LoginRSS 2.0 Feed

miércoles, 22 de marzo de 2006

 Hoy, 22 de marzo de 2003, en el Boletín de Noticias I + D + i aparecían varios artículos relacionados con el En el Día Mundial del Agua. Varios artículos relacionados con el tema comentaban el grave problema de la contaminación de los recursos hídricos. Del mismo modo, en otra noticia de hoy se hablaba sobre una Alianza público-privada para fomentar la I+D+i. Una de las tres prioridades de esta iniciativa versaba sobre deseada producción de bio-combustibles, mientras la otra lo hacía sobre la indeseada producción de residuos.  Finalmente,  en otra noticia: "La peor extinción desde los dinosaurios", se comentaba la galopante pérdida de biodiversidad en el "Antropoceno". En ninguna de ellas se hacía mención a nada relacionado con el suelo. Creí que había terminado mi trabajo por hoy para nuestra weblog. No he podido resistirme a comentar, una vez más que: (i) gran parte de la contaminación del agua procede de agroquímicos, residuos, etc., vertidos y contaminantes del suelo, por lo que abordar el problema en ellos es de capital importancia con vistas a mitigar la degradación de la calidad de las aguas; (ii) que sigue soslayándose la biodiversidad del suelo en todas las noticias, cuando investigadores de la talla internacional, como Sir Robert May, denuncian este problema, así como que todo parece apuntar a que la biodiversidad del suelo podría ser mayor en la parte subterránea de los ecosistemas "terrestres" que la que acaece sobre ellos; (iii) que los residuos suelen depositarse sobre, o en el suelo, alterándolo, contaminándolo y afectado a su biodiversidad y (iv) que en la década de los 80, tras una crisis energética provocada por un alza abrupta en el precio de los crudos, se promovió una gran actividad investigadora sobre la posibilidad de utilizar los residuos agrícolas, pastorales, urbanos, etc. para fines como la fertilización y producción de combustibles, siendo muchos los especialistas en bioquímicos del suelo los que trabajaron en este tema. Sin embargo (.)


Tras la vuelta a la normalidad, y como ya comentamos hace tiempo en esta weblog, se cortó drásticamente las financiaciones encaminadas a obtener tales productos de la biomasa y necromasa. La falta de previsión de nuestros linces políticos da lugar a que actualmente estemos "begin to beginning" cuando deberíamos haber progresado mucho en la materia, si no hubiéramos estado sujetos a sus veleidades.

 

No se puede culpar a este boletín de un desprecio intencionado por los suelos, por cuanto también acaece en la prensa ambiental. Sino vean hoy, la revista Portal de Medio Ambiente, con titulares como "La escasez de agua, además de afectar a los humanos, provoca problemas ambientales". Tampoco aquí se hace mención al suelo.

 

Y aun a sabiendas de que me estoy poniendo "pesadito", debo denunciar tales omisiones por cuanto casi todo el mundo parece ignorar que hay "un mundo invisible bajo nuestro pies" que requiere la misma atención que el agua y el aire, como reconocieron el Director de la Agencia Europea del Medio Ambiente y la Propia UNEP.

 

Por cierto gran parte de la biodiversidad de los suelos es "acuática", por cuanto viven en las películas de agua que rodean los agregados humus-arcilla. Como corolario, cuando hablamos de agua y vida debemos incluir obligatoriamente el mundo de los suelos.

 

¿Pataleta? No. Concienciación sobre la gravedad de un problema y fácilmente resoluble con un una pizca de voluntad política. Mientras sigamos soslayando  y "desinformando" a los ciudadanos sobre el tema de los suelo iremos cavando nuestra propia tumba en é.

 

He intentado convencer a los gestores del Boletín de noticias de I+D+i que, cuando se hable de biodiversidad, se mencione a nuestra weblog por cuanto se ha tratado el tema hasta la saciedad. Lo hemos logrado con la relación suelo-agua, pero parece que les cuesta más con el tema de la biodiversidad.

 

Tema crucial el de los suelos que se denosta porque está "bajo el felpudo" de las agendas de investigación. Pero cerrar los ojos como los avestruces no soluciona el estado actual del medio ambiente.  

 

Existen unas treinta o más cátedras de edafología en España. Compañeros docentes de la Universidad me han informado que, en los futuros planes de estudio universitarios se ha eliminado la edafología como materia troncal de todas las carreras, con la salvedad de algo que se impartirá en CC. Ambientales. Por tanto, el futuro de la edafología y de todos(as) aquellos(as) que trabajan en ella, es otra fosa muy profunda, vía cruzarse las manos y envejecimiento de plantillas.

 

Insisto y termino: Estamos cavando nuestra propia tumba en el suelo. Sin entender los suelos no podremos comprender la estructura y dinámica de los ecosistemas terrestres. Sin comprender los suelos no podremos solucionar el tema de la contaminación de aguas, sin estudiar los suelos y el papel de su biodiversidad no podremos (.)

 

Da igual no hay más sordo que el que no quiere escuchar.

 

Juan José Ibáñez

Con un "cabreo" monumental

15:50 | gestionado por Juan José Ibáñez | Enviar comentario (4)

He intentado analizar el tema desde diversos puntos de vista. Obviamente, como científico que trabaja en una disciplina concreta, sé que mis pensamientos y deseos están sesgados por mi especialidad y vocación. Ahora bien, me resulta incomprensible el protagonismo que se le da a los estudios de la vida y la biodiversidad de las zonas más remotas de la tierra, como la de las  profundidades terrestres, así como la indagación de su posible existencia en zonas remotas del universo, soslayando la que acaece bajo pocos centímetros o metros bajo nuestros pies. Podría pensarse que ya la conocemos muy bien. No es así. Tenemos ya más información de la biodiversidad que atesoran las profundidades marinas que sobre la que "pisamos" a diario. Dediqué muchas horas a buscar un título sugerente para esta weblog. El que finalmente escogí agradó a muchos amigos y colegas: Un Universo invisible bajo nuestros pies: Los suelos y la vida. La importancia de la biodiversidad y los procesos biológicos que ocurren en el sistema suelo son vitales para la humanidad, imprescindibles para entender el ambiente que nos rodea, para comprender la estructura y dinámica de los ecosistemas y la biosfera. Los impactos ambientales, tales como la contaminación, la erosión, etc. repercuten sobre ella alterando de paso la que acaece sobre él; lo que podemos observar. Si el suelo se contamina, tambíen lo sufren la cadena trófica, las aguas y los alimentos que consumimos ¿Porqué entonces parecemos desinteresados por estudiarla en profundidad? ¿Por qué se dedica más tiempo y dinero al estudio de la vida de las profundidades marinas? ¿porqué?.


Un día tras otro, en todos los medios de comunicación, se presentan noticias sobre los "fascinantes hallazgos" en las profundidades marinas, o simplemente en los ambientes litorales. Los científicos españoles reclaman la protección de 20 áreas marinas amenazadas, y con razón. Nada que objetar ¿Empero porqué no ocurre lo mismo con el mundo de los suelos? Parecemos fascinados por lo exótico. Lo entiendo. Ahora bien, ¿porque se piensa que la vida en los suelos no es fascinante?. Se da por hecho que no es así. 

 

No he encontrado otra weblog dedicada por enteros al mundo de los suelos en castellano. Los contribuidores y este administrador estamos más que satisfechos por los "índices de audiencia alcanzados".  Sin embargo las notas menos leídas son las que conciernen a la vida y la biodiversidad edáficas. Se trata de uno de los puntos fuertes de esta weblog. No existe otra igual. Pueden buscar y comprobarlo. Sin embargo no parece interesar a nadie. Hemos explicado como los organismos más grandes del mundo viven total o parcialmente inmersos sobre el suelo. Todavía deberemos explicar otras muchas maravillas que acaecen en él. ¿Servirá de algo?

 

¿Por qué la convención de biodiversidad soslaya el tema? ¿Alguien me lo puede explicar? ¿Por qué en la futura Directiva Comunitaria de Protección de Suelos vuelve a soslayarse el tema de la biodiversidad? ¿Me lo puede explicar alguien?

 

Resulta harto complicado y oneroso investigar la biología de las profundidades marinas. Resulta mucho más sencillo y económico saber lo que ocurre en un suelo. Su conocimiento es de capital importancia desde muchos puntos de vista. Se trata de un recurso natural no renovable, pero cuando hablamos de esta diversidad, el ciudadano, los medios de comunicación y nuestros gestores de I + D + i se despreocupan por completo. Incluso son minoría los propios expertos en ciencias del suelo que se preocupan de la materia.  Del mismo modo para una inmensa mayoría de los ecólogos, el ecosistema parece acabar cuando toca la superficie del suelo. Resulta difícil de entender.

 

¿Alguien me lo puede explicar? ¿Existe algún tipo de alergia cognitiva por la que nos repelan los suelos? ¿Será por una vinculación subconsciente entre la muerte y el enterramiento de la tradición judeo-cristiana? No logro entenderlo. Misterio para mí donde los haya.

 

Juan José Ibáñez

 

Cariacontecido

14:32 | gestionado por Juan José Ibáñez | Enviar comentario (4)