Los radioaficionados fueron los primeros hackers y crearon la primera comunidad virtual de base tecnológica [Antonio Lafuente]
Hacia 1900 comenzó con la transmisión sin cables (wireless), una técnica que veinte años más tarde ya se había convertido en la radio emisión. La uniformidad del
ready-made (el "para todos lo mismo" que permitía la producción en cadena), anticipaba la sincronía global del
radio-made (el nuevo "todos en lo mismo" que hace posible la transmisión a partir de 1910 del tiempo de Greenwich desde la Torre Eiffel.
Los inventores de la radio emisión no supieron restringir el acceso a la señal, y así se convirtió en una tecnología de uno para muchos, incapaz de asegurar el secreto de las transmisiones. Para los radio amateurs, sin embargo, como explica
Dieter Daniels, tal circunstancia fue un un poderoso estímulo que empujó la formación de una comunidad de oyentes antes de que comenzaran a emitirse programas de radio. Hacia la década de los 20, en medio de un auténtico
boom por el espacio electromágnético, los radioaficionados estaban inventando una utilidad, escribir en el éter (
taping into the eter), insospechada para esta tecnología de la comunicación sin cables.
Los manuales de instrucciones no tardaron en aparecer.
Scientific American explicó ya en 1902 cómo construir un aparato de telégrafo eficiente y de bajo coste. Cualquier
historia ofrece cifras de expansión que son espectaculares. En 1909 los club de radio amateurs mantenían audiencias de cientos de miles de muchachos por todos los Estados Unidos. Hacia mediados de los 30 ya había en USA más de 40000 estaciones de radio afacionados. Y aunque desde 1912 había leyes que exigían una licencia para emitir, lo cierto es que los amateurs fueron capaces de mantener 8.562 puesto de emisión. Hacia 1916, había ya 5000 licencias concedidas y 150.000 receptores en uso. Así que los radioaficonados fueron la primera comunidad virtual de base tecnológica, engrosada por una multitud de adolescentes que sostuvieron una emergente industria de revistas especializadas (
Modern Electrics, The Electrical Experimenter y Radio Amateur News) y que fueron tratados por la prensa general como héroes que estaban abriendo nuevos espacios de libertad.
Pronto, sin embargo, fueron percibidos como una amenaza, y se les acusó de invadir el espacio hertziano o de contaminar con groserías o con
proclamas radicales o revolucionarias el éter, un nuevo dominio que ya comenzaba a privatizarse y militarizarse. Algo que sin duda recuerda lo que pasó con los hackers a mediados de los ochenta y el uso que le dieron a las redes de comunicación entre computadoras. Esta analogía es explorada con jugosos detalles por
Candis Callison. En pocas palabras que la radio fue inventada por lo receptores y no por los emisores. Porque ciertamente las primeras señales recibidas eran señales horarias, de temperatura o de índices bursátiles, además claro está las que venían de otros radio aficionados o eran
SOS procedentes de barcos. Y así fue como primero aparecieron los receptores y luego algunas emisoras que emitían para los muchos oyentes anónimos distribuidos por todo el mundo.