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martes, 05 de junio de 2007

Existe una gran confusión terminológica en lo referente a los conceptos de desierto y  zonas áridas. ¡Cada maestrillo tiene su librillo! Por un lado cada investigador tiene derecho a realizar sus propias proposiciones. Sin embargo, por otro lado, tal actividad genera una confusión enorme. Como ya hemos mentado es otros post, ¿Quién le pone el cascabel al gato? Esta claro que un desierto no puede desertificarse (como por ejemplo se indica en el Atlas Mundial de Desertificación). Sin embargo las zonas áridas o semiáridas si, ¿o no?. Se habla también de zonas hiperáridas, etc.  Hace muchos años alguien me narró su idea, y esta me dejó fascinado. No recurso si fue mi amigo Fede, una de las personas con la cabeza más brillantes que he tenido el gusto de conocer (también de compartir su amistad). No me atrevo a dar su nombre hasta que al leer este post me de su permiso. En cualquier caso, os narro lo que recuerdo, ya que puede ser muy clarificador. Ya hablaremos de este ecólogo, fitosociólogo y geobotánico, así como de su maestro (y el mío) “Salva”, es decir de Salvador Rivas Martínez. Pero veamos como podríamos poner un poco de orden entre tanto caos, al menos conceptual.

 

 

 

Desierto de Atacama en Chile (Antoine Vernon)

 


Reitero que no soy experto, pero lo que os voy a narrar se me quedó muy grabado en la mente.

 

La Aridez. nos informa sobre la escasez estacional y/o anual de los recursos hídricos disponibles para la biota. En función de su grado, se puede hablar de ambientes subáridos (poco áridas), semiáridos, áridos, hiperáridos, etc. El convenio sobre desertificación también contempla a las denominadas regiones seco-subhúmedas, es decir no propiamente áridas, empero que podrán serlo por ligeros cambios climáticos o a consecuencia de un mal uso del territorio. Por tanto, como podemos ver, estos ambientes sufren en distintos grados el déficit del “oro incoloro, inodoro e insípido” (cuando es de calidad, ya que la contaminación……).

 

Desiertos. Tales ambientes nos inducen a pensar en ambientes que “la mayor parte del tiempo”, incluso durante años, no reciben lluvia alguna. Y aquí nos topamos con el punto clave. Otra cosa es que sean desiertos orográficos, que sean cálidos, o que se den en zonas polares (fríos), etc.  

 

 

Mapa de zonas áridas, subáridas y seco-subhúmedas

de Latinoamérica (pinchar enlace para ver detalles)

 

Aridez y precipitaciones; Camino del Desierto. Existen sobrados estudios que demuestran que, al disminuir las precipitaciones incrementa la irregularidad espacio temporal de las mismas, así como el número de ciclos de sequía y de eventos pluviales extremos. Tal relación se ajusta a una ley potencial.

 

Zonas áridas: (ya sean semi, hiper, etc.) éstas se deberían caracterizar por la escasez de precipitaciones y la falta de agua. Pero adicionalmente, en ellas, salvo excepciones, suele llover en las mismas estaciones del año, por lo que la vegetación se encuentra lista para germinar y/o reanudar su actividad biológica cíclicamente. Dicho de otro modo su cobertura vegetal no se encuentra adaptada a la ausencia de agua durante años, aunque sí a ciclos de severa sequía.

 

 

 

Ambientes Áridos de la Depresión del Ebro

(España). IPE (CSIC)

 

Zonas Desérticas: Serían pues aquellas en las que la mayor parte de la biota (algunas especies alargan sus raíces y pueden alcanzar aguas freáticas, si existen, a no muchos metros de profundidad), necesariamente debe haberse adaptado a persistir en estados de latencia a lo largo de varios años y realizar su ciclo fenológico tan pronto como un día “especial” comiencen a caer unas precipitaciones,  ya sean mínimas o abundantes, como para que el suelo mantenga agua disponible para su desarrollo durante en breve lapso de tiempo. Tras tales eventos otra vez a esperar hasta que “dios o el destino quiera”.

 

Visto desde este punto de vista, os hago una pregunta (y me la hago a mí): ¿Puede el hombre generar un desierto, o simplemente incrementar la aridez de una región concreta?

 

No es lo mismo comer poco periódicamente, que pasar largos e impredecibles periodos de ayuno obligatorio, ¿verdad?

 

Materia de reflexión que pone en evidencias la confusión mental supina de aquellos que confeccionaron el “Atlas Mundial de Desertificación” que dicho sea de paso incluye, a los desiertos cálidos (pero no a los fríos), es decir regiones no desertificables, por cuanto son desiertos. Como en el caso de la erosión, no es lógico alegar que sufren graves riesgos aquellos enclaves ya totalmente erosionados con anterioridad (otra incoherencia científica).  

 

Se admiten todo tipo de reflexiones, mientras se expresen con educación. Ahí sí soy inflexible.  La mala educación jamás esta justificada.

 

 

Juan José Ibáñez

10:32 | gestionado por Juan José Ibáñez | Enviar comentario (19)