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jueves, 14 de junio de 2007

Uno de los tópicos de mayor actualidad en edafología es el secuestro de carbono por los suelos. El World Resources Institute, tiene en la Web un mapa mundial del carbono almacenado por los suelos del mundo hasta 1 metro de profundidad. El trabajo fue realizado en base a los estudios de Batjes (ISRIC-FAO, Wageningen, Holanda). Ya hemos venido hablando de que  los suelos pueden almacenar mucho carbono a lo largo de varios metros de profundidad, por lo que esta cartografía, aun siendo de interés, subestima las verdaderas reservas. De todo ello hablamos en numerosos post editados a finales de 2006 e incluidos en la Categoría: “Biomasa y Necromasa de los Suelos”. Ya seguiremos aportando información. Los datos ofrecidos son de toneladas por hectárea. Sin embargo, conviene matizar ciertos aspectos antes de extraer conclusiones. Veamos cuales son. 

 

 

 

Mapa Mundial de Secuestro de Carbono por los Suelos


 

Es cierto que los mayores contenidos se sitúan en latitudes altas, especialmente en los biomas de los bosques boreales (taiga) y tundra. Pero recordemos que en estos también abundan las turberas de musgos denominados esfagnos, es decir suelos casi totalmente orgánicos a lo largo de “varios metros de profundidad”. Del mismo modo,  otro importante reservorio acaece en los bosques tropicales, sabanas y pastizales de clima templado (pampas, estepas, etc.). Hasta la profundidad mentada, se ha calculado que el medio edáfico (terrestre) secuestra en el planeta hasta 1548 billones de toneladas.

 

En todo caso debemos advertir que, como ya analizaremos en otros post:

 

  • Los biomas áridos y semiáridos almacenan mucho más carbono del que cabría suponer en primera instancia. Tal hecho se debe a: (i) que se reparte muy uniformemente en profundidad a lo largo de varios metros, siendo a demás su tasa de residencia mayor que la que acaece en otros biomas. (ii) estos ambientes ocupan también extensísimas áreas del globo.
  •  No se ha estimado el secuestro de carbono inorgánico (principalmente carbonatos), muy abundante en los ambientes áridos y semiáridos, ni el que se rapta de la atmósfera en los procesos de alteración de las rocas.
  • El mapa no ha tenido en cuenta la biomasa del suelo (organismos propiamente edáficos y sistemas radiculares). Así por ejemplo, en muchos ecosistemas herbáceos y otros bajo climas semiáridos y áridos, la biomasa radicular es mayor que la aérea.

 Si tenemos en cuenta tales hechos y la falta de datos a mayores profundidades, debemos señalar que la información del mapa es bastante limitada y debe ser considerada con precaución. Como he señalado, ya hablaremos de estos temas en otros post. 

 

Por cierto debéis también considerar que, a veces, el secuestro de biomasa aérea y la que acaece en el suelo es muy dispar. Dicho de otro modo, ciertos biomas almacenan mucho sobre el suelo, mientras otros lo hacen bajo él. En consecuencia la cartografía mostrada no nos muestra el almacenamiento de carbono total por biomas. Cuidado con este hecho.

 

Juan José Ibáñez

10:05 | gestionado por Juan José Ibáñez | Enviar comentario (5)