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miércoles, 20 de septiembre de 2006

Quienes han proclamado el fin de la bibliotecas deberían entrar en alguna.

Todo el mundo hace proyectos para digitalizar libros y luego ofrecerlos en la red. Hay mucha gente especulando sobre el futuro del libro y de las librerías. También se anuncia, con menos fundamento, el fin de los libreros y los bibliotecarios. Lo que es seguro es que las cosas están cambiando deprisa y que todos estamos aprendiendo sobre la marcha cómo adaptanos a los nuevos escenarios y, sobre todo, cómo influir para que las nuevas tecnologías se acomoden a nuestras necesidades.

Quienes ya han visualizado un mundo sin bibliotecas, tendrán que, en el peor de los casos, admitir que muchas renacerán como museos de arqueología industrial. Las nuevas tecnologías, en todo caso, no amenazan la lectura, sino el libro. Más aún, lo que pueden hacer es alterar su función histórica, desde la condición de instrumentos  a la de tesoros. Y la nostalgia que tales cambios produce es muy comprensible, como lo cuenta the nonist, celebrando la aparación de Libraries, un portentoso libro de fotografías de Candida Höfer y Umberto Eco (Introducción) que quizás no puedas esperar a Navidad para obsequiartelo. No hay más remedio que echarle un vistazo a estos espacios librarios para entender lo que podría estar pasando.



Real_Gabinete_Portugues_de_Leitura_(Rio de Janeiro) 
  Real Gabinete Portugues de Leitura (Rio de Janeiro)

Biblioteca_Real_Academia_Española_(Madrid) 
  Biblioteca de la Real Academia Española (Madrid)

Biblioteca_Nacional_de_Francia_(Paris) 
  Biblioteca Nacional de Francia (Paris)

Biblioteca_del_Trinity_College_(Dublin) 
  Biblioteca del Trinity College (Dublin)

7:53 | gestionado por Antonio Lafuente | Enviar comentario (4)