Las muchas y buenas palabras de la
Comisión Europea no siempre tienen un correlato práctico
y, así, el 7 Programa Marco no apuesta por promover la
participación ciudadana en ciencia.
Conforme los problemas que enfrenta
nuestra sociedad se hacen más complejos, aumenta la conciencia
de que deben desarrollarse los mecanismos de participación
ciudadana en la tomas de decisiones. La
Fondation
Sciences Citoyennes, así como el
Eurpean
Science Social Forum Network, están empeñados en
promover el desarrollo de un
Tiers-secteur
de la connaissance (tercer sector del conocimiento) que pueda
operar entre los sectores público y privado, contribuyendo a
mejorar la gobernanza de los asuntos tecnocientíficos.
Y aunque la comisión europea
entiende y promueve este lenguaje, sus documentos no siempre
convencen a todos por igual. Basta con
mirar atentamente los
contenidos del 7 Programa Marco, para entender por qué es previsible que sean muchas
las quejas de todos esos ciudadanos que quieren ser escuchados y que
han decidido actuar desde colectivos de afectados, organizaciones
medioambientales, partidarios de la sanidad preventiva, defensores
del bien común o comunidades hackers.
Hay un sector del conocimiento que
anida en la sociedad civil y que no puede ser ninguneado por los
funcionarios comunitarios. Hablamos de un segmento social numeroso,
comprometido y solidario que exige que los documentos públicos
reflejen en su lenguaje la capacidad de escuchar los valores y
mensajes que sostiene estos colectivos. Para probar que hay falta de
sensibilidad manifiesta en Bruselas,
Claudia
Naubauer ha hecho un simple análisis semántico de 7PM.
Los resultados son muy elocuentes.
Mientras que el término ciudadanos aparece mencionado 15
veces, el binomio industria-empresa lo es en 50 ocasiones. Las
noción de competitividad se citan 91 veces, mientras que sólo
en una ocasión surge el término diálogo.
Negocios/economía sale 24 veces y democracia sólo 2.
En el ámbito de las prioridades temáticas, la noción
de biotecnología se menciona 18 veces, mientras que Salud
Pública sale 2. Nanotecnología y nanociencias se
mencionan l5 y agricultura sostenible 1. Y, por fin, energía
nuclear, fisión y fusión, son nombradas en 31
ocasiones, cuando la tantas veces reclamada noción de energía
renovable sale 6.
No se si es pertinente decir aquí
aquello de que la cabra tira al monte. Lo cierto es que la Comisión
Europea no nos pone fácil la tarea de seguir confiando en su
buen hacer. Pero para evitar que puedan decir que no saben que hacer
para desarrollar este tercer sector,
Claudia
Neubauer ha recogido un buen puñado de iniciativas que
podrían ser apoyadas. Entre ellas, se mencionan expresamente
las
lonjas
de ciencia, las conferencias de consenso, los movimientos
open
access y los institutos científicos independientes. Lo
más urgente, sin embargo, es implementar mecanismos que
permitan a los ciudadanos participar en la elaboración de la
política científica, tanto en los procesos de
configuración de objetivos y prioridades, como en los de
asignación de recursos y evaluación de resultados.
A muchos le sonará a celestial
esta demanda. Deben, sin embargo, contar hasta diez antes calificarla
de utópica. Sobre todo si, tirando del sentido común,
quieren que la ciudadanía se implique y sea cómplice en
la búsqueda de soluciones sostenibles (redistributivas de los
bienes y de los males) que nos permitan afrontar problemas tan graves
y urgentes como el cambio climático, la contaminación
medioambiental y los movimientos migratorios.