Delante de un hecho, cada fotógrafo
adopta una (su) perspectiva, una forma de de narrar lo que pasa, un
intento de captar su verdad.
La red es una caja se sorpresas.
Mientras documentaba un próximo post que haré sobre
formas inimaginadas de usar la información que hay en internet,
me encontré en
Virtual
China un magnífico artículo que muestra la
diferencia entre periodismo ciudadano y periodismo profesional. Y,
en fin, me encanta compartir con vosotros (y con
Tiscar)
la emoción que me
ha producido este pequeño hallazgo.


Para entender lo que pasa hacen falta
unas líneas. Las imágenes dan cuenta de una
manifestación de amantes de los perros que protestan contra
una reciente ley (luego suspendida) que, argumentando la necesidad de
luchar contra la rabia, quería
reducir
drásticamente el número de perros en China. Y como
los abusos han sido inenarrables, la gente ha salido a la calle para
expresar su indignación.
Lo que las imágenes muestran es
cómo la mirada del profesional (derecha) es distante y ajena, mientras que
la del ciudadano (izquierda) es participativa y comprometida. Ninguno oculta el
sitio donde desea situarse y mientras uno escucha el otro oye.