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jueves, 02 de febrero de 2006

Hoy (2/2/2006), en el Boletín de Noticias I + D + i de la CAM, se ha publicado una nota que lleva por título: "El cambio climático ha provocado la desaparición en dos siglos del 60% de los humedales de España". ¿Cierto o falso? Lamentablemente debemos señalar que rotundamente falso. Veamos porqué.


Por desgracia, es cierto que una gran extensión de los primigenios humedales españoles han desaparecido, mientras que otros se encuentran degradados o en vías de desaparición. Sin embargo, las causas son otras. Durante siglos, los humedales fueron un grave problema para la salud humana, especialmente por ser un foco de paludismo. En consecuencia, fueron soterrados y convertidos en suelos para la agricultura. Esta es la principal razón histórica de la lamentable desaparición de tales cuerpos de aguas continentales, tan importantes, desde otro punto de vista, para la preservación de la biodiversidad. De cuerpos de agua a suelos.

 

Actualmente la desaparición o degradación de muchos humedales procede de la agresiva acción antrópica sobre el paisaje. Por un lado, la sobreexplotación de los acuíferos con fines agrícolas, industriales, residenciales, etc., ha hecho descender las capas freáticas y con ello ha propiciedo el adelgazamiento de las tablas de agua de estas zonas húmedas, poniéndolas en un grave riesgo. Daba pena ver las "oficialmente preservadas" Tablas de Daimiel, cuando las visité hace unos años. Su extensión se había reducido dramáticamente. Creo recordar que los trasvases Inter.-cuencas eran una de las causas. Pero a la vez, personalmente, me sentí horrorizado al ver el derroche de aguas de los regadíos próximos, que agravaban más aún el problema.  Por mucho que se legisle, si luego no se cumplen las leyes, tal esfuerzo termina convirtiéndose en papel mojado.  Es difícil entender como no se protege la periferia (cinturón protector) de parques y reservas naturales. Lo mismo podríamos decir de la degradación por la contaminación generada por vertidos de toda índole, legales e ilegales (ya sean urbanos, industriales, o los generados por turistas ocasionales). Si no cumplimos las normas (..)

 

El comentario aludido advierte de estos problemas, y predice que un cambio climático reduciría más la extensión de los humedales en España. ¿Cambio climático? Cuando sepamos realmente las repercusiones y tendencias de tal cambio podremos ofrecer predicciones fiables. Aun está por ver el efecto de tales cambios sobre el régimen de precipitaciones.  Aún suponiendo que mayores temperaturas y descenso e irregularidad de las precipitaciones fueran los efectos, como afirma la mentada nota, debemos recordar que los cambios de aguas permanentes a efímeras (y de éstas a permanentes de nuevo), también ha sido frecuentes en el pasado, por cuanto los cambios climáticos "naturales" son la norma, no la excepción. Más aún la recurrencia cíclica de las sequías (en alternancia con periodos húmedos), que también es otro fenómeno natural (aunque pueda agravarse por el cambio climático), afectaba de igual manera a los humedales, que debían sufrir este régimen de perturbaciones por la idiosincrasia de los ambientes mediterráneos.

 

¿Por qué echar la culpa al cambio climático? ¿Moda o maniobra de diversión? Sinceramente no lo sé. Lo que sí tengo claro es que el posible calentamiento climático antrópicamente inducido es consecuencia de  un estilo de vida insostenible que afecta a millones y millones de personas, mientras que la mala gestión de las aguas continentales posee  "responsables" más concretos y fáciles de identificar, como aquellos que legislan de cara al público, pero hacen la "vista gorda" a la hora de obligar a cumplir las leyes.

 

De seguir esta tendencia, el presunto efecto negativo del cambio climático sobre los humedales llegará a hacerse realidad cuando prácticamente solo queden vestigios de los mismos No confundamos al ciudadano. Si las reducciones históricas fueron realizadas para salvaguardar la salud de las poblaciones colindantes, los actuales son el resultado de la degradación ambiental, así como de la paupérrima gestión de los recursos hídricos.  Se me antoja que el cambio climático es el chivo expiatorio, bajo el que se encubren otros males de más fácil solución. Este sería también el caso de las graves inundaciones que afectan a parte de Europa, cuando el problema de fondo (o al menos tan importante como el "calentamiento climático") ha sido generado por un desarrollo urbanístico y una expansión de infraestructuras materiales insostenibles. Nos referimos al conocido problema del sellado del suelo.

 

Juan José Ibáñez

15:37 | gestionado por Juan José Ibáñez | Enviar comentario (3)