No he querido estos días atrás participar en el debate sobre el llamado canón digital. Entre otras cosas porque los que apoyamos el software libre - que precisamente usamos y promovemos productos cuyos creadores han ofrecido libremente - mucha gente nos considera como copiadores de software, discos, libros y demás.
Sin embargo, he visto un modelo de negocio para distribuir música realmente interesante y no me he podido resistir a comentarlo aquí. Casi podría haber titulado el post como "La imaginación al poder vs Presunción de culpabilidad de pirateo"
Previamente he traido a estas páginas alguna referencia a OpenBusiness un sitio en el que se incluyen modelos de negocio innovadores que tienen como factor común el libre acceso a ideas y productos. Ahora un grupo de música ofrece sus canciones, si a la gente les gustan animan a aportar una pequeña cantidad y cuando tengan un fondo que se lo permita editarán un disco con ese fondo. ¡¡Fantástico!!