El Consejo de Ministros europeo acaba de dar el espaldarazo a las políticas de open access.
La deriva hacia el open access parece
imparable. Hoy nos enteramos, vía
Urfist,
que el último
Consejo
de Ministros europeo de la Competitividad (22-23 de noviembre de 2007)
adoptó algunas medidas que representan un avance decisivo para el
libre acceso (por internet, de forma gratuita y sin restricciones) a la
información y los datos científicos.
El texto del
acuerdo exige que todas las investigaciones beneficiarias de fondos
públicos tendrán que respetar la filosofía open
access y que lo servidores donde estén depositadas tendrán
que ser
interoperables
(
interoperability),
lo que en la práctica representa también un apoyo
implícito a los movimientos del
software
libre y los
formatos
abiertos. Muchos se sorprenderán de la rapidez con la que avanza una iniciativa de la que hace tres años apenas nadie había oído hablar. Hoy, sin embargo, es difícil negar su pujanza académica y política pues, como
explicaban hace unos días Peter Suber y Carolin Sutton, la cifra de revistas y sociedades científicas que han abrazado el open access sube ya hasta las 450 y 425 respectivamente.