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miércoles, 30 de enero de 2008

Hace unos días el boletín de noticias mi+d publicó un artículo de una famosa periodista científica española, que ayer volvió a reaparecer: Los blogs como ventana a la ciencia. Francamente me molestó su perspectiva, estando a punto de replicarla en su momento.  Hoy no he podido contenerme. Como muchos de vosotros sabéis, desde el sistema de Bitácoras de la Comunidad de Madrid, somos varios los científicos que nos lamentamos del burdo tratamiento que la prensa diaria suele dar de las noticias científicas (siembre hay honrosas excepciones, por supuesto). Sin embargo, según la autora del mencionado artículo, como “fuente de información científica para el público en general, los blogs dejan mucho que desear”. Resulta chocante que en un país en donde el periodismo científico (incluido el de radio y TV) es más que deficiente, algunos profesionales acusen a los bloggers científicos de sus propios pecados. Como decimos en España: “solo ven la paja en el ojo ajeno y no la estaca en el suyo”. Con este post no pretendo atacar a los periodistas científicos españoles, sino poner los puntos sobre las “ies” y replicar a Malen Ruiz de Elvira, con todos mis respetos, pero también con toda la contundencia que creo que merecen sus valoraciones.   

 

 

 

España necesita más bloggers científicos

Y más prensa de calidad


 

No me podía creer lo que estaba leyendo. La autora comienza señalando que la respuesta a la pregunta de si los blogs científicos acabarán con la prensa de la misma índole la ofrece la “revista especializada Physics World”,  al replicar: “es que no. "Los blogs científicos son un fenómeno bienvenido, pero el periodismo científico es todavía esencial". Hasta aquí todo perfecto. Sin embargo advirtamos ya que se trata de una revista científica, aunque fuera de divulgación, por lo que tal argumento no es extrapolable, en primera instancia, a la prensa general. “No confundamos las cosas”; “no mezclemos churras con merinas”. Seguidamente expone dos casos en los que los blogs no quedan bien parados para terminar alegando que:

 

Pero, como fuente de información científica para el público en general, los blogs dejan mucho que desear, aunque sí llevan camino de ser una fuente para los periodistas científicos que conocen el contexto de cada supuesta noticia. Como recuerda Physics World, los blogs se dirigen a una audiencia especializada y pequeña y los autores no tienen la obligación de dar información equilibrada. Tampoco tienen por qué contextualizar lo que comunican, preguntar a todas las partes implicadas o escribir de forma clara y comprensible. Y, además, no se puede excluir que tengan unos objetivos personales que no expliquen a sus lectores. Claro que esto último es muy posible que los lectores lo achaquen también a los periodistas profesionales.

 

De acuerdo a Malen, dices que los blogs dejan mucho que desear como herramientas de comunicación científica aunque “sí llevan camino de ser una fuente para los periodistas científicos que conocen el contexto de cada supuesta noticia “. Pienso que opinará de esto mi amigo David Barrado de blog: “Cuaderno de Bitácora EstelarYo mismo, he compilado varios post, lamentándome de la mala calidad de los contenidos científicos de la prensa diaria en la categoría “Prensa y Política Científica”. No Malen, lamentablemente no podemos ver las cosas de la misma forma. Si de algo (entre otras muchas cosas) adolece el periodismo científico español es de no “contextualizar correctamente cada noticia, ni de dar una información equilibrada. Las barbaridades surgen por doquier, y lo que es peor con una frecuencia preocupante. Podría ponerte miles de ejemplos. Pero para qué, ¿verdad?

 

 

 

La blogosfera y su crecimiento

 

Sinceramente no logro a entender a Malen cuando son algunos de los propios  y “escasos periodistas científicos” los que se lamentan del escaso interés de las editoriales por las novedades que proceden del ámbito científico respecto a las “de sociedad”. Del mismo modo, en las secciones de “cultura” y similares de muchos diarios aparecen grupos de Rock y Pop, pero raramente opiniones de los investigadores sobre el mundo de la ciencia, etc. Son los propios periodistas científicos los que se quejan de la falta de una adecuada masa crítica de profesionales suficiente para mejorar la calidad de la prensa diaria. Pero la cosa no queda ahí.

 

Si de algo adolece la prensa científica española es de comentaristas críticos, entre los cuales, Xavier Pujol Gebellí y unos más son las excepciones que confirman la regla.  La mayor parte de los contenidos científicos que ofrecen los periódicos proceden de gabinetes de prensa de las instituciones académicas o de las agencias de noticias. Tan solo se suelen entrevistarse a los investigadores que ostentan en el poder, por lo que al ciudadano apenas le llega la opinión del establishment. Malen, no puedes escudarte en noticias que pueda dar una revista de divulgación científica escrita por profesionales especializados, para hablar del periodismo científico de la prensa diaria en España. Se trata de una sin razón.

 

Somos mayoría los que pensamos que el periodismo científico español, en buena parte debido al desinterés de las editoriales, se encuentra en el paleolítico. No acuso aquí a los periodistas especializados en la materia, porque, como en la mayoría de los ámbitos de la cultura, “de todo hay en la viña del señor”. Sin embargo, como profesional científico, no paro de llevarme las manos a la cabeza por las “imprecisiones, falacias, tergiversaciones, etc.” que leo en la prensa a diario. He insistido, por activa y por pasiva, que este país necesita con urgencia crear una agencia de noticias científicas en las cuales los científicos y otros analistas examinen críticamente el valor de lo que quieren publicitar sus “iguales”, pero sin  excluir al ciudadano, ni a los pensadores de otras ramas del conocimiento. No basta publicar comunicados o exponer las autoalabanzas de que hacen gala nuestros Sacerdotes de la Ciencia, cuando los datos sobre la salud de este ámbito de la “cultura” son recalcitrantemente negativos.

 

Te puedo asegurar que, desde iniciativas comocompromiso social por la ciencia”, el ciudadano puede acceder y profundizar en los debates de “la ciencia en acción” (parafraseando a Bruno Latour), incluidas las discrepancias entre nuestros dispares puntos de vista. Raramente ocurre esto en la prensa, y menos aun en la escrita. Yo estoy seguro y deseo que la prensa científica sobreviva, pero sobre todo anhelo que mejore su calidad en el futuro. Claro que sois imprescindibles. ¿Quién dice lo contrario? Pero también considero que los bloggers estamos rellenando justamente las enormes lagunas de que adolecen periódicos. Y reitero que no es un ataque a tu profesión ni a los que la ejercen. Se trata de un grave problema cultural que padece España, que no debe ni ocultarse ni soslayarse.

 

Finalmente, Malen apunta.           


Sin embargo, en los blogs se puede encontrar información interesante que no se ha hecho pública todavía e incluso que otros querrían que siguiera siendo secreta, y además son una ventana al mundo científico profesional. Y, por último, no van a desaparecer, así que mejor será que todos aprendamos a convivir con ellos apreciando sus virtudes sin perder de vista sus defectos.

 

Bueno paciencia Malén, paciencia y perdona nuestras nefastas equivocaciones. Eso sí, te recomendaría que visitaras habitualmente conglomerados de bitácoras como el nuestro y que analizaras sus contenidos con detenimiento, para después poder realizar un análisis autocrítico de tu propia profesión en España. Espero que mi humilde post no te genere animadversión, ya que lo he escrito con el corazón, pero también con ánimo constructivo. No lo dudes.

 

PD. Mira lo que está ocurriendo en USA, como ha cambiado allí la prensa a causa de este fenómeno social y luego hablamos ¿vale? Cuando las barbas de tu vecino veas mojar….

 

 

Juan José Ibáñez

 

13:15 | gestionado por Juan José Ibáñez | Enviar comentario (8)