Según
el analista IDTechEx el mercado de RFID
se mantiene con un crecimiento sólido, con aproximadamente 2.16 billones de
etiquetas que se venderán en 2008 frente a las 1.74 billones que se vendieron
en 2007, considerando todos los rangos de frecuencia, y tanto en su versión
activa como pasiva.
Las
previsiones para 2009 ofrecen un panorama prometedor, con unas estimaciones de
crecimiento para 2009 el 23% superiores a las de 2008, y para 2010, el 25% superiores
sobre 2009. El hecho de que sean los gobiernos quienes estén detrás de estas
inversiones, es lo que está provocando este incremento. Sólo falta que el resto
de empresas se animen también y apuesten por esta tecnología. El problema es de
todas las inversiones… sigue pendiente determinar cuál es el ROI (Return Of
Investment).
Como
decimos, hasta ahora, los drivers que han provocado y están provocando el
aumento del volumen de negocio de RFID, provienen en su gran mayoría de los
gobiernos y administraciones, o de imposiciones que han obligado a todas las
empresas de un determinado a adoptarla. Ya hablamos del caso de China, con una demanda
de 6 billones de dólares en ID Cards. También ha habido gran cantidad de países
que han imitado al gigante asiático, incorporando la tecnología RFID en sus
pasaportes, permitiendo de ese modo almacenar información biométrica del
individuo al que identifica. Asimismo, el caso de los sistemas de transporte
también está resultando ser un enorme dinamizador; en este caso se embebe la
tecnología en los tickets de transporte, permitiendo realizar el pago
simplemente acercando la tarjeta a los lectores correspondientes. Sin obviar
las imposiciones de distintas instituciones norteamericanas (Department of
Defense, Department of Agriculture, Food and Drugs Adminsitration, etc.), de utilizar
etiquetas RFID en sus procesos, principalmente en aras de la seguridad.
Sigue
faltando sin embargo aquello que hace que una empresa se lance decididamente a
apostar por una tecnología: un retorno de la inversión (RFID) claro, que nunca
estará exento de riesgos, pero que por lo menos te ofrezca cierta seguridad.