Hola nuevamente. Siguiendo con las directrices que va marcando Juanjo, toca hoy hacer una incursión por el interior del suelo. Dejamos por ahora las definiciones y nos adentramos en el "cuerpo" de los suelos. ¿Que hay en su interior?, ¿por quien esta formado?, ¿qué corre por sus "venas"?. Estas preguntas nos permiten iniciar algunas de las respuestas que ayudan a su conocimiento.
Plantea Juanjo dos términos que en Edafología utilizamos constantemente, procesos y estructura. Como ya dijimos anteriormente cuando explicamos la definición de suelo, lo primero que debemos entender es que este elemento de la naturaleza, que definimos como sistema, tiene sus propias leyes, en él se producen reacciones entre sus constituyentes que, con el tiempo, tienen como resultado el suelo que hoy conocemos. Estas reacciones están íntimamente relacionadas, con las características químicas de los componentes y su estado de agregación (estructura), y con las condiciones ambientales que se han ido produciendo a lo largo del tiempo (procesos). Según estos principios, estructura y procesos son términos difíciles de separar. Un ejemplo: porque la estructura es laminar el proceso de lavado está impedido, porque hay proceso de lavado y enriquecimiento de arcilla, se favorece la forma de estructuras prismáticas.
Empezábamos con algunas preguntas, todas dirigidas a entender por dentro el suelo, las respuestas son complejas, porque el suelo en sí lo es, pero podemos resumir en una primera aproximación algunas cuestiones. Para empezar diremos que en el interior del suelo hay materia orgánica, procedente de animales y plantas, materia mineral, procedente de las rocas que bajo ellos subyacen, aire de la atmósfera y agua. Cuando estos elementos se ordenan formando partículas de mayor tamaño que definimos como agregados, constituyen la estructura, cuanto mejor estructurado esté un suelo mejores propiedades tendrá. Por último, a través de los poros que dejan los agregados, favorecidos por procesos (lavado, lixiviación, empardecimiento, podsolización, etc.) se desplazan partículas como arcillas, óxidos y otros coloides, que junto a la llamada solución del suelo (agua con distintos elementos disueltos o en suspensión) y diferentes componentes en estado gaseoso, forman los fluidos del suelo.
Partiendo de estos hechos, las clasificaciones de suelos más usadas en todo el mundo, FAO y Soil Taxonomy, utilizan la estructura morfológica para definir sus unidades, por considerar que es la mejor forma de identificar sus propiedades actuales y sus potencialidades de uso. Ahora bien, hemos de ser conscientes que los suelos están en permanente desarrollo, es decir, que su evolución, en la mayoría de los casos, no ha terminado, pudiendo en el futuro estar sometidos a procesos distintos que originaran distintas estructuras y consecuentemente distinta clasificación.
Antonio López Lafuente
Nota del Administrador:
El las galerías de fotos y gráficos que se están elaborando podéis ya ver las estructuras, horizontes, otros rasgos del suelo, así como sus paisajes, mapas, etc.
Juanjo Ibáñez