En la actualidad, se potencia la utilización de este tipo de técnicas, ya que no producen en general agresiones en el entorno, aunque la dimensión de la contaminación y el tiempo requerido para el desarrollo del proceso de descontaminación no las hacen adecuadas en todos los casos. Pero, ¿qué es la Bioremediación?
La biorremediación se define como un procedimiento natural, a lo largo del cual distintos microorganismos son capaces de eliminar los contaminantes orgánicos e inorgánicos de un determinado medio. La mayoría de los microorganismos son capaces de utilizar compuestos presentes en su entorno y transformarlos en precursores de sus constituyentes celulares, ya que obtienen ellos, la energía que necesitan para realizar los procesos biosintéticos. A causa de esta capacidad de adaptación, las bacterias del suelo y algunos hongos son capaces de metabolizar núcleos y radicales relativamente inertes y utilizarlos como fuente de carbono y energía para su crecimiento. De aquí surge el interés por los microorganismos en la transformación de productos de desecho tanto industriales como naturales. De esta forma, además de poder abordar la descontaminación ambiental de sustancias tóxicas y/o persistentes, se conseguiría la integración del carbono y del nitrógeno contenido en los compuestos de estructura inerte al ciclo biológico del suelo, con lo que se contribuiría al mantenimiento del propio equilibrio biológico en la naturaleza.
En general este tipo de estudios llevan desarrollándose un par de décadas, sobre todo a escala piloto, aunque ya en los últimos años se comienzan a aplicar a escala real, tanto en el caso de suelos contaminados como en el caso de aguas o efluentes. El sistema a aplicar debe considerar las condiciones específicas del medio a descontaminar, evaluando las interacciones suelo-contaminante, microorganismo aplicado-contaminante, microorganismo aplicado-poblaciones del suelo y proceso de biotransformación-condiciones físico-químicas.
Los procesos de biorremediación de suelos contaminados pueden realizarse "ex situ", como los tratamientos de “landfarming”, utilización de biofiltros o biorreactores o compostaje, así como actuaciones "in situ" sin excavación de suelo, que fundamentalmente se centran en la bioestimulación o bioaugmentación, la utilización de enzimas y la fitorremediación. Al tratarse de técnicas biológicas, para su control deberemos tener en cuenta todos aquellos factores que pueden influir sobre la actividad biológica de los microorganismos, entre los que se encuentran las características fisicoquímicas y biológicas de los suelos a tratar.
Como se señalaba anteriormente, antes de iniciar un proceso de biorremediación, tendremos que considerar:
- los microorganismos y características del suelo.
- la naturaleza y concentración de los contaminantes
- la dinámica de los contaminantes en el suelo.
- la actividad biológica del suelo y (…)
- los procesos de transformación de los contaminantes.
Carmen Lobo