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martes, 06 de mayo de 2008

MadiaLab Prado hará próximamente una convocatoria abierta de proyectos de investigación.  Culturas del procomún es el que presentaré y que sólo se llevará a cabo si logra suficientes co-laborantes.

No es fácil promover la cultura del promocún. La experiencia nos dice que se trata de un concepto difícil de atrapar entre palabras y/o imágenes. Baste con recordar que se trata de un término que describe bienes en ámbitos tan distintos y distantes como lo son el genoma humano, el agua potable, las plazas de nuestras ciudades, los órganos extirpados del cuerpo, los fondos marinos, el conocimiento primitivo, el lenguaje que hablan las máquinas, el folclore popular, el aire que respiramos, la biodiversidad, la estabilidad del sistema financiero internacional, la red de alerta contra las enfermedades contagiosas o las recetas de la cocina tradicional.


La preocupación por disponer de una definición operativa ha sido una de los problemas más debatidos en el Laboratorio del Procomún. Con frecuencia, algunos miembros del Laboratorio han expresado su desconcierto ante la dificultad para lograr un acuerdo sobre el significado o alcance de una noción que para nosotros además de cotidiana es constitucional. Tampoco han faltado comentarios sobre la naturaleza demasiado espontánea o genérica con la que nos hemos referido a los bienes comunes. Todos además hemos compartido la necesidad de superar esta fase inicial y dar paso a un trabajo de naturaleza más rigurosa y consensuada.


Objetivos

El proyecto que aquí se presenta tiene por finalidad explorar las distintas formas de nombrar, acotar, definir, esquematizar, representar, modelizar y, en definitiva, visualizar el procomún. Desde luego se trata de un proyecto abierto a quienes sientan debilidad por la ontología, pero esperamos también a quienes prefieran las aproximaciones más funcionales. Para ayudar a perfilar los objetivos que nos interesan se propone distinguir entre tres formas distintas de deslindar/distinguir/denotar/desvelar nuestro objeto:

  • explorar las formas de acotarlo conceptualmente en los distintos campos en los que ha sido utilizado, desde la antropología a la economía, pasando por la historia, la filosofía y el derecho.


  • explorar las dimensiones de la noción procomún. En esta línea lo que nos interesa es encontrar las cifras que ayuden a delimitar sus proporciones econométricas y sociológicas, ya sea investigando los parámetros que definen la economía del don (recursos movilizados o creación de empleo, por ejemplo), ya sea cuantificando el peso relativo de los diferentes ámbitos de acción (medio ambiente, salud, ayuda social,...) o las distintas formas de organización (ONG, agrupaciones civiles, comunidades de afectados).


  • explorar las distintas representaciones gráficas que se han propuesto con la intención de que el procomún quepa en un golpe de vista. Hacer obvias las relaciones que la imagen construye entre las partes que la configuran implica aprender a verla como una red que vertebra fragmentos/nodos y a dar la mayor importancia a las cuestiones de escala.




Destinatarios

Dada la naturaleza abierta de esta convocatoria hemos procurado no excluir a nadie que pudiera estar interesado en una actividad de carácter híbrido, pues además de quienes pueden ser identificados por su perspectiva disciplinar, también serán bien recibidos quienes prefieran serlo por las habilidades que tengan, ya sea en el ámbito del activismo, ya sea en el de las nuevas tecnologías. Buscar cifras que delimiten, por ejemplo, la noción de voluntariado medioambiental es una actividad que implica desarrollar habilidades como documentalista, pero que exige también depurar la noción misma de filantropía y su relación con la economía de mercado o el filantrocapitalismo. A continuación, hay que plantearse cómo hacer más eficaz la comunicación de los logros alcanzados por las investigaciones en curso, una pregunta que siempre es más fácil de responder si contamos con expertos en diseño de datos y en las tecnologías que ayudan a visualizarlos y movilizarlos por los media.

Está claro que este proyecto está abierto al concurso de co-laborantes de muy amplio espectro. Para evitar un tono excesivamente abstracto, introduciremos algunos ejemplos del tipo de iniciativas que podrían ser amparadas, bien entendido que se trata sólo de ejemplos que de ninguna manera pretenden predeterminar el futuro de la propuesta. Esto equivale a decir que estamos abiertos a muchas posibilidades, incluidas las más imprevisibles e incluso las potencialmente contradictorias.

Los ejemplos de los que hablábamos podrían ser muchos y entre ellos los siguientes:

a) El eco del procomún en la novela, entendido como un débil gesto de resistencia al creciente proceso de apropiación de lo comunal por el sector público.
b) Las dimensiones que la biopiratería tiene en el negocio de los fármacos o de la cosmética, así como la importancia que tales prácticas tienen sobre las comunidades indígenas.
c) La contribución de la economía del don a la creación de riqueza y empleo.
d) La noción de bien común en el ordenamiento jurídico europeo, diferencias y evolución en las últimas décadas. Las diferentes estatutos jurídicos que caracterizan el bien común.
e) El aire como un bien en proceso de degradación: indicadores y sistemas de alerta que ayuden a su preservación.
f) Producir un álbum de fotos que pueda ser utilizado para mostrar la naturaleza escurridiza del procomún urbano.
g) Construir un mosaico del procomún que, utilizando códigos de color y tamaño, de cuenta de su naturaleza fragmentaria, promisoria y proteica.
h) Hacer nubes de tags con determinadas leyes, directivas o convocatorias europeas que permitan visualizar el peso de los distintos conceptos en la mentalidad del legislador.
i) Crear un repositorio de textos, fotografías y vídeos, así como de links, relativos al procomún.
j) Crear un planeta de blogs relativos al procomún o identificar y mejorar algunas entradas en Wikipedia con escasa sensibilidad hacia las problemáticas características del procomún.


Procedimiento

Dada la naturaleza abierta de esta convocatoria no queremos precondicionar los procedimientos y formas de hacer que acordemos todos los involucrados en el proyecto. Esto significa que puede participar quienquiera que tenga una idea que quiere desarrollar y para la que necesite algún apoyo, ya sea económico, ya sea institucional. En principio no tenemos ninguna traba y todas las son bienvenidas. Una declaración que, bien lo sabemos, es una invitación dirigida a todo el mundo, sin restricciones.

Necesitamos, sin embargo, algunas pautas que sean compartidas por el resto de los proyectos que nazcan del Laboratorio del Procomún. Las pautas a las que nos referimos se establecen para asegurar la existencia de sinergias entre los co-laborantes y garantizar la naturaleza colectiva y colaborativa del trabajo que impulsamos.

Así, por ejemplo, quienes se adscriban a este proyecto pueden desarrollar sus propias ideas siempre que estén dispuestos a compartirlas en las sesiones presenciales que tengamos y a través de WIKomun, la wiki del Laboratorio. Los participantes pueden optar a título individual o en pequeños grupos, basta con que la idea que traigan sea consistente con los objetivos generales y financiable con los recursos de los que disponemos.

También buscamos un compromiso con la cultura de la producción, lo que equivale a decir que el proyecto debe ser finito y terminar con algún resultado que sea consensuado y que pueda ser presentado públicamente. El Laboratorio amparará tantas reuniones de discusión e investigación como se estime oportunas, pero queremos huir del diletantismo y por eso apostamos por la consecución de objetos concretos, aún cuando sólo se encuentren en la fase beta o sean un prototipo.

Si no te acaba de convencer este proyecto, no te preocupes pues también han anunciado que se presentarán a la misma convocatoria Javier de la Cueva, Jordi Claramonte, Tiscar Lara, Nuria Valverde, Jaime del Val y quizás alguien más.  Para identificar la propuesta que mejor se adapta a tus intereses hay que estar atentos a la web del MediaLab-Prado.

8:43 | gestionado por Antonio Lafuente | Enviar comentario (1)