Sobre las Incongruencias de la Actividad Científica
La Biología del Suelo y del Regolito-1
Como ya comenté en otras contribuciones, no es infrecuente que la actividad de la financiación científica, muy asociada a las modas, sea difícil de entender desde un punto de vista racional, ¿Por qué? Simplemente porque no es nada racional. En esta nota expondré dos ejemplos de los estudios sobre biología del suelo y del regolito. Peto hay muchos más como los relacionados a la financiación de proyectos sobre los suelos como sumideros de carbono. Si alguien pregunta sobre el tema le daré la debida respuesta.
Hace aproximadamente año y medio, estaba buscando argumentos para corroborar o refutar si desde un punto de vista edafológico, así como desde una perspectiva asociada a la biodiversidad, merecía la pena estudiarse el regolito. Como ya he mentado en notas previas, el regolito debe considerase suelo si su estructura y dinámica está condicionada por los organismos vivos. Existía (y por lo tanto hoy ocurre lo mismo) muy poca bibliografía sobre el tema. Tan solo encontré en la "ISI Database" (las revistas que se consideran buenas a la hora de la evaluación de la actividad científica) tres o cuatro artículos, por lo que me escogí un buscador normal para rastrear toda la posible bibliografía al margen de estas revistas. Utilizé dos combinaciones binarias de palabras: (i) profundidad del suelo-biología y (ii) regolito-biología. Veamos los resultados:
Sobre el ítem-1: encontré varios miles de webs. Como tengo paciencia para ciertos temas me puse a rastrear con cuidado. Al fin y al cabo se trataba de cambiar o proponer un nuevo concepto de suelo, lo cual es siempre un tema muy espinoso dentro de la comunidad de edafología. Lo mismo ocurriría en otros campos. Si uno termina por imponer un concepto pasa a la historia de su disciplina (seré infeliz). Pues bien, tardé unos 15 días. ¿Qué, que es lo que encontré? Desde el punto de vista estrictamente científico poca cosa: unas centenas de papeles sobre biología de la distribución en profundidad de ciertos taxones biológicos en sedimentes marinos y/o lagos (por ejemplo varios sobre el lago Ness: ¿Otorgan financiación para ver si existe el famoso dragón?) menos de 20 sobre la distribución vertical de algunos patógenos que atacan a las raíces de los cultivos y mucha morralla.
Una conclusión: resulta que se estudia más la biología en profundidad de los organismos en los sedimentos marinos que la de los suelos terrestres. Y este resultado es sorprendente. Los resultados obtenidos por biólogos del suelo del Centro de CC. Medioambientales (Antonio Bello, María Arias y colaboradores) mostraban como en ambientes mediterráneos, los nematodos, libres o parásitos de raíces, bajan a horizontes profundos con más humedad y edafo-clima más benigno en las estaciones más desfavorables (invierno y otoño) y ascienden a su hábitat superficial en las favorables (primavera y otoño). Resulta que la UE esta preparando un programa de monitorización de los suelos de Europa y uno de los objetivos es estimar su biodiversidad. Habrá muchos fondos para este inventario. Sin embargo los protocolos presentados adolecen del mismo problema, tan solo se pretenden muestrear los 15-20 centímetros superficiales. En la Europa Templada y húmeda, que es donde se hace más ciencia en nuestro continente el problema no es importante, ya que posiblemente las comunidades de organismos edáficos disfruten de un clima que no les obligue a bajar a horizontes profundos. Sin embargo en la Europa templado-continental, en las estepas del sur-este y en el mediterráneo el problema es serio. Presentamos los resultados en dos congresos, pero los asistentes reaccionaron como si con ellos no fuera la cosa: primero intentaron refutar mi argumentación, pero no pudieron (los datos eran muy concluyentes y los Dres Bello y Arias muy respetados a nivel internacional). Seguidamente se pusieron a hablar sobre otros temas y dieron por sentado que ellos seguirían muestreando los 10 o veinte centímetros superficiales. Resumiendo: primero la "pasta", y luego la logística (es mucho más fácil escarbar y recolectar en esos centímetros) que abrir zanjas de dos metros. ¿Y a donde queda el progreso del conocimiento científico?. Pregúntenles a ellos. En cualquier caso saber más sobre la estructura de las biocenosis de los sedimentos marinos que de los suelos terrestres debe ser materia de reflexión.
Sobre el ítem-2 : Aquí el sobresalto fue mucho mayor. También tuve que repasar varios miles de paginas webs y no encontré ningún trabajo sobre la distribución de organismos biológicos en los suelos de nuestro planeta. Sin embargo había miles de propuestas (de organismos prestigiosos y con proyectos financiados) para estudiar las biologías de los regolitos marcianos, lunares, etc. Resumiendo, no sabemos prácticamente nada de la distribución vertical (y posibles migraciones) de las biocenosis terrestres, un poco más de las de los sedimentos marinos y mucho dinero gastado en propuestas para analizar los regolitos extraterrestres. Todo ello carece de lógica, por cuanto para el ser humano el ranking de intereses sería el inverso. Más au n ¿pretendemos conocer el regolito marciano y no estudiar el nuestro?. ¡Alucinante!
Anécdota Histriónica: Hace poco tiempo, viendo una película de ciencia ficción que ganó varios premios, los protagonistas, hablando sobre este tema señalaban como los yankees se gastaron enormes sumas de dinero para diseñar un bolígrafo que escribiera en ingravidez para los viajes espaciales. Por el contrario los rusos, más pragmáticos, y pobres no invirtieron ni un rublo. Usaron lápices y punto para Sagunto. Resulta increíble pero es cierto. Les recomiendo que lean la hipótesis Gaia y como la NASA echó a su autor, por demostrar que no podía haber vida en la "superficie" marciana, debido al equilibrio termodinámico de su atmósfera. Por supuesto tras despedirle, este organismo financió la varios proyectos que incidían como recolectar bichos y organismos en Marte.
Cuando los científicos se lamentan de la falta de financiación tienen razón. Sin embargo resulta más que lamentable que se desperdicie parte del que hay actualmente. Si prefieren coger el dinero y salir corriendo: ¿Dónde están los sacerdotes de la ciencia?; ¿Quién busca la verdad científica?. Obviamente como en cualquier colectivo, entre los "trabajadores" (que no sacerdotes) de la ciencia hay de todo.
Otro día les explicaré lo que le paso a Lynn Margulis cuando propuso que los mitocondrias y cloroplastos eran antiguos simbiontes y que la célula eucariota se originó a partir de las procariotas mediante un proceso de coevolución y asimilación de especies distintas. Es para nota. Y podría relatar varios casos más. Uno de ellos está ocurriendo ahora en nuestro país: ¿verdad Antonio? (omito el apellido por el momento)
Pero seguimos sin saber la biología del regolito y la distribución en profundidad de las biocenosis edáficas porque no hay ni voluntad ni perspectiva de miras para ello.
Juanjo Ibáñez