LoginRSS 2.0 Feed

martes, 10 de octubre de 2006

Dos valencianos y un mallorquín inscriben su nombre entre los IgNobel galardonados de 2006 .

Llevaba varios días pensando una respuesta ocurrente para la pregunta ¿Por qué no otro Cajal? En los próximos días se cumplirán cien años desde que obtuvo el Nobel. Pero me quedé helado cuando supe que España (¿debería decir las Comunidades autónomas de Valencia y Mallorca?) acababa de obtener el IgNobel de Química.


Premio_IgNObelLos premiados pertenecen a las Universidades Politécnica de Valencia y de las Islas Baleares y el trabajo que han desarrollado llevó por título (la traducción es mía) “Influencia de la temperatura en la velocidad ultrasónica del queso cheddar”.

Y, volvemos a insistir, todo va en serio. El artículo se publicó hace años (en inglés) en el Journal of Food Science (Vol. 64, p. 1038, noviembre de 1999: ver abstract) y, como vemos, fue costoso alcanzar el debido reconocimiento. Sus autores son Antonio Mulet, José Javier Benedito & José Bon y, según Google Scholar, se trata de un texto que ha recibido 7 citas (casi todas procedentes de otros trabajos escritos por los mismos autores).

En fin, sólo nos resta decir aquéllo del “más vale tarde que nunca” o, quizás debiera mejor citar otro tópico, ese que sentencia un “ladran luego cabalgamos”.

12:57 | gestionado por Antonio Lafuente | Enviar comentario (0)

Dos listos (o listillos) han encontrado la manera de venderle Foucault a la Federación Australiana de Fútbol.

Estos días, mientras escribía sobre nobeles patatíficos, estuve curioseando en el blog Improbable Research y encontré una iniciativa que merece, como tantas otras, unas cuantas líneas. Dos científicos australianos han publicado un estudio financiado por la American Football League que explica la importancia de tomar en cuenta la filosofía de Foucault a la hora de diseñar una política eficaz de contratación de jugadores de fútbol. El proyecto merece ser candidato a un IgNobel, un premio que, como proclama Mack Abrahams, se otorga a las investigaciones que “primero hacen reir y luego pensar”. 

Los investigadores, Peter Kelly y Christopher Hickey, son profesores universitarios y están preocupados por un problema fácil de entender: la identidad profesional de un deportista de elite es construida (y gestionada!) en una compleja interface entre los jugadores, los entrenadores, los directivos y los funcionarios federativos. Por otra parte, la imagen de un jugador moviliza enormes sumas de dinero e interés (es decir, más dinero). Sin embargo, y aquí entra la filosofía, la AFL no ha dedicado suficiente atención al problema de la identidad entendida como un recurso del que pende el negocio del fútbol.

Los autores, están seguros de que su reflexión es ampliable a otros deportes, pero han querido concentrarse en el más representativo del alma australiana. Y para avanzar han encontrado en los últimos escritos de Foucault dos textos liminares: “La ética del cuidado de uno mismo como práctica de la libertad” y “Subjetividad y verdad”. Lo mejor de su esfuerzo ha permitido redactar el artículo “Foucault Goes to the Footy: Professionalism, Performance, Prudentialism and Playstation en the Life of AFL Footballers” (cache).

Tres cosas más: la primera, y menos sorprendente, es que al parecer no hay ninguna idea por absurda o ignoble que parezca que no pueda ser respaldada por algún egregio filósofo o humanista. La segunda y conectada con la anterior es que hay que tener mucho cuidado con lo que se escribe pues luego viene cualquier australiano y lo emplea para lo que mejor le parece. Y, ya para terminar, está el asunto de la filosofía aplicada o, en otros términos, la deriva hacia la utilidad que están imponiendo los gestores de la ciencia a la investigación en todos los terrenos.

Y aquí es imposible terminar con el manido “Pobre Foucault!”, porque si levantara la cabeza se moriría de risa, sin tener que agregar una sólo línea a sus escritos.

8:33 | gestionado por Antonio Lafuente | Enviar comentario (0)