Una reciente polémica por el artículo Linux en la Wikipedia francesa
reaviva el debate sobre si los hackers (libristes, se les llama en francés) aceptaría
ser comparados en su enciclopedia con los partidarios de Windows.
Wikipedia no es el último campo de batalla donde dirimir
nuestras diferencias usando sus páginas para transformar los conflictos del
mundo en una guerra de definiciones. El principio de neutralidad opera como una
brújula con la que orientarse en medio de la diversidad y de las discrepancias.
La neutralidad, sin embargo, no es na cosa, ni se parece a la tabla de multiplicar
que todo el mundo aplica de la misma manera. Los wikipedianos aprenden a ser
neutrales mientras intentan serlo o, en otros términos, cuando buscan la forma de
resolver los problemas que plantea hacer una obra que refleje
lo que la
gente cree que es verdad y no lo que un grupo de elegidos (por sabios, por
ricos, por progres o por visionarios) cree que es cierto.
Reflejar los distintos puntos de vista para que cada quien
se forme su propia opinión, otra forma de explicar la neutralidad, es fácil de
decir pero muy difícil de aplicar. Es cierto que los datos, con frecuencia, no
son unívocos y, en consecuencia, admiten varias interpretaciones. La
pluralidad, sin embargo, no es enemiga de la veracidad, como lo demuestra la
existencia legítima de debates en saberes altamente cualificados e
institucionalizados, como lo son la historia, la antropología o la teología.
Cuando hay discrepancias, Wkipedia tiene voluntad de dar acogida a esta
diversidad de puntos de vista.
Hay, sin embargo, que distinguir entre quienes sostienen
miradas distintas sobre las mismas cosas y quienes, por el contrario sólo
aspiran a intoxicar el mundo con posiciones que son contrarias a la verdad.
Así, quienes niegan el genocidio nazi no pueden colocar su basura en Wikipedia porque
su posicionamiento no se establece a partir de una interpretación diferente de
los hechos, sino de una negación de las evidencias. Igual le sucede a los
partidarios del diseño inteligente (antes llamado creacionismo) que pretenden usar
Wikipedia como una plataforma para crear opinión y, en definitiva, una fuente
de autoridad.
La neutralidad no es principio maquínico que admita automatismos.
Quienes la sostienen han de reinventada cada vez que hay que resolver nuevas incertidumbres
(por no hablar de sesgos o directamente de vandalismo encubierto) que amenazan
el proyecto. La
Wikipedia
es una enciclopedia y no una tribuna de opinión, ni un laboratorio donde
inventar nuevos conceptos o nuevos discursos. Tampoco es una mercado para
traficar con significados, ni una máquina de digerir conflictos. Debe ser
verosímil y abierta, sin tener un plan, ni un objetivo. Y, lo mejor, es de
todos (no pertenece a nadie), para todos y por todos (cabe la pluralidad de
lectores y de editores).
Los problemas más complicados de abordar son los que vienen
empaquetados con altas dosis de emotividad
(islamismo, por ejemplo).
Acabo de
enterarme de uno que merece atención. Algunos linuxeros se han planteado si
también hay que exigirle a Wikipedia que sea neutral cuando habla del software
libre.
El asunto, según se cuenta en
Framablog,
es que en la edición francesa de la Wikipedia se habla de
Gnome y Open Office, el gestor de escritorio y
la suite ofimática, respectivamente, ofrecidas por el SL, como si se tratara de
soluciones alternativas con éxito a los productos de Windows. El caso es que un usuario de Wikipedia ha etiquetado estas
afirmaciones de no neutrales y abierto un debate sobre si una empresa libre, heredera
y dependiente de las gentes partidarias de SL (
libristes, se les llama en francés), tienen que favorecer la
presencia de Windows como si ólo fuera la marca bajo la que se moviliza otra
manera de entender las cosas.
En medio del oleaje algunos han pedido que el excelente
artículo Linux lleve una sección añadida para contener las críticas. El incidente
pone de manifiesto un secreto a voces: que los entusiastas de la enciclopedia
libre podrían estar usando la enciclopedia para expresar su admiración por el
movimiento hacker a la par que para manifestar su repulsa hacia Windows y todo
lo que representa. Ya lo hemos expresado aquí varias veces, el dilema del que
hablamos no es sólo entre tecnologías rivales, sino sobre todo entre valores,
pues la disyuntiva entre sistemas operativos afecta a asuntos de mucha
trascendencia política, como lo son la neutralidad tecnológica de la red o la necesidad
de garantizar los formatos estándar, dos asuntos que tienen mucho que ver con
el régimen de propiedad y transparencia que debe regular el mercado de las
tecnologías de la información y las telecomunicaciones.
Pero volvamos al punto. A la pregunta de si debe ser neutral
la Wikipedia cuando habla de Linux, la respuesta sólo puede ser sí. Wikipedia pertenece
a todos, incluidos los que nunca contribuyeron a su contenido o ni siquiera la
han consultado. Todo cuanto tiene que ver con Wikipedia se alimenta de la
cultura hacker pero, al igual que Linux, no pertenece a los hacker ni a sus
editores.