MadiaLab Prado hará próximamente una convocatoria abierta de proyectos de investigación. Culturas del procomún es el que presentaré y que sólo se llevará a cabo si logra suficientes co-laborantes.
No es fácil promover la cultura del promocún. La experiencia nos dice que se trata de un concepto difícil de atrapar entre palabras y/o imágenes. Baste con recordar que se trata de un término que describe bienes en ámbitos tan distintos y distantes como lo son el genoma humano, el agua potable, las plazas de nuestras ciudades, los órganos extirpados del cuerpo, los fondos marinos, el conocimiento primitivo, el lenguaje que hablan las máquinas, el folclore popular, el aire que respiramos, la biodiversidad, la estabilidad del sistema financiero internacional, la red de alerta contra las enfermedades contagiosas o las recetas de la cocina tradicional.
La preocupación por disponer de una definición operativa ha sido una de
los problemas más debatidos en el
Laboratorio del Procomún. Con
frecuencia, algunos miembros del Laboratorio han expresado su
desconcierto ante la dificultad para lograr un acuerdo sobre el
significado o alcance de una noción que para nosotros además de
cotidiana es constitucional. Tampoco han faltado comentarios sobre la
naturaleza demasiado espontánea o genérica con la que nos hemos
referido a los bienes comunes. Todos además hemos compartido la
necesidad de superar esta fase inicial y dar paso a un trabajo de
naturaleza más rigurosa y consensuada.
Objetivos
El
proyecto que aquí se presenta tiene por finalidad explorar las
distintas formas de nombrar, acotar, definir, esquematizar,
representar, modelizar y, en definitiva,
visualizar el procomún. Desde
luego se trata de un proyecto abierto a quienes sientan debilidad por
la ontología, pero esperamos también a quienes prefieran las
aproximaciones más funcionales. Para ayudar a perfilar los objetivos
que nos interesan se propone distinguir entre tres formas distintas de
deslindar/distinguir/denotar/desvelar nuestro objeto:
explorar
las formas de acotarlo conceptualmente en los distintos campos en
los que ha sido utilizado, desde la antropología a la
economía, pasando por la historia, la filosofía y el
derecho.
explorar
las dimensiones de la noción procomún. En esta línea
lo que nos interesa es encontrar las cifras que ayuden a delimitar
sus proporciones econométricas y sociológicas, ya sea
investigando los parámetros que definen la economía
del don (recursos movilizados o creación de empleo, por
ejemplo), ya sea cuantificando el peso relativo de los diferentes
ámbitos de acción (medio ambiente, salud, ayuda
social,...) o las distintas formas de organización (ONG,
agrupaciones civiles, comunidades de afectados).
DestinatariosDada la naturaleza abierta de
esta convocatoria hemos procurado no excluir a nadie que pudiera estar
interesado en una actividad de carácter híbrido, pues además de quienes
pueden ser identificados por su perspectiva disciplinar, también serán
bien recibidos quienes prefieran serlo por las habilidades que tengan,
ya sea en el ámbito del activismo, ya sea en el de las nuevas
tecnologías. Buscar cifras que delimiten, por ejemplo, la noción de
voluntariado medioambiental es una actividad que implica desarrollar
habilidades como documentalista, pero que exige también depurar la
noción misma de filantropía y su relación con la economía de mercado o
el filantrocapitalismo. A continuación, hay que plantearse cómo hacer
más eficaz la comunicación de los logros alcanzados por las
investigaciones en curso, una pregunta que siempre es más fácil de
responder si contamos con expertos en diseño de datos y en las
tecnologías que ayudan a visualizarlos y movilizarlos por los media.
Está
claro que este proyecto está abierto al concurso de co-laborantes de
muy amplio espectro. Para evitar un tono excesivamente abstracto,
introduciremos algunos ejemplos del tipo de iniciativas que podrían ser
amparadas, bien entendido que se trata sólo de ejemplos que de ninguna
manera pretenden predeterminar el futuro de la propuesta. Esto equivale
a decir que estamos abiertos a muchas posibilidades, incluidas las más
imprevisibles e incluso las potencialmente contradictorias.
Los
ejemplos de los que hablábamos podrían ser muchos y entre ellos los siguientes:
a) El eco
del procomún en la novela, entendido como un débil gesto de resistencia
al creciente proceso de apropiación de lo comunal por el sector
público.
b) Las dimensiones que la biopiratería tiene en el negocio de
los fármacos o de la cosmética, así como la importancia que tales
prácticas tienen sobre las comunidades indígenas.
c) La contribución de
la economía del don a la creación de riqueza y empleo.
d) La noción de
bien común en el ordenamiento jurídico europeo, diferencias y evolución
en las últimas décadas. Las diferentes estatutos jurídicos que
caracterizan el bien común.
e) El aire como un bien en proceso de
degradación: indicadores y sistemas de alerta que ayuden a su
preservación.
f) Producir un álbum de fotos que pueda ser utilizado
para mostrar la naturaleza escurridiza del procomún urbano.
g)
Construir un mosaico del procomún que, utilizando códigos de color y
tamaño, de cuenta de su naturaleza fragmentaria, promisoria y proteica.
h) Hacer nubes de tags con determinadas leyes, directivas o
convocatorias europeas que permitan visualizar el peso de los distintos
conceptos en la mentalidad del legislador.
i) Crear un repositorio de
textos, fotografías y vídeos, así como de links, relativos al procomún.
j) Crear un planeta de blogs relativos al procomún o identificar y
mejorar algunas entradas en Wikipedia con escasa sensibilidad hacia las
problemáticas características del procomún.
ProcedimientoDada
la naturaleza abierta de esta convocatoria no queremos precondicionar
los procedimientos y formas de hacer que acordemos todos los
involucrados en el proyecto. Esto significa que puede participar
quienquiera que tenga una idea que quiere desarrollar y para la que
necesite algún apoyo, ya sea económico, ya sea institucional. En
principio no tenemos ninguna traba y todas las son bienvenidas. Una
declaración que, bien lo sabemos, es una invitación dirigida a todo el
mundo, sin restricciones.
Necesitamos, sin embargo, algunas
pautas que sean compartidas por el resto de los proyectos que nazcan
del Laboratorio del Procomún. Las pautas a las que nos referimos se
establecen para asegurar la existencia de sinergias entre los
co-laborantes y garantizar la naturaleza colectiva y colaborativa del
trabajo que impulsamos.
Así, por ejemplo, quienes se adscriban a
este proyecto pueden desarrollar sus propias ideas siempre que estén
dispuestos a compartirlas en las sesiones presenciales que tengamos y a
través de WIKomun, la wiki del Laboratorio. Los participantes pueden
optar a título individual o en pequeños grupos, basta con que la idea
que traigan sea consistente con los objetivos generales y financiable
con los recursos de los que disponemos.
También buscamos un
compromiso con la cultura de la producción, lo que equivale a decir que
el proyecto debe ser finito y terminar con algún resultado que sea
consensuado y que pueda ser presentado públicamente. El Laboratorio
amparará tantas reuniones de discusión e investigación como se estime
oportunas, pero queremos huir del diletantismo y por eso apostamos por
la consecución de objetos concretos, aún cuando sólo se encuentren en
la fase beta o sean un prototipo.
Si no te acaba de convencer este proyecto, no te preocupes pues también han anunciado que se presentarán a la misma convocatoria
Javier de la Cueva,
Jordi Claramonte,
Tiscar Lara,
Nuria Valverde,
Jaime del Val y quizás alguien más. Para identificar la propuesta que mejor se adapta a tus intereses hay que estar atentos a la web del
MediaLab-Prado.