Apoyar el movimiento open access es de sentido común, pero cuando una institución como Harvard lo convierte en obligatorio entonces es que el mundo de la difusión del conocimiento ha cambiado para siempre.
La Universidad de Harvard, gracias
nanopolitan,
decidió el último martes 12 adoptar por defecto una
clara política de open access, ver
Inside
Higher Ed. Tal acuerdo, válido por el momento para los
miembros de la Facultad de Artes y Ciencias, significa que todas las
publicaciones realizadas por sus profesores serán accesibles a
través del repositorio institucional.
Para los defensores del
open access es una gran noticia, ver lo escrito por el infatigable
Peter Suber, además de una potente señal que anuncia
la dirección en la que marcharán las políticas
de difusión del conocimiento, ya que se trata de la primera
universidad cuyo claustro, no sus administradores, han decidido por
unanimidad ir por delante de los tiempos y desbordar el gesto
excesivamente cauteloso que mantienen los muchos e inoperantes
comités que estudian y demoran la adhesión de los
académicos al sentido común.