Enviado el miércoles, 23 de julio de 2008 5:16
Una de las aplicaciones de RFID que están experimentando un
crecimiento más rápido es la integración de esta tecnología en los Documentos Nacionales
de Identificación Electrónica.

Gran parte de culpa la tiene la fuerte inversión que ha
destinado el Gobierno Chino (¡cerca de 6 billones de dólares!) a la generación
del DNII electrónico con tecnología RFID embebida. Ya en 2007 China entregó 300
millones de documentos, y en 2008 se estima que se entregarán 263 millones. Esto
ha convertido obviamente a China en el mayor mercado de RFID considerando su
nivel de gasto, liderando en 2007 el mercado mundial con un 40% de “share”. La
lástima es que el proyecto está cercano a finalizar (la mayor parte de su
población ya posee un eDNI), y es muy difícil que vuelva a existir un proyecto
de semejante envergadura o que alcance unos niveles de inversión similares. De
hecho ya durante 2008, China dejará de ser líder en este sentido, igualando
posición con EEUU, aglutinando cada una el 24.6% de mercado [datos extraídos de
IDTechEx].
La buena noticia es que el éxito de esta gran iniciativa
llevada a cabo por China, ha provocado la búsqueda de nuevos proyectos que
integren esta tecnología. De hecho, de cara a los Juegos Olímpicos de Pekín de
este verano, tanto los tickets de entrada a los recintos como el transporte
público, incluirán esta tecnología para gestionar de forma más sencilla y
automatizada el acceso y traslado de la gran multitud de gente que se estima
acudirá a la cita. Y después, vendrán otras integraciones (trazabilidad de
productos).
Confiamos en que a nivel europeo también se lancen grandes
proyectos en este sentido, que se ha demostrado que deben estar traccionados
por la administración: en EEUU ha sido el Department of Defense (DoD) o la Food
Drug Administration (FDA) los organismos que han impuesto en mayor o medida, la
utilización de la tecnología RFID. Y el mercado de RFID necesita de grandes impulsos
como estos, que dinamicen el mercado a través de la generación de grandes
volúmenes de negocio, y no de iniciativas aisladas.