La fiabilidad de la Wikipedia seguirá siendo un asunto muy discutido, dada la importancia de los valores y los negocios que están en juego.
Thomas Chesney acaba de publicar un
artículo en First Monday que trata de poner a prueba la credibilidad de la Wikipedia. Su experimento, gracias
if:book, consistió en dividir a los 69 participantes (doctorandos y licenciados) en dos grupos aleatorios; al primero le propuso la revisión de artículos de su especialidad y, al segundo, artículos de un campo distinto al de su competencia. El resultado ha sido sorprendente: los expertos han valorado los contenidos mejor que los no expertos.
Una (otra) buena noticia para los defensores de la wikipedia que confirman algo que ya insinuó la revista
Nature: la cultura abierta puede ser tan buena como la experta o, en otros términos, pagar por el conocimiento no garantiza su calidad. Todo esto ya lo sabíamos, pero sorprende que se esté confirmando con tanta facilidad.
Podría suceder que los criterios de evaluación cambien si personas entrenadas para ser críticos o cuidadosos con las ideas y datos que reciben son confrontadas a textos que, como es el caso de la Wikipedia, no vienen avalados por una institución académica. También podría suceder que, en general, los no expertos (la gente) desconfíen de la información que no controla y que, en consecuencia, “...valoren los artículos que no les son familiares, concluye Chesney, como menos creíbles”.