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miércoles, 27 de febrero de 2008

Si voláramos por encima de los continentes desde el océano ártico hacia las regiones ecuatoriales, veríamos como se irían sucediendo una serie de paisajes, cada uno de los cuales se extendería durante cientos o miles de kilómetros. Estos paisajes son fácilmente distinguibles entre sí  por el tipo de vegetación que los recubre: regiones desarboladas cubiertas de nieve la mayor parte del año, grandes bosques, primero de coníferas y después de árboles que pierden las hojas en invierno, extensas llanuras cubiertas de praderas, paisajes cubiertos de matorrales más o menos altos y densos, desiertos, sabanas arboladas, bosques que pierden las hojas en la estación seca, densas selvas verdes todo el año,.. Estas extensas regiones geográficas, distinguibles a escala global por predominar en ellas un tipo de vegetación determinada, son los biomas terrestres.

 

 

 

Foto de un bioma desértico (Baja California).

Por gentileza de Pedro Sánchez

 


En realidad, durante este viaje, al sobrevolar las regiones mas pobladas lo que veríamos serían grandes paisajes humanizados (zonas urbanizadas, extensos campos de cultivo, pastizales, repoblaciones,..) en los que la presencia humana ha alterado la vegetación original. Aún así, podríamos imaginar el antiguo paisaje observando los restos de vegetación natural o poco alterada, que suelen sobrevivir en las zonas más inaccesibles, montañosas o poco favorables a la explotación humana.

 

El término bioma (bio = vida , oma = grupo) fue propuesto por el ecólogo vegetal Clements en 1916 para referirse a las comunidades biológicas integradas por  plantas y animales que viven bajo condiciones ambientales similares. Posteriormente el concepto de bioma se fue precisando hasta relacionarse con las grandes formaciones vegetales de la Tierra. Cada bioma se caracterizaría por presentar una climax vegetal (formación vegetal madura y estable en equilibrio con el clima de una región) con la misma fisonomía en todo su territorio. El considerar a los biomas como grandes comunidades de plantas y animales, cuya distribución está determinada por el clima y que se clasifican por el tipo de vegetación climax que presentan, es el concepto que podríamos considerar clásico de bioma.

 

 

De individuos a biomas. Fuente: Proyecto Biosfera

Fuente: Ministerio de Educación y Ciencia (España)

 

 

Durante la segunda mitad del siglo XX este concepto fue sufriendo diversas modificaciones. Distintos autores (ecólogos, botánicos, geógrafos, climatólogos,..) han ido proponiendo distintas definiciones, añadiendo al clima y a la vegetación otros factores (relieve, procesos edáficos, usos del suelo, paisaje,..) para caracterizarlos. Al irse adoptando un enfoque más complejo e integral de los biomas, éstos pasaron a considerarse como ecosistemas. Otros autores han propuesto otros términos similares a biomas como las ecozonas o grandes zonas ecológicas de la Tierra (Schultz), que integran paisaje, factores ambientales y usos del territorio por el hombre, o los zonobiomas (Walter), grandes unidades de clima, suelos y vegetación, definidos por el macroclima. En algunas clasificaciones actuales a los biomas terrestres se han añadido, con el fin de abarcar toda la biosfera, los biomas marinos (mar abierto, litoral, llanuras intermareales) y los biomas de agua dulce (ríos, lagos, humedales,..).

 

Actualmente, aunque es un término muy utilizado, no hay un consenso sobre como definir los  biomas. Existen múltiples definiciones y desde diversos puntos de vista:

 

 - “ las mayores agrupaciones de plantas y animales discernibles a escala global”

 - “grandes regiones geográficas con clima y topografía características”

 - “conjunto de ecosistemas con estructura y organización similares”

 - “grandes ecosistemas terrestres fácilmente reconocibles por el aspecto de sus comunidades al tener un tipo de vegetación característica”.

 - “comunidades características de las grandes regiones climáticas”.

 - “grandes comunidades bióticas que exhiben asociaciones vegetales y animales similares”.

- “grandes regiones con el mismo paisaje vegetal que se extienden a lo largo de cada una de las principales zonas climáticas de la Tierra”

- “conjunto de ecosistemas terrestres bajo condiciones climáticas semejantes y caracterizados por el tipo de vegetación”

 

Como podéis ver en lo que casi todas coinciden es en que los biomas son “grandes”. Pero no todas las definiciones son así de breves. Otros autores definen los biomas de una forma bastante mas compleja, intentando incluir todos los factores y procesos que los delimitan y caracterizan: “un bioma es un amplio conjunto de ecosistemas terrestres delimitado por un macroclima, biocenosis y ecofunción peculiares, donde el hombre puede haber intervenido en mayor o menor grado. Son por tanto, una expresión tipológica de los ecosistemas terrestres y aúnan biogeocenosis, ecofunción y uso del hombre” (Rivas Martínez).

 

 

Biomas del Mundo. Fuente: oni.escuelas.edu.ar

 

Además de ocupar grandes extensiones los biomas se extienden por varios continentes. Esto explica que en los distintos ecosistemas pertenecientes a un mismo bioma las especies pueden ser muy diferentes. Así las plantas crasas de los desiertos americanos no pertenecen ni a las mismas familias que las plantas crasas de los desiertos africanos, y los matorrales mediterráneos californianos no comparten ninguna especie con los matorrales mediterráneos europeos, aunque los ecosistemas funcionen de manera muy similar y pertenezcan a los mismos biomas. Esto diferencia a los biomas de las regiones biogeográficas, también de gran tamaño, pero que se caracterizan por presentar especies, géneros e incluso familias propias de esa región. En los ejemplos anteriores los desiertos americanos y africanos pertenecen a regiones biogeográficas distintas al igual que los matorrales mediterráneos europeos y californianos.  

 

Pero no sólo hay diversos conceptos y definiciones de bioma sino que también existen diferentes clasificaciones, que difieren en el número de biomas que reconocen a nivel mundial (generalmente entre 7 y 14), en los límites entre ellos y en algunos de los nombres que reciben. Solamente se salvan de esta diversidad de opiniones los dos biomas polares, la tundra y la taiga, con nombres y límites casi universalmente aceptados. Por el contrario es en las regiones tropicales donde más discrepancias se producen.

 

Sea cual sea su definición o clasificación, los biomas se denominan  con el nombre de la formación vegetal predominante y ésta depende del clima. Son la precipitación y la temperatura de cada zona de la Tierra los dos factores principales que van a determinar el tipo de vegetación. En la mayoría de las regiones, tanto la temperatura como la precipitación son adecuadas para que crezcan los árboles, y por lo tanto para que la vegetación esté formada por bosques. Estos van siendo cada vez mas escasos, hasta desaparecer, cuando las temperaturas son demasiado frías (regiones polares y  alpinas) o cuando las precipitaciones son demasiado escasas (regiones áridas). Tanto la presencia de bosques de diferentes características (bosques caducifolios, perennifolios, esclerófilos,..) como su ausencia (praderas, tundra, desiertos,..) tienen una gran relevancia en los ecosistemas, en su estructura y en su funcionamiento, por lo que son fundamentales en la caracterización y clasificación de los biomas. 

 

Al ser el clima el principal factor determinante de los biomas, éstos se distribuyen con una cierta regularidad según la latitud terrestre. A grandes rasgos, aparecen distribuidos formando bandas horizontales a través de los continentes, pues la latitud determina el mayor o menor calentamiento solar y la presencia o ausencia de distintas estaciones a lo largo del año. Pero esta distribución zonal se ve en muchos casos alterada por una serie de factores, entre los que destacan: las direcciones predominantes de las masas de aire húmedo dentro de la circulación general atmosférica, la presencia de macizos montañosos y su orientación (pueden bloquear las lluvias), la mayor o menor lejanía del mar (en el interior de los continentes las lluvias son mas escasas  y las variaciones de temperatura son mayores) y la altitud sobre el nivel del mar (temperaturas mas bajas y mayores precipitaciones).

 

 

Mapa de Biomas del Mundo

 

Esta distribución de los biomas según la latitud es similar a la zonación altitudinal que presenta la vegetación en las montañas. Conforme se va subiendo en altitud varían las precipitaciones y las temperaturas, por lo que los distintos tipos de vegetación se van disponiendo en bandas altitudinales. Fue Alexander von Humboldt, gran naturalista y viajero alemán, que viajó por América a principios del siglo XIX, quien se dio cuenta que ascender una gran montaña en los trópicos equivalía a viajar hacia el N o hacia el S desde el ecuador. Ascendió al Chimborazo (6267 m) en el actual Ecuador, alcanzando los 5878 m, en ese momento la mayor altura alcanzada por el hombre, tomando datos meteorológicos y realizando un diagrama de los pisos de vegetación, desde la tropical en los llanos, pasando por la templada a media altura, hasta la casi ártica de la cima. Humboldt creó los fundamentos de la geografía física y de la geobotánica  con sus estudios de geografía, geología, climatología y vegetación, y fue el precursor de una nueva forma, más global, de ver la naturaleza (base de la actual ecología). Entre sus muchas ideas originales está el concepto de geografía de las plantas: el cambio de tipo de vegetación y de su distribución según el clima, que ya hemos visto está en la base del concepto de bioma.

 

Acabamos con Humboldt (se acaban de cumplir 200 años de sus viajes por centro y sudamerica)  esta introducción a los biomas terrestres. Seguiremos otros días con las distintas clasificaciones  y con su descripción. Os dejo unos cuantos enlaces que considero interesantes:

 

-         Biomas en general. Muy completo (mapas, datos,..) (en ingles)

-         Distintas clasificaciones biogeográficas

-         Biomas. Evolucion del concepto. Diferencia con el de ecosistema (en portugues)

-         Ecologia. Biomas y diagramas climáticos.

 

Juan Pedro Zaballos

18:04 | gestionado por Juan José Ibáñez

Mientras existe mucho más consenso sobre los factores que afectan a la biodiversidad de las plantas vasculares y otros grupos taxonómicos, el debate sobre los determinantes de la diversidad de los grandes mamíferos sigue siendo motivo de intensos debates entre los expertos. Desde hace años, algunos de estos últimos sostienen que una variable a tener muy en cuenta en la biodiversidad de estos animales resulta ser la fertilidad del suelo. En principio tal aseveración parecería algo intuitiva, por cuanto una buena parte de los mamíferos son herbívoros y todo el mundo sabe que la fertilidad del suelo determina la composición de las comunidades vegetales, es decir de su alimento. Como veremos en este post, la hipótesis sobre la relación entre los nutrientes del medio edáfico y la diversidad de estos vertebrados se sustenta en argumentos científicos bastantes sólidos, por insólito que parezca. El artículo que ha dado pie a que recuerde este tema, ha aparecido recientemente en Nature, pero es de pago. ¿Lastima? ¡Pues va a ser que no! Aunque en este país muchos colegas aun no se han enterado, ya comenzamos a tener mecanismos como “ScientifiCommons”, para bajarnos los artículos de pago ¡gratis!

 

 

 

Diversidad de Mamíferos. Fuente: Departamento

de conservación ambiental del Estado de Nueva York

 

No se trata de un tema nuevo. De hecho, si uno pone en el buscador los vocablos en Suahili: “biodiversity” “Mammals” y “soil fertility”, os aparecerán a día de hoy 23.200 enlaces con abundante información. Personalmente, me enteré de este tema hace unos diez años, platicando con Pedro Sánchez, un afamado experto en fertilidad de suelos de origen cubano (si recuerdo bien) y afincado en USA., aunque también ha trabajado en otros países. Tal encuentro sucedió en la Residencia de Estudiantes del CSIC. Pedro escribió un artículo sobre el tema en la Revista Science, pero es antiguo y no he tenido tiempo para buscarlo. Sin embargo de este investigador he encontrado otro de la misma editorial, que obviamente es de pago, pero que sin imágenes podéis encontrar pinchando en el título que aparece abajo,

 

Sánchez, P.A. (2002). Soil Fertility and Hunger in Africa. Science 295:2019-2020

 

Sobre la relación entre fertilidad del suelo y el hambre en áfrica también podéis encontrar un interesantísimo artículo de Pedro. A. Sánchez, pinchando en el título. Os lo recomiendo. Pero vayamos al tema de hoy, si bien antes de empezar podéis buscar el artículo del que vamos a hablar en alguna de estas tres direcciones (jejeje; ¿Cuál será, o serán, en las que no se necesita desembolsar dinero?):

 

“Global environmental controls of diversity in large herbivores”

“Global environmental controls of diversity in large herbivores”

“Global environmental controls of diversity in large herbivores”

 

Los autores del “paper“ mentado investigaron la biodiversidad de los grandes herbívoros a lo largo un gradiente latitudinal a nivel planetario que daba cuenta de amplias variaciones de precipitación, y fertilidad del suelo llegando a las siguientes conclusiones.

 

  • Que cuando el agua del suelo es abundante para el crecimiento vegetal, las plantas reducen su contenido en nutrientes, a pesar de alcanzar mayores productividades y biomasa neta.
  • Si por el contrario la fertilidad resulta ser elevada, y no existían graves déficits de humedad en el suelo, tanto el contenido en nutrientes como la producción de biomasa son generosas.
  • A partir de los dos puntos previamente mentados, conjeturaron: que debido a que los grandes herbívoros toleran la alimentación de biomasa pobre en nutrientes, pero abundante en cantidad, la mayor biodiversidad debía acaecer en espacios geográficos en donde ambos factores estuvieran balanceados o equilibrados, sin que tal hecho significara condiciones ambientales muy exigentes u óptimas para ambas variables (nutrientes y agua)
  • Por tanto, las áreas suficientemente secas para permitir el crecimiento de vegetales abundantes en nutrientes, pero no demasiado áridas para padecer una escasa productividad debieran ser muy ricas en pequeños mamíferos, pero también en los de mayor tamaño.
  • Los resultados obtenidos se ajustaron a su hipótesis, tanto en lo referente al tamaño como a la biodiversidad de los herbívoros en Norteamérica, África y Australia.
  • A partir de tales datos dibujaron mapas mundiales en los que quedaban reflejadas las áreas potenciales óptimas para albergar una mayor diversidad de mamíferos herbívoros.
  • Finalmente, concluyeron que los gradientes latitudinales de precipitación, temperatura y fertilidad del suelo explicaban la diversidad de estos taxa, sirviendo de paso para precisar las áreas optimas con vistas a proteger su biodiversidad. Obviamente tales mapas podéis analizarlos en alguno de los enlaces que me mostrado previamente.

 

 

 Diversidad de Mamíferos en América

Fuente: Universidad de Berkeley

 

De tal ejercicio, del que no debe soslayarse la abundante información previamente obtenida por otros investigadores, pueden extraerse las siguientes conclusiones.

 

  • La cartografía de la fertilidad de los suelos (para la cual también son útiles los mapas clásicos de suelos) son de enorme importancia para elegir las áreas que deben ser preservadas con vistas a  conservar el mayor número de grandes mamíferos posibles. Me refiero a los que aun no hemos rematado con nuestra salvaje civilización. 
  • Que las biodiversidades de los grandes mamíferos no suelen corresponder a menudo con aquellas que atesoran riqueza de plantas vasculares.
  • Que la mayor diversidad de tales vertebrados se dan en las zonas de tipo Sabana y/o estepas no muy húmedas o subhúmedas.

Resulta curioso que parte de la Península Ibérica aparezca con un potencial alto a la hora de ser habitada por grandes mamíferos. Este hecho viene a corroborar mi hipótesis de que los grandes mesetas peninsulares debieran haber sido sabanas y no bosques en otros periodos interglaciares, en los que no tuvieron que soportar al hombre moderno, sino al neardental.

 

Añadamos finalmente (tras ver los mapas, aunque ya me lo había indicado el Profesor Sánchez), que Sudamérica posee tan solo algunos espacios, ya bajo la línea del ecuador, susceptible de albergar una gran diversidad de tales animales, al contrario de lo que ocurre con la de plantas vasculares y otros taxa. Sin embargo, si observáis el mapa expuesto en este post (que no corresponde al del artículo aquí analizado), la cuestión planteada no parece tan clara. Posiblemente las áreas de mayor diversidad potencial no correspondan a menudo con las observadas, por cuanto el papel del ser humano ha sido la primordial causa de muchas extinciones cuaternarias. En otro post expondré mis propios datos y teorías respecto a la relación entre diversidad de suelos y de mamíferos.      

 

 

 

¿Neardentales cazando en una sabana mediterránea?

 

Juan José Ibáñez

14:01 | gestionado por Juan José Ibáñez | Enviar comentario (4)