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miércoles, 05 de octubre de 2005

Hola Antonio,

 

Por fin comenzamos a animarnos (lo digo por los "expertos" que aun quedan por iniciar sus intervenciones). Welcome!

 

Para empezar no está nada mal. Diremos que es una definición descriptiva, como la mayoría de las que definen otros objetos naturales, artificiales, sociales, tecnológicos, etc. etc. Como tal descripción adolecerá de no haber incluido todos los criterios que caracterizan exclusivamente lo que es (o actualmente entendemos como suelo. Imposible hacer otra cosa. Por tanto vamos a intentar mejorarla (sinónimo aquí de ampliar la descripción, que podríamos hacer entre todos "ad nauseam" hasta rellenar cientos de páginas. La definición como de un suelo como un sistema (..)

 

  1. Complejo (no constituido por un solo elemento; pero ver más abajo)
  2. Multifásico (compuesto de materia viva, mineral, gases. Agua, etc.)
  3. Plurifuncional (desde un punto de vista antrópico podemos decir que el vocablo significa que desempeña múltiples funciones en los ecosistemas, usos por el hombre, etc.)

 

(..) dista por tanto, de ser completa. Si un día pudiéramos definir correctamente, es decir con exactitud, lo que es un suelo, probablemente la edafología estaría al límite de agotar sus aportaciones al conocimiento científico. Pero estamos muy lejos aún.

 

Por sistema complejo también podemos entender, apelando a las denominadas ciencias de la complejidad (algunos hablan de ciencias del caos, pero habría mucho que matizar y no es el foro apropiado), que posee una estructura, dinámica y evolución que en cierto grado es impredecible. Pero lo mismo le ocurre a la vida, el denominado sistema climático, los sistemas sociales y económicos, etc.

 

En el suelo concurren una serie de procesos que actúan y evolucionan a diferentes escalas temporales.   Por ejemplo, un horizonte superficial del suelo rico en materia orgánica (si raspáis apartáis un poco la hojarasca de un bosque, por ejemplo, veréis una tierra negruzca con minerales, trozos descompuestos de raíces y hojas, etc, junto a minerales) puede tardar en constituirse pocas decenas de años, pero la génesis y morfología de las capas más profundas (a las que llámanos horizontes) puede tardar centenares o milenios. Del mismo modo, desde un punto de vista ecológico (también ocurre lo mismo en ciertas de sus propiedades físicas y químicas) las estructuras y dinámicas pueden llegar a cambiar en horas, días, semanas, etc.

 

Por estas razones, un físico, un químico, un biólogo, un geólogo, etc. aportarían diferentes definiciones de suelo. Por ejemplo un químico podría hablar de que el suelo es un "reactor" en el cual se generan un sinfín de reacciones químicas, mientras que un ecólogo diría que es un subsistema de los ecosistemas, e incluso podrían habar de un ecosistema en si mismo. Para un geólogo y un geomorfólogo, se trataría de roca alterada por la acción de la atmósfera y los organismos vivos que adquiere una serie de rasgos y peculiaridades muy singulares y que reposa sobre las rocas de la geosfera.

 

Tan solo un pero a la definición de Antonio (se sobradamente que lo ha hecho por simplificar), su "situación natural" no está tan solo entre la atmósfera y la litosfera, sino que cabría añadir la propia biosfera y la hidrosfera. De aquí una de sus peculiaridades: al interaccionar la atmósfera, con la geosfera, biosfera, la hidrosfera, emerge una capa "el suelo" muy singular con rasgos propios que la diferencian de las susodichas, biosfera, atmósfera, etc. Son estos rasgos idiosincrásicos, y como veremos vitales para la biosfera, las que han obligado a que los científicos tuvieran que reconocer que se trata de un cuerpo natural que requiere una disciplina propia para su estudio: la "edafología". En el caso de que los rasgos que emergen por su auto-organización, se entendieran simplemente como una mera mezcla de minerales, materia viva, iones, gases y agua, no hubiera sido necesario crear esta disciplina científica.

 

Diremos para terminar por ahora que un suelo que se genera sobre una roca dura y homogénea (por ejemplo) termina desarrollando una serie de capoas y horizontes que atesoran diferentes colores, tamaños de partículas, propiedades hidrofísicas, químicas, etc. conspicuas (visibles por el ojo humano). Crece la vida igual sobre una roca que sobre un suelo: NO!. Un suelo favorece el desarrollo de la vida a la par que es producto de la misma. Y como iremos viendo, cuando un suelo se "erosiona" los ecosistemas y su vida sufre, en su sentido más amplio y metafórico. La erosión del suelo da lugar en ambientes mediterráneos a  conocida desertificación (si bien se puede generar por otros mecanismos como iremos viendo).

 

Demos paso a la opinión de otros.   

 

Juanjo


14:15 | gestionado por Juan José Ibáñez | Enviar comentario (14)

Antonio

 

Juan José Ibáñez plantea una pregunta para comenzar esta actividad. ¿Qué se entiende por suelo?. Como siempre que se pretende debatir algo deberemos empezar por definir el objeto del debate. Es difícil escribir sobre el suelo si no tenemos una base común que nos permita desarrollar las ideas. Como muy bien escribe Juanjo llegar a definir un suelo es algo complejo. Habla de la dificultad para definir conceptos biológicos como especie, o incluso vida. Pretender, por tanto, exponer con claridad y exactitud los caracteres genéricos y diferenciales, como dice el diccionario de la lengua, de un suelo, y además hacerlo en pocas palabras, es tarea compleja, más aún si pensamos que en el concepto "suelo" intervienen múltiples factores de naturaleza muy diversa. Ahora bien, como por algo hay que empezar, os propongo la siguiente definición:

Suelo es la capa superficial de la corteza terrestre, forma un sistema complejo órgano-mineral, no es renovable a corto plazo, su situación natural está entre la atmósfera y la litosfera, en él se puede desarrollar vida y forma parte de todos los ecosistemas terrestres y de las actividades asociadas.

 

Antonio


14:12 | gestionado por Juan José Ibáñez | Enviar comentario (3)