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jueves, 15 de marzo de 2007

Tanto en los post precedentes incluidos en la Categoría de “Perdida de Recurso Edáficos: La Erosión”, como en uno anterior que versaba sobre erosión y capacidades de usos del suelo, escrito por Régulo León Arteta, hemos venido hablando de la erosión de las tierras agrícolas, así como de sus repercusiones sobre el potencial productivo de los cultivos. Al objeto de ilustrar el problema, incluimos en este post un breve pero muy ilustrativo video. Como se puede observar (….)

 


(….) el agua, tras una tormenta intensa, no puede (frecuentemente) infiltrarse en un suelo ya saturado y se trasporta ladera abajo por escorrentía superficial. La irregularidad del terreno (microtopografía) obliga frecuentemente a que no fluya por todo el espacio (erosión laminar) y se dirija hacia líneas de flujo preferentes. En estas últimas, la energía del torrente de agua se hunde en (a menudo) el suelo como un cuchillo en la mantequilla, generando surcos. Nótese que a media ladera existe un camino que, tras la violenta tormenta, puede llegar a imposibilitar el tráfico rodado (daños a infraestructuras civiles) debido al surco o surcos que se pueden llegar a producir. Tras cruzarlo, el agua parece concentrarse aun más, incrementando su poder erosivo. El color del agua nos habla de la carga y tipo de sedimentos. De haber atravesado una parcela rica en materia orgánica sería negruzca. Las tonalidades rojas nos informarían de erosión en suelos ricos en sesquióxidos. En esta caso, parece tratarse de materiales pobres en ambos elementos (aunque se aprecia un tono achocolatado granate: algo de humus y óxidos de hierro), predominando una fuerte carga de fracciones texturales finas. Ni mucho menos se trata de un evento extremo, aunque sí de una magnitud considerable. Una cubierta de vegetación densa hubiera impedido, o frenado, en gran medida, tal proceso erosivo.

 

Espero que les resulte ilustrativo a los jóvenes estudiantes.    

 

Juan José Ibáñez

10:39 | gestionado por Juan José Ibáñez | Enviar comentario (16)

La erosión es el proceso de separación y traslado de partículas de suelo, provocado por la acción del agua, del viento y de los animales. Se lleva principalmente, las partículas más finas y fértiles del suelo. Los agricultores que no toman medidas para controlarla recogen cada año peores cosechas. México país pierde en grado avanzado, el suelo agrícola del 70.9% de su territorio, lo cual es un factor de suma importancia con vistas a determinar las prácticas a adoptar con urgencia para la conservación de nuestros suelos. Recordemos que la erosión disminuye la profundidad del suelo, y como corolario la disponibilidad de un recurso indispensable con vistas a la producción agrícola.

 

La naturaleza protege al suelo con vegetación de bosques o hierbas, A medida, que el hombre destruye los bosques y escarda sus cultivos, expone la superficie del suelo a la inclemencia de los efectos erosivos.

 

 

 

Foto 1 Erosión hídrica provocada por una tormenta poco usual,

en una plantación de Carica papaya, entre Xalapa y Veracruz.


En México, la erosión causada por el agua es la más importante, aunque también se estima que la eólica afecta 10 - 20% de nuestro territorio. La primera se debe a que muchas de nuestras tierras bajo cultivo son muy inclinadas, no tomándose las medidas necesarias para controlar la erosión.

 

 

 

Foto 2. Barrera rompevientos cerca del Puerto de Veracruz,

con Casuarina equisetifolia?, para proteger cañamelares.

El diseño es deficiente, pero su objetivo es obvio.

 

La erosión causada por el agua puede dividirse en tres clases: la primera, la más dañina, es la erosión superficial o laminar que apenas se nota, ya que lo que se pierde es una capa pareja (o similar) a lo largo y ancho de todo el predio. En la segunda clase, predomina la erosión por surcos, que puede notarse fácilmente, en ésta los chorros de agua corren cuesta abajo formando pequeños surcos o rígolas y arrastrando algunos centímetros de tierra. Muchas veces lo que hace el agricultor es eliminar esos surcos mediante el uso del arado o del rastrillo. Como él no toma las medidas necesarias para controlar la erosión, cuando vuelven las lluvias fuertes aparecen de nuevo los arrastres. Año tras año el suelo se empobrece y su producción cada vez es más baja y de peor calidad. La tercera clase esta dominada por la erosión en zanjones y cárcavas: donde los chorros de agua corriendo cuesta abajo se unen en las hondonadas del terreno hasta formar grandes corrientes, éstas arrastran grandes cantidades de tierra y forman zanjones. Finalmente, si no se toman las medidas necesarias a tiempo, el predio quedará inútil.

 

El grado de erosión se conoce midiendo la capa superficial que queda en un predio.  En la calificación de suelos, el grado de erosión se divide en los siguientes grupos:

 

  1. Ninguna o muy poca erosión: los suelos de este grupo muestra muy poca o ninguna erosión. La capa que corta el arado o el suelo que cultiva el agricultor está en el horizonte  superficial (A). Se ha perdido menos del 25% de la capa superficial. 

 

  1. Erosión moderada: en este grupo los suelos muestran pérdidas hasta el punto que el arado corriente corta parte del subsuelo y lo mezcla con suelo del horizonte A. Se ha perdido del 25 al 75% de la capa superficial.

 

  1. Erosión severa: en los suelos de este grupo la pérdida del suelo ha llegado hasta el punto que casi todo el horizonte A ha desaparecido. La capa que corta el arado es prácticamente el subsuelo y se ha perdido más del 75% de la capa superficial.

 

División de los tipos de suelos para el cultivo según su profundidad (más información en el siguiente enlace)

 

  1. 0.00-0.25 cm. muy poco profundo
  2. 0.25-0.60 cm. poco profundo
  3. 1.00-1.60 cm. moderadamente profundo
  4. 1.600-2.00 cm. profundo

 

A la hora de determinar el porcentaje de erosión que ha sufrido un predio, resulta de antemano necesario conocer de antemano la profundidad original que tenía la capa superficial del suelo y regolito. Sin embargo, como es difícil encontrar un suelo virgen, cuando se están asignando las clases de calificación de suelos, los técnicos con experiencia en la región informarán sobre la profundidad aproximada que presentaba dicha capa haciendo uso de la morfología del suelo y su experiencia. Con ese dato uno se puede aproximar a estimar el porcentaje del suelo erosionado.

 

La erosión perjudica el uso de la tierra, a medida que se pierde la capa superficial, el arado corta el subsuelo mezclando la arcilla con el suelo que queda por encima: cada día se hace más difícil trabajarlo debido a la arcilla y a la poca materia orgánica que atesora el subsuelo. Si el agricultor no toma medidas para evitar que esto ocurra, se le hará cada vez más difícil practicar la agricultura en forma rentable.

 

 

 

Foto 3. Tinas ciegas. La invención de esta técnica se le

atribuye en México a Netzahualcoyotl, el rey poeta de

Tezcoco, que además fue un ingeniero que separó

las aguas saladas del lago de Tezcoco de las de los otros

vecinos que eran dulces.

 

Regulo León Arteta

 

9:44 | gestionado por Juan José Ibáñez | Enviar comentario (11)