LoginRSS 2.0 Feed

sábado, 05 de noviembre de 2005

Aumentan las evidencias (¡no las sospechas!) de que las compañías de seguros están discriminando a las personas cuyo genes les hacen susceptibles de padecer graves enfermedades. [Antonio Lafuente]

Todo parece indicar que la discriminación por razones genéticas aumenta. New Scientist (sólo para abonados, pero aquí es libre) se hace eco hoy de un informe elaborado por el pionero Genetic Discrimination Project, una iniciativa que explora hasta dónde llega este tipo de discriminación en Australia.

El estudio, al más completo y serio de los hasta ahora realizados, se basa en una encuesta elaborada por el Centre for Genetics Education (Sidney) y que han respondido más de mil personas que, para prevenirse contra graves enfermedades y por prescripción médica, se habían hecho un test genético. Entre los que respondieron, 1 de cada 12, el 7,3% de los encuestados, afirman haber padecido esta nueva forma de discriminación.

Los resultados no sorprenden y al parecer son convergentes con los obtenidos en otros estudios. Las compañías, naturalmente, han rechazado siempre tales acusaciones. Y los afectados, para evitar represalias, solicitaban mantener el anonimato o, en el extremo opuesto, llegaban a los tribunales. En ambos casos, la información llegaba demasiado contaminada y, sobre todo, era difícilmente contrastable. La actitud más frecuente, sin embargo, ha sido la de quienes se habían autoexcluido, al saber que no tenían ninguna posibilidad de obtener un seguro de vida.

El asunto, explica The Washington Times, merece interés. Según el National Human Genome Research Institute, uno de los laboratorios pertenecientes al sistema de los National Institutes of Health de Estados Unidos, todos tenemos al menos 6 mutaciones genéticas que nos predisponen (tenemos más probabilidad) a padecer alguna enfermedad particular. En definitiva, que todos somos potenciales víctimas de discriminación genética.

0:11 | gestionado por Antonio Lafuente | Enviar comentario (6)