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miércoles, 14 de febrero de 2007

Cuando comencé mi andadura en esta Weblog, ni sabía lo que significaba el vocablo. Soy hijo de la computación de los años 70, no del mundo de Internet. Mis amigos y colegas me preguntan el por qué de tanto empeño en una Weblog. La mayoría de ellos aun consideran que una divulgación en formato papel da más prestigio que la de una bitácora ¿Por qué? Simplemente porque eran como yo, pensaban como yo lo hacía. Desconocen que hay detrás: la lucha en el ciberespacio. Cuando intento explicárselo apelo al “Mundo de Matrix”. En una sociedad en la que los valores de la ética y la moral, solidaridad, cooperación, etc., están en plena decadencia, y ni tan siquiera los sindicatos saben cambiar de “chip” a la hora de defender el ciudadano, yo que quede impresionado de la lucha soterrada de movimientos  que como “Creative Commons”, Wikipedianos, defensores del software libre, Open Access, etc., mantienen los ciudadanos contra un mundo insociable gobernado por la economía, el comercio y las transnacionales. En principio cabría esperar el fracaso de una iniciativa llevada a cabo por colectivo relativamente descabezado. Empero para mi sorpresa y alegría, gana terreno día a día y su virus comienza a contagiar al “Mundo visible o emergido". Esto me recuerda al título de esta bitácora, ciertamente. Existen precedentes de tal mancomunidad, empero en el siglo XIX todos acabaron por “los suelos”, como la edafología que me afano infructuosamente en defender. En este post, continuación de otro que le precede, sostengo que existen bases científicas sólidas como para nutrir de ideología este movimiento ciudadano, con vistas desmantelar el uso ilegítimo que hoy en día se hace de la Teoría de la Evolución por los neodarvinistas. Se trata de  una ideología  perniciosa socialmente que tiene contrapartidas filosóficas, sociológicas e incluso científicas dignas de ser exploradas. Retornemos a la teoría simbiogénica de la evolución y sus consecuencias.

 

 

Logos de algunos de los movimientos

ciudadanos mentados


No es mi intención hacer política, sino aportar mi granito de arena con vistas a alcanzar un mundo menos salvaje, en el que todo vale, y a costa de quien sea. Así piensan las transnacionales, muchos políticos y un segmento de la ciudadanía.

 

Como vimos en el post anterior Pedrito Koprotkin sentó las bases ideológicas de una teoría de la evolución contra la propuesta por Darwin, que intuyó que iba a promover un mundo envilecido (y estaba en lo cierto). Desde la sociedad de la opulencia nos cuesta apreciar en su enorme magnitud el magnicidio que nuestro modo de vida genera en la inmensa mayoría de la población del planeta. Una sociedad que parece empeñada en caminar hacia el holocausto, siendo informada del problema, pero no de las causas y de las alternativas. No hace mucho, Lynn Margulis mostró al mundo las bases científicas que Pedrito redactó en su Teoría de la Evolución. Tal constructo no es antidarviniano en sí, sino antineodarviniano. En cualquier caso, lo que nos ofreció Darwin, no era incorrecto en muchos aspectos, sino el lado más feo de la evolución. Un proceso despiadado, que fue posteriormente manipulado con vistas a que la sociedad explotara al individuo y le despojara de cualquier capacidad de asumir su destino (y Drawin presentía algo, como vimos en el mentado post). Cuando oigo a amigos comentar que la “democracia es la menos mala de las ideologías políticas” se me ponen los pelos de punta. La democracia no es el problema, por supuesto. Nuestra sociedad insolidaria es el fruto de cómo ponemos en práctica la mentada democracia. Embrutezcamos al ciudadano, digámosle que nosotros velaremos por él, que ya medremos luego a su costa y a cualquier precio. En eso consiste el poder de la economía: el beneficio de unos pocos a base de explotar a la estúpida plebe. Así piensan, así obran y así nos tienen a todos en sus manos.

 

 

 

Lynn Margukis

Caricatura

 

Koprotkin y Margulis nos regalaron una alternativa, al entender y luego comprobar que la evolución no funciona como los neodarvinistas nos quieren hacer pensar. La evolución es fruto de muchos factores, entre los cuales el principal motor, hoy por hoy, es la coevolución: la simbiosis entre individuos. Como dice Margulis, son los Darvinistas los que deben corroborar su teoría, ya que ella ya lo ha hecho con la suya. Y no soy un terrorista informático. Por favor, lean los últimos mensajes en este sistema de blogs de Antonio Lafuente, y Joaquín Rodríguez, por citar los de hoy o ayer. Lo que Pedro y Lynn nos dicen es que la cara mas afable, hasta ahora oculta, de la evolución nos ofrece es un paisaje completamente distinto.  Un mundo en el que la cooperación es tanto o más el motor de la evolución que el de la supervivencia del más apto, o de que el pez grande se come al chico (el arribista al honesto, diría yo). En realidad, negar la condición humana y pensar en un mundo idílico puede ser una quimera en la que no quiero caer (aunque soy de los que aún van diciendo: “sé realista; pide lo imposible”, como en mayo del 68). Empero la conjunción de la perspectiva neodarviniana con la Koprotnikiana al menos genera un panorama menos cruel y, por lo que parece, más próximo a lo que acaece en la naturaleza. ¿Será la especie humana incapaz de comportarse como lo hacen los denominados seres inferiores?

 

Y he aquí que, en este contexto de crisis de valores y genocidios en el tercer mundo, detrás de los ordenadores, cientos de miles de personas están logrando poner en jaque a parte del capital y sus líderes. “Creative Commons”, Wikipedianos, defensores del software libre, Open Access, y movimientos asociados, han hecho frente al monstruo de la globalización económica. Están demostrando al resto de los ciudadanos que no hay por qué conformarse con los dictámenes de los líderes de la economía mundial. Billy Gates no puede con ellos. Los que pensaron que caería como fruta madura al carecer de lider (“la manifestación desordenada de las turbas; la plebe encolerizada”) están ahora en las cuerdas del cuadrilátero. Los medios de comunicación, que en este país aun no se han dado por enterados, también lo estarán muy pronto. Son los ciudadanos de países menos torpes que el nuestro los que quieren elegir sus noticias sin previo “filtro” de nadie. Desconfían de un sistema que consideran que se corrompe día a día. Los más prestigiosos diarios de EE.UU. prueban estrategias para no venirse a pique ante la dramática caída de sus ventas. Del mismo modo, el virus del ciberespacio esta contagiando a ciertos poderes científicos. Las instituciones gubernamentales de Estados Unidos comienzan a poner en jaque a las multinacionales científicas, que comercian descaradamente con el conocimiento científico. Desean que la información científica sea prácticamente gratuita y accesible a todos y no solo a los que puedan pagar una pagina de revista indexada a precio de oro. Europa, como siempre, asoma la cabeza tímida y titubeante tras el Tio Sam (luego queremos competir con ellos). Y mientras tanto, nuestros sacerdotes de la ciencia (en Europa y más aun en España) parecen comportarse como Sócrates (la razón) frente a Calicles (la fuerza: el capital y las multinacionales), que en la prosa de Plantón (las Gorgias) nos viene a decir que el pueblo no puede ni debe autogobernarse. Lo que el ciudadano desea es que no le tomen el pelo, es decir una buena gobernanza, no una pérdida de sus libertades a través de información que no crea conocimiento, sino confusión (y a río revuelto……). Y todo por un ente como la economía que parece “Depredator”, o mejor Atila, ya que por donde pasa no crece la hierba.

 

“Dicen” que estamos en el año de la ciencia, pero con la museística y cuatro eventos en donde puedan salir en la foto a los políticos de turno les sobra. Un informe reciente  se ha preocupado por mostrar el escaso interés de la ciudadanía española por la I + D + i Si la globosfera es un fenómeno mundial ¿Por qué no fomentarla?, Si wikipededia esta siendo usada por millones de personas ¿Por qué no estimular que la hagamos, mejor y más completa?, Si existe mala divulgación científica, ¿Porqué no promover que los investigadores escriban buenos libros de divulgación y se consideren estos a la hora de valorar su producción científica?, etc., etc.,  ¿Ese es el año de la ciencia que nos proponen? Veremos que así no se va a ningún lado.

 

Como en muchas otras ocasiones, los ciudadanos estamos diciendo a los políticos que desconfiamos de su gobernanza, así como que las iniciativas científicas de las grandes transnacionales nos invaden de informes fraudulentos, para vendernos venenos como “aguas milagrosas”. No deseo hacer proselitismo, en el sentido de proponer que no se ofrezca dinero a las empresas, pero sí a que se controle la bondad de sus productos, cosa que se dice pero a penas se hace.

 

 

 

“Science Commons” es una Iniciativa

Respaldada por “Creative Commons”

 

Creative Commons”, Wikipedianos, defensores del software libre, Open Access, tienen sus referentes (aunque no lo sepan) ideológicos (Koprotkin) y sus avales científicos (Margulis), con independencia de los promotores actuales de estas iniciativas. Si los poderes desatienden a los que dicen defender, no hemos avanzado nada desde el despotismo ilustrado (todo para el pueblo, pero sin el pueblo). Pero el ciudadano ya lo está diciendo en su “Mundo de Matrix”. No hay desarrollo sostenible (pero si foros de sostenibilidad), el calentamiento de la atmósfera sigue creciendo ante la permisividad del gobierno (pero firmamos todo los convenios que haya que firmar y más), el sellado del suelo por especulación urbanista sigue creciendo a costa de nuestros recursos naturales y la pérdida de biodiversidad (pero muchas CC.AA. hacen la vista gorda, cuando no se encuentran implicadas) y así podríamos seguir ad nausean.  Si las encuestas muestran la desconfianza del ciudadano y los poderes vuelven la cara hacia otro lado (….), que no nos hablen de sociedad del bienestar (la suya), de desarrollo sostenible (el de sus cuentas bancarias) y de lucha contra el cambio climático (guerra del capital por los recursos energéticos; el resto les importa un pimiento), etc. La ONU la dirigen ellos y así nos va. Los movimientos ciudadanos en internet son espontáneos y ganan adeptos día a día. Muchos comienzan a pensar que el verdadero problema son los poderes, con su codicia sin límites.

 

Obviamente, no estoy comentando que alcanzar un mundo perfecto sea posible. No soy tan ingenuo. Sin embargo, entre la voracidad y crueldad a que dio rienda suelta la filosofía neodarviniana y la visión coevolutiva y simbióntica de Koprotkin y  Margulis debe existir un punto intermedio, que haga un poco más habitable la vida en el planeta. Quizás este punto pueda reflejarse en la Teoría de Juegos.  La ciencia debe servir para poner cota a nuestro lado oscuro, no para potenciarlo.

 

Creative Commons”, Wikipedianos, software libre, Open Access y ahora “Science Commons”, han irrumpido en nuestra vida como una verdadera revolución silenciosa (casi nadie entiende su calado, por no hablar de su significado) que comienza a sacar la cabeza “del suelo”, como la vida, según intento explicar en esta bitácora.

 

El ciudadano que demande libertad debería apoyar tales iniciativas, en lugar de confiar plenamente de sus gobernantes. Si no nos hacemos respetar no lo seremos. Si lo hacemos reaccionarán o (……..) un nubarrón se cierne sobre nuestras cabezas, incluyendo las de ellos.  

 

Juan José Ibáñez

17:11 | gestionado por Juan José Ibáñez | Enviar comentario (6)

Justamente antes de ayer (12/3/2007), estaba platicando con nuestro amigo Régulo, sobre las implicaciones éticas, sociales y políticas del neodarwinismo y la teoría simbiogénica de la evolución, cuando hoy tal tema aparece reflejado en el boletín de noticias de MI+D recogiendo una noticia de “El Mundo Digital”. ¡No! No es una novedad, ni una noticia de última hora. En cualquier caso, está muy bien escrita, y es más didáctica e instructiva que el  99% de las que hablan de nuevos descubrimientos de la ciencia en la prensa general (gracias al autor, Miguel G. Corral, ya que su quehacer contrasta con una buena parte de sus colegas, pero ¿es periodista?). Se trata de un debate sepultado que atesora un gran calado para el futuro de nuestra sociedad. Tras terminar nuestra conversación por e-milio”, reflexioné y encontré un símil para explicar la naturaleza de un debate, al que no quiere entrar el establishment  de la biología teórica, aunque se debería encontrar obligado por fuerza, si realmente siguen los cánones de la ciencia (lo cual cada vez más personas ponemos en duda). Para variar, la noticia explica perfectamente el enorme trasfondo que subyace a elegir entre una y otra teoría. El símil, como ya podréis imaginar (por el Título) es el enfrentamiento entre la transnacional Microsoft y el movimiento ciber-ciudadano “Creative Commons” del que nos informa (habitualmente) con todo detalle Antonio Lafuente desde su bitácora Tecnocidanos. Realmente se parecen mucho, yo diría que demasiado. ¿Por qué? Analicemos el tema con un poco de seriedad, aunque lo narremos coloquialmente.  

 

 

 

Pedro Koprotkin y Lynn Margulis

Fuente: Wikipedia


Cuando era joven, casi adolescente, me dio por leer biografías de Darwin. Al final terminó por resultarme una persona poco grata. Buscando una identidad ideológica que me alejara del fascismo y del comunismo, terminó por caer en mis manos un libro prohibido (por aquel entonces) de uno de los ideólogos del anarquismo o comunismo libertario. Sinceramente quedé fascinado. Se trataba del Apoyo Mutuo, de Pedrito Koprotkin. Este pionero ideológico del anarquismo, era naturalista, geógrafo y un apasionado de la didáctica. Vio, como pronto lo hice yo (pero con algún siglo de retraso), los graves peligros inherentes a la doctrina de Darwin y apoyó su ideal de sociedad igualitaria (pero no comunista) en la coevolución. Pedro narraba en aquel libro numerosos ejemplos de coevolución, con vistas a desmantalar la visión brutal de “el pez grande se come al chico” y “aquí solo sobrevive el más apto”.

 

Lynn Margulis, es un personaje que me impresiona sobre manera, mucho más que su exesposo, Carl Sagan. ¡Que mujer! ¡Que coraje! ¡Que talento!. Sin duda alguna es merecedora de un Premio Nóbel. En la sociedad en que vivimos no se lo darán, y posiblemente no por ser mujer (que también podría influir). Parece mentira que Sagan sea popular y Lynn, tan solo conocida por algunos expertos y eso que se han traducido varios de sus libros de divulgación al castellano.

 

Carlitos publicó “El Origen de las Especies” en un momento en que la burguesía que llevó a cabo la revolución industrial explotaba de una manera feroz al pueblo británico (más o menos como los dragones asiáticos a sus ciudadanos hoy en día). Tal masacre requería un apoyo ideológico rotundo, una legitimación ética y moral frente al resto de los poderes de la época (hoy lo son los más que dudosos beneficios de el capitalismo globalizante con vistas a defender deslocalización, “flexibilidad de empleo”, “precariedad laboral”, etc.). Debía erradicarse la cosmovisión victoriana de un mundo inmutable. Y Darwin fue el elegido, a pesar de sus dudas (que las tenía y muchas). El empujoncito que involuntariamente le dio Alfredito Wallace (ver el enlace de un análisis anterior) le obligó por fin a editar un libro que seguía en el cajón de su escritorio desde hacía años. Todo lo ocurrido se me antoja patético.  La historia no transcurrió como suele ser comentada en muchos libros de divulgación, e incluso en Wikipedia (castellano). Fue mucho más esperpéntica, mostrando uno de los diversos lados obscuros de Carlitos.

 

Efectivamente, Alfredito, en los viajes oníricos que le generaron unas fiebres durante una expedición en ultramar, llegó en horas a la misma conclusión que Darwin tras muchos años de trabajo concienzudo. Cuando el primero envió un documento breve al segundo, tras enterarse de sus estudios y conferencias a Darwin le dio un soponcio.  Carlos Darwin tenía pánico “al que dirán”, y su teoría podía ser muy contestada. Sin embargo, Wallace le puso en una  encrucijada, o publicaba su material, o aquel le birlaba el posible premio: “fama, gloria y posteridad”. Como era un melindre y un pusilánime, rápidamente escribió a su amigo y tocayo Charles Lyell, quien le sacó del apuro (las cartas se han reproducido en abundantes libros, para quien no me crea). A la postre los dos presentaron sus trabajos simultáneamente. Empero mientras Alfredito resultó, con el tiempo, más Darviniano que el propio Darwin, este último comenzó a recular (como siempre). Efectivamente, desde la primera a la última edición del Origen de las Especies, se generaron cambios sustanciales. Y entre ellos destaca que la obra iba adquiriendo un sabor Lamarckiano (Jean Baptiste Lamarck) que no atesoraba al principio. Como bien sabéis la mayoría de vosotros, Lamarck defendía la Ley de la herencia de los caracteres adquiridos, así como la influencia ambiental en el mentado proceso.

 

 

Spencer, Wallace y Lyell

Fotos: Wikipedia

 

En cualquier caso tampoco debemos olvidarnos de Georges  Cuvier y su catastrofismo. ¿O a caso las grandes extinciones debidas a enormes desastres ambientales no cambiaron el ritmo y la dirección de la evolución en numerosas ocasiones? Del mismo modo, si uno quiere entender la evolución, debe retroceder al filósofo fascistoide Herbert Spencer (sobre el que escribí mi primer artículo filosófico hace unos 15 o 20 años). De hecho, muchas de las frases célebres puestas en labios de Darwin proceden realmente de Spencer . De este tema ya os hable algo en un post anterior. Hasta aquí un poco de historia. Ahora comenzamos con la historia de Lynn Margulis.

 

Lynn, tuvo el atrevimiento de intentar publicar un descubrimiento espectacular sobre la que basó una teoría explosiva denominada simbiogénesis. En ella se postula que mitocondrias y cloroplastos (con posterioridad se estudia si también pudieran incluirse en el mismo saco cilios y flagelos) son producto de simbiosis de antiguos procariotas que terminaron por asociarse indisolublemente con otra bacteria, dando lugar a la célula eucariota. ¡Hasta aquí podríamos llegar!: Mujer, novata y encima intentando derribar la doctrina defendida por el establishment, es decir el neodarvinismo. ¿Qué se ha creído la niñata? ¿Qué por casarse con Sagan le vamos a tragar esta incompostura? ¡Y un cuerno!. Y aquí se demuestra el coraje de la Margulis, hasta 15 veces tuvo que remitir el “paper” a diferentes revistas para colarlo finalmente en una con no mucho impacto. ¡Qué paciencia!, ¡que seguridad en sí misma! Esta sí es “Madre Coraje”. Finalmente, el establishment no tuve más remedio que bajarse los pantalones y reconocer que mitocondrias y cloroplastos son antiguas células procariotas, así como que la simbiosis entre ellas y otras bacterias dio lugar al primer eucariota. No me extenderé sobre detalles técnicos pues los tenéis en los enlaces que ido dispersando en este texto. Tan solo mentar que ese paso fue el salto evolutivo más importante en la historia de la vida.

 

 

Lamarck y Cuvier

Fotos: Wikipedia

 

Si Margulis hubiera trabajado en España, no habría llegado ni a RyC, ya que sus jefes se habrán “cabreado” por su insolencia y posteriormente echado a la calle por perder el tiempo intentando vanamente publicar un paper ‘No lo duden! Así son la gran parte de nuestros sacerdotes de la ciencia. “Publica o perece”. Pero Margulis tuvo 15 vidas, aunque el establishment no permite más de dos o tres.  

 

Pero a lo que vamos: ¿Cómo es posible que el establishment internacional siga negando la teoría sinbiogénica, pero acepte los hechos que la avalan? Como dice ella en la mentada nota de prensa (extraigo frases entrecortadas del artículo de Miguel G. Corral (los comentarios en primera persona son de Lynn):

 

Como es natural, la carrera de Margulis no ha estado exenta de batallas científicas. Su hipótesis acerca de la importancia de las bacterias en el avance de las especies hacia formas más complejas la hizo chocar de frente con la corriente de pensamiento dominante en las últimas décadas del siglo XX. Los neodarwinistas rechazaban las ideas de Margulis y proponían los grandes cambios genéticos (mutaciones) como los principales motores de la evolución: si una mutación produce un cambio positivo para la especie, la selección natural lo hará triunfar; si por el contrario genera una desventaja, será desechado.


Los enfrentamientos con los principales exponentes mundiales del neodarwinismo han ocupado buena parte de los esfuerzos dialécticos de Margulis. Ella, concentrada actualmente en otras lides, asegura que los científicos que defienden las mutaciones como fuente de cambios positivos aún tienen que aportar evidencias de algún cambio genético del tipo que ellos proponen que haya sido positivo, que no haya generado enfermedades y muertes.

Margulis siempre ha huido de la imagen del científico frío, altivo e inaccesible. Asegura que si un «científico es arrogante, sólo puede ser mediocre. Los mejores siempre son gente sencilla y humilde, llenos de dudas y de curiosidad».


HA DICHO... - «Hablamos de la vida como si fuera un nombre cuando sería más acertado considerarla como un verbo. La gente se suele preguntar ¿cuándo entra la vida en un bebé? La verdad es que no ha salido nunca. La vida es continua, es un fenómeno termodinámico que no ha parado desde el momento en que empezó hace 3.000 millones de años, según las evidencias que tenemos»,


“Soy darvinista”. El mayor acierto de su trabajo fue saber reconocer que todos los organismos vivos provenimos de un ancestro común. Hoy en día las evidencias genéticas, químicas y de todo tipo que apoyan este hecho son aplastantes. Además, supo ver que el hecho de que los seres vivos que nacen con algún defecto no pueden sobrevivir, lo que conocemos como selección natural (…) EL NEO-DARWINISMO: “El neo-darwinismo dice que las variaciones que dan lugar a la evolución se producen por cambios genéticos (mutaciones) al azar. Los experimentos han demostrado que los agentes que producen mutaciones no hacen evolucionar a las especies, sólo causan enfermedades y matan a los individuos. La pregunta es: ¿de dónde viene la mutación útil sobre la que puede actuar la selección natural? Eso es lo hay que resolver”.


EL SIDA: «Podemos encontrar en las mejores revistas científicas del mundo las más penosas pruebas de que el virus VIH causa sida publicadas como si fuesen verdades indiscutibles. Nada puede cambiar ya esa atroz relación, ni una opinión consensuada ni un millón de editoriales en la prensa. Esta unión inseparable puede ser una buena jugada de 'marketing', ¿pero es eso ciencia? No. Sólo tiene unas enormes implicaciones económicas y políticas».

 

Como dice Miguel G. Corral sobre la teoría del endosimbionte: “Se presentaba la posibilidad de que la cooperación de organismos primitivos fuese el motor de la evolución”.    

 

Y es aquí en donde Lynn se equivoca al buscar las raíces exclusivamente en Lamarck, ya que fue tiempo después Pedro Koprotkin el que sentaba realmente las bases ideológicas (e incluso podríamos decir teóricas) de la teoría del endosimbionte. Obviamente Lynn no ha leído a Pedrito. Resulta lamentable que buscando en la Web en páginas en castellano  El Apoyo Mutuo” de Koprotkin tan solo aparezca mentado en 33 ocasiones, pero en ninguna de ellas se aborda seriamente la relación entre la teoría de Lynn y la suya. Pero Pedro ¿Qué esperabas?, eras ruso y anarquista. Con esas credenciales (….) parece ser que solo te recuerdo yo. ¡Así me va!.

 

 

Gráficos de la Teoría Simbiogenética de la Evolución

Fuentes: Wikipedia en varios idiomas

 

Cabe mentar que esta radical opositora de los neodarvinistas más herederos de Alfred Russel Wallace, que del propio Darwin, también hizo otras contribuciones a la ciencia, como poner orden en el árbol de la vida y reformular la Hipótesis Gaia (Gea o Gaya) de James Lovelock, de un modo menos místico y más digerible para la ortodoxia científica.

 

Ya os comenté en otros post que no somos realmente individuos, sino individuos-ecosistemas y que, hasta que no lo entendamos en toda su dimensión, no alcanzaremos a comprender la majestuosa complejidad de la vida y el significado de “salud”.

 

 

James Lovelock y Lynn Margulis

con su hijo y colaborador Dorion Sagan 

Proponentes de la Hipótesis Gaia

Fuente: Wikipedia

 

¿Y que tiene que ver esta desiderata con la lucha entre Creative commons y Billy Gates?. Pues en mi opinión, bastante más de lo que cabría pensar a primera vista. Vayamos por partes. Tan solo diré en este post que el éxito en la sociedad actual está basado en los valores que lamentablemente nos legó el Darvinismo y que terminaron siendo más feroces gracias a los neodarvinistas.  “Guillermo Puertas” es uno de los máximos exponentes de este neodarwinismo que ha dado lugar a la sociedad tan “justa y equitativa" que sufre la mayor parte de la humanidad. Por su parte un movimiento espontáneamente colectivo se opone a él. Sin saberlo, “Creative Commons”, Wikipedianos, defensores del software libre, Open Acceess, etc., siguen la ideología prokotnikiana y marguliana. Entramos sí en el “Mundo de Matrix”

 

¿Os imagináis una sociedad en la cual los valores de Koprotkin y Margulis primaran sobre los de Darwin, Wallace y los neodarwinistas? Es decir, ¿una en la que la cooperación y el apoyo mutuo suplante los valores de sálvese el más “espabilao a cualquier precio”?

 

Juan José Ibáñez

15:45 | gestionado por Juan José Ibáñez | Enviar comentario (21)

Si algún grupo biológico colonizador, atrae la atención de los expertos en exobiología, ese es el de los líquenes. Con unas 20.000 especies identificadas sobre la Tierra, sus fósiles más antiguos datan del Terciario, se asemejan a los ascolíquenes actuales y son tan antiguos como las Fanerógamas.

 

Su origen parece ser polifilético y su historia pretérita apasiona por las estrategias de supervivencia. Desde hace 3 millones de años colonizan el permafrost, junto a bacterias, archaea y hongos, (el permafrost de Liberia al menos).  Pero el futuro todavía lo es más como viajeras en el espacio. Así, "Los líquenes" de Fotón-M2, (Rhizocarpon geographicum y Xanthoria elegans) fueron las estrellas científicas la misión al sobrevivir durante 14,6 días a las condiciones de espacio exterior de la órbita terrestre baja, soportando condiciones de vacío, amplias fluctuaciones térmicas, dosis de radiaciones solar ultravioleta y radiación cósmica, además de una aceleración de 9 veces la gravedad (durante el tiempo de reentrada a la atmósfera).  Curiosamente, la Dra. de la Torre (INTA) y el Dr. Sancho (UCM), en su informe de evaluación de la misión indicaban que su capacidad fotosíntética y sus funciones metabólicas no habían sido afectadas, lo que hacía a los líquenes serios candidatos como viajeros interplanetarios.

 

Pero ¿dónde están y cómo son estos extraordinarios seres vivos?.  Hoy, los líquenes están presentes en prácticamente todos los ecosistemas, desde las regiones polares hasta los desiertos más cálidos. Siempre se fijan sobre un sustrato (rocas, cortezas de árboles, musgos, caparazones de insectos o animales, piel de mamíferos, y un largo etc.), ya sea en las cumbres mas altas como a nivel del mar.


Los líquenes no son organismos simples. Ahmadjian (1993) los definió como “una asociación simbiótica entre un micobionte (hongo ascomiceto o basidiomiceto -solo en líquenes tropicales-), y un fotobionte o componente fotosintético (alga clorofícea, cianobacteria, o ambas).  Esta asociación, que ciertos investigadores califican de simbiótica, (hay otros que consideran que el micobionte parasita al fotobionte) hace que los líquenes presenten características tanto del alga como del hongo, y aunque sus características morfológicas, fisiológicas y bioquímicas son propias de cada asociado, su comportamiento ecofisiológico y reproductivo es único, distintivo e independiente de otras formas de vida.

 

Como curiosidad, estos organismos son seres eucariontes, multicelulares, macroscópicos.  Es decir, sus células presentan un núcleo donde guardan su material hereditario (los procariontes no presentan núcleo y su material genético “está” en el citoplasma).

 

Morfológicamente, según Jahns, (1988), el hongo forma un talo que envuelve al fotobionte.  Está formado por un tejido fúngico córtex, una capa medular y otra algal. Así las células del fotobionte quedan englobadas por las hifas fúngicas. El hongo protege al alga de radiaciones solares y almacena en su talo, el agua y los nutrientes minerales que precisa la contraparte. El ser los hongos organismos extremófilos, capacita a los líquenes para vivir en medios muy diversos y extremos. El alga, se limita a realizar la fotosíntesis y satisfacer las necesidades metabólicas y posiblemente parte de las estructurales del hongo.

 

Las distintas capas y su posición en el talo son el resultado de respuestas adaptativas de los componentes simbiontes entre sí, y respecto al medio externo en el que se desarrollan. Hay tres tipos principales de talos: crustáceos, foliáceos, y fruticulosos, además de gelatinosos-

 

- Crustáceos carecen de córtex inferior y se presentan como costras irregulares que se encuentran íntimamente adheridas al sustrato (suelo, rocas o tronco de árboles) penetrandole, al menos en parte, mediante toda su superficie inferior.

- Foliáceos, de talo laminar por lo regular lobulado, presentan córtex superior e inferior y aunque se extienden sobre el sustrato que colonizan, se encuentran unidos a él de forma más laxa se fijan por medio de grupos de hifas alargadas (rizinas), con las que abosorben agua y sales minerales.

- Fruticulosos tienen. Al tener sólo un punto de conexión con el sustrato a partir del cual se ramifican de forma ascendente o pendular presentan una posición erecta y ramificaciones similares a las de un arbusto.

- Gelatinosos: tienen consistencia de gelatina y deben su forma a las algas que lo componen.

 

El crecimiento de los líquenes es lento, del orden de 0,1-10 mm al año, excepcionalmente algún cm.  Le afectan factores como temperatura y estacionalidad. La edad de los grandes talos puede ser de varios centenares de años.  El talo de los líquenes fruticulosos crece más que los foliáceos siendo los crustáceos los que la hacen mas lentamente. La falta de competencia y la ausencia casi total de depredadores, (las sustancias liquénicas que producen son ciertamente tóxicas) ha compensado su lento crecimiento, permitiendo a los líquenes diversificarse y colonizar diversos territorios en el planeta (Durán, 1997).

 

Un aspecto llamativo, es la abundancia de líquenes en las zonas áridas del mundo donde el factor limitante es la disponibilidad de agua y no la temperatura. Y es que la recarga de agua la realizan utilizando un sistema de rehidratación desacostumbrado, pues son capaces de tomarla de las nieblas y/o del rocío (agua de condensación generada al bajar la temperatura, por la noche), pues el hongo funciona como una esponja, recargando de forma pausada los componentes orgánicos ubicados en el talo. 

 

De aquí la importancia que tiene la pluviosidad “horizontal” de la que tanto hablan mis amigos canarios, cuando les visitamos y nos muestran orgullosamente su “mar de nubes”. Para que no se lo crean demasiado, también hablan de ello los chilenos o los israelíes del desierto de Nagev. Pero lo importante en esta historia, es la morfología y contenido molecular de los talos de la parte fúngica del liquen.  

 

Como no puedo dejar de hablar de la NECROMASA liquénica (o quizás debiera decir “paleo-necromasa) por la extraordinaria longevidad de estos seres, les diré que las membranas de las células algales aportan al suelo (o quizás debiera decir a la “costra”) celulosa, asociada a sales de calcio, calosa y compuestos pécticos, estos últimos muy abundantes en la cara externa de las células de las cianofitas, precisos para formar su vaina mucilaginosa.

 

El hongo también aporta compuestos orgánicos. Podemos resaltar a sustancias minerales viejas conocidas de la Edafología, como los óxidos e hidróxidos de Fe evolucionados en forma de granulaciones que proporcionan colores rojizos. Entre las sustancias orgánicas abundan los glúcidos, como la celulosa, hemicelulosas, y otros  menos frecuentes, (sensibles a la acción hidrolítica de un enzima llamado liquenasa, presente en el protoplasto de las hifas) como la liquenina, (carbohidrato insoluble en agua fría, que forma un engrudo en agua caliente, que no se tiñe de azul con solución de yodo), la isoliquenina, (también soluble en agua fría, pero sensible a la solución de yodo), calosa, amiloides insolubles, compuestos pécticos, quitina y para acabar una variada gama de pigmentos, que abundan en el cortex fúngico.

 

De cómo es la actuación colonizadora de los les hablaré en cuanto empiece a comentar determinados procesos de alteración biológica de los minerales.  De cómo son capaces de formar costras, ya tengo casi preparado otro post de formación de estructuras agregacionales.

 

Como siga escribiendo, dicen que me paso.  Pues hasta mañana.

 

Saludos cordiales,

 

Salvador González Carcedo

15:39 | gestionado por Juan José Ibáñez | Enviar comentario (1)