Firefox, el navegador alternativo a Explorer, choca con la desidia, la incompetencia o la ignorancia de la oficina del Defensor del Pueblo . [Antonio Lafuente]
La semana pasada nos llegaron dos buenas dos buenas noticias para los defensores del software libre. La segunda se refiere a Open Office y la trataremos aquí en otra entrada.
La primera la hemos conocido via
Red Harring y tiene que ver con
Firefox: el navegador artenativo a Internet Explorer, cuyo lanzamiento se produjo en noviembre de 2004, y que acaba de alcanzar la cifra de cien millones de descargas, lo que supone que hay ya unos 45 millones de usauarios en todo el mundo (el 7,2%).
Firefox está siendo producido por una comunidad de
software libre formada por unos 100.000 personas, incluyendo a los desarrolladores y a quienes participan en la tarea de comprobar errores, traducir a otras lenguas o hacer publicidad. La versión en español, así como de otros programas (
Thunderbird para el correo o
Nvu para diseñar webs), se encuentran en
Nave. Firefox es más rápido y seguro que sus competidores, explica,
Hispasec,
Forbes,
PCWorld,
PC Magazine.
Quien use Firefox se quedará fascinado por lo fácil que es controlar las ventanas emergentes o personalizar la interface y, sobre todo, por su amplia oferta de extensiones. Las extensiones son pequeñas herramientas que se agregan al navegador y que permiten rentabilizar extraordinariamnete el tiempo empleado en la búsqueda de información. Personalmente estoy entusiasmado con
sage (un alimentador de noticias),
scrapbook (un inteligente capturador de pantalla),
TextMarker! (un marcador que luego archiva) y las numerosas herramientas que permiten consultar diccionarios o traducir textos sin abandonar la página. Hay cientos de extensiones y es imposible que no exista ya o esté a punto de aparecer esa utilidad que uno cree necesitar y que siempre se pregunta cómo es posible que a nadie se la ocurra desarrollarla. En todo caso, no dejes de mirar los consejos que te dan en
webuse.
Hace unos días, nos hemos entererado de que
Hispalinux, la Asociación de Usuarios Españoles de GNU/LINUX ha enviado una
carta al Defensor del Pueblo reclamándole que adapte su web para que pueda ser visitada y sea usable por todos los navegadores. En concreto, lo que se denuncia es que el sistema de quejas on-line del que dispone sólo se puede utilizar si se accede mediante el navegador Explorer que, como se sabe, pertenece a una compañía privada (Microsoft). ¿Será que los españoles no vamos a poder elegir la tecnología que más nos satisfaga?
Es una vergüenza que el propio Defensor del Pueblo discrimine a los usuarios de Firefox, un navegador que es expresión de valores encomiables, como lo son el altruismo, el comunitarismo, la competencia profesional y el cosmopolitismo. Además, y esto es lo más importante, se trata de una tecnología cedida al dominio público. No es sólo que sea gratis (¡que lo es!), sino que que es de todos y no es de nadie. Es, decíamos, incomprensible que la administración española siga favoreciendo el uso de Internet Explorer y poniendo obstáculos a los ciudadanos que acceden a sus sitios web con otro navegador distinto al que quiere imponer ese gigante con ambiciones monopolistas creado por Bill Gates, y conste que lo decimos porque hay sentencias judiciales, ver
BBC o
ZDNet, que avalan estos calificativos.