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martes, 13 de marzo de 2007

Las noticias sobre la desaparición masiva de las abejas son alarmantes pues la polinización de múltiples especies, incluidas muchas de las que ingerimos, está amenazada.

Miles de colonias de abejas de miel están desapareciendo en USA. Al parecer, informa hoy The Independent, salen del panal y ya no regresan. Un asunto gravísimo que pone en peligro la polinización de más de 90 especies comerciales distintas y, en consecuencia, la misma agricultura norteamericana. La tercera parte de lo que comemos viene de granos o plantas que no sobrevivirían sin las abejas.

Cada año se emplean alrededor de 1,5 millones de colonias portátiles (cada una con una población que oscila entre 15 y 30 mil abejas) que representan cerca de 30 mil millones de abejas involucradas en la polinización de las almendras en California o las manzanas en Pensilvania, entre otras especies de cultivos intensivos. Este año, sin embargo, se están perdiendo alrededor del 60-70% de los insectos. Hablamos pues de una tragedia que nadie, por el momento, sabe explicar.


Las abejas se pierden. Se habla de stress (los expertos, ver CommonsDreams, lo llaman colony collapse disorder y otros el "SIDA de las abejas"), atribuyendo a tanto desplazamiento, pues los apicultores las mueven de unos estados a otros. Parece una ironía, pero hay gente muy sesuda detrás de esta hipótesis tan antropomórfica. Otros hablan de insecticidas o de que se les obliga a ingerir sustancias que las “revitalicen” para que trabajen sin desmayo. El problema es que la desorientación que les impediría regresar a la colmena está también afectando a las hormigas. Un hecho que contradice el supuesto de que estamos forzando excesivamente a los pobres bichos.

Hay también otras explicaciones que corren por la red como reguero de pólvora: son las ondas electromagnéticas producidas por una red militar norteamericana de instalación reciente por todo el país la que ha alterado el delicado sistema de orientación (basado en el campo magnético terrestre) de las abejas. El principal candidato a ser responsable de esta tragedia, se explica en Health Supreme, parece ser el Ground Wave Emergency Network (GWEN), una red militar formada por unas 300 estaciones (distantes unos 400 Kms y situadas a una altura de 120 metras) en todo el territorio y que tiene la característica de transmitir la señal a ras del suelo antes que a gran altura y por la atmósfera.

Todavía es pronto para arriesgar una explicación satisfactoria. Lo cierto es que la polinización, una función imprescindible para la supervivencia de las especies parece estar amenazada. Todavía no sabemos qué intereses (oscuros o iresponsables) están detrás de este asunto y ni siquiera podemos estar seguros de cuál es el procomún que aquí se está degradando. Lo cierto es que todo apunta a que el negocio de las abejas o el de la seguridad, uno en manos privadas y el otro en las públicas, podrían estar poniendo en peligro el planeta.

Einstein, al menos, no tuvo duda de su importancia como patrimonio de la humanidad, cuando afirmó que "Si la abeja desapareciera de la superficie del globo, al hombre sólo le quedarían 4 años de vida: sin abejas, no hay polinización, ni hierba, ni animales, ni hombres".

21:22 | gestionado por Antonio Lafuente | Enviar comentario (8)