Enviado el martes, 08 de julio de 2008 9:59
El término de 'Software-as-a-service' (SaaS) se utilizó frecuentemente en el
informe de Vigilancia Tecnológica de
CITIC que analizó estos temas y del que ya hemos hablado en este blog. En él, los autores explicaban la novedad del modelo de negocio que lleva asociado:
"
SaaS puede definirse como un modelo de outsourcing en el que las empresas no son propietarias del software que ejecutan. Este último ahora se proporciona y gestiona de manera remota por uno o más proveedores bajo un modelo de licencia o de pago por uso considerando diversas métricas, sin que se requiera que las empresas usuarias instalen ni operen aplicaciones en sus infraestructuras de tecnologías de la información."
¿Qué supone este cambio de paradigma respecto del anterior modelo, el que se describe como "de instalación y aplicación en las infraestructuras TI" del cliente?
Este modelo, basado en una relación proveedor-cliente de "uno a uno", estaba limitado por su dificultad para escalar. Sin embargo, el modelo SaaS y el desarrollo de las arquitecturas SOA permiten relaciones de "uno a muchos", propociornando entornos flexibles de provisión de servicios, con una mucha mejor respuesta ante cambios de negocio.

En este
artículo del IEEE Distributed Systems Online, se apuntan algunos datos de cómo la industria está considerando este, no ya tan nuevo, marco de trabajo. La firma McKinsey difundió recientemente un
informe, a partir de encuestas a empresas de software, en el que SaaS y SOA aparecían como las 2 líneas más importantes relacionadas con su respuesta a los cambios de negocio, y casi un 75% de las consultadas estaban a favor de adoptar entornos SaaS.
Sin embargo, David Norton, de Gartner, comenta en este artículo un hecho que, aunque más o menos conocido, parece llamativo: la transición hacia este modelo va a ser lenta. Para 2010, se prevé que un 15% de empresas grandes empiecen a reemplazar sus antiguos ERPs y en 2012 entre un 30 y un 40% de los proveedores de software ofrecerán servicios tipo SaaS.