Como ya comentamos en el post anterior, así como en otros que le precedieron [1, 2, 3, 4, 5], el uso de la energía nuclear conlleva graves riesgos, tanto para el medio ambiente como para la salud pública. Sin embargo, bajo el paraguas del calentamiento climático los lobbies nucleares, auspiciados por organismos internacionales cuyas recomendaciones son tan interesadas (la Agencia Internacional de la Energía –AIE-, en este caso) como las que ya mentamos en el post anterior, arrecian un su programa propagandístico. La opinión de los ciudadanos no sirve de nada ante tales fuerzas fácticas. La falta de memoria histórica es su paradigma. En otro post, recientemente enviado a una weblog vecina, se nos ofrece todo tipo de argumentos a favor de las nucleares. Resulta más que curioso que cuando se recibe un comentario en contra, inmediatamente aparece otro insultando al que discrepa de los que opinan las multinacionales energéticas, farmacéuticas, alimentarias, o las nacionales de especulación urbanística. Descalificaciones como las de la nota mentada, y mucho peores, las he recibido igualmente cuando arremeto contra la instrumentalización de la biotecnología a favor de los pingues beneficios de las farmacéuticas, o en mi personal lucha contra el sellado y la especulación urbanística. Es palmario, que insultar comienza a ser políticamente correcto, entre aquellos poderes fácticos para los que los fines justifican los medios. En el presente post abundaremos sobre las consecuencias sobre la salud pública de la energía nuclear, mientras los que están a favor nos venden la moto de que los minerales que requieren son “casi renovables” y buscan afanosamente en donde apilar los residuos radioactivos que producen, cuestión que llevan sin resolver definitivamente durante decenios.

En esta bitácora: Nucleares no gracias
Resulta vergonzoso y vergonzante que tales lobbies nucleares, persistan con su desiderata demagógica, aprovechándose de la diosa fortuna que para ellos está siendo el calentamiento climático. Como nunca sabremos las verdaderas cifras de víctimas de los accidentes nucleares y muchos jóvenes desconocen la peligrosidad de la energía, ya se sabe: a rió revuelto ganancia de pescadores”. Al final de este post, ya que estamos hartos, mentaremos un tema escalofriante. Ustedes opinarán.
Pero comencemos repasando los últimos datos de la OMS, antes de que los cambien por otros, o se retracten de cualquier modo.
- Uno de los componentes radioactivos más importantes liberados por el reactor fue el Iodo 131 que afectó a los habitantes a través de la inhalación, y la ingesta de alimentos contaminados.
- la concentración de este elemento en la glándula tiroides produce no solo cáncer de tiroides, sino también otros trastornos de la glándula como diferentes tipos de tiroiditis auto-inmune, siendo la población más vulnerable y por lo tanto afectada, la infantil.
- se calcula que más del 90% de los niños expuestos a la radiación a edades tempranas han desarrollado cáncer de tiroides en este tiempo. Cánceres localizados en el tiroides y cánceres de tiroides con metástasis en diferentes partes del cuerpo, sobre todo en el pulmón.
Algunas cifras:
1. Efectos Directos en la Población Infantil
Nº ¿total? de CANCER DE TIROIDES: 4837 tengamos en cuenta que únicamente se han estudiado las edades de 0 a 17 años
Bielorrusia: 1711 casos en niños de 0 a 14 años y 299 de 15 a 17 años, total 2010
Ucrania: 1762 casos en niños de 0 a 14 años y 582 de 15 a 17 años, total 3822
Federación rusa: 349 casos en niños de 0 a 14 años y 134 de 15 a 17 años, total 483
Otras enfermedades tiroideas provocadas por la exposición a dosis masivas de Iodo 131:
-Tumores benignos de tiroides
-Tiroiditis autoinmunes con anticuerpos antitiroideos que pueden provocar hipotiroidismo e hipertiroidismo. Las tiroiditis autoinmunes atacan la glándula tiroidea provocando su destrucción en mayor o menor medida.
2. Efectos Secundarios del Tratamiento del Cáncer de Tiroides:
Entre los más graves destacaremos:
- Leucemia, Trombopenia
- Sequedad de glándulas lacrimales y salivares
- Fibrosis pulmonar
- Infertilidad, azoospermia, amenorrea
3. Leucemias
Leucemia linfoide crónica a los 3-5 años de la exposición
Leucemia linfocítica aguda
Leucemia mieloide
4. Estudios en los trabajadores liquidadores
Se trata de los que directamente colaboraron en la desactivación del reactor, y las primeras labores de auxilio, etc. Aquí los datos no están nada claros. Se barajan varios estudios. Unos se descartan por ser a pequeña escala, con lo cual los resultados no son significativos. Otros intentan relacionar las dosis de exposición con el mayor o menor aumento de casos. Pero lo que está claro es que el periodo de inducción, desde que se produce la exposición hasta que se desarrolla la enfermedad en adultos, es mayor de una década, por lo que es necesario un seguimiento prolongado de estos trabajadores, con vistas a poder aseverar si se desarrolla una enfermedad grave del tipo de los tumores sólidos.
Se han realizado varios estudios de cohorte, es decir de seguimiento en el tiempo, de estos trabajadores y el número de personas que componen cada población de estudio, es decir la cohorte, son diferentes. El análisis de la cohorte de 14.3042 trabajadores durante los periodos de 1986 a 1989 y de 1990 a 1993 muestra un Exceso de RR Riesgo Relativo (ERR) de 4,30 de padecer Leucemia. ¿Esto que quiere decir? Que hacen una comparación entre trabajadores liquidadores expuestos a la radiación y otro grupo de trabajadores, con las mismas características de edad, sexo, etc., pero no expuestos a tal tipo d4e contaminación para concluir que: Los trabajadores expuestos presentan un “Exceso de Riesgo Relativo” de contraer la enfermedad estudiada 4,30 veces mayor que los no expuestos
5. Otros canceres
En una cohorte de 55.718 liquidadores que trabajaban en un perímetro de 30 Km. alrededor del reactor encontraron 1.370 casos de diferentes tipos de cáncer sólido, incluidos 43 de tiroides, diagnosticados entre 1996 y 2001. Los encontrados han sido básicamente: Cáncer de riñón, vejiga y cáncer de mama en mujeres premenopáusicas. No hay suficientes estudios, ni se han publicado en “peer review” a lo largo de estos años. Tampoco es de extrañar, dado el largo periodo de inducción (1 o más décadas) de este tipo de canceres, salvo que la exposición se de en sujetos muy jóvenes
6. Otros efectos sobre la salud
Cataratas
Enfermedades cardiovasculares
Biomarcadores citogeneticos y su importancia / trascendencia (está en estudio aunque no se conoce como podrá influir en la salud más adelante)
Efectos sobre al sistema inmune
Efectos hereditarios/malformaciones al nacimiento y salud infantil
Efectos mentales/psicológicos y efectos sobre el sistema nervioso central
Estimaciones sobre la mortalidad atribuible al accidente de Chernóbil
7. Efectos de la radiación sobre la mortalidad general
No están muy claros; hay que vigilar estas poblaciones durante largos periodos de tiempo para poder comparar, con la mortalidad de otras poblaciones no expuestas, si se produce un exceso de fallecimientos en estas zonas, así como los diferentes tipos de causas de muerte observadas. Además se ha encontrado que en éstas comparaciones se pueden padecer “un efecto de confusión” (“confounding”) producido por la significativa disminución en la esperanza de vida en hombres rusos y ucranianos. La esperanza de vida que en Europa occidental que es de 75 años para los hombres, ha descendido de 70 a 61 años en Rusia y de 67 a 61 años en Ucrania (¡menuda entrada al sistema capitalista!). Sin embargo, los efectos de las circunstancias económicas adversas y el deterioro de los sistemas de salud no son cuantificables.
8. Otras enfermedades que pueden haberse agravado por la exposición a la radiación
Altas dosis de radiación sobre el corazón y los vasos sanguíneos pueden causar un amplio espectro de complicaciones cardiovasculares como:
- Pericarditis
- Fibrosis miocárdica y disfunción del músculo cardiaco
- Alteraciones en las válvulas cardiacas
- Infarto de miocardio
- Alteraciones en la conducción eléctrica en el corazón
- Arteriosclerosis
Debemos tener en cuenta que, el diagnostico de estas enfermedades no se encuentra estandarizado a nivel universal, lo que dificulta la evaluación. Después de la radiación el riesgo de estas enfermedades se incrementa en relación con la menor edad en el momento de la exposición, la duración de la exposición y del seguimiento y la dosis recibida.
9. Efectos sobre la salud mental, daños orgánicos cerebrales y alteraciones en el desarrollo cerebral
En primer lugar, está el síndrome de stress postraumático que, no sólo, provoca trastornos de ansiedad, depresión y síntomas asociados al stress, sino una gran cantidad de desórdenes físicos difíciles de clasificar.
La exposición a la radiación durante el embarazo (in útero) ha provocado retrasos mentales y alteraciones de la memoria.
Entre los liquidadores se han encontrado grandes disfunciones mentales, esquizofrenia, demencia y una mayor incidencia de suicidios.
10. Traficando con niños
Realmente estos datos seguramente sean anecdóticos. Ni a Rusia ni a otros países que apuestan por las centrales nucleares les interesa que se sepa la verdadera magnitud de esta y, con toda seguridad otras tragedias”, ya sea en las propias centrales o en los depósitos de sus residuos radioactivos. Como todos ustedes saben, ante el descenso de la tasa de natalidad, muchas parejas han optado por adoptar criaturas de otras nacionalidades. Algunos de los infantes que llegan a España proceden de Rusia u otros antiguos estados de la URSS. Pues bien, permítanme que les mente “a lo bestia” que algunas de estas “partidas de carne tierna” han resultado estar contaminadas. En ciertos casos, al poco de llegar, comienzan los pobres infantes a manifestar síntomas de cáncer. Podrán alegar que “mala suerte”, ya que le puede ocurrir a cualquiera. Pues ¡va a ser que no!. Un entrañable amigo padece este infortunio y me comentó que tras indagar eran muchos de la misma “partida” los que habían desarrollado tal enfermedad. Vamos que a veces nos envían pobres criaturas afectadas lo cual aliviará siempre unas cifras, que de por sí están ya mas que retocadas para su propio beneficio.
11. Para finalizar
Alegan ahora que si Lovelock es partidario de las nucleares con vistas a paliar el cambio climático. Admiro a este singular investigador. Empero a causa de su avanzada edad, o porque todo el mundo nos equivocamos, creo que ha errado de pleno. ¿Me puedo equivocar yo?. Pues claro que sí. Empero por mucho que nos hablen de errores humanos y mejores tecnologías, sigue persistiendo el problema de almacenar durante miles de años sin peligro los residuos nucleares. Y este problema aun no esta resuelto. El gobierno español y ENRESA lo saben de sobra. Ya abundaremos sobre otros tipos de contaminaciones que nos envenenan a diario. Al final, todos estos residuos se “aparcarán” en algún lugar recóndito de un país del tercer mundo que sufra a un gobierno sin escrúpulos. Problema solucionado. De hecho ya lo estamos haciendo así, incluso países nórdicos “tan limpios, respetuosos y ecológicos ellos”, campan a sus anchas por Latinoamérica causando estragos en su población, tras “deslocalizar” allí sus industrias más contaminantes bajo un régimen de escasa o nula protección al ciudadano. Los datos están ahí para el que los quiera buscar.
Creo que no es cuestión de seguir extendiéndome más sobre el informe. El que quiera profundizar en él solo tiene que bajarse el susodicho documento de la OMS. Pero si nos gustaría dejar constancia de que somos unos aprendices de brujo y hacemos uso de unas energías que no conocemos bien, cuyos efectos, ya sea provocados intencionadamente o accidentalmente, aún están lejos de entenderse en su verdadera dimensión, por no hablar de como prevenirlas, controlarlas, etc. Empero entre abril y septiembre de 2006 se ha hecho todo tipo de propaganda con vistas a concienciar al ciudadano sobre las necesidades de tener que volver a recurrir al uso de las centrales nucleares. Todo con tal de no aperase del “burro”. La globalización, tal como hoy es entendida, no es sustentable. Y no lo decimos notros, sino el propio Secretario General de la ONU, Mayor Zaragoza, Al, Gore, Gorvachov, etc. La humanidad globalizada se encuentra a una crisis ecológica sin precedentes que, en ausencia de catástrofes nucleares, genera decenas de millones de víctimas anuales, por el mero deterioro ambiental. ¿Queremos más, cuando aun no sabemos que hacer con los residuos radioactivos?
Y que decir de un ente (la OMS) que en lugar de velar por la salud confunde al ciudadano y cambia de opinión según la coyuntura geopolítica. Comenzamos a dudar si sirven o se sirven, de nosotros, los ciudadanos. Nunca sabremos toda la verdad sobre Chernóbil, por la simple razón que no interesa. El año pasado uno de nosotros vio en un hospital una verdadera “tangana” entre su personal por conseguir una vacuna anti-gripal (gracias al alarmismo de la OMS). Este año, como si nada hubiera pasado (¿hay riesgo o no de gripe aviar?). Ahora también la Agencia Internacional de la Energía. Más de lo mismo, instituciones internacionales auspiciadas por un capital sin escrúpulos. Comentaban en el post mentado a favor de las centrales nucleares que, cualquiera puede hacer un arma atómica y me lo creo. Empero porque no me explican porqué entonces los yanquis van detrás de Corea e Irán. Por favor, ¿lo saben los pro-nucleares? ¿Me lo pueden explicar? No hace muchos años Hollywood nos bombardeaba con sus filmes de “catastrofos” nucleares. Ahora viran hacia el cambio climático. Los chavales ven las últimas y desconocen las primeras ¿Porqué no reponerlas?
Todo vale con tal de no cambiar de un modelo económico, que además de no ser sustentable, tampoco es equitativo y si peligroso para salud de los habitantes y el ambiente del planeta Tierra.
Orwell tenía razón: ya vivimos en el mundo de su novela 1984.
Consuelo Ibáñez (CM, Madrid)
Juan José Ibáñez (CIDE, CSIC, Valencia)