Una compañía farmacéutica
dice haber comprobado que los perros necesitan una variante del
prozac para superar la separación de sus amos.

La multinacional Eli Lilly, informa
Technology
Review, acaba de lograr que la FDA le apruebe
Reconcile una
variante para perros del popular Prozac. Al parecer entre un 10-20%
de los perros sufren síntomas de ansiedad cuando se separan de
sus amos, lo que se manifiesta en que no hacen sus necesidades en el
lugar correcto. La noticia se suma al éxito de Pfizer que
logró autorización para vender
Slentrol,
un fármaco que ayuda a perder peso a los perros obesos (
un
5% del total).
Hace unos meses tratamos este asunto en
mundialización
de la tristeza, para referirnos a la estrategia seguida por
algunos laboratorios para que los pequeños pesares
psicológicos fueran interpretados por la gente en Japón
como una
enfermedad curable. Ahora los veterinarios también se prestan
al mismo juego que los
farmachifles
y quieren medicalizar la conducta de los perros. Y de paso abrir un
nuevo mercado para los 61,5 millones de caninos norteamericanos.