La apuesta de Google por la cultura abierta no sólo ha producido un modelo de negocio que funciona, sino que también está trastocando los cimientos de empresas que parecían muy sólidas como, por ejemplo, la Web of Science. [Antonio Lafuente]
Daniel Pauli y Konstantinos Stergiou han publicado
un artículo que compara la fiabilidad de Google Scholar (GS) respecto a la Web of Science (WoS), es decir de la herramienta gratuita que ofrece Google para buscar citas en artículos científicos y el costoso servicio que vende la compañía Thomson ISI. Los resultados han sido tan sorprendentes como esperanzadores: son equivalentes.
La sorpresa, como
explica Affaires Universitaires, viene de que hay muchas revistas que no están en la red lo que, sin embargo, Google compensa (sobre
cómo lo hace Google) encontrando referencias en la llamada
literatura gris (informes, actas de congresos, libros y en otros documentos publicados en la web). Lo que invita a la esperanza procede de que, además de ahorrarnos las onerosas cuotas cobradas por la WoS, decrecen las inmensas diferencias que hay para hacer ciencia o política científica entre las instituciones ricas y las pobres.

Pauly & Stergiou han comparado los dos servicios (el gratuito y el abusivo) a partir de 114 artículos de 11 disciplinas diferentes publicados entre 1925 y 2004. La conclusión es que el número de citas era proporcional en el tramo 1925-1990, es decir que aunque Thomson ISI proporcionaba dos veces más citas, la diferencia entre ambas guardaba la proporcionalidad. En el segundo tramo, 1990-2004, el número de citas era prácticamente el mismo.
No es la primera vez que se hace la mencionada comparación (ver
aquí y
aquí), y las conclusiones son convergentes: Google Scholar (ver
UBC Google Scholar Blog), nacida en noviembre de 1994, con apenas año y medio de vida, está amenazando la hegemonía de un gigante que existe desde hace 40 años.