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miércoles, 16 de julio de 2008

El modelo habitual de conexión en red requiere de la existencia de infraestructura de red (cables y routers, puntos de acceso WiFi, red de bases de telefonía móvil). Pero los cacharros que conectan, en muchos casos podrían hacerlo directamente, si les dejásemos. Este tipo de redes, donde los equipos se conectan directamente entre ellos, se denominan redes ad-hoc, y existen desde hace tiempo. Por ejemplo, WiFi incluye un (poco usado) modo ad-hoc.

Cuando los dispositivos se conectan de esta forma, pueden enviar y recibir información a/de los que tienen en su ámbito de cobertura (los que "ven"). Pero sería interesante que cada equipo conectado pudiera usarse como intermediario para enviar datos a otros, que están más "lejos", estableciendo grandes redes sin que haga falta infraestructura. De nuevo, estas redes existen, y se llaman redes mesh.

¿A qué viene todo esto? Hasta hace poco, las redes mesh eran algo "raro", usadas sólo experimentalmente o en ámbitos muy concretos. Pero esto está cambiando con el estándar 802.11s. Aunque aún no ha sido aprobado definitivamente, ya existen implementaciones de referencia, y una de ellas ha entrado en al nueva versión del kernel Linux, la 2.6.26. Esto implica que cualquier máquina Linux que tenga este nuevo kernel, simplemente con una tarjeta WiFi, podrá formar parte de una red mesh. Y por lo tanto, comunicarse (intercambiar datos, acceder a servicios, etc.) con cualquier otra máquina en la misma mesh.

¿Usaremos esto ampliamente, o se quedará en un juguete para inciados?

16:19 | gestionado por Jesus M. González Barahona | Enviar comentario (3)