LoginRSS 2.0 Feed

domingo, 15 de abril de 2007

Efectivamente, los suelos carentes de interés agronómico también pueden atesorar un gran valor para ciertos pueblos que viven en condiciones muy hostiles. Cuando se habla de las funciones del suelo, suele mentarse su uso como materiales para la construcción o como fuente de energía para el consumo humano. ¿Es así? Efectivamente, lo es. Con tal motivo, hoy expondremos brevemente dos ejemplos concretos y muy contrastados. El primero concierne a los desafortunados moradores del Sahel y otras zonas áridas subtropicales.  El segundo, por su parte, nos muestra como se puede extraer un gran partido energético de ciertos edafotaxa en zonas frías y húmedas cercanas al cinturón boreal. Hablamos pues de lateritas, turberas y horizontes “A” muy orgánicos.

 

 

 

Ladrillos de laterita (Wikipedia)

La India

 


Hace años me encontraba visionando una película acerca de la pobreza que se padecía en la Irlanda de primeros de siglo, bajo el yugo del Imperio Británico. El protagonista cavaba en un suelo muy rico en materia orgánica, extrayendo bloques asombrosamente cúbicos. Realmente, me quedé muy desconcertado sobre el uso que se iba hacer de aquellos ladrillos negros y orgánicos”. Años después, supe de uno de ellos al ver un anuncio gráfico en una revista o suplemente dominical, pero de un producto de Escocia. Se anunciaba un whisky.

 

 

 

Resultados paisajísticos de la

Minería de Turbas

 

Un día, en Almería, mi colega y amigo Cecilio Oyonarte me mostraba las diapositivas que había sacado en un viaje postcongreso cuyo destino final resultaba ser uno de los países más pobres del mundo, es decir Burkina Fasso. De nuevo me intrigó ver una imagen de como se confeccionaban y apilaban unos ladrillos rojos minerales, de la misma forma que los negros previamente mencionados. Cecilio me contó la historia.

 

 

Ladrillos de turba

 

En amplias regiones de Irlanda y Escocia, pero también en Siberia y ambientes afines, tras la deforestación de muchos territorios, la madera escasea, ya sea para calentar los hogares, ya para construir las casas. En estos ambientes no suelen faltar lo afloramientos rocosos, por lo que no debe haber problema con vistas a la edificación. Sin embargo, la energía necesaria para cocinar y calentarse bajo los gélidos inviernos es harina de otro costal.  En estas condiciones (que también acaecían en Holanda, aunque en menor medida), suele ser habitual que los paisanos hagan uso tradicionalmente de la materia orgánica de las turberas, con el propósito de sustituir a la leña. De aquí la minería de los Histosoles”. Al parecer, la elaboración de los mejores “güisquis” escoceses requiere un tipo de filtrado mediante turbas. De ahí el anuncio comercial que recuerdo. Pero a veces, también se emplean tepes de prados muy orgánicos, como en Islandia.

 

 

Ladrillos de Turba

 

Tema bien distinto resultan los ambientes subsahelianos. La desertificación, pobreza y sobrepastoreo han dado lugar a una tierra tórrida y esquilmada. La agricultura raramente puede recibir aportes orgánicos, por cuento las heces del ganado (y humanas) son usadas con vistas a calentar los hogares cuando es necesario, así como para cocinar durante todo el año. Sin embargo, otro problema resulta ser la construcción de las casas. Por tratarse de grandes llanuras sobre viejos crátones estables durante millones de años, las rocas raramente afloran a la superficie. Ya hemos dicho que tampoco se dispone prácticamente de madera. ¿Qué hacer pues para construir casas con materiales consistentes y que puedan servir para aislarles del frío y sobre todo del sofocante calor estival?

 

 

 

Casas realizadas con tepes, turba

y madera en Islandia

 

Hoy no entraremos en detalles técnicos. Tan solo digamos que ciertos tipos de suelos abundantes en estos últimos ambientes se endurecen tras su exposición a la atmósfera, dando lugar a materiales prácticamente tan rocosos como el granito, si no más. Pues bien, son estos los que los indígenas extraen del suelo con forma de ladrillos y utilizan con vistas a edificar sus moradas. Algo es algo, aunque aquí no nos vale el dicho “menos da una piedra”. Hablamos de lateritas y ferricretas en general.

 

 

 

Ladrillos de turba

Peat landscape
© Veenkoloniaal Museum, Veendam
     

 

 

¿Y en España que? Asombrosamente, el año 1988 puede tener el placer de ver construcciones rurales en el piedemonte de una región montañosa (muy cerca de Madrid) en donde la pobreza tan solo comenzó a ser un recuerdo a partir de la década mencionada.  Se trata de las Estribaciones de las Sierras de Alto Rey (provincia de Guadalajara). Tales edificaciones se denominan hoy “arquitectura negra” y se asemejan mucho a las denominadas portuguesas en la ciudad de Colonia (Uruguay). Pues bien, entre los ladrillos grisáceo-negrizcos de las pizarras aparecían esporádicamente ladrillos rojos que resultaros ser  lateritas”. ¿En España? ¡Pues va a ser que sí!. Ya lo explicaremos en otra ocasión. En compañía de mi colega y amigo Juan Gallardo Lancho (E.T.S.I. Agrónomos de la UPM) buscamos afanosamente hasta encontrar un acantilado de lateritas karstificadas. Lógicamente publicamos los resultados con toda celeridad en la añorada Revista Anales Edafología y Agrobiología.    

 

 

 

Casas con ladrillos de laterita en Ceilán

 

Y no hablemos de las llamadas construcciones de adobe (materiales ricos en arcilla mezclados con paja de los cultivos cerealístas) que se dan en las estribaciones norte del núcleo montañoso anteriormente mentado. Se trata de la denominada arquitectura roja (también abundan las areniscas de tal color) de los alrededores de la antigua villa de Ayllón.

 

¿Cuantos ejemplos habrá de tales usos por esos mundos de Dios?. Me imagino que un sin fin de ellos. En cualquier caso, como ya sabéis sobradamente, de la infinita incultura de este borrico administrador, os estaríamos muy agradecidos, si no mostrarais otros ejemplos en los comentarios a este post.

 

PD.1. ¿Sabéis que en Guinea Papua en algunos pueblos aborígenes, las embarazadas ingieren unas pastillas que se asemejan a las del cholócate y que básicamente están constituidas por arcilla? Probablemente tal suculenta ingesta se deba a que atesoran minerales y oligoelementos deficitarios en sus alimentos. Empero lo más curioso parece ser que generan adicción: ¿edafoadicción alimenticia y/o edafomedicina? Pues parece ser que sí.

 

PD.2. No he encontrado una foto en internet de los cubos tan rectangulares de turba, como los que visioné en aquella película. Los de la foto son menos perfectos. Supongo que no os importará.  Hasta otra.

 

Juan José Ibáñez

16:57 | gestionado por Juan José Ibáñez | Enviar comentario (5)

Imre Lakatos ofreció una imagen de las teorías como estructuras organizadas en su  «Methodology of scientific research programmes». Lakatos desarrolló su idea de la ciencia en un intento por mejorar el falsacionismo popperiano y hacer frente a las objeciones hechas contra tal escuela filosófica. Un programa de investigación lakatosiano es una estructura que- sirve  de –guía y por tanto condiciona la futura investigación, tanto en sus aspectos positivos como negativos. La heurística negativa de un programa estipula que no se pueden rechazar ni modificar los supuestos básicos subyacentes a aquella. En otras palabras, los científicos tienden a actuar de tal modo que el núcleo central de la teoría que defienden sea inviolable. Con tal propósito, lo defienden de la falsación o refutación mediante un cinturón protector de hipótesis auxiliares, condiciones iniciales, etc.  Del mismo modo, la heurística positiva consiste en la adopción por parte de los defensores de una teoría concreta (o la aglomeración de varias de ellas relacionadas entre sí), de una serie de directrices que describen las líneas maestras a seguir a la hora de desarrollar un programa de investigación. Tal proceso conllevará completar el denominado “núcleo central” con supuestos adicionales, en un intento de explicar fenómenos previamente conocidos, así como de predecir fenómenos nuevos. Los programas de investigación serán progresistas o degenerativos según consigan o no conducir al descubrimiento de fenómenos nuevos. Pero, ¿Qué es un programa científico de Investigación según Lakatos? Que lejos queda esta visión de la proporcionada por el falsacionismo De Karl Popper, ¿verdad? (….)

 

 

Imre Lakatos


Un programa científico de Investigación o PIC (Acrónimo que se usa en Wikipedia) “consiste en una sucesión de teorías relacionadas entre sí, de manera que unas se generan partiendo de las anteriores. Estas teorías que están dentro de un PIC comparten un núcleo firme, duro o central (NF)”.

 

Lakatos propuso que la evaluación y análisis de las teorías científicas debería incluir tanto su descripción, como una serie de ellas que tiene en cuenta sus predicciones, asi como las evidencias en pro de su corroboración o falsación. Tal serie de constructos teóricos constituyen pues los PIC, que por tanto podrían ser considerados como una nueva unidad de evaluación del desarrollo del conocimiento científico. Vemos pues que, adicionalmente de considerar las teorías como sistemas, agrupa a todas aquellas vinculadas entre sí en un nuevo nivel jerárquico (PIC) a los que analiza en su conjunto. Adicionalmente, el enfoque de Lakatos es historiográfico, teniendo en cuenta, tanto la estructura interna, como el contexto en que se propusieron. Introduce pues aspectos sociológicos a penas valorados por las escuelas filosóficas precedentes. Lakatos entró en escena cuando justamente comenzó el debate entre los popperianos y la filosofía emergente de Thomas Kuhn, de la que hablaremos cuando finalicemos de explicar los rasgos más relevantes del pensamiento lakatosiano. De hecho este filósofo húngaro recoge en su propuesta elementos de ambas escuelas.

 

Realmente, dada la ambigüedad con la que se utiliza el concepto de teoría científica, resulta difícil realizar una demarcación de lo que es un constructo teórico respecto a un conglomerado de ellos que se asocian por defender un “núcleo central” que comparten. Quizás pudiera tratarse de una sola teoría, al menos muy a menudo. Sin embargo, en sucesivos post intentaremos mostrar que, en cualquier caso, tal ambigüedad no resta méritos a la propuesta lakatosiana. Vemos en cualquier caso, como Imre, en la supuesta serie de constructos modelo teóricos discierne entre lo que resulta esencial de lo que puede considerarse fundible (reemplazable). Es decir ahonda y categoriza entre los diferentes elementos constitutivos de tales aparatos modelo-teóricos.

 

 

 

La Obra Capital de Imre Lakatos

 

Empero lo que me resulta más esclarecedor es como Lakatos “humaniza la ciencia” y nos intenta apartar del ideal de santurrón absurdo que Popper defendía cuando hablaba de los investigadores.  

 

Algunos de sus colegas le consideraron como un seguidor de la escuela de Karl Popper. Sinceramente, a título personal,  defiendo que la enjundia de la filosofía de Lakatos y sus discrepancias con el pensamiento poperiano, le hacen merecedor de un capítulo aparte en la historia de esta disciplina. Otros muchos interesados en el tema también son de la misma opinión.

 

Pero: ¿Por qué se le consideró Poperiano? Como se relata en el siguiente enlace (los subrayados son míos):

 

Imre Lakatos nació en Hungría en 1922. Durante la Segunda Guerra Mundial fue miembro de la resistencia. En 1947 fue designado para ocupar un alto puesto en el Ministerio de Educación húngaro. En 1950 fue arrestado por ser "un revisionista" y tuvo que pasar tres años en una prisión stalinista. En 1956 se enteró de que podría ser arrestado de nueva cuenta, lo que le hizo escapar a Viena y casualmente llegó a la London School of Economics and Political Sciences, de la Universidad de Londres. Allí hizo sus estudios de filosofía de la ciencia bajo el tutelaje de Sir Karl Popper. Fue profesor de la LSE desde 1960 hasta 1974, año en que repentinamente murió el 2 de febrero.

 

A pesar de su relativamente corta carrera como filósofo de la ciencia, Lakatos ha tenido una gran influencia tanto en ciencias naturales como en ciencias sociales. Su trabajo es más conocido y reconocido como un valioso esquema para la evaluación del progreso (y/o degeneración) del conocimiento de cualquier área científica de investigación. Lakatos (1978) presentó su metodología de programas científicos de investigación como una versión mejorada del falsacionismo ingenuo de Popper.

 

Lakatos dio a conocer su "metodología" en 1965, con motivo del Coloquio Internacional de Filosofía de la Ciencia, celebrado en Londres. En esa ocasión el grupo de la LSE (llamado informalmente "el grupo Popperiano") criticó La Estructura de las revoluciones científicasde Kuhn (1962) y la "nueva imagen" de la ciencia que de él se deriva.

 

Lakatos toma de Popper los ingredientes esenciales del racionalismo crítico: a) la creencia de que el crecimiento del conocimiento científico es racional y b) la convicción de que es precisamente la crítica el vehículo de tal crecimiento. De Kuhn toma principalmente la "tenacidad" de los que hacen ciencia y la importancia de "contextualizar" la explicación del crecimiento de la ciencia (aunque rechaza la versión relativista kuhniana acerca de cómo se da dicho crecimiento).

 

Dicho de otro modo, bajo la tutela de Karl, y en un ambiente de trabajo netamente poperiano, probablemente no deseara desmarcarse radicalmente de él y prefirió (por estrategia o talante) introducir sus ideas de la forma más diplomática posible.

 

Damos pues el pistoletazo de salida para describir la teoría de uno de los filósofos más relevantes del siglo XX, y al que personalmente le profesó una gran admiración. Posiblemente su prematura muerte nos hurtó de una mente preclara apta para ahondar más aún en una nueva perspectiva de la ciencia. Una verdadera lástima.

 

Continuará

 

Juan José Ibáñez   

 

Sumario de los post editados en “Curso Básico sobre Filosofía y Sociología de la Ciencia hasta este post (pinchar en los números para desplegar los post)

 

¿Qué es esa cosa llamada Ciencia?

El Método Científico

Curso Básico sobre Filosofía y Sociología de la Ciencia

Reduccionismo Epistemológico

Ciencia e Inducción [1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10, 11, 12, 13,]

Filosofía de Karl Poper: El Falsacionismo [14, 15, 16, 19, 20, 21, 23, 24, 25, 26]

Filosofía de la Teoría de la Evolución y Sociedad   [17, 18],

Naturaleza y enseñanza de la Ciencia [22]

Las Teorías Científicas Como Estructuras Complejas

14:06 | gestionado por Juan José Ibáñez | Enviar comentario (3)