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sábado, 11 de junio de 2005

La élite científica mundial se alinea con los activistas y apremia a sus gobiernos [Antonio Lafuente]

Las Academias de Ciencias de Alemania, Francia, Italia, Gran Bretaña, Rusia, EEUU, Canadá y Japón, los ocho países que integran el club de los más ricos del planeta, más las de Brasil, China e India, han dirigido una declaración conjunta sobre el cambio climático a los presidentes y jefes de gobierno que se reunirán en la cumbre del G8 que se celebrará en Gleneagles (Escocia) el próximo 6-7 de julio.

El mensaje, según extracta The Scientist, es inequívoco: "Está claro -dice Robert Blay, presidente de la Royal Society- que los líderes del mundo, incluidos los del G8, no podrán alegar la incertidumbre de algunos aspectos del cambio climático como una excusa para no emprender acciones urgentes que detengan la emisión de gases de efecto invernadero". Y es que, en efecto, cada día hay menos espacio para los escépticos.  Las sospechas de que en este debate predominaran los elementos emocionales van siendo cada día menos razonables. No estamos ante un mito. Por si no quedara claro, las Academias parecen adoptar el lenguaje de los activistas: "No nos equivoquemos, tenemos que actuar ya".

El texto conjunto es igualmente claro: "El cambio climático es real [...] Hay fuertes evidencias de que el calentamiento global está ocurriendo". Catherine Pearce, portavoz de Friends of the Earth, después de dar la bienvenida a los académicos a este nuevo consenso en Kyoto, les ha animado a que se impliquen más, rechazando las declaraciones retóricas: "Los países del G8 representan el 13% de la población mundial, pero son responsables del 45% de los gases de efecto invernadero emitidos [...] Los paísese del G8 deben aceptar su responsabilidad histórica en la creación del problema y dar pruebas de liderazgo mediante la reducción anual de sus emisiones". 

Las cifras y las convicciones eran bien conocidas, la novedad de ahora procede de la crisis de legitimidad que se puede producir cuando las instituciones científicas se atreven a desautorizar a las políticas.


2:32 | gestionado por Antonio Lafuente | Enviar comentario (0)