LoginRSS 2.0 Feed

martes, 27 de junio de 2006

El modelo organizativo de la comunidad del software libre podría estar siendo utilizado por la guerrilla en Iraq.

Si tiene razón John Robb, Iraq es un bazar de violencia donde se estarían ensayando las nuevas técnicas de la llamada guerrilla global. Todo indica que las acciones siguen un modelo que nada tiene de absurdo, espontáneo o caótico. Lo que Robb argumenta es que la guerrilla iraquí sigue el modelo organizativo que emplea la comunidad del software libre.

El terrorismo es una técnica de guerra basada en el ataque a ciudadanos anónimos para sembrar el pánico social y maniatar a quienes toman decisiones. Aunque sus acciones tienden a ser aleatorias, parece claro que obedecen una lógica aplastante: su eficacia aumenta cuando el objetivo crece en tamaño, valor simbólico y proximidad a las elites.

El problema es que la población va inoculándose y cada vez es más difícil aterrorizarla. Y la consecuencia es que, salvo que pudieran incrementarse sus acciones hasta una escalada nuclear, el terrorismo como técnica tiende a la obsolescencia. No es que estemos en los albores de su desaparición, sino que, por el contrario, ha comenzado a evolucionar hacia formas de organización altamente descentralizadas e innovadoras.

Para probarlo, John Robb, establece un paralelismo entre las principales reglas/valores o enseñanzas que, al estudiar el movimiento hackers, aprendió Eric Raymond (biografía, inglés) y publicó en su paradigmático La catedral y el bazar, un libro manifiesto que contrapone el modelo cognitivo académico (la catedral) con el seguido por los desarrolladores de GNU/Linux (el bazar). Las mencionadas claves del éxito hacker son las siguientes:

  • Libera pronto y rápido. Los ataques deben ser muchos y rápidos: no esperar hasta el plan perfecto.
  • Si crece el número de desarrolladores, las dificultades encontrarán a uno para quien el problema será obvio y, por tanto, resuelto. Siempre habrá alguien que encuentre cómo alcanzar cualquier objetivo: después hay que copiarlo.
  • Tus co-desarrolladores (los probadores de programas en fase beta) son tu mejor recurso. Los otros nodos guerrilleros son tus mejores aliados: te enseñarán a mejorar tus planes, restar debilidades y eliminar ruido del sistema
  • Aprecia las buenas ideas de tus co-desarrolladores. Los ataques más eficaces deben ser rápidamente imitados
  • La perfección se consigue cuando ya no hay nada más que quitar. Los ataques mejores son los más fáciles de imitar: la complejidad obstaculiza los enjambres que amplifican y protegen.
  • Las herramientas a menudo se emplean por caminos imprevisibles. Un método de ataque puede tener éxito en donde menos lo esperas.

Y si la analogía subsiste, queda claro que, como ha sucedido con el sofware libre, estamos ante una estructura escalable, barata, modular, capaz de las mayores cotas de innovación, colaboración, movilidad y eficacia. En fin, que si estos análisis son correctos, la guerrilla global, además de ir aflorando estructuras muy flexibles y adaptativas, parecería ser uno de los ámbitos de experimentación social más innovadores de nuestro mundo. Un descripción más razonada de su posición en "Security: Power to the People", un texto donde se explica que la Guerra Civil española (1936-39) es a la II Guerra Mundial lo que la actual gerrilla iraquí será para los conflictos futuros.

No deja de ser inquietante que los mismos métodos que usan lo debianitas (del planeta debian) para producir el software libre, sean los que emplean los servicios secretos norteamericanos para crear una inteligencia de masas o Al-Qaeda para combatir a los ejércitos que han invadido Iraq. 

15:07 | gestionado por Antonio Lafuente | Enviar comentario (4)