Resulta que la corrupción ha salpicado a los políticos municipales y autonómicos de ambos partidos. Para variar, sus respuestas políticas han sido tibias cuando no han mirado para otro lado (¡aquí vale todo!). Pongamos un ejemplo. Mientras la fiscalía de Andalucía denunciaba este verano que la corrupción urbanística estaba fuera de control y que incluso se estaba apelando a ella para lavar dinero del narcotráfico (en El País, el mes de agosto, si recuerdo bien), una buena parte de los españolitos se encuentran endeudados hasta las cejas para pagar unas hipotecas de decenios. Empero si no logramos despegar ni a la de tres en competitividad y productividad, a la par que no se invierte en educación e investigación, mientras los jóvenes cada vez se encuentran menos motivados para optar por carreras que palien tales déficits actuales, díganme ustedes que panorama de futuro se nos presenta. ¡Desastre total! ¿Y que alternativas han puesto ambos candidatos encima de la mesa? Las de siempre. ¿Quién les cree? Cada vez menos ciudadanos.
Cuarta reflexión: Por mucho que la clase política nos intente vender lo contrario, la mayor parte de los ciudadanos sienten en sus carnes que vivimos peor en lo económico, a la par que sufrimos más inseguridad social que hace diez años. Del mismo modo, nuestro desarrollo económico es endeble y coyuntural. Cada vez somos menos competitivos. Por favor vayan ustedes a Irlanda y digan después al ciudadano como estaban antes y después de su entrada en la UE, así como el modelo económico aplican. ¿Deberemos intentar que algunos de los políticos de aquél país inmigren a España? ¡Pues va a ser que sí!
Política Ambiental: Mientras que los Gobiernos españoles firman y firman convenios internacionales, la realidad es que somos uno de los países europeos que más los incumplen (vease, por ejemplo el Protocolo de Kyoto). Y esto no lo Digo yo. Las cifras están ahí, como las que indican que España tiene el dudoso honor de encontrase en muy alta posición en el ranking de los Estados que más incumplen las leyes comunitarias en la materia. La UE ya nos ha advertido de que el ladrillazo no es el camino, ni para progresar económicamente, ni para respetar el medio ambiente. Al parecer la política del “verde que te quiero verde” es entendida por nuestros políticos como un paisaje de urbanizaciones y campos de golf. Muchas de tales faraónicas empresas ecológicas se realizan a costa de espacios naturales protegidos o de interés ambiental. La prensa está repleta de denuncias. ¿Y que decir de la política energética? Resulta un tanto paradójico que en un país que tiene uno de sus pilares científicos más fuertes en las tecnologías ambientales alternativas, acuda a la compra y arriendo de terrenos en otros Estados con vistas a incidir por la agroenergética de primera o segunda generación, cuando ya ha sido cuestionada por la propia la UE. ¿Hablamos de en que situación se encuentra en este momento el sector en España? ¿No será mejor que lean ustedes la prensa? ¿Y que dijeron al respecto ambos candidatos? Uno poco o nada, y el otro, como no, de la palabrita de moda “Cambio climático”. ¡Pero señor mío si no lo cumplimos! Sin embargo ahí se quedó. Ni una idea más que refugiarse en el consenso y los acuerdos. ¿Pero acuerdos de que, porqué y para qué? Ni palabra.
Quinta reflexión: La clase política española habla mucho de medio ambiente por cuento le preocupa al ciudadano y es un tema muy mediático. Empero las cifras cantan y demuestran que el medio ambiente les importa un bledo. España no tiene tampoco una política energética, aun atesorando potencial científico y tecnológico para llevarla acabo. La protección ambiental es una falacia y todo queda en manos de lo que dicte una economía pura y dura de mercado basada en la extensión de todo lo urbanizable a costa del medio natural. Dime de que presumes y te diré de qué careces.
A modo de resumen: Como siempre, la clase política española se enzarza en sus propios demonios. Viven en el limbo y no saben realmente lo que le interesa al ciudadano. ¿Qué hacer? Este menda simplemente votará en blanco o a “Tierra Comunera” que castellano también es uno. No necesitamos un cambio de gobierno, sino otro de toda la clase política y posiblemente de la ley electoral. En este país, nuestras autoridades aun no se han dado cuenta de que, ante la falta de expectativas, los ciudadanos solo cambian sus opciones tras graves corruptelas que merecen un voto de castigo. No conozco ni un amigo, ya sea de izquierdas o derechas, que no se encuentre absolutamente desencantado y hastiado. Pero en este aspecto ellos parecen sordos y mudos. “Españolito que al mundo te trajo Dios, ambas Españas han de helarte el corazón”.
Juan José Ibáñez