Las catástrofes son un asunto de la incumbencia de los políticos y de los científicos, pero la escala descomunal de los males que provocan demanda la construcción social y participativa de los remedios [Antonio Lafuente]
Lucas González Santa Cruz, responsable de la Red de Médicos/as Centinelas de Canarias, ha decidido ampliar la entrada
gripe aviar en la Wikipedia con los contenidos relativos a
pandemic preparedness (preparativos para la pandemia). El epidemiólogo canario piensa que los mencionados preparativos deben ser construidos social y técnicamente, lo que obliga a involucrar no sólo a los servicios de salud, sino también a la ciudadanía en su conjunto.
Para desarrollar esta idea
ha solicitado ayuda de los subscriptores de
ProMED-mail, la lista de correo que se ocupa de la rápida notificación internacional de enfermedades emergentes promovida por la
International Society for Infectious Deseases: "en el último tsunami, Wikipedia jugó un papel importante después del golpe. Ahora tenemos la oportunidad de efectuar algunos preparativos antes de la pandemia".
La suerte merecida de esta idea ha sido que fue referenciada en el influyente
Boing Boing. Desde entonces, un proyecto que apenas podía despegar cuenta ya con muchos entusiastas. La iniciativa es genial, pues como informa el blog de Stephen O'Grady,
Teccosystems, la información fue uno de los problemas críticos en la pandemia de gripe española de 1918-1921. esta fue la conclusión a la que llegó John Barry (
The Great Influenza. The Epic Story of the Daedliest Plague History, 2004). Los gobiernos de entonces para acabar con el pánico que se apoderó de las gentes, en vez de garantizar la libre difusión de datos, optaron por cerrar los media y sólo tolerar la información oficial. Pero la gente, que veía en las calles lo que negaban la prensa y las radios, perdió toda confianza en los funcionarios.
En definitiva que la supervivencia, dependió entonces y probablemente dependerá ahora (si llegara a confirmarse la amenaza de esta pandemia) de las fuentes no oficiales y, muy especialmente, del boca a boca. Este extremo
se confirmó en el análisis que hizo un grupo de ingenieros del National Institute of Standards and Technology de la conducta seguida por la gente que logró escaparse con vida del derrumbamiento de las Torres Gemelas.
El asunto, lo explica Jamais Cascio en
world changing, es cómo crear instrumentos eficaces para abordar las catástrofes, pues la solución exige, desde luego, mucha ciencia y tecnología, pero el factor de escala demanda también (y, quizás, habría que decir principalmente) mucho sentido común, mucha participación y mucha solidaridad. La gestión de una crisis sanitaria de proporciones gigantescas, en todo caso, desborda los saberes y las prácticas de los expertos, pues como pasó en la gripe de principios de siglo, no tardaron en faltar las camas, los medicamentos, el instrumental y demás artefactos sanitarios y técnicos.
Por eso tiene esta apariencia de genial la idea de usar la Wikipedia para, primero, poner al alcance de todos los remedios que en cada lugar puedan ser eficaces y, segundo, implicar a los propios afectados en la construcción de la estrategia defensiva.