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sábado, 07 de julio de 2007

Algunas sentencias judiciales basadas en peritajes científicos han suscitado un conflicto de interpretaciones entre estadísticos.

El 24 de marzo de 2003, Lucia de Berk fue condenada por un tribunal de La Haya por haber asesinado o intentado asesinar a varios pacientes en dos hospitales en los que había trabajado, el Juliana Kinderziekenhuis y el Rode Kruis Ziekenhuis. Pero, la sentencia no dejó satisfechos a varios profesores de matemáticas holandeses, pues aseguran que, como se explica en Bad Science, se basa en un razonamiento estadístico viciado y vulgar.


Los hechos, ver The Guardian, se cuentan rápido. En 2001, el director del hospital infantil Juliana, sospechando que unas muertes por intoxicación producidas en distintas fechas podían no ser fortuitas, correlacionó la presencia probada de enfermeras de guardia con los incidentes por intoxicación que llegaron a causar la muerte. Cuando Excel, la hoja de cálculo donde tenía los datos, terminó de hacer la cuentas, encontró que había una posibilidad entre 342 millones de que ambos fenómenos se dieran simultáneamente (muerte de un niño y guardia de la enfermera Lucia). Pero el caso es que había pruebas de aquellos días la enfermera Berk estuvo en el hospital.

Los hechos entonces se precipitaron, pues el director consideró probado que, siendo tan pequeña la probabilidad, era imposible que no hubiera una relación de causalidad. Y así concluyó que que la enfermera era culpable. Luego dio la información a De Telegraaf, un periódico sensacionalista, y en apenas 12 días fue detenida y acusada de cinco asesinatos. Dos años más tarde se celebró el juicio que la condenó a cinco años de prisión. Piet Groeneboom, profesor de estadística en la Universidad de Delft, entre otros, considera que la decisión judicial se ha basado en unos cálculos realizados por matemáticos aficionados y que debe ser revisada. De hecho, está promoviendo la reapertura de la causa y así evitar que un mal uso de las matemáticas sea el fundamento de una condena tan severa.

Hay un libro de Ton Derksen (Lucia de B. Reconstruction of a Court Decision Error) que, según Piet's blog, explora las muchas inconsistencias del juicio y otros cálculos que también hizo el mismo director del hospital y que, sin embargo, aún apuntaban en la dirección de otras culpabilidades, no fueron tomados tan en serio. Todo parece indicar, explica Derksen que se actuó según una fórmula peligrosa: “Tenemos un culpable. ¿Puede, por favor, encontrar los crímenes que cometió?”.

En fin, varios matemáticos, como Richard D. Gill, están en campaña solicitando firmas, explicando en distintos medios, incluidas revistas de prestigio como Nature y Law, Probability and Risk, en qué se equivocaron los cómputos que el juez dio por válidos. El asunto es que se trata de una decisión judicial basada en peritajes de escasa calidad, realizados por gentes con cierta formación matemática, pero que sólo merecen la calificación de amateur. Y, desde luego, es absurdo, que un argumento que no es válido en la Academia, pueda serlo en la Corte. Los partidarios de la revisión de la sentencia no sólo quieren restablecer la justicia, sino que también están solicitando peer review (control de calidad por pares) en la ciencia forense en los tribunales de Holanda.

12:25 | gestionado por Antonio Lafuente | Enviar comentario (6)