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lunes, 05 de marzo de 2007

Las muchas y buenas palabras de la Comisión Europea no siempre tienen un correlato práctico y, así, el 7 Programa Marco no apuesta por promover la participación ciudadana en ciencia.

Conforme los problemas que enfrenta nuestra sociedad se hacen más complejos, aumenta la conciencia de que deben desarrollarse los mecanismos de participación ciudadana en la tomas de decisiones. La Fondation Sciences Citoyennes, así como el Eurpean Science Social Forum Network, están empeñados en promover el desarrollo de un Tiers-secteur de la connaissance (tercer sector del conocimiento) que pueda operar entre los sectores público y privado, contribuyendo a mejorar la gobernanza de los asuntos tecnocientíficos.


Y aunque la comisión europea entiende y promueve este lenguaje, sus documentos no siempre convencen a todos por igual. Basta con mirar atentamente los contenidos del 7 Programa Marco, para entender por qué es previsible que sean muchas las quejas de todos esos ciudadanos que quieren ser escuchados y que han decidido actuar desde colectivos de afectados, organizaciones medioambientales, partidarios de la sanidad preventiva, defensores del bien común o comunidades hackers.

Hay un sector del conocimiento que anida en la sociedad civil y que no puede ser ninguneado por los funcionarios comunitarios. Hablamos de un segmento social numeroso, comprometido y solidario que exige que los documentos públicos reflejen en su lenguaje la capacidad de escuchar los valores y mensajes que sostiene estos colectivos. Para probar que hay falta de sensibilidad manifiesta en Bruselas, Claudia Naubauer ha hecho un simple análisis semántico de 7PM.

Los resultados son muy elocuentes. Mientras que el término ciudadanos aparece mencionado 15 veces, el binomio industria-empresa lo es en 50 ocasiones. Las noción de competitividad se citan 91 veces, mientras que sólo en una ocasión surge el término diálogo. Negocios/economía sale 24 veces y democracia sólo 2. En el ámbito de las prioridades temáticas, la noción de biotecnología se menciona 18 veces, mientras que Salud Pública sale 2. Nanotecnología y nanociencias se mencionan l5 y agricultura sostenible 1. Y, por fin, energía nuclear, fisión y fusión, son nombradas en 31 ocasiones, cuando la tantas veces reclamada noción de energía renovable sale 6.

No se si es pertinente decir aquí aquello de que la cabra tira al monte. Lo cierto es que la Comisión Europea no nos pone fácil la tarea de seguir confiando en su buen hacer. Pero para evitar que puedan decir que no saben que hacer para desarrollar este tercer sector, Claudia Neubauer ha recogido un buen puñado de iniciativas que podrían ser apoyadas. Entre ellas, se mencionan expresamente las lonjas de ciencia, las conferencias de consenso, los movimientos open access y los institutos científicos independientes. Lo más urgente, sin embargo, es implementar mecanismos que permitan a los ciudadanos participar en la elaboración de la política científica, tanto en los procesos de configuración de objetivos y prioridades, como en los de asignación de recursos y evaluación de resultados.

A muchos le sonará a celestial esta demanda. Deben, sin embargo, contar hasta diez antes calificarla de utópica. Sobre todo si, tirando del sentido común, quieren que la ciudadanía se implique y sea cómplice en la búsqueda de soluciones sostenibles (redistributivas de los bienes y de los males) que nos permitan afrontar problemas tan graves y urgentes como el cambio climático, la contaminación medioambiental y los movimientos migratorios.

20:55 | gestionado por Antonio Lafuente | Enviar comentario (1)