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miércoles, 03 de agosto de 2005

Las revistas científicas podrían estar siendo utilizadas como simples instrumentos de propaganda. [Antonio Lafuente]

Las agencias de publicidad ya ofrecen escritores capaces de redactar textos científicos a la carta ("negros") que pasen los controles de calidad técnica y, bajo la apariencia de ser investigadores independientes, los filtros de control ético. Hace unos días, The Scientist daba la noticia de que la US Environmental Protection Agency (EPA) negaba que quisiera invertir recursos en la contratación de "negros" (ghostwriting authors) para que redactasen artículos publicables en revistas académicas prestigiosas (scholarly journals).

El asunto es que la EPA, que cuenta con 5 millones de dólares -el 1% de lo que invierte en investigación- para financiar proyectos de promoción de la cultura científica, había convocado un concurso, denunciado por New York Times (caché), entre las agencias de publicidad y comunicación para que, entre otros servicios, presentaran inciativas cuya finalidad fuese "...proporcionar [trabajos de] investigación, redacción y edición de artículos [de la OPA] para publicar en revistas académicas y magazines".

El desmentido de la EPA, tan criticado como poco convincente, afirma que su intención era incluir información de calidad en las revistas comerciales generalistas y nunca corromper los sistemas de control que impiden que las grandes corporaciones industriales o ahora las mismas agencias gubernamentales utilicen las revistas científicas como instrumentos de propaganda. En fin, llueve sobre mojado, como ya se comentó aquí mismo en $cience y, desde luego, los editores de revistas tienen que agregar a las viejas conspiraciones de quienes buscaban más  prestigio o mejor empleo, las nuevas de quienes buscan anudar para siempre el saber con el dinero y el poder. 

20:01 | gestionado por Antonio Lafuente | Enviar comentario (0)