Kansas está revisando lo que debe entenderse por ciencia y, además, legisla sobre lo que ya no es verdad, un hecho que coincide con otros movimientos en la Iglesia católica. [Antonio Lafuente]
Todo el mundo sabe, nos lo recuerda el excelente
Improbable Research, que desde el 8 de noviembre de 2005 y por mandato del
Kansas State Board of Education hay algunos cosas que
ya no son verdad en Kansas. Según los nuevos estándares de excelencia del estado la
teoría de la evolución y la parida del diseño inteligente (ver anteriores post
aquí y
aquí) alcanzan el mismo estatuto epistemológico y deben ser presentadas como visiones alternativas que explican la diversidad y complejidad del mundo natural. Sobre este punto ver lo que se dice en el excelente blog
The Panda's Thumb.
Lo que trata de hacer entonces la muy famosa Kansas State Board of Education es
reescribir lo que es ciencia, dejando a un lado la obsesiva preocupación de los científicos por los hechos contrastados. El caso es utilizado por algunos para preguntarse
qué pasa con la ciencia en EEUU. Y seguro que este año su candidatura para los premios
IgNobel volverá a sonar con fuerza,
un galardón que ya mereció y ganó en 1999.
Muchos ciudadanos están escandalizados, y han comenzado a movilizarse.
Kansas Citizen for Science pide ayuda para impedir que los fanáticos impongan sus creencias religiosas en un estado en cuya constitución se declara aconfesional. Muchos comentaristas está haciendo bromas con estos hechos, pero, según la American Physical Society el asunto es serio, pues el
Discovery Institut, la organización (incluye un
Center for Science and Culture) establecida en Seattle que promueve las campañas a favor del Diseño Inteligente, tiene una agenda que la
APS califica de amenaza para el conjunto de la ciencia y a la totalidad de la sociedad.
En efecto, DI desarrolló un plan llamado
The Wedge Strategy en donde se dice que su objetivo es "derrocar el materialismo y su legado cultural. Reuniendo prestigiosos académicos de ciencias, humanidades y ciencias sociales para explorar cómo los nuevos desarrollos de la biología, física y ciencias cognitivas suscitan serias dudas sobre el materialismo científico y abren la posibilidad de una amplia comprensión deista de la naturaleza". El movimiento parece estar tomando cuerpo, y ahora emergen también poderosos cardenales católicos que, según
The New York Times (para suscriptores, pero
aquí libre, y
aquí, y también
aquí) están presionando en el Vaticano para que el papa revise su posición respecto al evolucionismo.